Relatos eroticos
Registrate
Los mejores relatos
Envia Relatos
El buscador
Admin
 
Menu principal
· Inicio

Secciones
· AvantGo
· Descargas
· FAQ
· Lista de miembros
· Noticias
· Recomiendanos
· Articulos
· Buscar
· Secciones
· Estadisticas
· Enviar relatos
· Temas
· Lo mas visto
· Enlaces

Lo mas erotico

Visitantes
Actualmente hay 6 invitados y 0 miembros en línea.

Actualmente es un usuario anónimo. Puede registrarse aquí.


 Maduras: Yo Y La Casera
Enviado por webmaster el Jueves, 09 Diciembre, 2004
Relatos de maduras


A MI ME ENCANTABA LAS BOMBACHAS DE LA ADMINISTRADORA, ME LIMPIABA MI PENE CON LAS BOMBACHAS DE LA ADMINISTRADORA, FINALMENTE LOGRE PENETRAR ANALMENTE A LA CASERA



Hace tres años que vivo en una pensión, estoy estudiando medicina, vivo solo, de vez en cuando salgo con los amigos a tomar una cerveza, mis compañeros de Universidad tiene sus novias, pero yo no quiero compromiso así que no ando con ninguna.
La casera, de la pensión que vendría a ser la administradora, es una persona muy buena y atenta, vive con su sobrino, el cual estudia en un Instituto privado, su esposo falleció hace tres años y desde entonces se gana la vida como casera de la pensión.
Por las mañana bien temprano limpia los pasillos, su indumentaria para estos tiempos de calor es bastante liviana y en algunos casos transparente, cuando se agacha para levantar las cosas del suelo sus tetas se pueden ver con claridad, su brasier o sostén es bastante llamativo, en algunos casos se le llega hasta ver algo de la bombacha que tiene puesta, ya que sobresale un poco de la cintura del pantalón o falda.
En este lugar para que la ropa sea lavada y se seque hay que subir a la azotea o terraza, un día allí pude ver como ella lavaba la ropa y mientras yo conversaba con ella, mis ojos estaban concentrados en sus bombachas las cuales estaban colgadas en el tendedero, pude contar cuantas eran y de que color, dos eran rosadas, una amarilla, un blanca y dos negras, cuando colgó la ultima bombacha, asocie la imagen de esa mujer de 45 años de 1,65 m de altura, mas o menos de 68 kilos de peso, con una noche de pasión que yo deseaba frenéticamente.
Esa misma noche me deslice, cuando todos dormían, hasta la azotea, subí lentamente los peldaños de la escalera de madera, era las dos de la mañana de un fin de semana así que todo el mundo dormía profundamente, era como si las bombachas me llamaran por mi nombre, cuando estuve frente a ellas en el tendedero, descolgué la bombacha amarilla y empecé a masajearme el pene con la misma hasta eyacular en ella, al día siguiente estaba deseoso por saber si ella se había dado cuenta de que la bombacha estaba manchada, como no dijo nada se me hizo costumbre subir al tendedero y de vez en cuando hacer la misma tarea, así fueron pasando los días, sin ninguna novedad ni quejas.
Una noche de invierno, subí de nuevo a la azotea ya que vi que ella había colgado la bombacha que a mi me gustaba mas, así que a las dos de la mañana en punto estaba presente allí, cuando estaba en pleno frenesí con la ropa interior, sentí que alguien subía lentamente la escalera, mi miedo era enorme, en mi mano estaba la bombacha de la administradora, así que me oculte en un recoveco oscuro, vi que una sombra.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Maduras: Mi Linda Suegra
Enviado por webmaster el Jueves, 09 Diciembre, 2004
Relatos de maduras


