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 Ana: Ana IV
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos genericos

Al llegar a casa de Ana, fui recibió por una señora.

- Sí?... Tu debes ser Claudio no?

- Sí.

Pasa. Yo soy la tía de Ana. Carmen.
- Mucho gusto.
-Desde que llegue, estas dos mujeres me hablando de vos...
- Espero que bien.
- Esta tranquilo que fue así.
- Hola Claudio. Sentate que ya viene Ana.
Esa tarde conocí a la tía de Ana. Ella como después
me entere hacia un mes que se acababa de separar, y había venido a Buenos
Aires, con su hija con intenciones de pasar las vacaciones de verano en casa
de Irma.
Clara, era el nombre de la hija de Carmen, chica de trece años, inocente
como ahí pocas, quizás por la crianza de provincia en un pueblo
alejado de la ciudad.
Mi vida transcurría en la escuela y en la casa de Ana, en mi casa
eran contadas veces las que estaba, lo que no extrañaba a mis padres,
por que conocieron a la familia de mi novia y les dieron su aprobación,
mientras que mi noviazgo no interfiriera en mis estudios todo esta bien.
Una de las tantas noche que me quedaba a dormir, en la sobremesa que muchas
veces se prolongaba hasta el fin de una película. La hermana de Irma
se viene a despedir y su hija también.
-Bueno hasta mañana. Mañana parto mas temprano que vos, quiero
llegar primera y salir primera de todos lados. Me acompañas Ana?
- No me mires a mí, por no hay ningún problema, así aprovecho
a estudiar.
- Bueno tía pero me despiertas vos, por yo soy una roca.
- Bueno Carmen, otro día viajamos juntas. Mañana ya tienes compañía.
- Hasta mañana, sino quien me despierta.
Se despidieron a las dos con un beso.
Es mi hermana pero que horrible gusto para la ropa interior, el camisón
que le compro a Clarita, la hace parece una vieja.
- Hay mama... voy a buscar mas café.
- Si es verdad no? Claudio.
- Si la verdad le queda horrible, pero es una nena todavía.
- Y ahora que no esta Ana te digo, viste el cuerpito que tiene la nena,
parece que allá se alimentan bien no?.
- Y viene de familia le dije mirándola.
- Hay Gracias.
- Bueno quien quiere mas café vos Claudio?.
- Sí.
En ese momento no le di importancia al comentario, pero me sentí bien
por haberme animado a decirle un piropo tan abiertamente cara a cara.
La mañana siguiente, al despertar ya se habían ido Ana



y su
tía.
Para mi sorpresa fui despertado por Clarita, que llevaba puesto solamente una
bombachita.................

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 Ana: Ana III
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos genericos

Llegamos con tiempo al centro, lo que nos dio tiempo de pasear un poco hasta que se aproximara la hora de ir a buscar a la madre de mi querida novia.

Ya en la puerta, nos estaba esperando. Tenia puesta la misma pollera blanca tableada,
caminamos unas cuadras, hasta la zona de los cines, con el sol de la tarde cayendo
entre los edificios, sus rayos tenues se filtraban transparentando su falda pudiéndose
ver sus piernas contorneadas y el comienzo de sus bragas blancas.
En el cine nada importante, al salir comentamos la película, mientras
comíamos algo liviano. El único contratiempo fue que al llegar
a la estación de tren
ya habían cancelado dos trenes anteriores por una huelga de señaleros
y la central estaba repleta de gente y en los andenes no cabria un alfiler.
Logramos ascender y estuvimos demorados media hora mas, antes de salir se corto
la luz dentro del vagón y quedamos en penumbras, con tanto movimientos
y empujones, quedamos cerca de una puerta que comunica con el vagón continuo.
Mi novia quedo abrazada por su mama como protegiéndola y yo que tras
de ella, no habia pasado ni la primera estación que me vi obligado a
colocar una mano en su cintura.
- Sos vos Claudio?
-Sí como están.
- Bien.
-Y Ana.
-Acá... estoy bien, apretada y con sueño. Con el amparo de la
oscuridad fui, poco a poco apoyándome en la hermosa colita de la madre
de Ana me fui animando cada vez mas, a la vez que sentía que ella
hacia recibo de ello sin decir una palabra. Después de la segunda estación
que paramos en la cual subió mas gente, la situación me daba excusas
ante cualquier protesta, pero como no las hubo y yo estando bien exitado, al
estar tan unidos que su pollera ya se hundía metiéndose entre
sus nalgas. Queriéndolas sentir mas y dada su pasividad me arriesgue
a comprobar si era realmente aceptación. Me baje el cierre cubierto por
la gente y la oscuridad reinante y comencé a frotármela entre
sus nalgas, pronunciando los vaivenes del tren, ella contrariamente a lo imaginado
aproximo mas su cola dejándose deliberadamente apoyar y librándose
a disfrutar con mucho disimulo, cruzando algunas palabras con su hija.
Me di cuenta de su calentura por que apoyo su mano sobre la mía que
la tenia en su cintura.
- Estas bien Claudio?
- Si Irma no se preocupe cuídeme a la nena.
- Como fuera mi hija.
Mientras intercambiábamos palabras nuestros cuerpos pujaban por estar
mas cerca. Al pasar.................

