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 Novia: mi novia le gusta mostrar su culito / Parte 2
Enviado por webmaster el Miércoles, 01 Diciembre, 2004
Relatos genericos

Después de la experiencia que me hizo vivir mi novia con el encargado y el de seguridad de nuestro edificio, nuestra vida cambió rotundamente. Ella se mostraba avergonzada por haber llegado tan lejos ese día y me reclamaba que no la hubiese parado a tiempo. Yo tenía un extraño sentimiento de culpa por haberla dejado que dos casi desconocidos le rompieran por primera vez ese culito tan hermoso, pero a su vez solo recordar esa escena me exitaba de tal forma que me hacía tremendas pajas imaginandola encamada con cada tipo que yo conocía.
Así transcurrían nuestros días aparentando entre nosotros que lo que había pasado había quedado en el olvido.

Marcela se vestía mas recatada y con pantalones amplios que casi no dejaban ver la fabulosa cola que tanto le gustaba mostrar, y había vuelto a ser la mujer recatada de cuando la había conocido.

Sexualmente todo pasaba sin ningún condimento extra, y ninguno de los dos nos confesabamos nuestras fantasías, pero estaba seguro que a ella le calentaba terriblemente recordar lo que habíamos pasado. Y no me equivocaba.

Una mañana saliendo del edificio junto a ella nos cruzamos con Rubén, que como recordarán es el de seguridad, y luego de intercambiar un buenos dias la encara a Marcela:

- Señora, no sabe lo que extraño ver su precioso culito. ¿cuándo me lo va a volver a mostrar?
- Nunca Rubén, le conteste yo.
- ¿Lo que dice su marido es verdad? ¿no recuerda lo que le gustó cuando se lo abrimos en dos con Sergio?, continuó Ruben.

Marcela no decia palabra, pero se notaba que le calentaba lo que Ruben le decía.

- Le cuento que hay dos albañiles de la obra de enfrente que siempre que la ven salir se cruzan y me preguntan por usted y se la pasan elogiando su cola. ¿no tiene ganas que se la vean mas de cerca?, prosiguió el zorro de Ruben sabiendo que eso la ponía a mil.

Marcela se mordió el labio inferior para aguantarse la calentura que tenía y le contesto haciendose la ofendida:

- No, eso ya no me gusta más, no creyendo ni ella misma lo que decía.

Rubén largo una carcajada, por lo evidente de la mentira que había sido la respuesta y continuó:

- Bueno si asi lo quiere, es una lástima, usted se lo pierde. Si cambia de idea la esperamos esta tarde en la cochera cuando regrese del gimnasio.
- No gracias, contesto Marcela y nos retiramos hacia nuestros trabajos sin hacer ningún comentario de lo sucedido.

En mi oficina me imaginaba constantemente a mi novia agachada ante los dos albañiles exhibiendo su culito y eso me tuvo toda la tarde como un fuego. Hasta llegue a lamentar que ella no quisiera.

En mi regreso a casa me extrañó no encontrar a Rubén en la casilla de seguridad de.................

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 Novia: A mi novia le gusta mostrar su culito
Enviado por webmaster el Miércoles, 01 Diciembre, 2004
Relatos genericos

Después de 2 años de pareja me entero que a mi novia le gusta mostras su culito y me lo demuestra con el portero y el de seguridad de nuestra casa.
La mayoria de las historias que leí destacan que son reales. No se cuanto habrá de verdad en eso. Lo que si les puedo asegurar que esta historia que les contaré sucedió tal cual se las relataré. Lo único que cambiaré serán los nombres de los personajes por motivos obvios.
Me llamo Sergio, vivo en Buenos Aires, Argentina, tengo 40 años y estoy viviendo en pareja hace 2 años con Marcela, una muy linda rubia de 25 años, 1,67 mts de estatura, 85 de pecho, 62 de cadera y una cola super paradita (a fuerza de mucho gimnasio) y con la piel muy suavecita. Al principio de nuestra relación en la cama siempre fuimos muy conservadores, nada de fantasias extrañas, nada de sexo anal, nada de películas porno ni nada de juguetes. Así como les cuento parece bastante aburrido, pero por lo recatada que siempre fue Marcela, yo no tenía otra opción que aguantarme una relación de esta forma.

