Relatos eroticos
Registrate
Los mejores relatos
Envia Relatos
El buscador
Admin
 
Menu principal
· Inicio

Secciones
· AvantGo
· Descargas
· FAQ
· Lista de miembros
· Noticias
· Recomiendanos
· Articulos
· Buscar
· Secciones
· Estadisticas
· Enviar relatos
· Temas
· Lo mas visto
· Enlaces

Lo mas erotico

Visitantes
Actualmente hay 6 invitados y 0 miembros en línea.

Actualmente es un usuario anónimo. Puede registrarse aquí.


 Orgia: Dolo y Marcos nos cuentan su historia
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Relatos de orgias

Unos amigos en común, Dolo y Marcos, novios desde hace casi un año, me contaron la fantasía sexual de él, que concretaron un día cualquiera en una ciudad cualquiera. Cada uno me dio su versión las que comparto con ustedes:




Marcos
Sabía que Dolo haría cualquier cosa que le pidiera, estaba seguro de ello. La fantasía me rondaba la cabeza desde hacía mucho tiempo, pero supe que iba a llevarla a cabo el día de mi reencuentro con Dolo. Hace un año atrás me encontré, de casualidad, en un librería, con Ramiro, un compañero del colegio secundario, al que no veía desde que terminamos el cole. Nos reímos con gusto de nuestras guarradas de la época y me invitó a su cumpleaños, a realizarse la semana entrante. Allí estuve y allí estaba ella, Dolores, hermana de Ramiro. Recordaba una niña pequeña, de pelo negro y largo. Ahora era una mujer de 25, piernas larguísimas, ojos negros, el pelo lacio casi llegándole a la cintura, azabache, tal cual lo recordaba, unas tetas y un culo para lamerlos sin cansarse nunca. Una yegua infernal. La visión me la puso de punta en un santiamén. Como pude la encaré. Apenas se acordaba de mi, pero esa misma noche le saqué un beso delicioso, lleno de su miel. La convertí en mi Dolo. Una noche, organicé una reunión en casa, para comer unas pizzas, tomar whiskys, mirar pelis y reírnos un rato. Invité a unos amigos de la facultad y a Ramiro. Después de unos cuantos whiskys, estábamos borrachines y uno de mis amigos empezó a contar que se la metería por el culo a su vecinita de 18 que lo tenía en llamas. Cada uno empezó a contar lo suyo. Conté mi fantasía: que se la empomaran a Dolo algunos amigos. Ramiro contó la suya: culearse a mi Dolo, su hermana. Me reí con ganas del pedo que tenía. Mis amigos se marcharon. Y Ramiro me dice: podemos realizar tu fantasía y también la mía. Yo tengo el lugar y vos los amigos, que decís? Completamente borracho, acepté.
Al otro día, mi imaginación empezó a tomar vuelo. La visión del coño de mi Dolo sobre la polla de todos mis amigos me la puso al palo. Seguí con la visión de Ramiro culeándose a Dolo. Aaaayyyy, eso sí que me calentaba. Dolo vino a casa y le dije, sin contarle exactamente que, lo de mi fantasía. Le gusta que la sorprendan y con esto estaba seguro de que la sorprendería de por vida. No puso mucho reparos, aceptó, confiaba en mi. No podía esperar a que llegara el momento de ver mis fantasías realizadas. Ese mismo día llamé a Ramiro, diciéndole que organizara todo, que yo me encargaba de mis amigos. Los llamé, aceptaron con gusto, pues ya habían visto a la yegua que me acompañaba en todas las fiestas. El día D era un día de bastante frío. La hice vestir con una.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Palya: Maria Luisa en la playa
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Relatos de orgias

María Luisa estaba pasando una semana de camping en la playa con dos amigas.