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 Ana: Ana II
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos genericos

Estabamos en días de transición entre el otoño e invierno y los cambios de climás bruscos afectaron a Ana ,y por ello tuvo que guardar unos días de cama ,estados de fiebre la llevaron a ser medicada y a prolongar su estadía. Pero con los cuidados de su madre y mi compania la paso lo mejor que pudo. La
enfermedad de Ana nos unió mucho mas a Irma y a mi, por que los dos
nos desvivíamos por que a Ana no le falte nada. Pasaron los días
y el juego nos iba involucrando a ambos.
Por las noche no era extraño que me quedara a dormir en la sala de estar
de esa manera pasaba mas tiempo con Ana. Por ese entonces Ana había
tomado un nuevo vicio que se vino acoplar con los que ya teníamos.
Quizás la proximidad de su madre y el peligro de lo prohibido la exitanban
a mas no poder. Para despedirme antes de irme a dormir poniendo un dedo cruzado
en sus labios en voz baja me decía:
-Me voy a despedir de ella.
Yo me paraba a la cabecera de su cama, me baja el cierre y sacándomela
se la ofrecía a su boquita abierta, para que con la lengua como a ella
le gusta jugara alrededor de la cabeza de mi pija.
- Esta atento por si mi mama viene. Ella no se si le va a gustar que su hijita
le saque la lechita a su novio estando enfermita.( decía con picardía).
Yo no daba mas, - Te voy a acabar...
- Tíramela todo en la cara mi amor, ella cerrando los ojos y abriendo
la boca se disponía a esperar el chorro de leche sobre ella , tome mi
pija con la mano y comenze a moverla frenéticamente, cuando siento que
la puerta se había entreabierto logrando dejarme ver una silueta, pero
lo que tenia entre manos ya estaba muy avanzado como para dejarlo, así
que continúe ya poniéndome de costado para que nuestra espectadora
tuviera una mejor visión y sin mas lance toda mi leche sobre la cara
de mi novia y algunos guascazos cayeron en su pelo y sobre la almohada, mientras
se podía notar que bajo las sabanas ella con una mano en su entrepierna
se movía como una serpiente.
Irma golpeo la puerta que estaba entreabierta y entro, apenas tuve tiempo de
guardarla y disimulando me senté sobre la cama.
Ana había tomado un pañuelo y pasándoselo por la cara
simulo sonarse la nariz.
- Es muy tarde chicos, que les parece si la continúan mañana
y ahora nos vamos a dormir.................

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 Ana: Ana I
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos genericos

