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 Orgia: Rebeca y Karla
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Esto que les voy a contar me pasó hace relativamente poco Estaba tocando en un bar de la ciudad de México y la noche estaba bastante apagada. Era Sábado y mitad de quincena, por lo que un panteón tenía más vida. Me toca abrir la noche en ese bar. Mi turno empieza a las 20:30 y termina a las 22.00 Hrs. Por lo regular somos dos los que tocamos, pero en esa ocasión mi compañero había avisado que no podría ir, así que, viendo la mortandad de la noche, decidí pedir un tekila doble, beberlo de un sorbo y comenzar con unas canciones románticas que les gustan mucho a las meseras del lugar, y que canto para ellas cuando no hay mucha gente.

Estaba como a la mitad del show, cuando entran al lugar un par de mujeres solas. Iban vestidas como para la disco, una con una minifalda bastante pronunciada y unas botas hasta las rodillas, con bastante plataforma, y una blusa que parecía se la habían dibujado en el cuerpo. La otra chica iba con un pantalón hasta la cadera, un top y un ombligo con un arete o piercing. Unas zapatillas abiertas con unas uñas bellamente pedicureadas. Una cabellera color rojo intenso remataban el atuendo. Como el lugar estaba prácticamente solo, las chicas quedaron en una mesa frente a mí. Al terminar la canción que interpretaba les di la bienvenida y les bromee un poco con la suerte que habían tenido al obtener una mesa de pista. Les dije que me llamaba Karlos y que estaba a sus órdenes y una de ellas, la de la minifalda, me dijo que si estaba a las órdenes de las dos. Risas. Me pide una canción de Arjona. Una que duela, me dice. Le canto "Realmente no estoy tan solo". Aplausos y me dice: "si te sabes la de ONE de U2 te podría dar un beso". Claro que me la sí. Empiezo a tocar la canciín y empieza a aplaudirme y a aullar. A partir de ese momento, no me dejaron de bombardear con peticiones. Al terminar con una canción me pregunta la pelirroja que qué estoy tomando. Le digo que tequila y me dice que soy "Karlos Negrete" en mención al charro cantor y bebedor irremediable de Tekila. Me invita uno doble y pide otro para ella. Sigo con el show. Sigo con las canciones dolorosas. Morí, Ojalá, Para vivir, Sin tu latido. Otro tequila, ahora yo lo invito. Termina mi turno. Me despido. Empiezo a desconectar la lira y cuando la estoy guardando se acerca la pelirroja. Me dice "oye, cantas muy bien" y me pregunta que a que hora voy a tocar otra vez. Le digo que ya terminó mi turno y que por ese día ya no toco más. Me dice que es una lástima, ya que ella y su amiga la estaban pasando muy bien y querían seguir escuchando ese tipo de música. Me pregunta que si tengo algún plan para.................

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 Cosas: Las cosas cambian
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Era una una noche de Agosto y hacía un calor insoportable Esa noche iban a venir a cenar a casa mi amiga Mercedes y su marido. Ya había terminado de cocinar y me había duchado, y mientras mi marido preparaba la mesa me estaba vistiendo. Cuando estaba sólo con mi tanga entró mi marido y me dio un fuerte beso mientras con sus manos empezaba a sobarme las tetas. Yo le dije que estuviera quieto que faltaba poco para que llegaran.

Efectivamente a los 5 minutos llamaron a la puerta y yo aún no había acabado de vestirme. Así que cogí rápidamente un vestido rojo muy corto y escotado y salimos a recibirlos.

Fue una sorpresa porque mi amiga debe tener unos 40 años como yo, y su marido era mucho más joven, guapo y fuerte. Me dio mucha envidia porque aunque mi marido no está nada mal, la verdad es que ese hombre era mucho más atractivo.

La cena estaba siendo muy divertida y quizá bebí más de la cuenta porque estaba muy animada y mi marido parecía preocupado y me miraba extrañado. Jorge, que es el nombre del marido de Mercedes, contaba historias muy divertidas y cuando las contaba me tocaba la mano a veces y otras me tocaba la pierna. Yo no le daba importancia pero seguro que a mi marido y a Mercedes no les hacía gracia.

- Voy a la cocina a traer otra botella de vino- dije.

- Espera que te ayudo- dijo Jorge al poco rato.

Yo estaba de puntillas intentando coger una botella, pero estaba en un estante muy alto y no llegaba. Mi sorpresa fue mayúscula cuando llegó Jorge y se puso detrás mío, empujándome y cogiendo la botella mientras con el otro brazo rodeaba mi cintura. Era una situación muy embarazosa e intentaba escapar pero él me cogía con fuerza. Entonces dejó la botella sobre una mesa que había al lado y mientras seguía rodeándome la cintura con un brazo, con la otra mano va y me toca una teta. Yo le di un codazo y me dejó de inmediato.