Así transcurrían nuestros días hasta que en una ocación, yo estando en el baño de mi oficina escuche la conversación de dos compañeros, Eduardo y Leonardo, hablando de mi novia, la cual habían conocido en un evento para la presentación de unos nuevos productos que se había realizado el sábado anterior y al cual habíamos concurrido todos los integrantes de la empresa con sus respectivas novias o esposas.

Al escuchar el nombre de Marcela me escondí para no ser visto y al prestar atención no podía creer lo que escuchaba. A continuacíon les trancribo lo mas textual posible la charla:

- ¿Viste el culo que tiene la pareja de Jorge?, preguntó Eduardo
- Ni que lo digas, no pude dejar de mirarselo en toda la noche, contestó Leonardo
- También con ese pantalón que tenía y esa tanguita que se le marcaba toda.
- Además, me parece que le gusta mostrarlo, porque cada vez que notaba que la estaba mirando se hacía la tonta y lo paraba mas.
- Te parecerá a vos. Con Jorge siempre hablamos de lo tímida que es Marcela y lo que le cuesta a él realizar algunas de sus fantasias.
- Yo lo único que te digo es que me parece que esta es una putita barbara y que le encantaría que le rompan el culito de una buena vez y yo me anotaría en primer lugar.

En ese momento salieron del baño y yo me quedé con una sensación de bronca tan grande que solo era comparable a la calentura que me había dado escucharlos hablar así de Marcela.

A partir de ese día note lo que me exitaba saber lo deseada que era mi novia y cada vez que teníamos relaciones fantaseaba con la idea de.................

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 Anal: ¡Por la puerta trasera!
Enviado por webmaster el Miércoles, 01 Diciembre, 2004
Relatos genericos

Como fue mi primera experiencia Anal?

Mi primera penetración Anal me trae placenteros recuerdos.

Quizás tuve el compañero adecuado, para tan sublime momento.

Yo me encontraba cursando el ultimo año de preparatoria, cuando conocí a Ernesto, un chico blanco de cuerpo muy bien formado, pero que usaba frenos, que en un principio no me agradaron, hasta que descubrí que con esa boca hace maravillas. Yo sabia por mis compañeras que le gustaba a él, así que no pedía oportunidad para coquetearle en el salón o donde fuera, cruzaba mis piernas en cuanto lo veía, dejando al descubierto mis muslos o le sonreía pasando mi lengua por mis labios o me paraba frente a él ofreciéndole mis senos.

Una ocasión, buscando a un maestro en el pasillo, entre a un salón segura de que allí encontraría al profesor, pero quien me recibió fue Ernesto que estudiaba para un examen, comenzamos a platicar y poco a poco se acerco a mi, hasta que finalmente me beso con desesperación enredando su lengua con la mía, succionando con impaciencia, despertando mi sexo, sentí sus manos rozando mis nalgas y así toco todo mi cuerpo, deteniéndose en mis pezones endurecidos, apreté su trasero repegando mi pubis y sentí como su miembro se ponía tieso.

Ernesto mordisqueaba mi cuello con esos frenos que ahora me producían escalofríos de placer, sus dedos se enredaban en mi cabello, yo lo dejaba sometiéndome a su voluntad. Acaricie su pene por encima del pantalón y gimió, pidiendo que se lo chupara.

Nos acostamos en el escritorio y su verga quedo en mi cara y mi vagina en sus labios, comencé a lamer toda la miel que brotaba de su interior mientras el lamía mi clítoris como un experto, de pronto sentí en la entrada de mi vagina esos frenos, que me excitaron, por el temor de que me lastimaran, pero no sucedió, movía su lengua con maestría como una serpiente buscando su refugio.

Chupaba todo mi jugo, rozándome sin lastimarme sus fierros de su boca, que me hacían estremecer. Y todo mi ser anuncio un gran orgasmo, mientras que el no dejaba de meter y sacar su lengua en mis entrañas, lo que ocasiono que yo terminara entre gemidos y desesperación.