María Luisa estaba pasando una semana de camping en la playa con dos amigas. Los maridos los tenían lejos, trabajando, y ellas disfrutaban de la libertad. Tenía 34 años y era una mujer de muy buen ver. Alta, con mechas rubias, largas piernas y cara agraciada. Tomaba el sol sola esa mañana, pues sus amigas se habían ido a la compra. En bikini, tumbada en la arena, se encontraba maravillosamente bien. De pronto, algo rompió su tranquilidad. Un balón le dio en los pies.
Abrió los ojos y cuando iba a quejarse vio a dos jóvenes bastante apuestos.
“Perdone, señora, no volverá a ocurrir”, le dijo uno de ellos. María Luisa se incorporó y al hacerlo se le escapó una parte del bikini dejando a la vista una de sus tetas. Los chicos se quedaron parados mirándola y ella, con una sonrisa, les dijo mientras se ajustaba el bikini, “no creo que sea la primera teta que veáis”. Los dos se callaron, ruborizados, y a ella le vino la vena maternal. “Venga, que n o pasa nada, pero no me volváis a dar con el balón. Como castigo me podríais traer una coca-cola fresquita del bar. ¿De acuerdo?”, les propuso. Los chicos, que se presentaron como Luis y Gerardo, aceptaron y a en un par de minutos estaban de vuelta con el refresco. Se sentaron a su lado y se tomaron con ella un par de cervezas. Conversando le contaron que estaban en un apartamento de una cala de la costa, que se tendrían que ir allí al cabo de media hora, pues tenían que pasar por el banco a cobrar un cheque. Le propusieron que se fuera con ellos. Que la invitaban a comer y por la tarde la traerían. Que vería que agua más clara en la cala. María Luisa se sentía bien con los chicos.
Miró la hora, las doce de la mañana. Pensó la excusa para sus amigas. Y les dijo “vale, me voy con vosotros. Esperadme en el bar, que voy a ponerme algo encima”. Se fue, pasó antes por los lavabos, meó, y luego en la roulotte, se cambió de bikini, al tener el que llevaba muy sudado, se puso un pantalón ajustado, un polo negro y dejó una nota a sus amigas en la que les decía que se iba con una amiga de Denia que había encontrado en la playa. Le indicó a la vecina de parcela que echara una ojeada a la roulotte, aunque la había cerrado, hasta que llegaran sus compañeras.
Pensando que era una locura lo que estaba haciendo, pero confiando en que no pasaría nada, se dirigió al bar. Allí encontró a los dos chicos vestidos y se fueron los tres al parking a coger el coche. Durante el trayecto bromearon, le dijeron que era muy guapa, ella les dijo que no se portaran mal, pero el que.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Orgia: La casa de la Gloria
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Relatos de orgias

Era demasiado cuerpo para mi y temía que mi poca experiencia con las mujeres no fuese lo suficiente para semejante mujer!!




En la ciudad de Maldonado hay una casona construída en la primera década del siglo XX, fue conocida por La Mansión de los Monteverde o La Casona de los Monteverde, dado que esa familia muy adinerada la hizo construir.
La heredó Don Leopoldo el hijo mayor del primitivo dueño, casado sin hijos y como todo buen señor de dinero y de una ciudad pequeña tenía su amante, ésta se llamaba Gloria o La Gloria.
Un buen día para La Gloria, Don Leopoldo quedó viudo, ella que además de ser la amante de Don Leopoldo era la Madam del lugar ya que tenía varias pupilas a su cargo, se alegró bastante por no decir mucho de la nueva condición de su enamorado.
Creció su esperanza de ser la nueva Sra. de Monteverde, pero no lo pudo lograr en los diez años qe duró el estado de viudez de este buen señor.
Finalmente a principios de los 50 Don Leopoldo falleciò dejándole en su testamento a La Gloria la casona de sus ancestros. Sus hermanos/as recibieron toda la cuantiosa fortuna pero no la casona, la cual se convirtió en el prostíbulo o quilombo más conocido y frecuentado de esa ciudad y de todos los balnearios cercanos.
Cuando yo conocí esa casona a finales de los setenta, todavía era administrada por una Gloria setentona, y su pupila Tá-Tá era la más solicitada, tan solicitada que cuando murió la Gloria la nombró heredera pero con la condición de que siguiese con su negocio.
Ahora es conocida como La Casa de Tá-Tá, pero cuando yo fui con mis amigos era La Casa de la Gloria.
En esa época en que mis amigos me llevaaron a conocer la famosa Casa de la Gloria, Tá-Táÿno estaba porque se había enamorado de un proxeneta brasileño y había ido siguiéndolo hasta Porto Alegre.
Todo eso lo supe muchos años después, cuando ella se hizo famosa y aprecía en la TV o contando su vida por la radio.
En el tiempo que conocí esa Casa yo tendría unos 20 años, mi hermano Leo ya se había ido para Australia, mi hermana estaba en su chacra con su marido, Reynaldo andaba en sus cosas, así que yo era el único veraneante que tenían mis abuelos en Piriápolis para atender. Siempre nos reuníamos con el grupo de amigos que habíamos formado a través de tantos veranos en que nos encotrábamos allí.
Un día uno de nuestros amigos del grupo se enojó y dijo que éramos una manga de putos que no sabíamos coger con mujeres y cosas por el estilo, hasta que finalmente nos desafió a ir a visitar la Casa de la Gloria como prueba de que no solamente con hombres sabíamos coger.
Entramos a ese santuario del placer y recorrimos sus pasillos y patios en busca de alguna pupila con la que.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Trio: de antologia
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Relatos de orgias

Esta es la primera vez que les mando una de mis aventuras de las cuales tengo varias pero esta se me hace muy excitante ya que se lleva a cabo en el metro de la ciudad de México.




