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 A la fuerza.
Enviado por webmaster el Jueves, 23 Septiembre, 2004
Relatos de amor filial

Cuando sucedió esto yo acababa de cumplir los 19 años y ya había superado mi mayoría de edad, por el contrario mi hermana Nereida estaba ya próxima a alcanzarla, aunque a la vista de todos ella era toda una mujer, tenía diecisiete años, era morena, pelo corto y para su edad su cuerpo era precioso con un culo respingón y pequeñas tetitas con grandes y puntiagudos pezones. Su cara con sus ojos obscuros y su boca sensual producía morbo y la hacía parecer una viciosa. Ella lo sabía y por ese motivo siempre procuraba mostrarse atractiva y sugerente.
Estaba en esa edad en la que lo que más le interesaba era excitar a los chicos. Por este motivo siempre salía vestida con ropa muy ajustada, minifaldas, medias, vaqueros, tops, y botas, lo cual a mí me ponía a 100. Por supuesto ella a mí me veía como a un chico atractivo (supongo) al menos eso decía ella cuando me vestía para salir por las noches. Por todo ello, en casa ella solía vestir, tal vez sin querer, de forma excitante.
Se notaba que ella pretendía excitarme a mi, al menos eso me daba a entender con su comportamiento, porque en más de una ocasión iba a mi cuarto a preguntarme algo y tan sólo llevaba puestas unas braguitas y una camiseta sin mangas que marcaba sus pezones erectos. A veces incluso hacía como que se le caía algo y se agachaba a recogerlo de forma que me ofrecía una buena vista de su culo cubierto por sus braguitas, lo que hacía que mi polla se pusiera dura, cosa que seguro ella notaba.

En una ocasión, estando yo en el baño ella entró y como el espacio era reducido paso delante de mi frotando su culo con mi bulto. Después ella bajó ligeramente sus bragas y se puso a orinar ante mi mirada de asombro como si fuera lo más normal del mundo.
En otra ocasión en que ella salía del baño después de ducharse cubierta sólo con una toalla, me la cruce en el pasillo y ella simuló como que se le caía la toalla, de forma que pude ver su espalda y su culo, todo sucedió muy rápido por lo que apenas pude fijarme, pero la visión de su cuerpo moreno y el blanco de la piel de su culo fue suficiente para ponerme otra vez caliente.
Todo esto me obligaba a masturbarme pensando en ella, estaba totalmente obsesionado con su cuerpo, la imaginaba con su cara de viciosa chupando mi polla. Deseaba follarla, penetrarla, poseerla, sabía que mis pensamientos no eran buenos, al menos, por mi educación sabía que la relación entre hermanos no estaba bien vista, y a mi incluso a veces me parecía desagradable pensar en ello, pero me tenía cegado por el deseo, aunque ella no se diera cuenta. ¿O tal vez sí?.

Algunos días Nereida se.................

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 Marianela
Enviado por webmaster el Miércoles, 22 Septiembre, 2004
Relatos de hombres maduros

Marianela es la hija de mi vecina del 11 y tiene 17 años. La historia que os voy a contar sucedió hace 2 años. Por aquella época yo había discutido con su madre, por asuntos de la comunidad de copropietarios y llevaba 1 año sin hablarla, mas bien ella no me hablaba. Pero debo presentarme. Tengo 35 años y soy divorciado. Vivo solo en mi pequeño piso y dedico mi tiempo a trabajar, de forma que no salgo mucho de casa, cuando vuelvo de la oficina. Como os contaba hacía un año que Blanca, la madre de Marianela, no me dirigía palabra. Yo no me molestaba mucho por ello, sin embargo no le retiré el saludo nunca. En aquella época Marianela solía bajar a casa de unos vecinos para charlar con su hija de una edad aproximada a la suya. Yo la veía bajar en el ascensor, donde coincidía con ella. Normalmente bajaba en pijama o con la bata de estar en casa.Una tarde, cuando yo subía del garaje, el ascensor se paró en el segundo piso y entró Marianela. Yo la salude como siempre y ella me devolvió el "Hola". Me fije en su indumentaria, traía puesto solo el pijama y tenía frío. Lo puedo afirmar pues sus pechitos se hacían notar bajo la camiseta. Además traía cara de contrariada.

