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 Colegio: Colegio de pago II
Enviado por webmaster el Lunes, 01 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Mis encuentros con Mirta, se han seguido produciendo últimamente, pero esto último fue lo mejor.

Después de un día de mucho cansancio por los profesores, me dirigí a hablar con el grupo de colegas, (entre ese grupo están Mirta y Carola). - - ¿ Qué tal la mañana?- me dijo Carola, mi novia. Ella es una chica muy guapa. Rubia, de estatura y complexión normal, unas curvas de vértigo y un conjunto entre unos senos perfectos y trasero redondo y prieto que era un premio para la vista. Llevaba ese día una cazadora vaquera abierta, debajo una camiseta con dibujos y una falda a juego con la cazadora, de dimensiones medías. Ni casta ni zorra. - - Fatal. Hoy he tenido un día horrible. Los profesores unos plastas y no me he centrado bien en sus explicaciones, y para colmo, me han mandado la exposición un trabajo, para antes de lo previsto. - - No te quejes, todos llevamos nuestra propia cruz. Yo también ando atareado.- dijo Javier, (es un chico, que siendo buen deportista, sale en plan de novios, de vez en cuando con Mirta.) - - Siendo sincero, en eso estoy de acuerdo contigo.- dije yo a lo cual todos asintieron. Seguimos charlando unos minutos más, hasta que nos fuimos separando. - - Nos vemos después de las clases de esta tarde.- me dijo Carola, en tono de despedida. - - Vale. - Respondí yo. ( En ese momento tenía otras intenciones en mente las cuales me dispuse a poner en marcha.)
Le dije a Mirta que me acompañara, sin que nadie se diera cuenta. Cundo ya estuvimos a solas, con un solo gesto mío bastó para que se diera por enterada de mis planes. Estos eran subir al piso superior donde hay unas camas, ¡y aprovecharlas!.
Ya en dicho lugar, entramos en una habitación, y cuando nos dirigíamos a la cama, oímos algo en la habitación de al lado, que se comunicaba con la nuestra con una puerta interior, que estaba entreabierta en gran medida. Con cuidado, hacía allí nos dirigimos y allí vimos a Javier y a Carola, unos frente al otro. Sus pasos siguientes casi se intuían. Empezaron a besarse. Me parece que nunca antes la había visto tan caliente. - - Venga, sigue así. Me gusta.- decía Carola. Javier no se hizo de rogar. Empezó a sobar sus perfectas esferas, siempre despiertas y deseosas de caricias. Quizá el ligue con Susi, (como alguna vez la llamábamos los amigos) me había hecho desatenderla un poco. Se lo estaban pasando bien, sin duda. Mientras el se deleitaba con sus senos, ella empezaba a sobarle el paquete. Debía estar chorreando su coño de lo caliente que estaba, ya que sin más preámbulos, se arrodillo delante de él, le abrió la cremallera del pantalón y le desabrochó el cinto, y después le bajó los pantalones y los calzones. Delante de ella quedó un instrumento de considerables dimensiones, de unos 20 cm. No se lo.................

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 Colegio: Colegio de pago I
Enviado por webmaster el Lunes, 01 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Me llamo editor y el suceso que voy a contar a continuación es una de las cosas que una persona puede esperarse.

