| |
 |
Menu principal |
 |
Lo mas erotico |
 |
Visitantes |
 |
Actualmente hay 4 invitados y 2 miembros en línea.
Actualmente es un usuario anónimo. Puede registrarse aquí. |
|
 |
|
|  |  |  |  
Llego el domingo yo vería a Maria como había acordado con ella en la semana y pero no podía dejar de pensar en Alejandra, tenia que sacarla de mi mente ya que la que me interesaba verdaderamente era MAria y si empezaba algo con ella no quería serle infiel, no ese mi estilo, cuando estoy en pareja soy para una sola mujer, pero cuando me encuentro solo soy de la que se me cruce y acepte mis propuestas,.
Nos encontramos en un bar cerca de la casa de ella tomamos unos tragos y fuimos a caminar un rato, nos sentamos en una plaza a charlar mientras nos besábamos le dije que me gustaba mucho y tenia intenciones de comenzar una relación estable, a lo que me respondió diciendo que ella se encontraba a gusto conmigo pero quería tiempo para conocerme y mientras tanto no quería que nos sintiéramos atados ya que la reciente experiencia que tuvo con su novio no la había dejado con ganas de iniciar otra tan pronto, lo que yo respete y por esto no volví a tocar el tema.
Después de haber estado casi una hora o mas hablando y besándonos en la plaza, me comento que en su casa no habría nadie hasta muy tarde ya que sus padres y hermanos fueron a visitar a unos familiares por lo que interprete que a ella como a mi le había subido la temperatura, deduzco que mas en su caso ya que yo venia de una aventura bastante intensa y placentera, pero como la deseaba ni dude en aceptar su invitación.
Cuando llegamos a su casa nos acomodamos en la sala en unos sillones bien amplios y comenzamos la acción, ella estaba muy caliente y me besaba con fuerza, fue quitando mi camisa y recorrió mi cuerpo con su boca, luego me saco el pantalón junto con el slip, tomo mi pija que ya estaba dura y palpitante con sus manos comenzó a masturbarme, me miro a los ojos y vio el placer que esto me provocaba y se excito aun mas, en ese momento comenzó a chupar mi verga que parecía que reventaría en cualquier momento, pero yo sabia que podría soportar bastante mas gracias a la descarga reciente que tuve con Alejandra, MAria chupaba mi pene con ganas de comérselo todo, podía ver mi miembro entrando de forma increíble en su boca casi por completo, aclaro, si bien no soy un hombre con atributos extraordinarios, se puede decir que 20 cm no son nada despreciables, y nunca tuve reclamo alguno por parte de ninguna mujer, estaba tan excitada que creo que acabo un par de veces, ya que mientras sostenía mi verga con una mano y la chupaba, se acariciaba su almejita con la otra, me enloquecía verla mientras hacia esto, ya que sus ojos estaban fijos en mi rostro mirando mi reacción, no pude y la tome de sus larga y rubia cabellera guiándola hacia mi, la bese, la.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Bueno como les había dicho me sorprendió la invitación de una compañera de trabajo a la que no conocía prácticamente y acepte debido a que estaba muy buena, así que acordamos vernos el viernes por la noche, era Miércoles y tenia que encontrar el modo de organizarme para poder salir con Alejandra el Viernes y que MAria no sospechara nada, además tenia que asegurarme que Alejandra no dijera nada a nadie en el trabajo.
El mismo día a la tarde, arregle mi horario para coincidir con Alejandra en la salida y decirle que me gustaría que nadie supiera en el trabajo que teníamos una cita, a lo que me contesto que me quedara tranquilo ya que no le interesaba que su novio se entere, como se imaginaran esto me dejo sin palabras, se despidió y se fue.
Hasta el momento todo prometía que este fin de semana seria uno de los mejores para mi. Por la noche llame a MAria para invitarla a salir el Domingo con la excusa que el Viernes jugaría al fútbol con amigos y nos reuniríamos en casa luego para jugar a las cartas, y el Sábado iría a visitar a mi familia.
