| |
 |
Menu principal |
 |
Lo mas erotico |
 |
Visitantes |
 |
Actualmente hay 4 invitados y 2 miembros en línea.
Actualmente es un usuario anónimo. Puede registrarse aquí. |
|
 |
|
|  |  |  |  
Hola amigos. Perdonen que hace rato que no les escribo, pero por razones que ustedes se deben imaginar, despues de lo que paso en mi edificio con mi novia nos tuvimos que mudar a otro departamento. Ya todo el mundo se había enterado de la adicción de ella y para mi era muy avergonzante que me pararan por la calle y se ofrecieran para comerle la cola a Marcela. Además Raulo cada vez que la veía se descontrolaba y le manoseaba el culo estuviese donde estuviese y delante de cualquier desconocido sin que ella pudiera hacer nada para impedirlo.
El límite llegó cuando un día que regresaba del trabajo la encontré a mi novia en la casilla de seguridad del edificio apoyada de frente contra una pared y Raulo a su lado levantandole la pollera y exhibiendole la cola a por lo menos 6 o 7 tipos que yo ni conocía. Todos aplaudían y decían barbaridades mientras Ruben le metía mano desesperadamente y Marcela, que cada vez estaba mas atorranta, se dejaba hacer sin decir nada.
- Ahí llega el cornudo del marido, dijo Ruben apenas me vio entrar.
Se hizo un gran silencio, ella me miró, quiso bajarse la pollera, pero Raulo
se lo impidio. Todo giraron para mirarme, mientras Ruben continuó:
- Quedese así señora, muestrele a su marido lo puta que es, sabiendo que lo que estaba diciendo la ponía a mil.
Mientras todos reian, la tome de un brazo a Marcela, la saque de ahí y subimos a nuestro departamento, donde en medio de una discusión le hice prometer que nunca más haría exhibiciones si yo no la autorizaba o si no estaba presente. Ella estaba muy acongojada y me confesó que cada vez se sentía con mas ganas de mostrar la cola y que no podía evitar excitarse tan solo con escuchar alguna propuesta o saber que alguien estaba con ganas de tocarsela y comersela.
Luego de charlar un largo rato coincidimos que esto no podía continuar así . Yo le reconocí que me calienta verla mostrar su colita, pero ya todo se había descontrolado y que había que darle un corte.
Fue ahí donde decidimos mudarnos y cambiar de vida. Ella prometió controlarse ante cualquier insinuación y yo prometí no pedirle más que se exhiba en público.
Fue así que pasaron estos meses entretenidos buscando nueva vivienda y una vez que la encotramos, decorándola y amoblandola.
Teníamos relaciones sexuales "normales" y tratábamos los dos de evitar mencionar algo de lo que habíamos vivido en el pasado. De cualquier forma yo estaba seguro que Marcela recordaba muy bien todo y lo notaba porque en medio de la relación cerraba los ojos y metiedose un dedo en el culito acababa como tres veces seguidas. Yo tampoco puedo negar que estando solo me venían a la cabeza las escenas de mi novia cojiendo con gente extraña, por lo que.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Después de la experiencia que me hizo vivir mi novia con el encargado y el de seguridad de nuestro edificio, nuestra vida cambió rotundamente. Ella se mostraba avergonzada por haber llegado tan lejos ese día y me reclamaba que no la hubiese parado a tiempo Yo tenía un extraño sentimiento de culpa por haberla dejado que dos casi desconocidos le rompieran por primera vez ese culito tan hermoso, pero a su vez solo recordar esa escena me exitaba de tal forma que me hacía tremendas pajas imaginandola encamada con cada tipo que yo conocía.
Así transcurrían nuestros días aparentando entre nosotros que lo que había pasado había quedado en el olvido.
Marcela se vestía mas recatada y con pantalones amplios que casi no dejaban ver la fabulosa cola que tanto le gustaba mostrar, y había vuelto a ser la mujer recatada de cuando la había conocido.
Sexualmente todo pasaba sin ningún condimento extra, y ninguno de los dos nos confesabamos nuestras fantasías, pero estaba seguro que a ella le calentaba terriblemente recordar lo que habíamos pasado. Y no me equivocaba.
Una mañana saliendo del edificio junto a ella nos cruzamos con Raulo, que como recordarán es el de seguridad, y luego de intercambiar un buenos dias la encara a Marcela:
- Señora, no sabe lo que extraño ver su precioso culito. ¿cuándo me lo va a volver a mostrar?
- Nunca Raulo, le conteste yo.
- ¿Lo que dice su marido es verdad? ¿no recuerda lo que le gustó cuando se lo abrimos en dos con Sergio?, continuó Ruben.
Marcela no decia palabra, pero se notaba que le calentaba lo que Ruben le decía.
- Le cuento que hay dos albañiles de la obra de enfrente que siempre que la ven salir se cruzan y me preguntan por usted y se la pasan elogiando su cola. ¿no tiene ganas que se la vean mas de cerca?, prosiguió el zorro de Ruben sabiendo que eso la ponía a mil.
