| |
 |
Menu principal |
 |
Lo mas erotico |
 |
Visitantes |
 |
Actualmente hay 6 invitados y 0 miembros en línea.
Actualmente es un usuario anónimo. Puede registrarse aquí. |
|
 |
|
|  |  |  |  
entonces me puse boca abajo y Flor empezó a chupármela A pesar del placer que me significo lo que viví con Flor en el boliche, me quede con ganas de mas..., fue muy lindo y excitante disfrutarnos en un lugar lleno de gente, la oscuridad, el humo, la música y por sobre todas las cosas la calentura que teníamos hizo de esa masturbación mutua que nos hicimos algo maravilloso, pero bueno, me había quedado con ganas de mas..., quería tenerla toda para mi, quería tener ese cuerpo.
El lunes siguiente a ese sábado, llame al bar donde trabaja Flor y pedí como siempre mi desayuno, este llego a eso de las nueve y media de la mañana..., lo traía Flor..., era la primera vez que nos veíamos después de lo que habíamos hecho el sábado, no pude evitar ponerme colorado, Flor actúo normalmente, como si nada hubiera pasado, eso me gusto, porque no quería que dijera nada en la oficina, cosa que después seguramente iba a traerme problemas. Espere que pasara el día, cuando se hicieron las seis de la tarde salí con la idea de pasar por el bar, grande y grata fue mi sorpresa cuando doblando en la primera esquina la vi a Flor, estaba sin su uniforme...esperándome. Tenemos que hablar me dijo, así que fuimos y nos sentamos en una plaza que esta cerca de mi trabajo, Flor me dijo que le había gustado mucho lo que había pasado el sábado pero que era imposible seguir con esto ya que estaba de novia..., si, con el feo que estaba la otra vez en el boliche..., perdido por perdido me jugué...me tire a la pileta... y le dije..., “pero cual es el problema, yo no quiero ser tu novio ni nada por el estilo, tampoco quiero que te pelees con tu novio, además somos bien distintos..., pero no se....hay algo, química, calentura llámalo como quieras...., me parece que el otro día nos quedamos cortos...no se..., creo nos debemos algo...no te parece???” Flor se quedo callada, sin embargo, supe que algo había logrado..., la deje pensando, se levanto me dio un beso en la mejilla y me dijo...”mañana hablamos”..., la tome del brazo....”mañana hablamos que??, no es tan difícil esto, te pasa algo o no te pasa nada, es así de simple....”....dio dos pasos, se acerco a mi y me beso...comenzamos ahí, en medio de la plaza a besarnos, era calentura, sin ninguna duda, necesitábamos sacarnos las ganas..., caía la noche y el frío comenzaba a sentirse, ya eran casi las siete de la tarde... vamos ahora dije..., Flor me miro y consintió con la mirada..., se la notaba tan caliente como a mi..., fuimos hasta mi coche, y nos dirigimos a un hotel...para cerrar el circulo.
Para los que no leyeron la primera parte de este relato, les digo que Flor es morocha de pelo ondulado, mas bien petisita, muy linda de cara, tiene 20 años y su mayor virtud...sos sus tetas..., no se, tendrá 100 mas.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Metia un dedo, luego otro...
Bueno, no sé si me recuerdan, pero publiqué una historia real hace más o menos 3 meses, sobre la hija de la mejor amiga de mi madre y yo.
Bueno, no recuerdo cuál fue el nick que yo usé en esa ocasión, pero digamos que me llamo Lautaro ok?
En fin, continuemos donde Anita y yo nos quedamos…
Nos habíamos quedado dormidos después de las casi 4 horas de sexo que tuvimos. Según Anita, su compañera de habitación no llegaba hasta dentro de una semana pues trabaja en una empresa de aerolíneas; pero a la mañana siguiente ella llegó al departamento y cuando entró a la habitación de Anita para buscarla nos encontró acostados en la cama. Esto no le causó mayor sorpresa, pues debido a la confianza que nos tenemos, ya en un par de ocasiones habíamos dormido los dos en la misma cama después de alguna fiesta en ese departamento y una salida.
Vanesa, como se llama la compañera de Anita (son primas), nos vio y a manera de broma nos destapó arrojando la sábana y el cobertor al piso, dando un grito para que despertemos pues ya era cerca del medio día. Eso nos despertó, y recuerdo su cara inicial de sorpresa al vernos desnudos a ambos y abrazados ella de espaldas a mí con su culo sobre mi polla.
Anita inmediatamente se levantó y comenzó a explicarle lo ocurrido con mayor cantidad de detalles de los que yo me hubiese imaginado se atreviese a contarle, lo cual me llamó la atención.
Vanesa, comenzó a reírse de manera muy discreta y provocadora, lo cual también me llamó la atención, sobretodo cuando dijo en vos alta que por fin Anita se había salido con su gusto.
