| |
 |
Menu principal |
 |
Lo mas erotico |
 |
Visitantes |
 |
Actualmente hay 5 invitados y 2 miembros en línea.
Actualmente es un usuario anónimo. Puede registrarse aquí. |
|
 |
|
|  |  |  |  
Llegó la mañana de la partida de Nicolás y tras despedirse de ella y de sus padres partió y regresando Lucía al interior de la casa se topó con Ringo que la miró fijamente; pero esta vez ella notó en los ojos del perro un intenso y particular brillo. De todas maneras en ese momento y durante todo el día no recibió ninguna comunicación por parte de él.
Esa noche cenó con sus suegros, una vez que terminaron de cenar y de tener una breve sobremesa
ayudó a su suegra en la limpieza de la vajilla y cocina y se retiró a
su apartamento.
Una vez en su dormitorio se desnudó y colocó en su cuerpo el
liviano camisón que le llegaba hasta la mitad de sus muslos y se metió en
la cama. Al rato volvió a sentirse inquieta y nerviosa como la vez anterior
e inmediatamente tuvo la necesidad de dirigirse a la puerta del apartamento.
Una vez parada frente a la cerrada puerta resonó en su mente la orden
mas nítida y potente que nunca "abre la puerta", sin vacilar
ni un segundo así lo hizo, y allí firmemente plantado en sus
cuatro patas, la cabeza erguida, las orejas tiesas y mirándola fijamente
estaba Ringo.
Se hizo a un lado y el can entró y se paró en medio de la pequeña
sala que estaba discretamente iluminada por una lampara de pie. Lucía
se aseguro de cerrar bien la puerta y se encaminó hacia el mismo lugar
en donde la esperaba Ringo, se detuvo frente a el y descubrió su ansiedad
por la espera de la siguiente orden. Esta no se hizo esperar ... "quítate
el camisón"... obedeció de inmediato sacándoselo
por encima de su cabeza, allí frente a los brillosos ojos del perro
aparecieron los rotundos y blancos muslos de Lucía y su pequeño
monte de suaves bellos sobre una cerrada y carnosa vagina. La mujer sintió un
tremendo escalofrío cuando el hocico se apoyo con firmeza en su pubis
y luego una rosada, larga y rugosa lengua le recorrió sus muslos en
forma larga y pausada.
Ya entregada y con su mente solamente puesta al servicio de las ordenes de
Ringo, recibió una última orden, y digo última porque
a partir de esto ella, como hembra obediente, sumisa y anhelante sabría
exactamente que hacer y en que forma satisfacer a su macho dominante. La última
orden: "abre tus piernas".
Lucía recibió en su abierta vulva la mas salvaje y placentera
lamida de su vida, esa lengua la llevaba a los limites de un placer que jamas
imaginó, la recorría desde su pubis, pasando por entre sus labios
.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Lucia lo conoció el mismo día en que Nicolás, su novio, la llevó a casa de este para presentarla formalmente, ante los padres de él, como su novia. El también le fue presentado como un integrante mas de la familia y en realidad así lo era por como era atendido y se movía con total libertad por toda la casa.
Desde ese primer momento se sintió cohibida y con un poco de temor ante la mirada fija, que también reflejaba una inteligencia poco común en este gran y joven manto negro que se erigía como el máximo guardián de aquel hogar.
Así fueron pasando los meses y esos ojos siempre mirándola fijamente
cuando visitaba la casa, y ella cada vez más respetuosa ante la presencia
de Ringo, pues este era el nombre del can. Tal es así que nunca lo trato
como se trata a una mascota, con esas caricias en el lomo o en la cabeza y
hablándole en forma tonta.
Llego el día de la boda y tras una ceremonia y luego en sencillo e íntimo
festejo Lucía y Nicolás comenzaron la convivencia. Como Nicolás
trabajaba en una empresa que regularmente lo mandaba al interior del país
y su sueldo no era muy grande decidieron aceptar la propuesta del padre del
flamante esposo, de vivir en el pequeño apartamento que se levantaba
en los fondos de la casa paterna.
Los primeros meses fueron normales y tranquilos a pesar de las lógicas
tareas para acondicionar el nuevo hogar, así Lucía pasaba la
mayor parte de las horas del día colocando nuevos cortinados o acomodando
los nuevos muebles. Desde un primer momento ella notó la constante vigilancia
que ejercía Ringo sobre todos sus movimientos, tanto en su apartamento
como en la casa de sus suegros y siempre con esa fija mirada de grandes ojos
negros, ella creyó lógico aquel proceder de Ringo. puesto que
seguramente el can tenia delimitado como su territorio toda la extensión
de aquella propiedad.
Todo comenzó el día que, estando en la sala de la casa de su
suegra sentada en un sillón leyendo una revista y su suegra viendo la
tv, levantó la vista y se encontró con la fija mirada de Ringo.