Me recargo en el escritorio y boca abajo con mis senos sobre algunos documentos, sus dedos empezaron a husmear en la cavidad más estrecha de mi cuerpo, metió un dedo, la impresión fue desagradable, al principio, pero a pesar de mis temores, la sensación poco a poco me gustaba, sentir como su dedo entraba y salía de mi colita, después ya no era uno sino dos de sus falanges en mi ano.

Sin prisa, introdujo su dureza en mi ano aumentando un poco el embate de sus arremetidas, hasta que me la metió toda! El dolor fue inmenso, me quede paralizada, pues temía moverme un solo milímetro, él metía y sacaba su verga de mi culo con suavidad, acrecentando el dolor, pero también el placer, por la nueva experiencia. Afortunadamente no tenia muy grueso el miembro.

Él besaba mi espalda y su mano acariciaba mi clítoris, me dieron ganas de moverme, así que comencé a hacerlo delicadamente, entregándome de manera total a la lujuria, abandonando mi cuerpo! A su disposición y acudió a mi mente, la imagen de los animales en celo.

Mi segundo orgasmo fue muy intenso y quede sin aliento, el final se desarrollo sin prisas, incluso cuando eyaculó en mi túnel, lo hizo lento y delicado. Por mis pies escurrió todo el semen de tan apasionante experiencia.

El dolor perduro un par de días más, pero a partir de entonces, me encanta el sexo anal!








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 Que placer: Que placer
Enviado por webmaster el Miércoles, 01 Diciembre, 2004
Relatos genericos

Soy una chica joven y estoy bien formada , yo diria que llamo mucho la atencion y sobre todo con mi cola , porque es lo que mas provoca admiracion y que me digan cualquier barbaridad.


Vivo sola hace ya bastante tiempo y no me gusta tener novio. El otro dia no pude aguantarme las ganas de ver una pelicula erotica que me prestaron y eso me calento al extremo que casi sali desnuda a la calle. Como me vesti con un vestidito chiquito y apretado me decian de todo y en una esquina vi un muchacho que me hizo babearme. Le pase sonriendole y bamboleando mi cola bien provocadoramente.
Resulto me dijo que si yo queria me acompañaba al fin del mundo. yo le conteste que solo lo tenia que hacer a mi departamento. Lo hizo y al entrar. me agarro me apreto a el y me dio un beso en la boca luego me apreto la cola con una mano y la otra me apreto un pecho . Yo no pudiendo mas le meti la mano en el bulto.

Por supuesto reacciono se saco la ropa arrancandosela y yo mi vestido.

Me chuponeo los pechos bien fuerte haciendome quejar mientras me llevaba a la cama.

Le agarre su miembro y se lo chupe un poco . Habia visto miembros pero este era realmente grueso.

De repente me dijo quiero tu culo, lo quiero llenar de leche ahora mismo.

Me dio vuelta en el aire y me puso boca abajo. Le pedi que no me lastimara. Sin decir mas nada me chupo el ano metiendome la lengua haciendome delirar de calentura. Luego se acerco y coloco la cabeza de su miembro bien en el centro de mi esfinter. Agarrate que vamos a cabalgar. Me agarre como dijo a la almohada y clave mi boca bien fuerte para que no se escuche mis proximos gritos.

Y alli fue, me clavo su miembro haciendo desaparecer dentro mio la cabeza primero . Grite de dolor pero se escuchaba ahogado por la almohada. Esto parece que lo enloquecio porque se agarro fuertemente a mis ya chupadas tetas y clavo hasta el fondo su grueso miembro. ahhhhh, ahhhhh . que placer tener un hombre que me estaba usando para su placer . Senti como me estaban partiendo en dos mesclando el dolor con placer intenso. Apreto mis tetas y cabalgo furiosamente hasta que descargo dentro de mi ano su caliente y muy abundante semen . Al terminar se levanto se lavo y se fumo un cigarrillo. Yo quede rota pero feliz y miraba al hombre que me habia hecho tener un orgasmo con todo ese dolor hermoso. Por la manera que me miras parece que te gusto como te hice el culo. SI mi amor me encanto como me usaste. Bueno entonces ponete que tengo mas leche para tu culo. Otra vez me vas a cabalgar por la cola. Si te voy a llenar de leche te dije asi que ponete. Y me di vuelta una vez mas agarrandome de la sabana y clavando mi cara otra vez en la almohada.