Hacia ya seis meses que salía con Ana y habíamos congeniado a la perfección, tanto intelectual como sexualmente. Ella vivía no muy lejos de casa, nunca antes habíamos conversado,
pero nos conocíamos de vista. Al ser un pueblo no muy grande la mayoría
de la gente se conoce, por tener lugares comunes donde ir a comprar alimentos
o pagar impuestos, etc.
Ana vivía con su madre que estaba separada desde hacia dos años,
y su padre vivía en el sur haciendo su vida y raras veces se comunicaba
con su exfamilia.
Irma así se llamaba la madre de mi novia, era una mujer espléndida
de cuarenta y pico de años, los cuales no habían mellado sus encantos,
es mas le habían dado la belleza y sensualidad que ninguna jovencita
por más linda que fuera podría imitar, algo etéreo que
se forja con los años y que algunas mujeres lo saben obtener de la vida.
Y ella era fiel muestra de mis palabras.
Al hacernos más íntimos, yo entraba en su casa como en la mía.
Y muchas veces hicimos el amor en el cuarto de Ana cuando la madre estaba
en el trabajo. No puedo precisar el momento exacto de mi fascinación
por la madre de Ana, pero mis ratones, dieron rienda suelta a mis fantasías.
Sin desatender mi papel de novio, mi atención se iba centrando en Irma.
Una de mis primeras experiencias en ese campo fue, un detalle que anteriormente
no había reparado. Ella siempre dejaba las bombachas en el baño,
después de bañarse al regresar del trabajo. Mi novia y yo siempre
la esperábamos con un mate y veíamos televisión en el comedor,
comentando las cosas que nos habían sucedido ese día. Cuando ella
tomaba asiento en la sala, yo me dirigía al baño, mientras Ana
conversaba con su mama. Ya antes de entrar estaba excitado, y después
sentado en el inodoro tomaba su bombacha en mi mano, rodeaba mi pija con ella,
que ya estaba super caliente y comenzaba a pajearme lentamente cerrando los
ojos, tratando de que esos minutos sean los más largos y sentidos, pensaba
en que esa tela que se estaba mojando con mis jugos, había estado cubriendo
su conchita, y como ya dije, pensaba que con sus cuarenta años estaba
de lo mas deseable y por ser separada seguramente de lo mas caliente y deseosa,
lo cual me propuse descubrir.
Ya no solo me pajeaba con sus bombachas, sino que seguía todos sus movimientos,
revisaba los cajones en los cuales guardaba su.................

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 Historia: La profesora de historia
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos genericos

Mi relato comienza cuando cursaba el segundo semestre de preparatoria, en este semestre tuve que llevar la materia de Historia de México, yo sabía que la historia no me gusta y siempre reprobaba todo lo relacionado con ella.
Paso el tiempo y el primer exámen de historia lo reprobé así el segundo, mi profesora de historia que se llamaba Verónica y ella trataba de ayudarme para pasar su materia; me quedaba varias horas después de clase repasando todos los temas de historia, así pasaron dos meses antes del exámen final para poder pasar la materia; cada vez que nos quedábamos en el salón después de clases a estudiar yo admiraba su belleza tanto en su rostro como en su cuerpo que lo tenía bien formado, ya en confianza mi profesora me pidió que no le hablare de usted sino por su nombre Verónica, ella se puso a escribir en el pizarrón los acontecimientos más importantes de la historia de México, pero yo ponía todo mi atención mirando su cabellera larga y güera que le llegaba a media espalda, su trasera bien delineado que se veía suave, sus piernas hermosas y sus pies que se veían muy bien con unas sandalias, cerré mis ojos y empece a imaginarme como desnudaba a mi profesora y cuando la iba a penetrar, me desparte y frente a mi estaba la profesora llamándome la atención y seguí en mi rollo pero mi mirada se enfocaba a sus senos que asomaban por que traía una blusa casi transparente en la cual también se le observaban muy bien la forma de sus pezones, mi profesora Verónica se dio cuenta de que la miraba con ojos de lujuria y me dijo que pusiera más atención a la clase porque si seguía así no pasaría su materia, yo me olvide de lo que me estaba imaginando y me puse a estudiar historia. Después de un buen rato de clase extra nos retiramos del salón, ya en la calle Verónica me pregunto en que estaba pensando por que me quedaba dormido despierto y yo le conteste àEs que es muy bella tanto en su rostro como en su cuerpo- ella se puso un poco roja y me dijo- Pues tu me pareces muy atractivo- ya en confianza caminando por la calle se me ocurrió preguntarle que si era casada o tenía novio a lo que ella me contestó àNo soy casada ni tengo compromiso alguno con un hombre- yo me saque de onda porque siendo muy guapa no tenía compromiso alguno ella me comentó que todos los hombres con que anduvo nada más querían acostarse con ella y que andaba en busca de su media naranja, antes de llegar al sitio de taxis ella me comentó que mañana no podría quedarse después de clases para dar un repaso de historia conmigo y me dio un papel con su dirección para que fuera a su casa en la tarde para seguir con nuestras clases extras yo le dije.................

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