Esto no le fue extraño ya que el siempre lo hacia, la diferencia era
que ahora ella sentía que su mente comenzaba a interpretar los deseos
del can ... o a obedecer sus ordenes. Atónita y de pronto como un rayo
que iluminó su cerebro, entendió el firme deseo de Ringo o mejor
dicho lo que le ordenaba, esto era que abriera lenta y disimuladamente sus
piernas aprovechando que ambos estaban frente a frente y a una distancia de
2 o 3 metros y que su suegra estaba de espaldas a ellos enfrascada en la telenovela.
Sin entender nada y sorprendida pero subyugada, levanto apenas su falda y
obedeció dejando que el perro ahora fijara su vista entre sus piernas
dejándole ver su breve y blanca tanga y la totalidad del interior de
sus muslos. Ringo estuvo estático por unos 2 o 3 minutos mirando, luego
levanto la vista miro a sus ojos unos breves segundos y tranquilamente dio
la media vuelta y salió hacia el patio. Lucia totalmente anonadada y
sintiendo un leve cosquilleo en su bajo vientre se preguntaba como podía
ser posible esto y si antes respetaba al can ahora este respeto era mas aun
como así también su temor hacia él.
En los días subsiguientes el asunto se repitió varias veces
pero en estas oportunidades las ordenes que recibía del perro no eran
tan osadas como aquella primera vez, se trataba de cosas sencillas como hacer
que ella se pare si estaba sentada o dirigirse a ciertos lugares de la casa
o que le diera de beber, etc.
Cierta noche Nicolás le comunicó a Lucía en 2 días
debería viajar a una sucursal de la empresa en donde trabajaba, que
se encontraba en una provincia del interior del país, para realizar
cierto trabajo que le llevaría a estar 4 o 5 idas fuera del hogar. Esa
misma noche hicieron el amor pero Lucía, sin saber muy bien por que,
estaba inquieta y nerviosa y no gozó plenamente de ese acto....... Continuara
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Salí corriendo de la habitación tras mi padre.
- ¿También te la follas?.- Pregunté admirado.
- Joder, pues claro.- Dijo él con naturalidad. - Con la mierda de tetas
que tenía antes... No se como iba a hacerme las pajas cubanas que me
hago ahora con ella.-
- ¿Y desde cuando?.-
- Desde que a la señorita le empezaron a entrar aires de grandeza.
Que si un atico en Madrid, que si un coche nuevo cada dos años... Esas
cosas me cuestan dinero, y ella tiene que comprender que esos lujos no son
gratis. Yo me parto la espalda para que ella tenga sus caprichitos, asi que
bien puede dejar que papi se lo pase bien con ella un poco de vez en cuando.
Yo soy arquitecto, ella es guapa. Así que llegamos a un acuerdo mutuamente
beneficioso.-
- ¿Y crees que...?.-
- ¿ Que si dejará que te la tires?. Vamos hombre, claro que
si. ¡ Faltaria mas!. Si eres su hermano. Estariamos buenos. Seguro que
deja que cualquier mierda se la tire, y te va a decir a ti que no. Venga, vamos.-
- ¿Ahora?.-
- ¿ Que pasa, no te apetece? ¿Te has quedado seco?.-
- Claro que me apetece.-
- Pues venga.-
Y así sin mas, salimos los dos al patio. Allí estaba ella, tomando
el sol en top less de nuevo, con aquellos melones descomunales tostandose al
sol. Mi padre se acercó a ella conmigo a su lado.
- Oye Susan. ¿Tienes un segundo?. A tu hermanito le apetece hecharte
un polvo. -
Ella nos miró con cara de fastidio, y suspirando, se incorporó un
poco para sacarse el tanga.
- Joder, que pesaditos estais hoy los dos. Bueno, venga, pero aqui mismo,
que no me apetece andar entrando y saliendo de casa cada dos segundos.-
- ¿Quieres que vaya por un condón cielo?.- Preguntó mi
padre previsor.
- No hace falta, estoy con la pildora, y este membrillo no tiene pinta de
follar mucho.- Dijo tumbandose otra vez con las piernas bien extendidas a los
lados, y con aquel coño rubio y coloradito bien abierto. Yo no sabia
que hacer, aunque ya tenia la poya bien tiesa. Así que mi padre tomó la
iniciativa, dandome una palmada en la espalda.
- ¡Venga hombre!. ¡ Follatela con ganas!. ¿ No me diras
ahora que te da corte?.-
Y ni me lo pensé, solo me cogí la poya con la mano, y empecé a
intentar metersela con torpeza, a lo que ella, con otro mohín de fastidio,
repuso congiéndomela y metiéndosela ella misma.
Mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm. Fué genial. Su.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Mi hermana estaba en la piscina tomando el sol en top less tan ricamente, tan tranquila la muy guarra. Tenía una tetas enormes, autenticamente descomunales (como que se las habia operado
un par de veces desde que habia cumplido los 21), tiesas, erguidas y criminalmente
excitantes. Sus pezones eran gigantescos, aquello mas que unas tetas parecían
un par de botijos. A mi me daba mucha verguenza, pero lo cierto es que aquello
me ponía como una moto, así que solía subir a mi cuarto
a pajearme mirándola. Yo no lo veía como nada inmoral o pervertido.
