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 Pantys: LOS PANTYS DE MI CONCUÑADA
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Relatos de fetichismo

Entré en el cuarto de ropas y vi que sobre las cuerdas se hallaban tres de sus pantys colgados pero ya secos. Sin pensarlo dos veces, tomé unos, bajé mis pantalones y cubriéndome el pene con ellos comencé a masturbarme lo cual no tardó mucho por el grado de excitación que tenía.




Soy un hombre normal en cuanto a mi vida sexual y cotidiana pero desde muy temprana edad y no sé por qué, he desarrollado un fetichismo obsesivo por la ropa interior de mujer.
He llegado a buscar la forma de robar a una mujer sus panties y lo he logrado, incluso aún con su olor y sabor al cuerpo de la propietaria. Esta es una de esas historias:
En una ocasión fui de visita a casa de un hermano que vive en otra ciudad y nos sentamos con él y su esposa a departir una agradable tertulia acompañada de unos buenos tequilas.
Su esposa se encontraba vestida con una falda algo corta y bien ceñida al cuerpo, delineando un bello y contorneado trasero el cual siempre me gustó.
En el sitio donde nos hallábamos había tres sillas tipo playeras con una mesa de cristal transparente en el centro, sobre la cual había puesto un delicado mantel que no alcanzaba a cubrirla por completo, razón por la cual ella que estaba sentada casi en frente mío quedaba ofreciéndome en determinados momentos una vista inigualable de su tesoro, cubierto por unos panties de lycra blancos con encajes en los bordes y cuya textura dejaba entrever cierta transparencia que dibujaba parte de su feminidad.
Entre tequila y tequila ella se levantaba a traer zumo de limón o algo para comer y ese momento era realmente glorioso porque por lo ceñido de su falda se le subía hasta un punto que era inevitable ver con mayor claridad aquel hermoso panorama, contando con la fortuna de que mi hermano al estar sentado a su lado no se percataba de lo sucedido en ningún momento, situación que yo pude manejar tratando con gran esfuerzo de no dejar notar las fijaciones de mis miradas, que casi la penetraban.
Solo les cuento que fueron bastantes los momentos tortuosos porque ante aquella visión mi pene se encontraba al máximo; estaba tan lubricado por tantas erecciones, que los fluidos preseminales me alcanzaban ya a pasar mis pantalones, lo que no me preocupaba porque en mi posición nadie alcanzaba a notarlo.
En alguna de las levantadas de mi concuñada, la miré de manera tan descarada ya que los tragos estaban bastante subidos (especialmente en mi hermano), que se dio plena cuenta de ello y mi sorpresa fue que en lugar de taparse o hacer defensa de su pudor, abrió un poco más de la cuenta las piernas y se levantó entrando a la cocina la cual estaba separada del lugar donde estábamos por una puerta de correr con cristal templado. Mi sorpresa llegó al extremo cuando ella junto al lavaplatos dándole la.................

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 Fetiche: DISFRUTE CON EL TANGA DE PIOLIN
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Relatos de fetichismo

Me dirigí al cesto de la ropa sucia y busqué, encontré un bonito tanga rojo con un dibujito de piolín en la parte delantera, me lo acerqué a la nariz, inspiré fuerte, me penetró hasta el cerebro ese fuerte olor al dulce conejito de mi prima que hizo que mi cuerpo entero se estremeciera de placer.



Hola, mi segundo relato, je je aunque claro está no es la continuación del anterior ya que no se ha producido aún... pero bueno me dispongo a contar otra situación que me pasó no hace mucho, tal vez ya un poco porque últimamente estoy falto de cariño y algo salidorro, cosa que yo casi nunca he estado (no penséis demasiado mal chicas :P ).
Bueno hará un mes o cosa así viaje a Málaga para verme con unos amigos, ya que ellos están estudiando allí. El caso que allí tengo familia, primas, y llevaba ya un par de años sin verlos, y la verdad tenía que pasarme al menos para verlas un día. Así que eso hice, me fui una tarde después de comer con mis amigos cogí el autobús y fui a casa de mi tía. Allí me recibieron con sorpresa, aunque ya llamé la noche anterior para decir que estaba en la ciudad. Y me reencontré con mis dos primas, una la mayor con veintidós años, morena, un buen cuerpecito y no muchas tetas. Y la otra más bajita bastante guapa de cara y algo más de delantera.
Estuve con ellas hablando de como nos iba la vida y tal y nos pusimos a ver una peli. Yo me quedé mirando a mi prima , la mas bajita, y por un momento no se porqué vino a mi la imagen de ella en sujetador. Ya que hará dos o tres años, siempre que iba a la ciudad a verlas, muchas veces íbamos de compras. Y como en aquellos tiempos yo tendría unos 15 ó 16 años y estaba con las hormonas revueltas, siempre intentaba mirar a través de un probador a alguna muchacha cambiándose. Y una vez que vi a una chica descuidada que se dejó un poco abierto la cortina de un probador, y vi de espalda como se quitaba una camiseta y se daba un cuarto de vuelta, dejando el perfil de un buen par de tetas no muy grandes, normalitas pero bien firmes, yo me quedé un poco mirando como un bobo, hasta que me di cuenta que era mi prima!, entonces no se entre vergüenza y miedo de que me pillara aparté la cara y me fui a dar una vuelta por la tienda. El caso es que aquello me excitó bastante, y ahora que la estaba viendo, otra vez, más hecha una mujer e imaginando cosas... Pero bueno era mi prima así que aparté eso de mi mente y continué viendo la película.
Al rato ya cuando acabo la película, mis primas se tenían que ir, yo como aún no.................

