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 Colegio: La colegiala (I)
Enviado por webmaster el Jueves, 04 Noviembre, 2004
Relatos genericos

Te escribo esta carta, pues me parece que es hora de contar lo que me sucedió el año pasado, en la ciudad donde vivo, Valladolid.
Vaya por delante que tengo 40 años, estoy casado sin hijos, desde hace 12 años. Mi empresa tiene sus oficinas fuera de la ciudad y, cada tarde, cuando salgo del trabajo paso por delante de un colegio religioso. Me gusta ver a las colegialas con su uniformes de falda azul y camisas blancas. Desde siempre me he sentido atraído por estas pequeñas ninfas, pero nunca había podido imaginar que podría llegar intimar con una de ellas.

El pasado mes de octubre, cuando salía del trabajo a eso de las 5,30 de la tarde pasé, como todos los días, por delante de la parada del autobús. Lo cierto es que ese día iba un poco retrasado pues casi siempre paso sobre las 5. En la parada había una colegiala que hacía auto-stop. Dude si parar pero. finalmente me decidí ha hacerlo. Me preguntó hacia donde iba y le dije que hacia el paseo Zorrilla. Como le venía bien subió. Le pregunté el motivo por el que no había tomado el Bus del colegio y me dijo que se había retrasado repasando algunos deberes. Comencé a hablarle de mis tiempos de escolar y, para mi sorpresa siguió mis explicaciones con atención. En uno de los semáforos me giré para observarla. Era una monada, morena, con unos pechitos apuntando bajo su camisita, las piernas morenas también paro blanca en contraste con su falda azul marino. Le pregunté qué curso hacía, primero de ESO. Como no estoy al día del sistema educativo (hace años que terminé mi carrera) le pedí que me contase cuales eran las materias que estudiaba. Cuando llegamos cerca de su casa me pidió que parase y se despidió de mi con un "Hasta luego".

Todo siguió igual hasta que, una tarde volví a pasar frente al colegio de Ale (Alejandría). Cuál sería mi alegría cuando la vi parada, esperando el Bus. Como estaba sola (eran las 5,15) toqué la bocina y la saludé. Con una seña la invité a subir al coche y lo hizo. Le pregunté como era que seguía llegando tarde al Bus. Charlando mientras nos acercábamos a Valladolid, se me ocurrió ir un poco mas allá con Ale y le dije que si quería tomas un refresco. Para mi sorpresa me dijo que sí "Ya nos conocemos". Pensé rápidamente donde llevarla que no me conocieran y me acordé de un bar de carretera, camino de MEDINA. Cuando llegamos no había mas que dos parroquianos y nos sentamos al fondo del local. Pidió su refresco y, yo una cerveza.

Mientras comenzamos una charla sobre una película que habían estrenado esa semana, le fui dando vueltas a la cabeza, para seguir una estrategia que me permitiese acceder a su confianza. Su charla era confiada y franca, le pregunté por su familia y amigos. Tenía 14 años y es.................

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 Frio: Frio
Enviado por webmaster el Jueves, 04 Noviembre, 2004
Relatos genericos

Mis padres no iban mucho por la finca así que decidí pasar allí la mayor parte del verano, recuperando las asignaturas del ultimo año de carrera Se encontraba a varios kilómetros del pueblo, y tenía un bonito cortijo de estilo andaluz, y una casa separada 50 mts, donde residían los guardeses de la finca.
Hacía varios años que no pasaba tanto tiempo en la finca, dado que prefería disfrutar del verano en la playa con los amigos, pero dado que tenía que terminar de una vez la carrera, me propuse aislarme del mundo por unas semanas.
Cuando paso mucho tiempo estudiando, la libido se me dispara. Comienzo a sentir deseos sexuales que se transforman en fantasías, rápidamente, por lo que durante las horas de la siesta, vagaba por el caserón empalmado y pensando en tías en pelotas y dando rienda suelta a mis fantasías.
Una de esas tardes apareció Silvi.
Era la hija de los guardeses. Una niñita morena, carita de viciosa y un cuerpo donde destacaban dos tremendas tetas y unas caderas de ensueño.
Resulta que la nena también estaba estudiando, y como en su casa no le dejaban en paz el normal ajetreo de una familia, quería saber si me molestaría compartir la sala, dejándola estudiar a esa hora, ya que además el lugar era más fresco.
El lugar y la nena, porque Silvi me miraba con una cara de nena inocente, al mismo tiempo que sobre su delgada camiseta blanca empezaban a delatarla dos magnificas puntas sobre sus impresionantes senos. -Bien Silvi, puedes venirte cuando quieras, solo te pido que te comprometas a estudiar en silencio, y no hacer ruido.
-De acuerdo Don Paco, no se preocupe.
Al día siguiente, parecía que se habían desatado todos los infiernos, pues desde las primeras horas del mediodía comenzó un bochorno tan intenso que hasta las chicharras permanecían en silencio.
Para estar más cómodo, solamente llevaba puesto un delgado pantalón de deporte, que ni siquiera tenia braguero, encontrándome completamente empapado en sudor y refrescándome con un bote de limpiacristales que había llenado de agua fría, y de vez en cuando esparcía sobre mi torso desnudo.
Estaba tumbado en un sofá, en el salón grande de la casa, donde los pocos muebles y los altos techos parecían aliviar la atmósfera, cuando apareció la nena.
Silvi parecía salida de un horno, estaba totalmente sofocada, al haber recorrido bajo el severo sol el camino que separaba el cortijo de su casa.
Llevaba puesta una camiseta de tirantas blanca, muy fina y unos pantaloncitos ajustados de algodón fino también blancos, y ambos los traía empapados, no dejando a la imaginación nada de lo que había debajo.
La visión de sus pechos trasparentándose bajo la camiseta me provocó una erección inmediata, la cual se colmó, cuando al acercarse, me fije que entre los muslos se le marcaba la raja de su pubis, completamente empapado.
Le dije que se sentara, y que le daría algo de beber lo cual agradeció.
Al regresar de la cocina.................