PARA MI SUEGRA SIEMPRE FUE SU SUEÑO QUE YO LA PENETRARA Y LA HICIERA GOZAR POR TODOS SUS ORIFICIOS



Hace 5 días atrás yo y mi esposa estábamos visitando a mi suegra en el campo, ella enviudo hace dos años, es una mujer escultural a sabido mantener un buen físico para los 50 años que ya tiene, yo estoy casado con mi esposa hace dos años y es la primera ves que vengo a esta casa de campo.
A los dos días que habíamos llegado sonó el teléfono, era una llamada para mi esposa, en la cual se le comunicaba que tenia que volver a la ciudad por unos tramites que tenia que hacer urgentemente en su trabajo, ella me pidió que me quedara, ya que se avecinaba una tormenta y mi suegra le tiene miedo a los relámpagos, mi señora partió a las siete de la tarde rumbo a la ciudad.
Yo decidí darme una buena ducha, ya que había estado cortando leña y el sudor en mi era abundante, cuando entre al baño no cerré la puerta con llave ya que estaba muy apurado además en la casa solo estábamos mi suegra y yo, cuando comencé a enjabonarme el cuerpo un poco de jabón me cayo en los ojos, mientras trataba de limpiarme la cara, sentí que la puerta del baño se abría y que alguien entraba en la ducha, cuando abrí los ojos vi a mi suegra completamente desnuda, sus tetas eran como dos melones ardientes y grandes, su torso bien conservado, el pelo de su pubis era abundante y negro como la noche, toda esa impresión la obtuve en una pequeña fracción de segundos, ella me dijo “desde que te casaste con mi hija estoy caliente con vos, mi culo, mi vagina y mi legua quieren probar tu pene” ante esta confesión yo no sabia que hacer, pero ella inmediatamente agarro con sus dos manos mi miembro viril y empezó a masajearlo, pude sentir como mi pija se ponía dura como un tronco, cuando ella lo noto, se dio vuelta y se agacho hacia delante y con sus dos manos separo sus glúteos hermosos, pude ver que su culo estaba bien cerrado, así que primero le introduje un dedo y luego otro hasta dilatarlo bien, mientras tanto mi pene exigía urgentemente ver mas de cerca ese culo, con mi mano derecha agarre mi miembro caliente y lo introduje hasta el fondo en el ano de mi suegra, ella gemía como una endemoniada y de cada en tanto pegaba unos alaridos tremendos, pero eso no importaba en el campo nadie la iva a escuchar, mientras tanto mi miembro hacia estragos en su culo bien estrecho, la culee una y otra ves en el baño, llegó un momento que nos dimos cuenta que el recinto era incomodo, así que decidimos ir al dormitorio donde había una cama de dos plazas, allí le dimos rienda suelta a nuestra calentura, primero le abrí.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Maduras: Mi Nueva Amante
Enviado por webmaster el Jueves, 09 Diciembre, 2004
Relatos de maduras

Nunca hay que tener miedo a decir lo que uno siente,ni arrepentirse,porque al final tienes tu recompensa.

Aquella noche salí tarde de trabajare eran alrededor de las doce de la noche cuando me encontraba en la estación de metro.Apenas si había gente, una pareja sentada en un banco dándose el lote.Estaba mirando uno de los carteles de los transportes cuando por detrás me saludaban.Buenas noches respondí yo.Se trataba de Sofía, una vecina del barrio.Maria



