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 El Gabinete: El Gabinete
Enviado por webmaster el Martes, 02 Noviembre, 2004
Dominacion

ANTECAMARA: Una habitación de una mansión victoriana, que da a la parte trasera, a lo más umbrío jardín. El balcón está entreabierto y deja pasar débilmente las últimas luces de la tarde.
Un lecho para la entrega: amplia cama de latón dorado, barrotes con embolados en el cabecero, alto dosel con colgaduras de terciopelo crema recogidas en las columnas con una cinta de raso, colcha edredón blanca que la cubre hasta el suelo y cojines bordados.
Una cómoda lacada en crema con múltiples cajones, unos con ropa interior de mujer y de niña, toda blanca o con detalles azul o rosa pálidos, telas de raso, de hilo, de encaje, bordados, ganchillo, bolillos, lazos; otros con toallas de todos los tamaños, otros con ropa de cama, sábanas inmaculadamente blancas y primorosamente bordadas. Pero el contenido de uno de ellos es especial: cajitas, ordenados como un fichero, por el anverso se ve una tarjeta color sepia escrita con caligrafía muy personal: 16/V/85 Begoña Vida. 18/III/86 Carmen Atardecer. 24/VI/86 Inmaculada Azul. 27/IX/86 Merche Intimidad..., en el interior de cada una se guarda una braga cuidadosamente doblada: Terso algodón sin más adorno que una flor bordada, Satén y encaje vaporoso y brillante, Inmaculado perlé tejido a ganchillo orlado de lazos de raso rosa, Bordados y calado sobre delicado lienzo blanco...Prendas íntimas de las que acabaron despojándose cuantas pasaron por esta habitación, sensibilidad femenina desvelada, pudor violado de mujeres y niñas.
LA CAMARA DE EXPLORACION: Abriendo una puera oculta tras cortinas de encaje y cortinones de terciopelo accedemos a un recinto que se ilumina de pronto, refulgente, todo blanco: suelo paredes y techo.
En el centro destaca un antiguo sillón de ginecólogo, armazón de tubo esmaltado, estribos de acero, respaldo de madera pintada en blanco. Tesoro de chamarilero: en él fueron exploradas las féminas de bastantes buenas familias de una posguerra provinciana y en él se les realizaron a candorosas jovencitas o a inocentes muchachas de servicio prácticas horrendamente condenadas por los poderes que sustentaban a los mismos causantes; pero, eso sí, bajo capa de imprescindibles legrados o inevitable operación de cuantioso coste y discretísima ejecución. Ahora era un altar de sumisión y de entrega.
Allí las espera las gobernanta: porte alto y elegante, vestido negro recto, manga larga pegada al antebrazo, largura hasta la rodilla con una pequeña abertura atrás, medias negras, zapatos de charol negro y tacón alto. Muchas perlas refulgiendo, gruesa sortija, pulsera en la mano izquierda, collar con tres vueltas. Se toca con un casquete con tupido velo negro que impide verle los ojos, tan sólo resaltan sus labios estrictamente perfilados y esmaltados de rojo al igual que sus uñas, son el reclamo que advierte a la sierva como orden de que debe acercarse.
Las largas y afiladas manos de piel nacarada deshacen el lazo de la pechera de la larga bata, la toma de los hombros por atrás y se la retira depositándola sobre un banquillo, permanece por detrás y acaricia con la yema de su.................

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 Domina: Dómina Juana, vacaciones a mi servicio
Enviado por webmaster el Martes, 02 Noviembre, 2004
Dominacion