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 Excursion: Excursión por la montaña II
Enviado por webmaster el Jueves, 04 Noviembre, 2004
Relatos genericos

Mariana es y sera siempre mi mejor amiga, hemos ido juntas desde pequeñas, nos hemos ayudado, nos hemos reido juntas y nos hemos explicado todo siempre Cuando empezo a salir con Lucho fue como si se hubiera roto un jarron de cristal, nos habiamos separado un poco, tal vez fue este el motivo por el cual, cuando me dijo que si queria ir con ellos de excursion de fin de semana a la montaña le dije que si, nunca me ha gustado la montaña, pero mi amiga queria que fuera y yo deseaba recuperar aunque solo fuera durante un fin de semana su amistad.
El dia antes de marchar dijo que para que fuese mas divertido Lucho traeria a otro amigo, aquello me sono a encerrona, parecia que queria emparejarme y no sabia como, estuve a punto de decirle que no iba, que me encontraba mal y que me quedaba en casa, pero al final, aun no entiendo el motivo le dije que perfecto, que seria mucho mejor, que ya lo habia pensado, no se cuantas mentiras.
El sabado conoci al amigo, la verdad, no era nada raro, ni bien ni mal, algo mas alto que yo y con gafas, la verdad, me extraño que mi amiga me quisiera emparejar con el, no era mi tipo, Tal vez era la impresion previa que ya tenia, pero aun no habia hablado , aun me lo estaban presentado y ya me parecia antipatico.
Durante el dia plantamos tiendas, y hicimos alguna excursion por el entorno, cada vez que lo veia iba cambiando de opinion, al llegar a la cima de una de las montañas se quito la camiseta, tenia un cuerpo mas que correcto, no muy musculoso pero si que se notaban los musculos, de conversacion agradable y siempre atento para ayudar. Debajo de los pantalones se veia un cuerpo generoso. En un momento que lo miraba me parecio que se daba cuenta, me puse roja, pense que todo el mundo se daria cuenta, pero los demas parecian muy entretenidos con el paisaje para darse cuenta de lo azorada que me habia puesto.
Por la tarde aprovechando un espacio entre rocas del rio que pasaba cerca de las tiendas bajamos a bañarnos. El llevaba un bañador de competicion, pequeño y ajustado, que marcaba totalmente lo que habia debajo, no se si tal vez fuese que hacia ya mas de seis meses que habia dejado a mi ultima pareja, que hacia calor o simplemente la atraccion que hizo que notase como poco a poco me iba humedeciendo, me meti en el agua rapidamente. Tal vez fue solo un instante pero me parecio que me miraba, creo que era simplemente que me sentia avergonzada lo que me hacia sentirme el centro de todas las miradas.
Por la noche despues de cenar Lucho i Mariana




dijeron que se iban a dar una vuelta y que si no teniamos inconveniente el se cambiaria a la tienda que iba.................

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 Excursion: Excursión por la montaña
Enviado por webmaster el Jueves, 04 Noviembre, 2004
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Era un fin de semana mas del mes de septiembre, como siempre Lucho me habia enredado a salir con sus amigos, esta vez era con Mariana, su novia, y una amiga, Que habia que hacer salud, que la montaña era un sitio muy sano y que nos lo pasariamos muy bien. A Mariana la conocia de otras salidas, a su amiga era la primera vez que la veia, no era ni guapa ni fea, ni muy divertida ni aburrida, pertenecia a aquel grupo de personas que integran la mayoria de los grupos, que no son la voz cantante pero que forman la claca.
El lugar elegido era realmente fantastico, entre montañas altas, cerca de un rio. Durante el dia plantamos las tiendas, una para nosotros y otra para ellas, y aprovechamos para subir a una de las alturas cercanas, al atardecer nos bañamos en un recodo rocoso del rio, el agua estaba caliente, se notaba que el sol apretaba fuerte.
La amiga de Mariana llamaba la atencion tenia un cuerpo realmente agradable, Media aproximadamente algo mas de metro y medio, cabellera larga y unos pechos realmente hermosos, llamaban la atencion debajo del bikini. No se lo que pasaba que no podia evitar mirarlos, al final tuve que meterme en el agua, para evitar que se notara lo que debajo de mi bañador estaba empezando a pasar.
Despues del baño vino la cena, simple, con tierra y divertida como acostumbra a pasar en la montaña. Chistes, alguna cancion y comentarios sobre el dia siguiente. Lucho