Hola amigos de marqueze.net Mi nombre es Marco Antonio Esta es la primera vez que les mando una de mis aventuras de las cuales tengo varias pero esta se me hace muy excitante ya que se lleva a cabo en el metro de la ciudad de México.
Esta me sucedió hace como un mes, yo juego fútbol en un deportivo ubicado por el centro de la ciudad y ese día (miércoles) jugaba a las 10:00 AM y yo vivo por el oriente de la ciudad. Ya iba retrasado y para no perder mas tiempo ya iba yo con mi uniforme puesto de juego e iba en shorts, me apresure porque la línea que yo tomo es de esas que desde la terminal ya va llena yo me subo una estación después de la terminal y cuando llegó ya iba a reventar pero para no llegar tarde y perder mas tiempo me subí como pude pero se quedo todavía un rato mas ahí en la estación, todos llegaban a querer subirse, la puerta se cerro y empezamos a avanzar un tipo quedo de frente a mi y poco a poco se me empezó a repegar mas hasta que quedamos verga con verga y el empezó a frotarse en mi y yo me empecé a excitar, debo de aclarar que no soy gay mas bien soy bisexual y esa acción me calentó de sobremanera mi verga empezó a responder y el tipo se dio cuenta y me empezó a acariciar las piernas el vagón iba atascadísimos y nadie se daba cuenta el empezó a subir sus manos por mis piernas muy rico hasta que una de ellas se apodero de mi verga y el la saco por una pierna de mi short, yo ya la tenia completamente mojada y el se chupo la mano y volvió a sujetarla firme y muy rico me iba masturbando jugaba con sus dedos en la cabecita de mi verga y yo estaba excitadísimo y de pronto sentí como atrás de mi otro tipo se me repegaba mucho y yo con la excitación que me cargaba solo atine a levantar las nalgas, el tipo de atrás sintio esto y se descaro y me empezó a dar empujones como si me la estuviera hundiendo en mi culito me tomaba de la cintura y me jalaba hacia el mmmmmmmmm Delicioso mientras por delante me masturbaban muy rico por detrás me picaban el culo aun mejor, sentía como también el de atrás me acariciaba las piernas y subía hasta mis nalgas a el de adelante ya se la había sacado yo y también lo masturbaba, tenia una verga normal e igual de mojada que la mía, lo masturbaba y el solo cerraba los ojos disfrutando de.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Putas: Las putas prefieren a tres
Enviado por webmaster el Martes, 07 Diciembre, 2004
Relatos de orgias

A ella le gusta disfrutar con varios chicos




Esta historia sucedió en Huelva, cuando yo tenía sobre unos dieciocho años, por aquellos entonces, yo tenía novia, se llamaba Lucía, mediría sobre 173, pesaría alrededor de 57 Kilos, morena, con un cuerpo curveado, pechos grandes, largas piernas, rematadas en un culo respingón. Ella era consciente de las exaltaciones que sacudía a los hombres, gozaba pensando que la deseasen, además la muy zorra, solía ponerse minifaldas con top ceñidos y escotados, por lo que los tíos babeaban al verla.
Una noche salimos, estábamos en un pub con poca gente y música pachanguera, ella como siempre, vestía una minifalda apretada, marcando su culito, y un top que mostraba su vientre con un escote por el que sobresalían sus dos senos. En el pub había un par de parejas en un rincón, dos chicos en una punta de la barra, y tres chicas en el otro extremo de la barra, nosotros nos pusimos en el centro de la barra, a nuestro lado estaban los dos chicos, los cuales no le quitaban el ojo de encima a Lucía, la cual conocedora de la situación, se puso a bailar delante de mí, danzando cada vez de una manera más provocativa. Tras un rato de baile, Lucía paró de bailar, y me dijo que se iba al baño, me quedé sólo en la barra, pero al instante, uno de los chicos me dio conversación, me dijo que tenía una novia espectacular, y más cosas sobre ella, al momento apareció ella, vio que estábamos los tres, me miró y sonrió. Ellos se llamaban Mario y Sergio, y ambos eran altos y delgados.
Lucía se presentó, y continuó bailando, nosotros permanecimos en la barra, ella se puso a bailar delante de Sergio, y poco hubo que esperar para que Sergio, en mi presencia, se atreviese a agarrarla por la cintura, y se pusiera a bailar con ella. Al momento, se acercó a la barra nuevamente, fue hacia Mario, y este se puso a su espalda a danzar, hasta que la apretujó contra la barra, ella no protestaba, es más se retorcía frotando su culito contra el paquete de Mario, el cual empujaba y con una mano le sobaba el vientre, se estaba desmadrando la situación, y lo peor es que cada vez estaba más cachondo. Hubo un momento en que la rodearon, Mario frotaba su paquete contra el culo de Lucía, y Sergio la empujaba aferrándola por delante, ellos además no dejaban de susurrarse cosas al oído, y ella se reía y en sus ojos se adivinaba esa expresión pícara de zorrita que ella ponía.
En un descuido la agarré y le pregunté por lo que hacía, ella me contestó que me tranquilizara, que lo íbamos a pasar bien, yo flipé pero a la vez me puse muy excitado, momentos después, Lucía me dijo que nos íbamos, y nos dirigimos los cuatro a la salida, ellos se montaron en su coche y.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 

 


Relatos hispanos, tu web de relatos eroticos
Esta pagina esta optimizada para ser vista bajo una resoluccion de 1024x768 o 1280x1024.
eXTReMe Tracker
Page created in 1.08498692513 seconds.
botname Other