- ¿Se puede saber qué haces, asqueroso?- le dije con rabia.
- Pensaba que tú querrías- dijo Jorge.
- Pues no. Yo no soy de esas. Tengo un marido al que quiero y no tengo necesidad de ninguna aventura.
- ¡Vaya cabronazo que está hecho tu marido!- me dijo.

Yo le miré con odio y empezaba a ir hacia el comedor para decirle a mi amiga que mejor se marcharan cuando me paró y me dijo que conocía a mi marido del bar donde solía ir y que lo había visto con una rubia imponente muchos días besándose.

Yo estaba aturdida y no sabía si creerle, pero empecé a pensar que últimamente solía llegar a casa muy tarde y que a veces no quería hacer el amor por estar muy cansado.

Iba.................

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 Mujeres: Casado con dos mujeres II
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Realmente no supe en que momento comenzó a gustarme Fernanda Siempre me pareció una morocha muy bonita. Pero hasta entonces nunca me había fantaseado con ella. A los varones nos pasa que hay mujeres que nos parecen lindas y otras que nos calientan. Ella me parecía una muchacha tierna y linda pero hasta ese día no me gustaba mucho. A pesar de su linda figura, su rico culito, sus ojitos verdes, su pelo largo y sus ojos verdes oscuros. Quizá porque antes de ir a laburar mis mujeres me daban un buen polvo que me dejaba exhausto para el resto del día.

Sin embargo, yo siempre fui de una personalidad seductora. Pero no a la manera tradicional, no haciéndome el macho. Llegué a la conclusión de que la mayoría de las chicas les gusta más un chico que parece dulce y tierno pero que no se duerma cuando ellas le tiran una indirecta. Y bien, esa técnica, con Fernanda , me funcionó de maravillas. Tras darle unos halagos y tantear el terreno durante unos los días previos solo quedaba esperar la oportunidad para atacar, para dar el sablazo. Ya sabía que caminaba sobre terreno firme

Ese día estaba en el trabajo y le dije a mis mujeres que hoy llegaría un poco tarde porque pensaba quedarme a tomar unos tragos con los chicos del laburo. En ese momento, no le mentí a mis mujeres. Con los chicos del laburo habíamos quedado que íbamos a aprovechar el 2x1 del bar de a la vuelta del trabajo, en plena city porteña.

Yo era operador en un call center americano en esos momentos y solía gastar a Fernanda debido a su acento nasal. Solía compararla con la niñera y ese día me dijo “ querés ser mi señor Sheffield?”. Nos reímos pero luego la miré con una cara picara y seductora. Y bien, le comenté que ese día íbamos al bar con los chicos y le pedí que por favor se nos uniese. Se hizo un poco la interesante pero termino yendo. Le tome la mano, la miré a los ojos y ella aceptó gustosamente.

En un momento, entre palabras y tragos dulce se me agotaron los cigarrillos. Fernanda me dijo que me acompañaría a comprar más. Entonces, cuando volvíamos yo le dije “ estás muy linda, manzanita” (ese día le puse ese apodo porque cuando se agachó se le noto una tanga de color rojo manzana) Esas ocho horas de laburo estuve muy al palo pensando en ella. En esa colita jugosa y en como se vería con esa tanguita tan linda. Ese día me pudo. Tenía todo en casa pero la quería a ella en mi cama. Se me hacía agua la boca pensando en como se le metía esa tanga en los labios de su conchita. Ella tenía novio y yo estoy doblemente casado. Sin embargo, me animé a comerle la boca. Y ella comenzó a abrazarme y a besarme con.................

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 Mujeres: Casado con dos mujeres
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Julia era una mujer de 24 años que conocí haciendo el ingreso a la universidad. Era una chica muy atractiva pero en esos momentos yo estaba de novio. Y, por otra parte, creo que no calzaba en su gusto. Tengo mi atractivo y cierto sex appeal que me ha permitido ganarme a unas buenas mujeres. Pero Julia, desde el vamos, era distinta. Le gustaban los gordos. Nada de morridos. En una ocasión conoce al “gordo de la clase” de mi secundario y se volvió loca al verlo. Le fascinaban los hombres con flotadores incorporados.

Y en esos tiempos tenía cierto apego a la fidelidad y me prometí serle fiel a mi novia. Hubo una sola mujer que me volvió loco desde que estoy con Camila, mi novia. Ella era Marisol, la amiga de Julia. Estaba buena, tenía una REPUTA-ción bastante baja. Mi amiga me contaba lo puta que era y como le encantaba coger. Para Pascuas, salimos los tres, ya que mi novia se había ido a la playa con los padres. Y bien, fuimos a bailar y yo me quedé a solas con Marisol y traté de comerle la boca y me sentí como un pelotudo de no lograrlo. Sobre todo porque uno de los tipos que se la comió era bastante fulero y bueno, me fui algo bajoneado porque una cosa es perder contra un campeón pero por amor de Dios QUE DEPRIMENTE ES PERDER CON SACACHISPAS !!!!