Pertenezco al equipo de fútbol del colegio donde voy a cursar mis estudios. Tengo 16 años y curso 2ª de B.U.P.
Esto me pasó hace unas semanas, cuando estaba en el vestuario cambiándome después del entrenamiento. De pronto, para mi sorpresa apareció por la puerta del vestuario. Era Mirta.
Ella es una chica muy agraciada. De complexión normal, aunque de no mucha estatura, de poderosa mirada y un fuerte genio. Tiene el pelo moreno, unos senos grandes sin ser excesivos, un trasero precioso y junto a esto unas curvas en las que todos quisiéramos perdernos. - - Mirta, ¿ Cómo tu aquí? - - Tengo... tengo que decirte algo- respondió. - - Habla. Pero mejor espera a que termine de cambiarme. Además, luego, al salir, Carola (es mi novia, y una de las mejores amigas de Mirta), nos estará esperando. - - De eso quería hablar.
Sin casi terminar la frase se abalanzó sobre mí, casi tirándome al suelo, al mismo tiempo que me besaba apasionadamente, casi de forma animal. - - ¿ Pero... que haces? - ( para ser sincero, a pesar de la sorpresa, la cosa me gustaba) - - Te quiero, te necesito... (dijo entrecortadamente debido a la excitación y al beso que me estaba dando). - - Estará Carola esperando fuera- dije un poco en tono de excusa, como último recurso de fidelidad a Carola. - - Olvídala ahora, por favor, hazme este favor. La respondí con mi siguiente paso que di. Pues lo que hice fue aposentar en sus prominentes senos mis manos, a lo que ella respondió con un gemido de placer incontenido. Luego empecé a besarla apasionadamente mientras la iba subiendo el suéter blanco que solía llevar. Terminé de quitárselo y empece a tocar y besar sus senos, todavía dentro del sujetador de color claro que llevaba. - - Ahhh, sigue así. Me gusta, sigueee.
No perdí mientras el tiempo pues con una mano la desabroche el corché del sujetador, con la otra la situé masajeando sus nalgas, mientras que seguía besando y mordisqueando sus senos.
Mientras continuaba trabajándome sus senos, la desabroché el vaquero que portaba y se lo bajé hasta los tobillos. Llevaba unas preciosas bragas de encaje a juego con el sujetador que ya estaba descansando en el suelo. Sin ni siquiera pensarlo, plante mi mano encima de la tela que recubría su raja. La tela estaba empapada en sus jugos. Debía estar muy susy pues no paraba de segregar jugos. Acto seguido metí mi mano en sus bragas y con tan solo acercarme a su bello púbico ya estaba en el clímax. Al poco la metí un dedo en el coño y empecé a masturbarla. El dedo entraba y salía como si nada, a pesar de que como sabía y confirmé en ese momento, era virgen, pues estaba muy lubrica de lo susy.................

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 Aventon: Aventon en Insurgentes
Enviado por webmaster el Lunes, 01 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Un día sali tarde del trabajo y decidi cambiar la ruta por donde siempre regreso a mi casa, así es que tome una ruta que pasaba por la glorieta del metro insurgentes, curiosamente, ese día yo sentí como una vibra al pasar por ese lugar por lo que una vez que había pasado la mensionada glorieta decidí regresar al mismo punto y ahí vi a una chica delgada de piel morena clara, toda vestida de negro y con una blusa escotadita que dejaba ver su rico busto, no muy grande pero bastante firme.
Así es que me anime y me avente a ofrecerle un aventon (cosa que no acostumbro por lo peligroso de la ciudad) cuando se lo ofreci como que le penso un poco, pero yo me sentia muy seguro así es que con una sonrisa le comente que yo me dirigía al oriente de la ciudad y luego tomaría hacia el sur, que si le quedaba por ahí, a lo que ella comento que también iba para el oriente y procedio a subirse a mi carro.
Una vez en el carro empezamos a platicar acerca de donde venía ella y de donde venía yo, y aquí empezo lo interesante, de repente le dije que se veía muy guapa con ese escote que mostraba lo bello que era su busto, a lo que me respondio con una sonrisa, entonces sin dudarlo acerque mi mano a su busto y empece a acariciarlo suavemnte.
Todo esto transcurrio mientras yo seguia manejando rumbo al oriente de la ciudad, continue acariciando sus senos pasando de uno a otro hasta que logre alcanzar uno de sus pesones y note que ella se iba excitando cada vez mas y en el momento en que toque sus ricos y paraditos pesones ella cerro los ojos por lo que procedi a acariciarle la vagina por arriba del pantalón, para ese momento yo ya estaba muy excitado y se me notaba bastante el grado de excitación que yo tenía.
Entonces le comente que si le gustaba el sexo oral y ya me respondio que bastante pero hace mucho que no lo practicaba porque estaba divorciada desde hace 2 años, en ese momento yo estaba realmente muy excitado por lo que reduje la velocidad del coche y me baje el cierre del pantalón le tome una mano y se la puse en mi pene, eso fue suficiente para que ella tomara la iniciativa y me lo empezara a acriciar de arriba a abajo, habilmente me bajo el calzón y me empezo a masturbar con una sola mano, entonces le pedi que porque no me daba un besito en mi pene le dije que yo ya estaba muy excitado y necesitaba algo mas que la pura mano, entonces fue cuando vino lo mejor.
Ella se quito el cinturón de seguridad y yo busque una calle obscura pero con suficiente visibilidad para que nadie nos sorprendiera empezo por darme un beso muy tiernamente en la puntita, y poco a poco se lo fue introduciendo mi pene hasta que senti que toque a su garganta y ella seguia con calma y relajandose para comerselo todo.
Fue maravilloso sentir como se lo comia todo y mientras yo mas me excitaba ella lo hacia mas rico, entraba y salia de su boca cada vez mas rápido y con mas fuerza, despues de varios minutos le pregunte si le gustaba que terminarán en su boca a lo que no contesto con palabra alguna sino que solo asintio con la cabeza, así es que la deje que ella siguiera mentiendose y sacandose mi pene de su boca mientras con una mano me lo acariciaba de arriba a abajo.
Hubo un momento que mi excitación era tal que sentía que iba terminar por lo que le pregunte si queria que me vieniera o me aguantaba para ir a hacer el amor a algún otro lado, de manera rotunda me dijo que terminara en su boca que se los quería comer todos y en ves de bajar el ritmo de su boca por la advertencia que le había hecho procedio a hacerlo con mas ganas, así que el momento ansiando por ambos llego e inunde su boca con mis espermas, primero un chorro, y luego 2 mas.
En cada chorro sentia como ella se excitaba y veía como se los pasaba disfrutando cada trago.
Al terminar le comente que fueramos a un hotel para estar mas tranquilos y ahora para yo la recompezara a ella, pero desgraciadamente me comento que sus hijos la estaban esperando porque ya les había avisado que iba para suu casa, así es que en esa ocasión era imposible que nos vieramos pero en otra ocasión nos desquitariamos.
Yo nunca pense que esto me pudiera parar algún día y ahora que lo he vivido refuerza mi teoría que en la vida hay que atreverse a hacer las cosas cuando tu instinto te dice que lo debes de hacer.
Saludos y ojala este relato sea un detonador en su vida sexual, que sin lugar a dudas es una de las partes mas bellas de esta vida.