Me quité el tres cuartos y se lo puse por encima de los hombros. "Gracias, tengo frío. Ya me he dado cuenta, ¿Cómo es que has salido de casa con tan poca ropa?. He discutido con mi madre y me he bajado a casa de Gloria""Tu madre es una persona complicada de tratar. ¡Y que lo digas, siempre me dice que eres una mala persona y que no te dirija la palabra". "¿Y tu que piensas?, Que no eres en absoluto lo que dice mi madre. Sabes el motivo de nuestras diferencias?. No y me gustaría saberlo. Si quieres te lo cuento. De acuerdo".

Le propuse ir hasta mi casa, donde estaría mas cómoda y aceptó.Cuando llegamos a mi piso pasamos al salón y le invité a tomar algo. ¿Una Coca?. ¿Puede ser una cerveza?. Claro, siempre que estés acostumbrad a ellas. Si, lo estoy me dijo, y yo le serví la cerveza. Para mi preparé una ginebra.Comencé a contarle lo motivos de mi "bronca" con su madre y así pasamos un buen rato. ella se terminó su cerveza y me pidió otra. Lo cierto es que comencé a mirarla no como la niña que me había parecido sino como una adolescente. Me fije en su cara rubita y su nariz respingona. Su busto anunciaba que sería potente, por debajo de su pijama (en mi casa hacía calor y me devolvió el tres cuartos). Sus ademanes eran los de una pequeña señorita. Me di cuenta que sus caderas estaban desarrolladas y, cuando se levantó para ir al servicio, me fije en su.................

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 Wendy (II)
Enviado por webmaster el Miércoles, 22 Septiembre, 2004
Relatos de lesbianas

Wendy me presentó a sus amigos del pueblo, a cuya casa iba todos los fines de semana y los cuales se alegraron de que hubiera encontrado una amiga que la acompañara en sus correrías. Por ello no les extrañó que pasáramos muchas horas juntas, incluso que alguna noche pernoctara en mi casa. En la ciudad también todo eran facilidades. La familia de Wendy vivía a dos calles de mi apartamento, y el Instituto donde ésta finalizaba unas asignaturas para luego ir a la Universidad, estaba frente por frente a mi casa. Todo iba sobre ruedas. Le di una llave para que entrara cuando lo deseara, estuviera yo o no, y que dispusiera de cuanto en ella había. Yo solía dejarle una nota sobre la mesilla del salón diciéndole cuando volvería, mi horario de trabajo y lo que pudiera interesarle para tenerme localizada en una incidencia. Ella me correspondía con la misma moneda.En fin, que éramos felices y con una gran libertad para nuestras cosas. Wendy estaba totalmente entregada a mí. Lo que yo le ordenara lo hacía contra viento y marea, con gusto aunque no estuviera muy de acuerdo. Solo pedía cariño, mucho cariño; que la apretara contra mí y la besara locamente.

Yo no abusaba de esta sumisión y daba a Wendy la libre elección de sus preferencias.Nuestras sesiones de sexo eran prolongadas. Wendy siempre estaba a punto para entregarse, y cuando observaba que yo me demoraba en cogerla se me arrimaba haciendo arrumacos y ronroneando como una gata. Eran encuentros maravillosos en los que me brindaba lo más encantador de su inexperiencia y su nueva faceta de discípula que quiere aprender pronto. Pasaba de la total entrega sumisa a ser la mujer que tocaba y experimentaba para dar nuevos placeres. Me pedía que la enseñara, que la enseñara todo, fuera como fuera.

Un día, cuando yo visitaba con mis besos su sexo estremecido y tocaba con la punta de la lengua el clítoris erguido, me hizo dar la vuelta y poner sobre su boca mi vulva humedecida. Fue un 69 en el que Wendy se despachó a gusto remedando mis acciones anteriores. Y lo hizo con arte sumiéndome en un orgasmo estremecedor.

A los poco días algo turbó nuestros habituales encuentros. Algo que no había previsto, pese a que debí tenerlo en cuenta.Estábamos las dos desnudas sobre la cama. Descansábamos de un día agotador para ambas. Exámenes para Wendy, y trabajo duro para mí en la Clínica. Comentábamos las incidencias, cuando sonó el timbre de la puerta. Nos miramos sorprendidas. Volvió a sonar, y me levanté poniéndome una bata. Fui a abrir, quedando Wendy en el lecho. Era Mara la que llamaba. ¿Se acuerdan ustedes de Mara? Mara fue mi compañera de habitación en la Escuela de Enfermería, con la que tuve mi primera experiencia lésbica total y cuyas incidencias relaté.Mara solía visitarme de cuando.................

