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 Cuando leas esto: te acordaras de mi, Papito
Enviado por webmaster el Lunes, 29 Noviembre, 2004
Relatos de amor filial

En primer termino quise matarte, porque eras inalcanzable para mí. Para mí que acababa de cumplir mis 17 y vos con tu familia ya hecha y derecha. Solia admirarte por los rincones de tu casa y sentia celos cuando por las noches te entregabas a los brazos y a la pasiòn de tu mujer.
En primer termino quise matarte, porque eras inalcanzable para mí. Para mí que acababa de cumplir mis 17 y vos con tu familia ya hecha y derecha. Solia admirarte por los rincones de tu casa y sentia celos cuando por las noches te entregabas a los brazos y a la pasiòn de tu mujer.
Pero poco a poco el espejo desperto en mis ideas muy benevolentes para calmar mi deseo. Dscubrì que mi cuerpo ya era de mujer, que mis pechos se hacian respetar detrás de una remera y que mi cola y piernas habian alcanzado dimensiones tentadoras a las manos de los hombres, y vos eras uno de ellos.
Maliciosamente con mi ropa ajustada buscaba entrar en contacto con tu cuerpo sudoroso que tanto despertaba mis instintos, y vos tiernamente me abrazabas y me besabas como la adorada hijita que soy para vos. Para vos que poco a poco comenzaste a mirarme con los ojos de varon. Y ya nuestras charlas pasaron a un silencio y a una mutua admiraciòn visual. Tus ojos buscaban mis ajustados corpiños que mostraban mis senos provocativos y yo orgulloso te los queria enseñar. Me encantaba probarme ropa para ver como despues me subias a tu falda y mi piel entraba en contacto con tu ropa y podia sentir como te exitabas. Nuestra relacion entro en un mundo de hermoso deseo del cual los dos eramos conscientes pero que ninguno se atrevia.
Pero el destino puso en mi vida una fecha muy especial, la fiesta de cumpleaños de mi mejor amiga Sara. Para la ocasiòn me compre un vestido de color lila, superchico y ajustado a mi figura. Me hice un peinado hermoso y me comprè una ropa interior que me hacia lucir sexy. Vos me llevarìa y asì fue. Mami nos despidio inocentemente y juntos salimos a la fiesta… En el camino halagaste mi vestimenta y figura a lo que yo te pregunte que como un hombre de tu edad y templanza podria ver belleza en mi que soy solo una chiquita. Me dijiste: No eres solo una cuiquita, eres muy hermoasa y lo sabes. Solo me sonroje y baje mi mirada y tu mano se apoyo en mi pierna. Mi cuerpo en ese instante se convirtiò en un volcan en erupciòn y solo atine a tomar tu mano. Me miraste a los ojos y me dijiste que era una mujer, y de todas la más bella. Instantaneamente estacionaste el vehiculo y yo acerque mi rostro a l tuyo y te dije Eres muy amable papi, me hacen bien tus palabras, tu de los hombres eres él más especial.
Los dos quedamos ruborizados y poco a poco.................

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 Nuestras: aventuras no cesaron
Enviado por webmaster el Lunes, 29 Noviembre, 2004
Relatos de amor filial

Incluso después de que mama y yo quedamos embarazadas de mi padre y mi hermano, nuestras aventuras sexuales no cesaron Incluso después de que mama y yo quedamos embarazadas de mi padre y mi hermano, nuestras aventuras sexuales no cesaron.
Nuestras panzas aun no crecían por la preñación y podíamos vivir normalmente.

Esta es otra de mis historias ficticias.

En una ocasión, sentados en la mesa mi mama, mi papa y yo, tocaron a la puerta. Mi papa fue abrir y creo yo que era un amigo, pues lo recibió muy afectuosamente.
Mi hermano había salido con unos amigos y por eso no había tenido sexo con nadie desde hacia tiempo.
Pero como sea, el señor paso y nos saludo a mi mama y a mi.
Creo que mi mama tambien noto que era un hombre guapísimo, alto, fuerte, de espalda ancha, cualquier mujer que lo viera se le ofrecería sin dudarlo.
Mi papa lo invito a tomar asiento, pero el tipo dijo que no, que quería completar a lo que había venido.
AH, SI, CLARO, PERDON- dijo mi papa.
Los dos se levantaron de la mesa y nos pidieron a mama y a mi que nos pararamos tambien. Las dos, que estabamos excitadas al ver al amigo de mi padre, obedecimos de inmediato.
AHI LAS TIENES,- dijo papá.
Noté que mamá ya tenía los pezones parados y su sexo se había humedecido ligeramente, al igual que el mío´.
El amigo de mi papá, fue directo hacia mi mamá, quien se quitó su top, dejando al descubierto sus senos gigantes, con un pezón negro que la adornaba y la hacía más erótica.
El sujeto la tomó de las caderas y la puso de espaldas, mientras masajeaba sus pechos, mamá gemía levemente, mientras tomaba de la cabeza de su amante y lo obligaba a besarla en el cuello.
Depués, el sujeto (después sabríamos que se llamaba LAzaro), pasó a quitarme mi top y a descubrir mis pechos. Miró a mamá unos segundos y la tomó de un pecho. La jaló de él y la guió hacia mí. Subimos a la recámara de mis padres, y el sujeto no tardó en arrancarle la falda a mi mamá, tirando al mismo tiempo de sus braguitas, y su sexo puesto al descubierto.
DESNUDA A TU HIJA- dijo LAzaro.
Y mi mamá me dio un beso en la boca, me miró y comenzó a frotar mis pechos con una mano y con la otra, me quitó mis braguitas y mi pantalón.
Ya que estuvimos desnudas, nos acostó a las dos en la cama. Nos pueso de cuatro y sacó su aparato de dentro de su pantalón. La tenía de un tamaño considerable.
Comenzó a lamernos la vagina a las dos y me introdujo 3 dedos en mi vagina, que estaba llena de juegos.
Mi madre gemía muy levemente y yo la tomaba de la mano, viendo sus pechos.
LAzaro me abrió los labios, y apuntó su pene directo hacia mi sexo.
CHÚPALE.................