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 Adultero: Adúltero incontrolado II
Enviado por webmaster el Lunes, 01 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Un nuevo día y yo me sentía resplandeciente, habían desaparecido de mi mente toda clase de complejos y de culpas y estaba deseosa de que llegara otro momento de intenso placer, lo buscaba con ahínco, estaba deseosa de que llegara la hora de volver a hacer el amor con Mike.


Esa mañana me encontraba en la terraza regando las plantas con un minishort de lycra y una blusa amplia. Roby al que veía perfectamente desde la terraza, estaba lavando el coche en la calle y Mike teóricamente durmiendo. Pero en una de esas, al estar regando mis rosas rojas, noté como alguien me despojaba del short y de mis braguitas dejándo las dos prendas a la altura de mis tobillos. Ni siquiera me volví, sabía que era Mike al ataque y me dejé hacer, no tarde en lubricarme, pues estaba supersusy en esos días. Me eché sobre la jardinera para que Mike tuviera mejor linea de tiro mientras Roby me sonreía y me saludaba desde la calle. Mike estaba desnudo y me pasó su miembro por el culo, después inspeccionó mi húmeda rajita y aprovechó para lubricar mi otro agujerito que aunque debo decir no me gusta demasiado que me follen por detrás, esa vez sentí un gusto mayor que nunca. Primero introdujo un dedo para irse abriendo camino, luego dos... Sus manos se agarraron a mis tetas bajo la blusa y su gran polla se abría paso en el reducido agujero de mi culito. Lo hacía con suavidad, intentando adaptar la entrada de su poderoso aparato y lentamente se fué adaptando a los músculos de mi ano con suma facilidad, hasta notar como el glande había conseguido pasar. De pronto entró la mitad de su tronco de golpe y lancé un pequeño grito, pues me hizo bastante daño.
- Ahhhh.
Roby miró hacia arriba extrañado:
- ¿Que te pasa? - me preguntó mi novio desde la calle mientras Mike tenía metida la mitad de su estaca en mi culito.
- Nada, nada, cariño, me he pinchado con una rosa. - disimulé.
Desde allí podía ver la cara de gilipollas de mi novio, mirandome con extrañeza. Mike no dejaba de follarme el culo con maestría introduciéndo cada vez más adentro su potente pene. Todavía sentía algo de dolor, pero intentaba controlar mis gemidos y mis gritos, el placer era aún más intenso y la habilidad de Mike hacía que aquello fuera maravilloso, él giraba mis caderas con sus manos y entrando en mi culo con delicadeza, saliendo despacio y volviendo a entrar con lentitud en mi dolorido culo. Tuve mi primer orgasmo que apagué cerrando los ojos y mordiéndome el labio inferior. Al rató fue Mike el que se vino dentro de mi acompañando el ritmo con una fuerte respiración. Al sacar su polla de mi agujerito, me volví y le sonreí. Me dejó allí con mis pantaloncitos y braguitas en los tobillos, las piernas temblorosas y un escalofrío por todo mi cuerpo. Así permanecí un.................