En fin, todos tenemos revanchas. La mía fue unos seis meses más tarde para el cumpleaños de Julia. Arreglé todo para que Camila no supiera a donde iba y me dispuse a ir a festejar el cumpleaños de Julia por la zona de San Martín. Me había arreglado de una manera peculiar, sabía que el look neo-glam (onda The Strokes) Entonces me pusé un pantalón cargo negro de poliéster, una camisa setentosa de cuello amplio (muy setentosa) y una corbata roja. Pero ese día hacía frío así que me puse un sobretodo negro simil al de Neo en The Matrix. Las chicas tardaron en llegar pero finalmente llegan y estaban muy bien producidas. Marisol tenía un escote que dejaba en evidencias esas terribles tetas que tenía (120) y yo me acerqué a saludarla y la tome por la cintura. La arrime hacía mi de manera que sentía sus pechos contra el mío. Acto-reflejo, se me paró la verga y Marisol la sentía en su pelvis. Ella reía tímidamente como lo hacen todas las que gustan de una buena pija y sienten algo de vergüenza de quedar en evidencia en plena calle, en plena noche. Enseguida acotó con una mirada sensual bien de perra: “ tu amigo quiere divertirse porque no entramos a bailar”. Julia prefirió tomar unos tragos. Ya estaban tomadas pero estaban en un punto de que si tomaban un poquito más se iban a soltar muchísimo y todavía eran concientes.

Julia me invitó a pasar al baño de mujeres y.................

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 Orgia:Samanta, Horacio y yo
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Los protagonistas de esta historia somos tres Samanta, Horacio y yo Eduardo Samanta y yo teníamos la fantasía de hacer un trío HMH pero no sabíamos a quien contactar, una vez en una conversación lo comente con Horacio quien conocía a Samanta y sabia de sus "atributos" y acepto encantado de la vida, nos pusimos de acuerdo y Horacio y yo pasamos por ella en algún lugar del centro de la ciudad donde habíamos quedado y salimos rumbo a un hotel, pedimos una habitación que estaba en el 1er piso samanta se adelanto a subir a nosotros y claro ya sabia lo que hacia pues vestía unas zapatillas altísimas que realzaban sus bien torneadas piernas y una minifalda que dejaba ver media pierna con una blusa de botones súper escotada que parecía que ese gran par de senos que tiene fueran a salir, al subir las escaleras caminaba cadenciosamente y nosotros atrás de ella con la mirada clavada en sus piernas y su cadera que al caminar hacia volar un poco su falda dejando ver un hermoso par ! de muslos, ella se sentía observada y deseada, a llegar a la habitación de pronto estábamos los tres ahí parados sin saber que hacer..... pero samanta tomo la iniciativa y nos tomo de una mano a cada uno y nos acerco hacia a ella puso la mano de nuestro amigo en un seno y la mía en sus caderas, y esta fue la chispa que desato el fuego... nuestro amigo empezó a acariciar esos senos enormes que no cabían en sus manos, mientras que yo acariciaba sus ricas y grandes nalguitas sobre su falda, ella empezó a excitarse ya que jamás la habían acariciado de esa manera cuatro manos a la vez parados los tres ella echo su cabeza hacia atrás dejando caer su rubio cabello y cerrando sus ojos verdes empezó a gozar de los besos en el cuello que nuestro amigo le empezó a dar mientras yo seguía acariciando su colita parada y sus piernas bajo su falda, empecé a subir por su muslos casi hasta su sexo pero me detuvo, quería seguir disfrutando de las caricias ....... de repente se puso de perfil ent! re los dos y empezó a bajar sus manos desde nuestros pechos hasta sentir debajo de los pantalones nuestros miembros bien erectos de excitación, se mojo la lengua con los labios como saboreándolos y con cada mano desabrocho nuestros cinturones y los pantalones cayeron a nuestros pies, ella agachada en cuclillas saco nuestros miembros y con sus carnosos labios empezó a chupar suavemente uno y acariciar con la mano el otro, luego cambiaba de pene para llevarse el otro a la boca siempre quiso chupar uno y acariciar otro ahora lo tenia y lo disfrutaba, desde esta posición la falda se le había subido hasta la cintura y dejaba ver la mini tanga que traía la cual dejaba ver su conchita ya mojada por la excitación ..... se levanto y mientras nos despojábamos.................

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