Y llego el gran día me encontré con Alejandra en la puerta del Pub donde había ido la semana anterior con MAria y sin muchas vueltas entramos, ella estaba vestida con un vestido ajustado al cuerpo y que dejaba ver su hermosa figura es delgada y estilizada, sus curvas no son exuberantes pero hacen que uno quiera recorrerlas con todos los sentidos, una vez dentro del lugar nos sentamos unos minutos ha tomar algo y conocernos, mientras hablábamos yo la desnudaba con la vista hecho este que ella había notado ya que no me preocupaba en disimular mis deseos, al mismo tiempo me hablaba y actuaba de una manera muy sensual logrando acelerarme mucho mas, no pude resistir mas la tome de la mano la guíe hasta donde estaba lo que podría decirse la pista de baile la sujete de la cintura pegando mi cuerpo contra el suyo, por lo que pudo notar mi erección, y como toda una gata dispuesta a conseguir lo que buscaba comenzó a frotar con sus piernas mi miembro para calentarme aun mas, con un a mano la tome de la nuca y le di un beso intenso el cual fue correspondido, después de un rato me murmuro al oído que había mucha gente y sentía ganas de estar en un lugar mas tranquilo, le propuse ir a mi departamento, lo que asintió dándome un beso tan intenso o tal vez mas que el que yo le habia dado anteriormente, nos fuimos en ese momento sin demorar un minuto, yo trataba de ocultar mi bulto, ya que bajo el jean el me pedía libertad y acción.
En el ascensor ella me abrazaba y acariciaba mi paquete de un modo un tanto ansioso, yo solo correspondía esto, estaba un poco nervioso por que no.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Esta no es una historia mía... como sabía la autora que me gustaban las historias... espero que os guste tanto como a mí.
Eran carnavales, ¡cuánto juego dan los carnavales! Ser quien no eres y esas cosas. Pero no se equivoquen, los dos protagonistas de esta historia eran quienes eran cuando hicieron lo que hicieron, y puedo asegurarles que sus disfraces no tuvieron que ver... más que en un pequeño detalle; una cuestión de tapas.... ¡Ah, cuánto, cuánto juego dan los carnavales!
Él llevaba un traje de Capitán Garfio, con unas mallas negras, unas botas, una casaca roja prestada y un sombrero de cartón. Una barba puntiaguda y un bigotito fino, además de una espada en el costado completaban el cuadro, que quedaba un poco desvirtuado porque el garfio había sido sustituido por un destornillador. Dejemos a un lado el cambio de identidad que debiera haber adoptado el pobre capitán y pasemos al disfraz de ella.
No era Gwendoline, como se podría esperar, ni tampoco una sirena. Iba vestida del hermanito pequeño, ¿cómo se llamaba?, ese que se pasa todo el cuento vestido con un pijama rojo de culo colgante y un osito en la mano. Un poco de maquillaje, una coleta, unos mocasines y el consiguiente oso y, colocada al lado del Capitán... Herramienta, no podía confundírsela con otro personaje.
Habían quedado con unos amigos y cogieron el metro para llegar al lugar. Entraron en el vagón riendo y bromeando, conscientes de las miradas que atraían. No estaba abarrotado pero ya algunas personas viajaban en pie sujetas a las barras, de manera que se quedaron apoyados contra la pared que separaba de la cabina del conductor.
No lo habían planeado pero la verdad era que resultaba genial ver al malvado Capitán Garfio besando dulce, que no castamente, al hermanito pequeño de Gwen, y a éste disfrutando ávidamente de tan antinaturales caricias. ¡Si Peter Pan bajara de la penúltima estrella a la derecha y los viera!, ¡polvos mágicos les iba a dar!
Pero, como ya advertí, esta historia no tiene nada que ver con los personajes que interpretaban; y además, eso hubiera sido de muy mal gusto. Lo que ocurrió fue que, a veces, las cosas no salen en el instante en que uno las ha planeado, los acontecimientos se precipitan y uno resulta atropellado por su propia fantasía.
Estaban abrazados, ella contra la pared. No hacían nada, simplemente se sostenían mutuamente, con las cabezas apoyadas en el hombro del otro. él paseaba sus manos tranquilamente por la cintura y la espalda de ella; de vez en cuando sus dedos pasaban por encima del tacto frío de un automático. El pijama que llevaba ella era un mono seguido, de los que les ponían antes a los niños, cuya trasera se desprende al soltar unos clips, para poder cambiar el pañal.
Apartó la cabeza para poder verla. Estaba muy graciosa y su sonrisa debió ser contagiosa porque ella se la devolvió. Había cierta picardía en el fondo de.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Sucedió una calurosa tarde del pasado verano.