tenia alrededor de los 45 años mas o menos.Vivia al principio de la calle y yo casi al final.La conocía de vista,de verla por la calle.Yo siempre me había sentido atraida por ella.Me gustaba,me daba un morbazo verla con sus faldas con esas piernas tan duras que no podía dejar de mirarla siempre que me cruzaba con ella.Notaba que ella también me miraba,,pero seguro que no con los mismos ojos que yo.Era alta,y el paso de los años se la notaba.No tenia el mismo cuepo que cuando era joven.pero se conservaba bien para la edad que tenia.
No hablamos mas hasta que no estuvimos dentro del vagon.”¿Que, vienes de trabajar?”me pregunto.La verdad es que si,aunque normalmente salgo antes,pero hoy había trabajo y me he tenido que quedar,¿y tú, también vienes de trabajar?.”Pues si,y hoy se me ha hecho tarde.Eran las primeras palabras que cruzabamos.Jamas habíamos hablado,tan solo las miradas cruzadas.Salimos del metro y nos despedimos.
La volvi a ver varias veces la calle,y nos deciamos hola y adios.Al cabo de un mes me la encontre en el metro.Como en la primera ocasión,ambos salimos tarde del trabajo y estuvimos hablando en el vagón.Me pregunto que stal las cosas,el trabajo,y que si tenia novia.Yo pues a todo y que sí que tenía novia.”Pues te casaras pronto”.Soy muy joven,tengo 25 años.Ella suspiro cuando oyó mi edad.Después de estar un rato hablando,y cuando llegamos a la salida de la estación,me propuso el que dar un dia a tomar café por el barrio.La dije que si,y la di mi número de telefono movil para que me avisara cuando ella tuviera tiempo.Al llegar a mi casa estaba tan excitado pensando en ella que me tuve que masturbar.Cada dia me gustaba más y me ponia más caliente cuando estaba a su lado.
Al dia siguiente recibí un mensaje diciéndome que me esperaba en la boca del metro a las 8.Justo ese dia yo salia a esa hora,aunque llame a mi novia para decirla que no podría ir a verla porque tenía que quedarme trabajando.Allí etaba ella,con una de sus faldas por encima de la rodilla y con botas con un tacón que casi se ponía a mi altura.Me dio dos besos en la mejilla.Yo solo de pensar que estaba con ella a solas,tenía un empalme que me dolía toda la polla.”he llamado a casa para decirle a mi marido que iba a llegar tarde,que diera de cenar a los niños”.Yo también,y así no se preocupan.Empezamos a caminar y vimos un local que parecia como un.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Incesto: La Gran Boda
Enviado por webmaster el Jueves, 09 Diciembre, 2004
Relatos de amor filial

Así me follé a mi cuñada el día de su boda

Todo empezó en la despedida de solteros del hermano de mi mujer y su novia...
Fué un sábado por la noche en el que fuimos a cenar con los novios y unos amigos para celebrar su despedida. La hicieron conjunta.
Todo iba normal durante la cena. Después fuimos a una discoteca a bailar y a tomar unas copas. Cuando ya estaba avanzada la noche y la bebida ya hacía su efecto, comenzó todo.
Estaba bailando Romina, la futura novia, y me acerqué a ella para bailar juntos. Yo no buscaba nada, sólo bailar. De repente, noté una mano en mi paquete, pero no le di importancia, porque con el baile se le podía haber escapado la mano!!
Al cabo del rato, nos hicieron una foto para recuerdo, cuandó Romina me agarró por el culo y me lo empezó a sobar de una manera descarada. Mi mujer lo vio todo y se enfadó.
Ese día quedó todo ahí.
Al sábado siguiente, el día de la boda, todo iba normal, pero yo no paraba de pensar lo que había pasado la semana anterior. Una vez en el restaurante, mientras comíamos, se acercó Romina y me dijo: "Si algún día nos quedamos solteros, me casaré contigo".... "Ja ja ja"- fue mi respuesta. Esto me hizo recordar más aún lo que había pasado.
A la hora del baile en la discoteca, volvió a pasar lo mismo que la semana anterior, pero esta vez ya me acerqué yo a ella pensando en lo que podía suceder..
Me agarró del paquete y me lo sobó de una forma descarada... Yo le dije:
- Cuñada, que no soy de piedra, eh?
- Es que ya sabes que a mi me gustan mucho los hombres- me contestó ella con una sonrisa en su boca.
Al decirme esto ella salió de la discoteca y yo la seguí. Caminaba hacia el aparcamiento donde tenía yo mi coche. Ya era de noche y el aparcamiento estaba sin iluminación. De repente se paró y al acercarme yo me dia cuenta que se había parado justo delante de mi coche. Lo abrí y ella se metió en el asiento de atrás. Yo también.