Me coloco la cabeza del miembro y apreto y esta vez metio todo su enorme y grueso miembro en mi ano , haciendome ver todas las estrellas de placer .
Cabalgo agarrandose fuerte de mis tetas otra vez y despues de culearme bien me descargo adentro su leche caliente que increiblemente era abundante colo la primera vez. Se volvio a bajar y ahora quede totalmente destruida. Lo salude y lo heche de mi departamento diciendole que vaya preparandose para otra sesión porque yo queria mas y de verdad queria mas








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 Las bolas: de Son Goku
Enviado por webmaster el Lunes, 29 Noviembre, 2004
Relatos diversos

Al celebrarse el último torneo de artes marciales Son Goku esperaba luchar contra un adversario muy especial. Se trataba de un niño de doce años llamado Ub. Sólo Goku lo sabía: Ub era la reencarnación del terrible monstruo Bu Ub era bueno, pero había heredado del monstruo Bu su fuerza. Sin embargo, todavía tenía mucho que aprender. ¿De qué sirve tener tanta fuerza si no sabes hacer un buen uso de ella? Ub, decididamente, necesitaba tener un buen maestro de artes marciales.
Son Goku no tardó en percatarse de las habilidades de Ub. Sabía que en el futuro Ub iba a ser un gran luchador. Quería ayudarle. Goku propuso a Ub ser su maestro.
-¡Me encantaría!
-¡Estupendo! Podemos irnos.
-Pero, ¿y el torneo? ¡Tenemos que luchar!
-Todavía no estás preparado, Ub. Tal vez más adelante.
Ub todavía no sabía volar. Goku le llevó sobre su espalda. Los amigos de Son Goku no comprendían nada. ¿Por qué había abandonado el torneo tan precipitadamente? ¿Y quién era aquel niño misterioso?
-Así que vives con tu madre y tus hermanos.
-En realidad vivo solo con mi madre -confesó Ub-. Me inventé lo de que tenía cuatro hermanos. Lo hice... para dar un poco de pena a mis adversarios. Lo que sí es cierto es que somos pobres, y que sin el dinero del premio mi madre y yo no podremos pagar el alquiler de la casa. Nos echarán a la calle.
-No te preocupes por eso, Ub. El señor Satán es amigo mío, y tiene dinero de sobra. Él nos ayudará.
Llegaron a una diminuta isla perdida en medio del océano. A Goku le recordaba la isla del Duende Tortuga. Ub y Lea, su madre, vivía en una hermosa cabaña, flanqueada por tres grandes palmeras. Es el lugar adecuado para entrenar, se dijo Goku.
Lea recibió a su hijo con los brazos abiertos. Habían lágrimas en sus ojos.
-¡Ub, hijo mío!
-Madre, no he ganado el torneo de las artes marciales.
-Pero entonces, ¿qué será ahora de nosotros?
-No te preocupes por nada, mamá. Mira cuanto dinero traigo.
Ub llevaba en su mano un fajo de billetes.
-Pero hijo, ¿de dónde has sacado ese dinero?
-Me lo ha dado ese señor. Se llama Son Goku.
Son Goku y Ub se lo explicaron todo. Lea tenía que comprender que el mundo volvería a verse amenazado por seres tan malvados como Célula o Piccolo. La tierra necesitaba personas como Ub, Son Goku y sus amigos, siempre dispuestas a hacer el bien y a luchar contra el mal.
-Bueno Son Goku, ¿cuándo comenzarás a entrenar a mi hijo?
-Todavía no. Las artes marciales no se comienzan a enseñar así como así. Ub debe estar preparado. Debe aprender a controlar el cuerpo y el alma. ¿Estás dispuesto Ub a hacer todo lo que te diga?
-¡Claro!
-Lo primero que deberéis hacer es desnudaros. Queda terminantemente prohibido a partir de este momento llevar ropa en esta isla.
-Pero Son Goku, escuche, ¡no podemos hacer eso! ¡Nunca haremos.................

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