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 Mi hermana: me enseño
Enviado por webmaster el Lunes, 29 Noviembre, 2004
Relatos de amor filial

Mi nombre es Lucas y esta historia sucedió hace unos años cuando yo contaba con 17 pero, debido a mi timidez, aún no había tenido relaciones sexuales, aunque frente a mis amigos fingía que sí para que no se burlaran
Mi nombre es Lucas y esta historia sucedió hace unos años cuando yo contaba con 17 pero, debido a mi timidez, aún no había tenido relaciones sexuales, aunque frente a mis amigos fingía que sí para que no se burlaran de mí ya que ellos sí las habían tenido, o por lo menos, eso decían.
En esa época y aún hoy vivía con mis padres y mi hermana (Paola), dos años mayor que yo y completamente distinta porque era muy simpática y además era preciosa por lo que tenía muchos amigos y pretendientes y aunque no lo sabía suponía que ya había follado con alguno de ellos. Mi hermana era como de mi altura, tenía el cabello negro y largo el que enmarcaba una cara entre pícara e ingenua, tenía además un cuerpo muy bien formado con dos tetas erguidas y firmes, era delgada sin exagerar y sus piernas eran largas y bien torneadas, pero lo mejor de su cuerpo era su culo, redondo y grande que cuando usaba pantalones ajustados los hombres se daban vuelta para verlo y más aún en la playa porque al usar bikinis cola - less (tipo hilo dental) dejaban al descubierto sus nalgas. Yo después de verla así me había hecho multitud de pajas pensando en ella. Un día de verano me metí en el baño para nuevamente hacerme una paja después de haberla visto en la playa vestida como dije (o sea casi desnuda) pero no me di cuenta y no le puse el seguro a la puerta. Estaba a punto de correrme cuando Paola entra al baño y me ve justo en el momento en que estoy descargando toda mi leche por lo que no pude disimular lo que estaba haciendo, pero ella luego de verme salió sin decir una palabra.
Yo temía que le contara lo que había visto a mis padres pero al pasar un par de días sin que éstos me dijeran nada supuse que ya no lo haría.
Pasaron como dije un par de días y me encontré a solas con ella pues mis padres habían salido. Yo estaba avergonzado y no me atrevía a decirle nada y ni siquiera a mirarla a la cara. Ella se acercó a mí y me dijo:
- ¿Te da pena que te haya visto haciéndote una paja ?- No te preocupes, las mujeres cuando estamos calientes hacemos lo mismo. Aunque me gustaría saber en qué estabas pensando, seguro en alguna muchachita a la que te follaste.
Yo le dije que no (y aunque no podía decirle que me había pajeado pensando en ella) como la vi tan comprensiva y me había hablado con tanta ternura le confesé que era virgen a lo que ella me respondió - Qué.................

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 Hermana: prostituta
Enviado por webmaster el Lunes, 29 Noviembre, 2004
Relatos de amor filial

Les voy a contar un hecho morboso del que he sido precusor
Les voy a contar un hecho morboso del que he sido precusor. Mi nombre es Sergio, vivo en una capital española, tengo 18 años y por el momento soy estudiante, pero no ejerzo mucho como tal pues me aburre profundamente. Dicen de mí que soy algo “bandarra”, jeta y el típico listillo de clase, aunque eso no importe para nada en mi historia.