Natalia habia venido a mi casa, estabamos los dos solos. Ese dia llevaba un vestidito de tirantes de color azul muy corto y que remarcaba las curvas de su cuerpecito juvenil. Ella es mas joven que yo, tiene 19 años. Yo llevaba unos shorts y una camisa que me iba un poco grande y llevanba los últimos botones abiertos, por lo que se me notaba bastante una característica de mi cuerpo: tengo el pecho hundido. Es una deformación de nacimiento que consiste en una concavidad del esternon, entre las costillas. A todas las chicas con las que he hecho el amor se lo decia siempre antes de empezar. Para sorpresa mia descubrí que este pequeño defecto es algo que les gusta....Cuando Natalia iba a desabrocahrme la camisa le dije que parara un momento.
-Espera, antes de quitarme la camisa.
-Que te pasa?
-Toca- le dije mientras le ponia su mano sobre mi pecho.
-Tienes el pecho hundido?
-Si, lo habias visto antes?
-Pues un primo mio también lo tiene, ya se lo que es...
Me fue desabrochando los botones de la camisa y dejo mi pecho al descubierto. Me acaricio todo el cuello y lentamen te paso sus manos por la concavidad de mi pecho...
-Me muero de ganas de echar un polvo- me dijo.
Entonces le quite suavemente el vestido. Natalia tiene un cuerpo de vicio. Tiene 19 anyos pero su cuerpecito aparente ser el de una ninya de 15. Todas sus curvas son perfectas, n o le sobra nada, es perfecta. Le quite el sujetador y empezé a chuparle las tetas mientras ella no paraba de acariciarme el pecho. Mi polla, todavia dentro del pantalon, estava a punto de estallar. Natalia estava frenética, presa de una pasion lasciva me bajó los pantalones y los calzoncillos i empezó a acariciarme la polla y los huevos, pasando sus dedos por mi vello púbico y dando pequeños besitos en mi capullo. Nunca como entonces he estado tan excitado sin ll egar a correrme. Cuando ella se puso la polla en la boca bastaron unos pocos segundos para correrme en su boca... Nos besamos y fundimos en un abrazo....
Ella todavia llevaba puestas las braguitas. Se estiró en la cama boca abajo. A Natalia le gustan muchisimi los juegas de caricias y besos. Empecé a llenarle de ducles besos su espal da mientras le acariciaba los hombros... Ella estava cada vez mas excitada. Se giró de golpe. Empeze a besarla y a chuparle las tetas mientras ella jadeava cada vez mas fuerte...
Baje reccoriedno con mis labios todo su cuerpo hasta las braguitas. Suvamente se las quito. Y allí descubrí su con ejito, majestuoso, hermosisimo, bajo, empiezo a chuparlo, a lamer su muslo, su parte interna, con la lengua empecé a hacer dibujos sobre su piel, voy subiendo, chupé el pliegue donde las piernas se unen a su conejito, lamo todo, lo lleno de saliva, lo acaricié con mi cara.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Nunca voy a olvidar esas cuarenta y ocho horas que pase con Abelardo, aquel fin de semana en ese hotel de la playa
Cuando descendí del tren y le vi buscándome, corrí hacia él llamándolo, nos fundimos en un abrazo eterno, nos besamos largamente tanto que unos obreros que andaban trabajando por ahí nos silbaron y dijeron todas esas cosas que solo a ellos se les ocurre.
Fuimos al hotel ya nada podía pararnos. Abelardo
se quitó la camisa y se acerco a donde yo estaba y comenzó a desnudarme.........botón a botón, prenda a prenda. Cuando ya sintió mi piel bajo sus manos me tomó bien fuerte y noté todo el calor de ese cuerpo. Esto me excitó tanto como la erección de su miembro que se clavaba ya en mi. Siempre me había excitado al contacto directo con su sexo, me gusta su forma, la dureza y sobretodo las palpitaciones que le produce la excitación del momento......mientras se clavaba en mi pubis quise que fuera mío solo mío y entre susurros y jadeos ciega de deseo le dije " estoy atada a ti, amor mío, él me somete a ti......déjalo que me posea..."
Yo ya no estaba en este mundo, en el plano real, me había vencido el deseo. Entonces sentí sus manos separando mis piernas y abriendo mi sexo con determinación: creí morir al sentir su mano apresando aquella zona de mi cuerpo......Y sin quitar su mano de mi sexo me tumbo en el sofá, me tumbo y entonces su pene rozó todo mi ser. Su glande acaricio mi clitorix una y otra vez hasta que mis piernas comenzaron a temblar y mi vientre se inquieto. Al poco sentí como se abría paso, me penetraba lentamente.
Me gustaba su textura, su movimiento dentro de mí, pero sobretodo me gustaba sentirlo dentro, muy dentro.........
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|  |  | |