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 LA CHICA DE LA ACADEMIA
Enviado por webmaster el Miércoles, 22 Septiembre, 2004
Relatos genericos

Bueno les cuento que yo acabo de entrar a mi instituto y yo desido no conocer a nadie del instituto por mis estudios que me perfudicaria bueno les cuento que al principio todo bien pero paso varios dia y un dia me sente con puras chicas atras ya que por eso llege tarde
Bueno pues por que bueno estaba yo ahi sentado esperando las clases y para no
aburrirme me ponia a cantar ya que soy amante al rock estaba cantando y con mis
pies llendo al ritmo de la bateria pero PARA ESO UNA CHICA ESTABA SENTADA A MI
COSTADO yo seguia cantando y los pies moviendo ella estaba tan pegada a mi como
estabamos apretados que ella sentia mis piernas moverse yo me movia y ella
sentia no lo se como explicar pero los movimiento de mis pies eso le exito como
estaban pegado a los mios yo tanbien le asia mover a ella que creo del
movimiento se exito

yo deje de tocar pero ella sacudia sus piernas pero lo iso
sin roche se movia como si se exitara eso a mi me exito tambien durante todo eso
ella se retorsia todo el cuerpo de exitacion creo yo yo tambien sin roche me
movia para que se exitara mas y mas despues de eso termino la clase yo estaba
por irme y sali para afuera ella estaba ahi esperandome

me sorprendi y sin roche
me dijo lo que paso yo no sabia que aser no lo se lo primero que me dijo fue lo
que isiste me exito todita quieres estar un rato conmigo dar una buelta bueno
eso ya es obio a que se refiere yo bueno y que no lo queria fuy nos quedamos
hasta las 10.00pm en el parque hablando de eso no lo se tube la idea de
enseñarle mi celular y le dije te lo presto y me lo das mañana bueno dijo ella se metio al bolsio yo esperaba que lo isiera pero yo lo puse en vibrador jajajaja es algo tonto pero bueno sabia que resibiria una llamada a esa hora de pronto sono estubo sonando cono 5 minutos y yo le dije que no lo contestara ella se dio cuenta de lo que tramaba eso le exito mas jajaja era exitante en ese momento

despues de eso le lleve a un hostal sabia que ella y yo eramos liberales la lleve y en ese momento ella tenia puesto un pantalon y un top bien pegado que estaba bien rica eso fue maravilloso bueno despues les contare que paso porque es largo y ahora me quito por la hora que es







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 LA PRIMERA NOCHE
Enviado por webmaster el Miércoles, 22 Septiembre, 2004
Relatos genericos

Esto me ocurrio la primera noche que sali con mi actual novio.
Después de una ida al cine y de beber algunos tragos, ya eran casi las 3 de la mañana, estaba bien caliente por todas las caricias y besos que nos habiamos dado en el transcurso de esas horas.
decidimos irnos a un hotel ya que no aguantabamos las ganas de cogernos.

LLegamos a ese hotel y empesamos con las caricias y los besos de nuevo.
Ahi es donde el empieza a lamerme la vagina y me pasa su lengua por mi clitoris una y otra vez, me lo besa y me lo chupa a su antojo, yo me siento super excitada y caliente, estoy que ya no aguanto el placer tan grande que me esta dando este hombre que nunca me imagine que seria tan bueno en eso, que divino, me hace temblar todo el cuewrpo cada vez que me besa y me chupa el clitoris y mi vagina de esa manera tan rica.

después de hacerme tener un orgazmo tan espectacular se me monta y empieza a penetarme, me tiene loca de placer, y es cuando yo bajo a su verga y empiezo a mamarcela hasta hacerlo gemir de placer a el. y ya no aguanta mas y el cuando me pone boca abajo y me penetrar desde atras, que vaina tan rica coño, esto si ue es placer de verdad, sentir su verga dentro de mi.

Descansamos un ratico y empiezo yo de nuevo a acariciarle su verga y cuando ya la tiene durita y sabrosa comienzo a masturbarme con su verga pasandomela por el clitoris y por toda mi vagina al mismo tiempo que voy haciendole la pajita, asi llegamos a un orgasmo divino los dos.

luego emzamos a masturbarnos mutuamente el a mi mamandome el clitoris y yo haciendole la paja de un rico que no es lo mismo decirlo que hacerlo.

hasta que llegamos nuevamente a un orgasmo glorioso, el me hecho toda lu lechita en mi mano y yo me corri en la suya.

Que primera noche juntos tan divina hemos pasado y espero que pronto se repita.







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