El pasado jueves salí de clase pasadas las 20:00, como otro día cualquiera me fui directo a casa para ver la tele antes de cenar, pero ese día cambié un poquito la ruta intentado acortar el largo trecho que hay desde el Instituto a mi casa. En mitad de camino y en una pequeña calleja vi a mi hermana metiéndose en un local, ella no se percató de mi llamada por lo que decidí ir a buscarla yo mismo. Una vez dentro me extrañó la decoración del inmueble y la luz rosada que allí había, pero no me dio tiempo a investigar pues enseguida salió una señora a atenderme gustosamente. Se presentó a mi como Carla y me dejo algo perplejo al preguntar “que tipo de chica y servicio quería”.

Desde el primer momento supe de que iba la historia, no soy experto pero alguna casa de alterne ya había frecuentado, así que pregunté directamente por mi hermana Susana. Al ser nombrada por la dueña se presentó al instante, ataviada con un modelito de lencería blanco totalmente sexy, que realzaba su preciosa figura, destacando los enormes pechos que posee, el culito respingón y su melena media repleta de mechas rubias. Como no podía ser de otra forma, al verme allí se quedó impresionada y con voz entrecortada me pidió que me fuera, pero yo no tenía esos planes... Mi dulce hermanita que ahora tiene 25 años, siempre había sido la niña mimada en nuestra casa y era algo que me reconcomía desde pequeño. Todos hablaban bien de ella, de su educación, comportamiento exquisito, de su tacto para todo, pero como mucho yo sólo destacaba los increíbles melones que tenía y lo buena que estaba, porque la verdad es una chica realmente guapa.

Descripciones a parte y dentro de aquel local, Susana me llevó a una habitación al fondo del pasillo en la que al parecer ella trabajaba. Dentro de allí y protegida por la puerta que estaba casi cerrada, me suplicó que no les contara nada a los papas, que todo aquello lo hacía para ganar un dinero que invertiría en comprarse un piso y que haría lo que yo quisiese con tal de que guardara el secreto. Pero yo le advertí que me costaba mucho tener la boquita cerrada y que deseaba darle un escarmiento a la “niña buena e inocente que todos pensaban que era”. Supongo que Susana ya sospechaba algo de mis crueles intenciones pero yo soy un chico muy bueno y me gusta compartir las.................

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 Incesto: Como empezo todo
Enviado por webmaster el Lunes, 29 Noviembre, 2004
Relatos de amor filial

Voy a contar algo que me sucedió cuando era chica y que me marcó para toda la vida.
Voy a contar algo que me sucedió cuando era chica y que me marcó para toda la vida. Soy Veronica, tengo ahora 25 años y cuando ocurrió o que voy a contar tenía apenas 16 años. Vivo en Buenos Aires y soy bastante atractiva, no una modelo, pero soy más o menos alta, delgada, de cabello castaño largo y lacio, ojos negros, una boca sensual y mi cuerpo es armónico, tengo pechos pequeños pero bien formados, una cintura pronunciada y una cola casi perfecta. Mis padres nos enviaban a mi hermano Diego ya mi a pasar un mes de vacaciones a la casa de mis tíos en la playa. Yo la pasaba bárbaro porque además de mi hermano tres años mayor que yo, estaban mis tíos y mis primos Luis de 20 años y Hugo de 18 años al igual que mi hermano y un montón de amigos, ya que ellos vivían allí todo el año. Desde chicos jugábamos en la playa desde que salía hasta que se ponía el sol y, cuando fuimos más grandes también íbamos a bailar a alguno de los dos boliches que había en Claromecó y terminábamos viendo amanecer de nuevo en la playa.
La de mis tíos era una familia humilde. Mi tío se dedicaba a la construcción y mi tía a la limpieza de casas de familia. Cuando crecieron mis primos le ayudaban a mi tío. Era para mi común verlos con el torso desnudo, sus cuerpos musculosos y bronceados y ese olor a transpiración que me resultaba tan familiar y ya empezaba a despertarme fantasías de todo tipo.
Un día de ese verano en que yo ya tenía 16 años, mi tía, tuvo que trasladarse a Buenos Aires por dos días a hacer unos trámites. Me había invitado a acompañarla pero preferí quedarme porque el tiempo estaba espléndido y yo me divertía muchísimo con mi hermano, mis primos y las amigas que ya me había hecho.
Después de comer, a la hora de la siesta, yo estaba acostada en la cama de la pieza que me habían destinado, (había otro dormitorio para mis tíos y un tercero para los varones) descansando el cuerpo y la piel cubierta solo con una sábana, cuando sentí que entró alguien sin hacer ruido. Me relajé cuando advertí que era mi tío quien se sentó en la cama a mi lado y comenzó a acariciarme el cabello. No me extrañó porque era muy cariñoso conmigo. Cuando bajó su mano por mi espalda, aún encima de la sábana, me puse alerta y cuando la posó en mi cola, sobresaltada me di vuelta y le pregunté qué hacía, si se había vuelto loco. Nada, me contestó él, quédate tranquila que yo se bien que te gusta, te veo en la playa como vas casi desnuda con ese bikini que apenas te tapa haciendo calentar a los chicos. Le dije.................

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