No dijimos nada. Nos empezamos a morrear y como no!! Me agarró la polla y me la sacó del pantalón. Ni siquiera pensé en que nos podía ver alguien, que salieran a buscar a la novia... porque cantaba mucho que no estaba en la disco.
De repente se agachó y empezó a lamerme el glande... joder que bien lo hacía! Mucho mejor que mi mujer!! Yo de mientras, le bajaba los tirantes del vestido y le sobaba las tetas, que las tiene muy grandes la muy puta!
Cuando ya llevaba un rato chupando, le levanté la falda del vestido y le empecé a comer su coño, que además estaba muy mojado. Como gemía!!!
Después la puse a cuatro patas, apoyada en el respaldo trasero y se la metí bien fuerte. Tenía el coño, a parte de mojado, caliente!! Ella se corrió enseguida y yo no pude aguantarme al oir sus gemidos!!! Eché toda mi leche dentro de su coño y le saqué la polla. Me quedé sin fuerzas, sin decir nada... cuando ella recogió con su mano la lefa que le chorreaba del coño y se la metió en la boca y se la tragó... joder!!!
Sin decir prácticamente nada nos vestimos y nos fuimos hacia la discoteca otra vez. No tardamos ni diez minutos.
Al día siguiente les llevé al aeropuerto, porque se iban de viaje de novios... si lo supiera el cornudo de mi cuñado!!!
Aún no han vuelto del viaje... pero que se prepare cuando vuelva, porque cuando mi cuñado no esté en casa, le daré por culo a su mujer, que está muy buena.





¿comentarios?

  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Incesto: En La Ducha Con Mamá
Enviado por webmaster el Jueves, 09 Diciembre, 2004
Relatos de amor filial

La circunstancias hicieron que mi madre y yo entraramos juntos a tomar una ducha, de allí como como nos hicimos amantes...

Cuando hice aquel viaje a New York con mi madre yo tenía 16 años, y ella treinta y tres. Se había casado muy joven estando embarazada de mí, y a los 2 años se divorció, por lo que apenas tuve relación con mi padre, era hijo único y siempre estuve muy ligado a mi madre, lo que no quiere decir que fuera un niño mimado, enmadrado o amanerado, todo lo contrario, me gustaban horrores las chicas, siempre estaba pensando en ellas aunque no había tenido ninguna experiencia y, por supuesto, no paraba de masturbarme a todas horas.
A mi madre le había tocado un viaje de un fin de semana a New York para dos personas, que se ganó en un sorteo de la empresa donde trabaja y como no tenía con quien ir, pues de hecho no había vuelto a tener pareja estable desde su divorcio, fuimos los dos juntos.
Llegamos el viernes por la tarde al hotel, la sorpresa al llegar fue que sólo había una cama de matrimonio, circunstancia a la que mi madre no dio importancia, dijo que ya nos arreglaríamos, pero a mí me incomodó bastante, ya que por ese entonces yo solía estar empalmado continuamente y tenía miedo de que me descubriera. Sin embargo, lo que más me preocupó fue el ver que la habitación, que era de diseño muy moderno tenía la ducha en un extremo de la habitación, sin puerta y con una mampara translúcida, lo cual me obligaría a desnudarme en medio de la habitación. Por otra parte me daría la posibilidad de ver a mi madre desnuda a través del cristal, lo que me excitaba enormemente ya que hacían mucho años ya que no había visto a mi mamá desnuda, y para qué negarlo?, mamá está bien buena!.
Una vez en el hotel decidimos cambiarnos para dar un paseo por la ciudad. Mi madre se quitó la ropa con toda naturalidad dejando ver un conjunto de ropa interior negro muy ajustado y que dejaba libre la mayor parte de sus senos y de su trasero, lo que me provocó cierta conmoción en mis partes bajas.
A la vuelta, bastante tarde y algo cansados, llegó el momento que yo estaba temiendo desde que vi la habitación, aunque también en cierto modo ansiaba, pues mi madre decidió que pasáramos a la ducha para dormir más relajados.
- Bien, pasa tú primero a ducharte - dijo, y entonces reparó en como era la ducha - Anda, te has fijado que ducha más original, está en medio de la habitación - pero no le dio más importancia.
Me desvestí, quedándome sólo con los calzoncillos, y me acerqué a la ducha, sin atreverme a desnudarme, así que empecé a perder el tiempo cepillándome los dientes, peinándome, etc. Mi madre se debió dar cuenta de que estaba incómodo porque entonces me dijo.<br.................

9 Comentarios

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 

 


Relatos hispanos, tu web de relatos eroticos
Esta pagina esta optimizada para ser vista bajo una resoluccion de 1024x768 o 1280x1024.
eXTReMe Tracker
Page created in 1.00858187675 seconds.
botname Other