Eran las unicas buenas tetas a mi alcance, y hacerse pajas en tiempo real es
lo mas divertido, ¿o no?. Además,cuando tienes 20 años bien
cumpliditos y todavia eres virgen, los limites de lo debido y lo indebido se
difuminan bastante.
Tan abstraido me encontraba en mi estimulante tarea, que no me dí cuenta
de que mi madre entraba en mi cuarto a guardar algo de ropa limpia.
- ¿Qué haces junior?.- Preguntó como si tal cosa. Yo me
quedé petrificado, con mi polla tiesa en la mano. Debia llevar ya unos
segundos allí, y yo no podía ocultar lo que estaba haciendo.
Pero era peor aún. Yo estaba apoyado en el alfeizar de la ventana, mirando
hacia abajo, y lo único que habia abajo eran las tetas de mi hermana. ¡Su
hija!. Pensé en suicidarme. Se aproximó a la ventana y miró por
ella.
- Ah, tu hermana. Logico. Si va por ahí provocando, ¿que quiere?.
La verdad es que con la operación le ha quedado un pecho muy bonito.
Sigue, sigue. No te molesto mas.-
Me faltó un segundo para entrar en shock. ¿Se lo tomaba con
aquella naturalidad?. Yo seguia paralizado mientras ella seguia guardando la
ropa. Antes de irse volvió a reparar en mi, y vió que seguia
quieto.
- ¿Qué te pasa tonto? ¿Por que no sigues?.¿ Te
da verguenza que tu madre te vea haciendote una pajita? Si es lo mas natural
del mundo tontín, y ya no eres ningún niño. Venga hombre,
si es tu hermanita, lo mas lógico es que tu tambien puedas disfrutarla.-
Yo seguia catatonico perdido.
- Anda hombre, yo te ayudo, tu solo mírala y correte a gusto tontín.-
Y sin más ni más, la mano de mi madre empuñó mi
polla, que ya estaba completamente flaccida por el susto. Ella me miró sorprendida.
- ¿Qué te pasa?. Ah, claro. Desde tan lejos seguro que no puedes
verla bien. Espera, que la llamo.- Y la tía abrió la ventana
y empezó a dar gritos llamando a mi hermana.
- ¡Susan, Susan, subete un momento al cuarto de tu hermano!.-
- ¡Voy mama!.- Gritó.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Daniela era mi compañera de secundario. Era linda, gordita, culta. No se daba mucho con los compañeros pues profesaba la religión de los Testigos de Jehová y por eso casi nadie departía con ella. Yo era uno de los pocos con que ella se relacionaba. Pasábamos largas horas conversando. Siempre estuve enamorado de ella en secreto pero nunca me animé a decírselo. Además, la religión nos separaba.
Un día ella cayó enferma y, como no tenía amigos, me llamó para que le llevara las tareas. Fui a su casa y la encontré sola. Su padre y su madre habían salido. Estaba hermosa. Lucía un pulovercito de hilo escotado y un pantalón a rayas bastante ajustado. Nunca la había visto vestida así, ya que era más bien recatada.
Pasamos al comedor y mientras le daba las tareas se arrodilló en la
silla marcando bien sus curvas. Me exitó. Me acerqué para indicarle
la forma de resolver un algoritmo matemático y su cercanía me
hizo descontrolar. La abracé y deslicé mi mano hacia su cola.
Lanzó un suspiro y sin protestar se abrazó a mí. Comenzamos
a besarnos desesperadamente. Metí mi mano debajo de su pullover y acaricié su
espalda. Al llegar a su corpiño lo desprendí cuidadosamente.
Se dejó hacer. Se sacó el pullover y terminó de quitarse
el corpiño dejando ante mi vista sus dos hermosas tetas. La besé apasionadamente,
luego bajé hasta sus senos y comencé a succionar y lamer sus
pezones. Jadeaba de exitación. Seguí bajando y desprendí su
pantalón, se lo bajé. Tenía puesta una bombacha no muy
sensual, pero ajustada.
Le acaricié las nalgas y con mis manos y mi boca se la bajé hasta
la rodilla. Instintivamente separó las piernas. Comencé a lamer
su ombligo y a bajar despacio hasta llegar a los pelos de su pubis. Al llegar
allí, desesperadamente me empujó para que siga bajando. Así lo
hice y comencé a lamer su vulva. Sus jadeos se hicieron cada vez más
intensos. Estaba totalmente húmeda. Me tomó de los hombros e
hizo que me pare. Se sentó, me bajó mis pantalones y mis calzoncillos,
tomó mi pene y comenzó a chuparlo. Su boca era inexperta, pero
igual hacía maravillas. Por no saber hacerlo se lo tragaba todo y casi
se ahoga, pero siguió lamiendo y chupando, hasta que, sin poder soportarlo
más descargué toda mi leche en su boca. Rebalsó y cayó sobre
sus tetas y se escurrió por sus curvas.
Daniela se puso como loca....comenzó a lamer y chupar desaforadamente… Me
empujó hacia un sillón cercano haciéndome sentar. Se me
tiró encima y su vulva comenzó a rozar mi pene. De.................
|
2 Comentarios |
|
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|  |  | |