Hacía ya algun tiempo que fantaseaba imaginandome transformada en una reina del sado. En una de aquellas dominas de aspecto severo pero tremendamente sexual ante las que cierto tipo de hombres se rinden hasta renunciar por completo a su voluntad y cuyo maximo placer es contemplar a la mujer a la que rinden culto postrados en el suelo, sirviendole de felpudo. Si. Me apetecía una relación de dominación, llevar a la práctica aquello que alimentaba mis fantasías sexuales. Había visitado algunas páginas web en las que encontré fotografías de hombres sirviendo a sus amas como dociles perritos y debo reconocer que ante algunas de ellas acabé masturbándome. También me atraía la idea de ver mi cuerpo enfundado en una segunda piel de cuero negro. De hecho, el negro es el color que mejor me sienta por lo que suele ser habitual en mi indumentaria, desde el calzado hasta la sombra de ojos. Me gusta parecer una "dama de negro". Pero lo que ahora quería no era sólo poner un punto de sensualidad en mi apariencia cotidiana si no vestirme de una forma que me parecía tremendamente excitante. Revestirme con aquella segunda piel de cuero negro para verme yo misma como una puta (por que no ?), una insaciable diosa del sexo en busca de placer que hiciese estremecer de puro fetichismo a los hombres que cayeran a mis pies.
La caza de mis primeras presas fue mas facil de lo que esperaba. Me bastó pasearme luciendo pantalones y botas de montar por los salones del club para que pronto revolotoasen a mi alrededor mas moscardones de los habituales. Unos me invitaban a montar y a cabalgar con ellos, porque al parecer también practicaban la equitación. Pero los que me interesaron de verdad fueron aquellos que se fijaban en mi pero acto seguido dejaban caer su mirada hacia las relucientes botas de montar de caña alta, adornadas con espuelas. Los probé uno por uno y el que supo quitarme las botas con mas mimo tuvo la oportunidad de repetir. Era un chico atlético, realmente bien dotado, pero tímido e inexperto, de los que se dejaba llevar. Exactamente lo que buscaba. Bastó con forzar suavemente su galantería (traeme eso por favor, ayudame en aquello, me gusta que me beses la mano...) para que pronto se comportase como un sirviente.
De criado a esclavo pasó el día en que, como si fuese un juego, le impuse un collar de perro y monté a caballo sobre sus espaldas. Luego no tardó en entrar de lleno en el reino del sado y ha acabado siendo un juguete en mis manos con el que he practicado y he gozado, a la vez que me he realizado como domina
Para las que algun día os inicieis en esto os diré que el juego seducción-dominación-captura del hombre es algo tremendamente excitante (no dejeis escapar la oportunidad de practicarlo !) y que lo que buscan los esclavos de verdad -aquellos que no son simples curiosos, si no que.................

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 Dominacion: Demostración de obediencia adolescente (III).
Enviado por webmaster el Martes, 02 Noviembre, 2004
Dominacion

Capítulo 3

"Conejito castigado"