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 Erotico: PRIMER ENCUENTRO
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Dominacion

Temblorosa, el corazon palpitando, cruzamos el largo pasillo que lleva a la puerta. Espero autorizacion para entrar




Apenas lo conocia, habiamos hablado antes por MSN y me dio las instrucciones para el encuentro del dia siguiente. Me dio cita delante de la cafeteria en donde trabajaba, junto al distribuidor de tabaco. Llegaba las piernas temblando, con un nudo en la garganta... bajo su mirada atenta. Ya no estaba tan segura como el dia anterior. Aun asi, espere su consentimiento para seguirle a su casa y camine detras de el, maquinalmente. Cruzamos el portal y llegamos al ascensor. Hubiese querido tomar las escaleras para subir lentamente los 9 pisos que nos separaban de su apartamento. El prefirio que subieramos en ese maldito ascensor. Caja estrecha, cuerpos demasiado cerca, rubor en mis mejillas, latidos de corazon disparados, aliento sobre mi nuca, mirada fija al suelo, bolso estrujado sobre mi pecho y cuerpo tembloroso. Mente repleta de preguntas, temores, deseos, esperanzas. 9 largos pisos, retrasando el momento de mi humillacion, de mi sumision. 9 largos pisos dudando. Aun estoy a tiempo, aun puedo dejarlo. Por un instante abro la boca para hablar, para hecharme atras, pero el pensamiento de volver a mi vida triste y aburrida m e impide articular palabr Temblorosa, el corazon palpitando, cruzamos el largo pasillo que lleva a la puerta. Espero autorizacion para entrar, casi deseando que no me la de. Estaba vestida con un conjunto de falda y top negros ajustados, bajo el cual llevaba un corset y unas medias de encaje. Nada de bragas exigio. Sentia el calor irradiar mis mejillas. A su invitacionm penetraba, la mirada bajada en el hall de entrada, el paso ligero, como para hacerme olvidar. No estaba segura de estar en mi lugar... La penumbra y un ligero olor a cera me avisaban de que ya no era mas que una esclava sometida a la merced y deseos de su atormentador. De paso, hecho un rapido vistazo a la habitacion a la cual me condujo. Los accesorios propios a someterme, a hacerme doblar estan rigurosamente dispuestos sobre una mesa de madera oscura ; latigo, pañuelo, esposas, cuerda, harnes, pinzas, mordazas, y demas "juguetes". No me atrevia a fijar por mas tiempo todos esos accesorios. Mi mirada tambien se perdio sobre la cama de cabecera de barrotes metalicos. Dejaba caer a mis pies el abrigo y me senti practicamente desnuda bajo su mirada. mis ojos examinaban mis zapatos de cuero negro... senti que enrojecia aun mas... Tome posicion de inspeccion, pecho y trasero bien tensos, manos cruzadas detras de la nuca y piernas entreabiertas... y espere... la respiracion un poco oprimida, el nudo en la garganta. Vestia una chaqueta de cuero negro. Se acerco a mi, me miro detenidamente, me inspecciono, retiro el abrigo inutil a mis pies y lo poso sobre una silla, me retiro la ropa para dejarme con el corset, las medias y los tacones. El olor del cuero era agradable y fijaba en.................

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 Erotico: PRIMER ENCUENTRO
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Dominacion

Temblorosa, el corazon palpitando, cruzamos el largo pasillo que lleva a la puerta. Espero autorizacion para entrar