y Mariana dijeron que se iban a pasear, y que al volver si no nos importaba compartir una tienda i dejarles la otra para ellos, naturalmente les dijimos que si que no habia problema. Una vez se fueron y nos quedamos solos llego aquel momento en que no sabes que decir, yo nunca he sido aquello que se dice muy lanzado, ella decidio tomar el mando y comento que realmente para la epoca que estabamos hacia mucho calor, era cierto, tal vez estabamos a 27 o 28 grados, yo casi sin pensarlo dije que un baño nos iria muy bien, y casi sin darnos cuenta nos cambiamos la ropa y nos pusimos los bañadores. El rio bajaba un poco mas frio que aquella tarde, casi era mejor, no metimos de cabeza, para divertirnos cruzamos la charca competiendo un par de veces, en una de las carreras, la parte superior de su bikini se desabrocho, quedando libres sus pechos, la escala luz, las gotas de agua y sobre todo aquellas formas hacian del momento algo magico, yo me quede parado pensando que ella se avergonzaria, pero nuevamente supero ella el momento, y dijo que asi era mejor, que se sentia menos oprimida. Esto realmente me dejo perplejo, nunca habia conocido a una chica que pensara asi. Entonces aprovechando una roca inclinada que entraba en el agua se estiro encima. Aquello me enloquecia, estaba boca arriba con los codos apoyados en.................

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 Encuentro: Encuentro en el albergue
Enviado por webmaster el Jueves, 04 Noviembre, 2004
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Era el viaje de fin de curso. Mi clase y yo estabamos albergados en un albergue en El Escorial, un sitio tranquilo y apacible, con pistas de tenis y campo de fútbol Estuvimos allí tres días, y uno de ellos fue el más emocionante de mi vida. Yo tenia por aquel entonces 16 años, y acababa de terminar 4º de ESO, y decidimos hacer un viaje a Madrid, Galicia, etc...
Bueno, hablemos del día en cuestión. Fue el segundo día de nuestra estancia. Estaba yo con un amigo jugando al billar que había en la entrada del albergue, cuando vimos un autobús que paraba en la puerta. Al instante, se abrió la puerta del autobús y empezaron a bajar chicas de unos veinte años, todas ellas de una belleza increíble. Mi amigo y yo nos quedamos embobados ; eran casi todas rubias, y tenían unos cuerpos preciosos, para perderse en ellos. Cuando bajaron casi quince chicas, y a mi amigo y a mi se nos empezaba a notar un "pequeño" bulto en el pantalón, bajo una mujer mayor del autobús , y se encaminaron todas hacia la entrada, o sea, donde estabamos nosotros. Nosotros disimulamos, y seguimos jugando, pero tanta belleza y cuerpo bonito pasando al lado nuestro hacia que todos nuestros tiros saliesen fatal. Tras terminar la partida(2 segundos, vamos, lo que tardo la negra en colarse), subimos nuestra habitación en el segundo piso. Al pasar por el primero, vimos un increíble ajetreo, eran todas las chicas instalándose. Al llegar a nuestra habitación, nos turnamos y nos duchamos. Luego, bajamos a comer. Al entrar en el comedor, cogí mi comida y me senté con mis compañeros :
- Oye, Manuel - así se llamaba uno de mis compañeros -, ¿de donde son todas esas tías que están tan buenas ?
- A que están buenas, ¿eh ?. Le he preguntado a la profesora, dicen que son unas chicas que van a un concurso de belleza o algo así, y que son de Asturias o Cantabria, no me acuerdo.
Yo me quede pensativo, quedando mi mirada perdida prendada de la cara de una de las Asturianas, que estaba buenísima : a través del top ajustado se le notaban unos pechos grandes y bonitos, firmes, su minifalda dejaba a la vista unas piernas preciosas, y la cara era preciosa, su pelo rubio enmarcaba un rostro precioso, con unos ojos verdes increíbles y una sonrisa de ensueño. Yo pensaba que como podría yo siquiera soñar con una chica como esa, siendo bastante feo como era, y no precisamente en buena forma. Me decía que por muy buen paquete que tuviese y por mucha técnica sexual aprendida de videos y libros, si no se me veía ninguna de las dos cosas, no ligaba, y como que hace falta ligar para que se vea algo de esto, pues...
Después de la comida decidí subir a mi habitación a darme una ducha fría, porque mi mente estaba pensando cosas que mi cuerpo no se.................

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