Paulo encontró exactamente lo que estaba buscando en el armario de los látigos. Un mango con seis cordones anudados de unas dieciocho pulgadas de largo. Del armario de los consoladores cogió un "billy-club", un esbelto invasor rectal de doce pulgadas con una cabeza con importantes protuberancias con un mango. La mordaza con forma de pene estaba en el armario de las ataduras. Todavía le quedaba vaselina.
Melina le vio aproximarse con los ojos abiertos como platos de terror.
Ella había visto lo que le había hecho a su hermana. Podía esperar lo mismo. Su voz se quebró: "¿Q..Qué vas a hacer?"
Paulo se sentó en la cama al lado de las caderas elevadas de Melina y rió: "Voy a darte los azotes que te has ganado esta noche por desobedecer a tu padre. Se una buena chica y abre la boca".
Sabiendo que no serviría de nada desobedecer la bella jovencita hizo lo que le dijeron. Paulo introdujo el falo en su boca y amarró la correa detrás de su cabeza.
Ella gimió de tan apretado como estaba.
Paulo cogió el jarro de vaselina y se echó un gran globo en sus dedos. Empezó a dar un masaje dentro del sexo abierto de la niña y también entre los glúteos. Cuando concluyó con su labor dijo: "Dime, Melina, ¿te han azotado alguna vez entre las piernas? (Ella abrió los ojos del shock. Movió frenéticamente la cabeza) ¿No? Bueno, en ese caso vas a vivir toda una experiencia. Cada chica a la que se lo hecho lo odia absolutamente. Estoy seguro de que tu también lo odiaras. Pero es parte del precio que tienes que pagar por ser desobediente, o no?"
El se acostó para inspeccionar su faena, y puso más vaselina.
"Por supuesto que será una nueva experiencia también para mí, ya que nunca he azotado en el coño a una chica de tu edad. Sospecho además que estarás más sensible que las mujeres con que lo he intentado. Especialmente después del numerito con el perro". Paulo rió burlonamente al ver como Melina se sonrojaba.
"Lo abiertas que tienes las piernas y la ausencia total de pelo incrementaran la severidad del dolor". Más vaselina. "Si te preguntas por la vaselina con la que te lubrico los labios es para que las tiras de cuero no corten. Dolerán tanto o incluso más pero te prometo que no habrá daño. No me gustaría herir a una jovencita tan hermosa como tú".
En esos instantes las caderas de Melina se retorcían indefensas. Habían pasado menos de quince minutos desde las atenciones del perro y ella continuaba mojada y totalmente receptiva.
Paulo continuó riendo. "Perfecto. Me encanta observar que todavía te queda chispa. Siempre duele aun más si los labios están hinchados de lujuria".
Finalmente Paulo dejó la vaselina en el suelo y cogió el consolador.
"¿Sabes para qué es esto?" Melina movió la cabeza. "Antes de cada golpe espero que eleves tus caderas.................

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 Sodoma: Demostración de obediencia adolescente (II).
Enviado por webmaster el Martes, 02 Noviembre, 2004
Dominacion

Capítulo 2

"Zumbidos"


Ambos rápidamente desnudaron a Melina y la llevaron escaleras abajo al sótano. Como había sido prometido su hermana de dieciocho años Sharon ya estaba allí, desnuda sobre el caballete, su insolente culito elevado. Estaba amordazada, cosa que evitaba un montón de preguntas innecesarias. Ella estaba obviamente sorprendida al ver a los dos hombres acarrear a su hermana pequeña, desnuda, sollozante, dentro de la habitación.
Arrojaron a Melina sobre una gran cama, abierta de brazos y piernas, y esposaron tanto sus tobillos como sus muñecas a cada uno de las patas de la cama. Un cojín colocado bajo sus glúteos elevaba su cadera.
Unas manivelas convenientemente colocadas les permitía aumentar la apertura de las piernas. Al final consiguieron que la hinchada hendidura quedase indefensamente expuesta a cielo abierto.
"Encontraras absolutamente lo que necesites en alguno de estos armarios" dijo David señalando una hilera de cuatro armarios colocados en la pared. "No dudes a la hora de hacer uso de ninguno de ellos".
Miró fijamente a su hija más joven, cruelmente elevada y le guiñó a su amigo: "Tampoco te preocupes de usarla como creas conveniente".
David salió pitando para llegar a la hora de la partida de bridge cerrando la puerta del sótano a su salida.
Antes de marcharse le aseguro a Paulo que estaba completamente insonorizado.
Una vez que Paulo ya estaba seguro de que nadie le molestaría echo el pesado cerrojo.
Con esto empezó a aprovisionarse. Dentro de un gran armario había todo tipo de látigos, paletas, correas, cañas y bolas imaginables. Otro armario ocultaba un tesoro de consoladores y vibradores, algunos de los cuales imposiblemente grandes para jóvenes de la edad de Melina o Sharon. El tercero estaba lleno de elementos de bondage. En el cuarto se ocultaba lo que parecía instrumental médico, surtido de lubricantes. Paulo se frotaba las manos. Manos a la obra.
Lo primero que buscó fue un vibrador apropiado para Sharon. Encontró uno que medía más de diez pulgadas y tan ancho como la muñeca de la joven. Tenía una docena de hileras de pequeñas y puntiagudas protuberancias a lo largo del mismo; y aún mejor, estaba equipado con una unidad vibradora de corriente alterna. Perfecto. Cogió igualmente un arnés y un bote de vaselina.
Le costó cerca de diez minutos de meter, empujar y mover el consolador hasta que entró hasta la base en el estrecho conducto de Sharon. Para su satisfacción la pobre jovencita pataleaba y gritaba todo el rato, especialmente cuando los pequeños pinchos empezaban a hundirse en la piel de tambor de las paredes interiores de su coño.
Paulo de hecho podía observar las pequeñas protuberancias moviéndose. No le hacía ninguna falta el arnés. No cabía la posibilidad de que el consolador se fuese a escapar por su propia voluntad. Pero poniéndoselo y ciñéndolo entre las piernas de la niña el se aseguraba que la cabeza del falo quedaría fuertemente aprisionada en lo más profundo de su útero, sin importar la violencia.................