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 Adultero: Adúltero incontrolado I
Enviado por webmaster el Lunes, 01 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Han pasado casi tres años pero recuerdo perfectamente cada detalle el día que vino a nuestra casa un buen amigo de mi ex-novio Roby que se llamaba Mike. Se presentó casi de repente, pues sin haber avisado nos llamó desde el aeropuerto. Resulta que ambos habían estudiado juntos en la universidad y hacía más de 3 años que no se veían. Según me contó Roby, eran dos grandes amigos que vivieron muchas cosas juntos.
Fuimos a buscarle al aeropuerto y cuando Roby me señaló quien era cuando bajaba la escalerilla del avión, me quedé estupefacta. Era un chico no muy alto, pero muy muy atractivo, moreno de piel, con barba muy corta y cuidada, pelo arrubiado, con un cuerpo bien formado y muy musculoso, unos ojos negros muy penetrantes y unos labios que pedían ser devorados. Llevaba unas gafas de sol y vestía una camiseta blanca y unos vaqueros ajustados que remarcaban un hermoso "paquete".
Al acercarse, pude notar en un primer instante como me sentía atraída por él. Cuando estuvo a nuestro lado, se quitó las gafas de sol y me dedicó una linda sonrisa. No pude evitar un estremecimiento por todo mi cuerpo y como los latidos de mi corazón se aceleraban. Que tonta, nunca me había pasado nada parecido con solo mirar a un chico.
- "Hola tío, ¿como te va?" - le dijo Roby mientras se daban un abrazo.
- "Tirando" - contestó Mike con una voz ronca que me resultó muy varonil.
Despues Roby nos presentó, nos dimos dos besos y mi piel se puso de gallina, noté como un chispazo. Le sonreí y el me guiñó un ojo. Yo llevaba un vestido corto que enseñaba mis piernas y mi escote y él no dejó de observar toda mi anatomía. Llegamos a casa, nos pegamos todos una ducha (por separado), pues el día era muy caluroso, decidimos ponernos comodos y me vestí con una camiseta fina de tirantes, sin sostén y un pantalón gris de algodón que utilizo para hacer gimnasia muy ajustado, de esos que se adaptan al cuerpo. Mike bajó con una camiseta sin mangas y un pantalón de deporte corto. Tenía un cuerpo magnífico muy musculoso y todo el cuerpo lleno de vello rubio, estaba buenísimo. Cuando nos vimos nos observamos de arriba a abajo, los dos nos gustábamos mutuamente y lo notábamos, no sé si Roby se dio cuenta pero no nos quitábamos ojo de encima. Durante toda la velada nuestras miradas se cruzaban y observábamos nuestros cuerpos, los dos nos ibamos excitando más y más. Los chicos empezaron a contarse aventuras durante un buen rato, pues como decía no se veían desde hacía mucho tiempo, hablaron de todo un poco, incluso de sus muchas aventuras con las chicas. Preparé unos canapés y unas cervezas y charlamos hasta bien entrada la noche. Su conversación era muy divertida, ya que era muy simpático, además no se hacían aburridas sus historias de estudiantes tal y como él las contaba..................

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