Marcela se mordió el labio inferior para aguantarse la calentura que tenía y le contesto haciendose la ofendida:
- No, eso ya no me gusta más, no creyendo ni ella misma lo que decía.
Raulo largo una carcajada, por lo evidente de la mentira que había sido la respuesta y continuó:
- Bueno si asi lo quiere, es una lástima, usted se lo pierde. Si cambia de idea la esperamos esta tarde en la cochera cuando regrese del gimnasio.
- No gracias, contesto Marcela y nos retiramos hacia nuestros trabajos sin hacer ningún comentario de lo sucedido.
En mi oficina me imaginaba constantemente a mi novia agachada ante los dos albañiles exhibiendo su culito y eso me tuvo toda la tarde como un fuego. Hasta llegue a lamentar que ella no quisiera.
En mi regreso a casa me extrañó no encontrar a Raulo en la casilla de seguridad de la.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Después de 2 años de pareja me entero que a mi novia le gusta mostras su culito y me lo demuestra con el portero y el de seguridad de nuestra casa.
La mayoria de las historias que leí destacan que son reales. No se cuanto habrá de verdad en eso. Lo que si les puedo asegurar que esta historia que les contaré sucedió tal cual se las relataré. Lo único que cambiaré serán los nombres de los personajes por motivos obvios.
Me llamo Tiago, vivo en Buenos Aires, Argentina, tengo 40 años y estoy viviendo en pareja hace 2 años con Marcela, una muy linda rubia de 25 años, 1,67 mts de estatura, 85 de pecho, 62 de cadera y una cola super paradita (a fuerza de mucho gimnasio) y con la piel muy suavecita. Al principio de nuestra relación en la cama siempre fuimos muy conservadores, nada de fantasias extrañas, nada de sexo anal, nada de películas porno ni nada de juguetes. Así como les cuento parece bastante aburrido, pero por lo recatada que siempre fue Marcela, yo no tenía otra opción que aguantarme una relación de esta forma.
Así transcurrían nuestros días hasta que en una ocación, yo estando en el baño de mi oficina escuche la conversación de dos compañeros, Eduardo y Leonardo, hablando de mi novia, la cual habían conocido en un evento para la presentación de unos nuevos productos que se había realizado el sábado anterior y al cual habíamos concurrido todos los integrantes de la empresa con sus respectivas novias o esposas.
Al escuchar el nombre de Marcela me escondí para no ser visto y al prestar atención no podía creer lo que escuchaba. A continuacíon les trancribo lo mas textual posible la charla:
- ¿Viste el culo que tiene la pareja de Jorge?, preguntó Eduardo
- Ni que lo digas, no pude dejar de mirarselo en toda la noche, contestó Leonardo
- También con ese pantalón que tenía y esa tanguita que se le marcaba toda.
- Además, me parece que le gusta mostrarlo, porque cada vez que notaba que la estaba mirando se hacía la tonta y lo paraba mas.
- Te parecerá a vos. Con Jorge siempre hablamos de lo tímida que es Marcela y lo que le cuesta a él realizar algunas de sus fantasias.
- Yo lo único que te digo es que me parece que esta es una putita barbara y que le encantaría que le rompan el culito de una buena vez y yo me anotaría en primer lugar.
En ese momento salieron del baño y yo me quedé con una sensación de bronca tan grande que solo era comparable a la calentura que me había dado escucharlos hablar así de Marcela.
A partir de ese día note lo que me exitaba saber lo deseada que era mi novia y cada vez que teníamos relaciones fantaseaba con la idea.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Como fue mi primera experiencia Anal?
Mi primera penetración Anal me trae placenteros recuerdos.
Quizás tuve el compañero adecuado, para tan sublime momento.
Yo me encontraba cursando el ultimo año de preparatoria, cuando conocí a Fernando, un chico blanco de cuerpo muy bien formado, pero que usaba frenos, que en un principio no me agradaron, hasta que descubrí que con esa boca hace maravillas. Yo sabia por mis compañeras que le gustaba a él, así que no pedía oportunidad para coquetearle en el salón o donde fuera, cruzaba mis piernas en cuanto lo veía, dejando al descubierto mis muslos o le sonreía pasando mi lengua por mis labios o me paraba frente a él ofreciéndole mis senos.
Una ocasión, buscando a un maestro en el pasillo, entre a un salón segura de que allí encontraría al profesor, pero quien me recibió fue Fernando que estudiaba para un examen, comenzamos a platicar y poco a poco se acerco a mi, hasta que finalmente me beso con desesperación enredando su lengua con la mía, succionando con impaciencia, despertando mi sexo, sentí sus manos rozando mis nalgas y así toco todo mi cuerpo, deteniéndose en mis pezones endurecidos, apreté su trasero repegando mi pubis y sentí como su miembro se ponía tieso.
Fernando mordisqueaba mi cuello con esos frenos que ahora me producían escalofríos de placer, sus dedos se enredaban en mi cabello, yo lo dejaba sometiéndome a su voluntad. Acaricie su pene por encima del pantalón y gimió, pidiendo que se lo chupara.