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 Obediencia: Demostración de obediencia adolescente (I).
Enviado por webmaster el Martes, 02 Noviembre, 2004
Dominacion

Capítulo 1

"Perseguido En la Sumisión"

"Ok Melina, súbete la combinación y enséñale a Paulo tu conejito."

La orden, dada a la hermosa joven de dieciséis años de edad Melina Andrews por su padre David, no era la que una niña su edad esperaría normalmente oír. Pero tampoco David era exactamente un padre normal.
Para él la característica más importante en una hembra, especialmente en una hija joven, era la obediencia. Absoluta. Incuestionable. Inmediata. El fracaso ocasionaba el castigo.
Los castigos que Melina y su hermana de dieciocho años de edad Sharon habían recibido mientras crecían habían sido bastante estrictos. Ninguna de las dos podía recordar una temporada en la que no se les ordenara continuamente que se doblasen desnudas listas para la caña, paleta, o correa.
Durante aquel verano él las había enviado lejos a la notable Academia Disciplinaria Hackmoore para niñas para recibir un entrenamiento aun más duro.
Fue una pesadilla de tres meses de dolor y abuso sexual, todos solicitados por, aprobados, y cuidadosamente documentados fotográficamente para el beneficio de su padre.
Y en estos momentos él trataba de convencer a su mejor amigo Paulo Winslow en enviar a SU hija Cindy a la misma escuela, supuestamente para curar la "terca indisciplina".
Y para fortalecer su punto de vista decidió utilizar a la pobre Melina como ejemplo.
Los tres están en la sala de estar de la casa de David. Los dos hombres se sentaron en el sofá. Melina permanecía enfrente de ellos.
Le había ordenado que vistiera "la combinación de disciplina" para la ocasión.
Era una sabana combinación en blanco de satén, con un corte bajo el dorso y atado fuertemente con cintas.
Cintas adicionales formaban correas sobre los hombros. Esto permitía que el vestido fuese quitado fácilmente aunque estuviese atada de pies y manos.
"Rápidamente ahora. No me avergüences delante de Paulo." Su padre mandó.
Profundamente ruborizada, Melina levantó el dobladillo de su combinación un par escaso de pulgadas. La forma en que los delicados muslos de la joven se prensaron juntos hicieron que todo lo que Paulo pudiera ver fuese la cima de su hendidura, pero más que suficiente para hacer que su polla volviese repentinamente a la vida.
Como David él también estaba interesado en la disciplina dura y por las niñas adolescentes bonitas.
Él había admirado frecuentemente a las dos hijas jóvenes de David, pero hasta esos mismos instantes nunca había imaginado que su amigo le mostraría los encantos sexuales de sus hijas a él.
Deseó no estar soñando.
David no estaba impresionado por los esfuerzos de Melina. "Puedes hacerlo mejor" él le gritó disgustado. "¡Enséñaselo correctamente!"
Melina engulló. El tono de voz de su padre era inconfundible. Compórtate o serás castigada.
Ella inmediatamente se subió el dobladillo de un golpe hasta su cintura y se abrió ampliamente de piernas.
Su rubor había alcanzado un color escarlata.
David fue el.................

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