Apenas lo conocia, habiamos hablado antes por MSN y me dio las instrucciones para el encuentro del dia siguiente. Me dio cita delante de la cafeteria en donde trabajaba, junto al distribuidor de tabaco. Llegaba las piernas temblando, con un nudo en la garganta... bajo su mirada atenta. Ya no estaba tan segura como el dia anterior. Aun asi, espere su consentimiento para seguirle a su casa y camine detras de el, maquinalmente. Cruzamos el portal y llegamos al ascensor. Hubiese querido tomar las escaleras para subir lentamente los 9 pisos que nos separaban de su apartamento. El prefirio que subieramos en ese maldito ascensor. Caja estrecha, cuerpos demasiado cerca, rubor en mis mejillas, latidos de corazon disparados, aliento sobre mi nuca, mirada fija al suelo, bolso estrujado sobre mi pecho y cuerpo tembloroso. Mente repleta de preguntas, temores, deseos, esperanzas. 9 largos pisos, retrasando el momento de mi humillacion, de mi sumision. 9 largos pisos dudando. Aun estoy a tiempo, aun puedo dejarlo. Por un instante abro la boca para hablar, para hecharme atras, pero el pensamiento de volver a mi vida triste y aburrida m e impide articular palabr Temblorosa, el corazon palpitando, cruzamos el largo pasillo que lleva a la puerta. Espero autorizacion para entrar, casi deseando que no me la de. Estaba vestida con un conjunto de falda y top negros ajustados, bajo el cual llevaba un corset y unas medias de encaje. Nada de bragas exigio. Sentia el calor irradiar mis mejillas. A su invitacionm penetraba, la mirada bajada en el hall de entrada, el paso ligero, como para hacerme olvidar. No estaba segura de estar en mi lugar... La penumbra y un ligero olor a cera me avisaban de que ya no era mas que una esclava sometida a la merced y deseos de su atormentador. De paso, hecho un rapido vistazo a la habitacion a la cual me condujo. Los accesorios propios a someterme, a hacerme doblar estan rigurosamente dispuestos sobre una mesa de madera oscura ; latigo, pañuelo, esposas, cuerda, harnes, pinzas, mordazas, y demas "juguetes". No me atrevia a fijar por mas tiempo todos esos accesorios. Mi mirada tambien se perdio sobre la cama de cabecera de barrotes metalicos. Dejaba caer a mis pies el abrigo y me senti practicamente desnuda bajo su mirada. mis ojos examinaban mis zapatos de cuero negro... senti que enrojecia aun mas... Tome posicion de inspeccion, pecho y trasero bien tensos, manos cruzadas detras de la nuca y piernas entreabiertas... y espere... la respiracion un poco oprimida, el nudo en la garganta. Vestia una chaqueta de cuero negro. Se acerco a mi, me miro detenidamente, me inspecciono, retiro el abrigo inutil a mis pies y lo poso sobre una silla, me retiro la ropa para dejarme con el corset, las medias y los tacones. El olor del cuero era agradable y fijaba en.................

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 EL ENCUENTRO: EL ENCUENTRO
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Dominacion

Llegó a la ciudad donde vivía su Amo dispuesta a obedecer, durante sus sesiones de dominación virtuales había conseguido lograr hacer muchas cosas que nunca creería que lograría.




Fue a la dirección indicada, iba vestida como el Amo la había ordenado, con un pantalón negro y una blusa del mismo color, debajo llevaba un sujetador negro pero no llevaba tanga se lo había quitado en el baño de un bar donde había entrado a tomar un café y se había puesto las pinzas de la ropa en los pezones, una en cada uno y las otras dos en el coño, tal y como su Amo deseaba, ya que los deseos de su Dueño eran ordenes para ella, aunque al comienzo de la relación era un poco rebelde, cada vez lo era menos y lograba ser más audaz cada vez.
Llegó y tocó el timbre, una voz desde dentro la dijo está abierta y ella entró y cerró la puerta. Nada más entrar dejó la bolsa donde traía la ropa, la poca ropa que su Amo la había permitido traer y se colocó un antifaz en los ojos como le habían mandado, luego esperó de pies las ordenes.
Así estuvo unos minutos que se le hicieron eternos hasta que volvió a sonar el timbre de la puerta y su Amo la gritó:
Puta, abre la puerta pero sin quitarte el antifaz.
Obedeció con la cabeza gacha como era su obligación, era una amiga de ambos a la que el Amo había invitado a presenciar la sesión. La nueva invitada entró y pasó a la habitación que la habían asignado, colocó toda su ropa en el armario y pasó a la sala que iba a hacer de mazmorra y cuando se hubo sentado se lo comunicó al Amo que colocó un collar de perra a la sumisa y obligándola a ponerse a cuatro patas la llevó así hasta la mazmorra, cuando llegaron allí estirándola del collar la hizo que lamiese los pies descalzos de la otra mujer y subieses hasta sus rodillas lamiendo.
Luego la volvió a poner de pies en mitad de la habitación, todo el rato con los ojos tapados, la otra mujer mientras se desnudó y desnudó al Amo besándose apasionadamente con él mientras acariciaban por encima de la ropa a la perrita. Cuando acabaron de magrearse la mujer se sentó y el Amo se colocó detrás de la perrita y empezó a besarla en el cuello alternándolo con azotes en su culo con la mano y la comenzó a desabrochar la blusa botón a botón mostrándoselo a la mujer.
Siguió con los pantalones y el sujetador dejándola desnuda con solo las pinzas puestas, las cuales con un golpe de una vara de bambú tiró al suelo. Con los pies abrió sus piernas, todo el rato la fue susurrando lo zorra que era y como se la iba a follar toda la noche y como la iba a hacer estar como una autentica.................

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