Nos acostamos en el escritorio y su verga quedo en mi cara y mi vagina en sus labios, comencé a lamer toda la miel que brotaba de su interior mientras el lamía mi clítoris como un experto, de pronto sentí en la entrada de mi vagina esos frenos, que me excitaron, por el temor de que me lastimaran, pero no sucedió, movía su lengua con maestría como una serpiente buscando su refugio.
Chupaba todo mi jugo, rozándome sin lastimarme sus fierros de su boca, que me hacían estremecer. Y todo mi ser anuncio un gran orgasmo, mientras que el no dejaba de meter y sacar su lengua en mis entrañas, lo que ocasiono que yo terminara entre gemidos y desesperación.
Me recargo en el escritorio y boca abajo con mis senos sobre algunos documentos, sus dedos empezaron a husmear en la cavidad más estrecha de mi cuerpo, metió un dedo, la impresión fue desagradable, al principio, pero a pesar de mis temores, la sensación poco a poco me gustaba, sentir como su dedo entraba y salía de mi colita, después ya no era uno sino dos de sus falanges en mi ano.
Sin prisa, introdujo su dureza en mi ano aumentando un poco el embate de sus arremetidas, hasta que me la metió toda! El dolor fue inmenso, me quede paralizada, pues temía moverme un solo milímetro, él metía y sacaba su verga de mi culo con suavidad, acrecentando el dolor, pero también el placer, por la nueva experiencia. Afortunadamente no tenia muy grueso el miembro.
Él besaba mi espalda y su mano acariciaba mi clítoris, me dieron ganas de moverme, así que comencé a hacerlo delicadamente, entregándome de manera total a la lujuria, abandonando mi cuerpo! A su disposición y acudió a mi mente, la imagen de los animales en celo.
Mi segundo orgasmo fue muy intenso y quede sin aliento, el final se desarrollo sin prisas, incluso cuando eyaculó en mi túnel, lo hizo lento y delicado. Por mis pies escurrió todo el semen de tan apasionante experiencia.
El dolor perduro un par de días más, pero a partir de entonces, me encanta el sexo anal!
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Yo me crié en una buena familia, era el típico pijito de playa que se creía "el más guay" y mmi madre siempre me echaba la bronca por comprar ropa de marca ... que si "esas empresas contaminan el medio ambiente", que si "deja de comprarme cosméticos, que la mayoría de las empresas que lo hacen utilizan grasa de ballena y fetos humanos" y sobre todo me atormentaba con "deja de despilfarrar el dinero y dónalo, con la cantidad de gente que pasa hambre...".
Mi madre se sentía muy solidaria con eso de Cáritas, Greenpeace, Manos unidas... Yo estaba hasta los cojones ¡se gastaba más de la mitad del sueldo en darlo a los demás!
Hace 6 meses adoptó a una chica de Bosnia que se había quedado huerfana por culpa del conflicto, ¡lo que faltaba!, si mi vieja ya lo daba casi todo... ¡Qué cojones pasará ahora!. Aquí comienza mi historia La chica vino todo arapienta, sucia y maloliente, que asco!. Nada más llegar a nuestra puta casa se quedó boquiabierta y estuvo corriendo por la casa durante un cuarto de hora, mirando todas las habitaciones. Mi puta vieja tuvo que insistir bastante para que se aseara, ¡por fin!.
Me recluí en mi habitación y me puse a jugar con el ordenador, no encontraba ningún juego lo bastante sangriento como para calmar mi ira... Pasaron varias horas y ya era noche cerrada, las lentillas me estaban matando y me fui al cuarto de baño a quitármelas y oí un chapoteo en la piscina, alguien se había tirado. Decidí mirar por el ventanuco del cuarto de baño para ver quién demonios era.¡¡La Bosnia de los cojones se estaba bañando en mi piscina y con un bañador de mi hermana!!, apagué la luz del cuarto de baño para ver qué coño hacía sin que se diera ni cuenta, seguí mirando por el ventanuco y un pensamiento invadió mi cabeza "Eres un maldito cerdo, siempre espiando a las chicas" eso me dijo una antigua novia pero nunca la hice caso, ¡que la den por el bullas!.
La "harapienta" nadaba bastante bien, salió de la piscina y se secó con MI toalla y se tumbó encima del cesped, estaba bastante buena pero no me atraía tirarme a una pedigüeña, tenía ganas de putearla y en ese mismo momento se me encendió la bombilla "¡los aspersores!", fui a mi habitación y cogí la cámara de video, la preparé para grabar, no habría problemas con la luz porque el foco del porche estaba encendido. Programé los aspersores para que empezasen a funcionar a los dos minutos, quería ver qué bote pegaba al entrar en contacto con el agua casi helada que salía por los aspersores.
Coloqué la video-cámara en el ventanuco y empezé a grabar, ya me estaba imaginando la situación je,je,je,je. 5, 4, 3, 2, 1, FLOOAAASSSHH una nube de agua invadió el porche, sin embargo la piba ni se inmutó, mas bien parecía que le gustaba y ví como sonreía con los.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|  |  | |