Yo envuelto en esa situación un poco extraña, comencé a excitarme, no sé exactamente porqué, quizás por el culo desnudo de Anita frente a mi que era todo un manjar llamándome a tomarlo sin más, o simplemente el morbo de la situación, pues con la sorpresa y todo no me había cubierto el cuerpo y Vanesa estaba conversando con Anita mientras yo seguía desnudo encima de la cama.
Supuse que después de esto, Vanesa se iría y nos dejaría ahí solos, pero no, Anita, le preguntó a Vanesa si no se anima a seguir con nosotros lo de la noche. Yo me excité muchísimo al escuchar esto y al imaginarme a Vanesa desnuda, ella es más alta que Anita, mide cerca de 1.70m, tiene un cuerpazo, unas tetas no muy grandes pero muy redonditas y paradas y un culo delicioso, tiene el pelo rojizo ensortijado, largo hasta los hombros, ojos marrón claro y tez blanca.
Vanesa movió su cabeza hacia mí y me miró de pies a cabeza, clavando su mirada en mi polla que ya estaba en posición de guerra. Y dijo sin mayores palabras, que está bien, que se animaba.
Empezó a quitarse.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Metia y sacaba mi lengua, ella solo sentia placer
Hace un tiempo que vivo en un edificio de apartamentos y por ello en él tengo varios vecinos. Con algunos de ellos me llevo mejor que con otros, pero en general no tengo problemas con ninguno. Esta historia se inicia cuando se mudaron al edificio en donde yo vivía una señora (Soledad) con su hija (Lucresia) .La señora tendría entre 35 y 40 años y su hija era una adolescente de entre 16 y 17 años. Ambas eran muy bonitas y la madre tenía un estupendo cuerpo, el que había heredado su hija pues a pesar de su edad estaba totalmente desarrollada aunque era un poco más baja que su madre la que medía aproximadamente 1,70 m. Además resaltaban sus bellas formas vistiendo provocativamente.
Yo cada vez que me las encontraba trataba de caerles simpático y siempre halagaba su elegancia o su belleza cosa que a ellas les agradaba pues siempre me lo agradecían sonrientes, y cada vez que las veía también me extasiaba mirándolas tan lindas eran, y sobre todo a la hija que con ese cuerpo y con esa carita entre inocente y pícara me encantaba. No tardé mucho tiempo en hacerme amigo de las nuevas vecinas por lo que empecé a visitarlas a menudo y siempre ellas me atendían amablemente. Un día fui a su apartamento con cualquier excusa las que inventaba para poder verlas o estar con ellas y me abre la madre diciéndome que está sola y si la podía esperar a que se diera una ducha. Yo por supuesto le dije que la esperaba, en tanto trataba de buscar un lugar de donde pudiera espiarla mientras se bañaba pues, hacía tiempo que soñaba con verlas desnudas. Yo esperé a que se dirigiera al baño y luego de unos minutos me acerqué a la puerta del mismo. No esperaba tener tanta suerte, pero la tuve, al intentar abrir la puerta pues ésta no tenía puesto el seguro por lo que la pude abrir sin dificultad y manteniéndola entornada podría observar sin ser visto. Poder ver a esa mujer divina desnuda era demasiado lindo por lo que yo en mis ansias de verla más de cerca abrí la puerta completamente y ella me descubrió pero sin sorprenderse en lo más mínimo, porque ya se había dado cuenta que la espiaba, me dijo – Ya que estás acá puedes ayudarme a enjabonarme la espalda – Yo casi no podía creerlo y me acerqué a ella y tomando el jabón que me ofrecía empecé a hacer lo que me pedía acariciando ese cuerpo con el que había soñado tantas veces. Apenas toqué su cuerpo mi polla se empezó a levantar y más aún cuando me dijo que siguiera más abajo y pude acariciar las bien pronunciadas nalgas de su culo y sus piernas perfectamente torneadas. Después me sugirió que la ayudara a secarse y se cubrió con una toalla por sobre la cual pude recorrer con mis.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
Después del masaje que me has dado, no que creo que sea facil que se tranquilice
Habían pasado ya dos semanas desde aquella tarde en la playa con Ines y yo no había dejado de pensar en ella. Coincidimos un martes en una cena que hubo en casa de unos amigos comunes y a la que habíamos asistido con nuestras respectivas parejas. La cena transcurría en un ambiente distendido y cordial, y yo ya pensaba que todo lo que sentía era fruto de mi imaginación. Sin embargo, tuve ocasión de comprobar que ella también había estado pensando en nuestro encuentro en la playa cuando en un momento que yo me acerqué a la cocina para coger un poco de hielo ella entró también con el pretexto de unas servilletas y me dijo en voz baja: “Creo que mañana por la tarde iré a tomar el sol, a ver si me pongo morena. ¿Te apetece?”. Me quedé un poco cortado y no pude responder más que con un simple: “Sí, si. Me viene perfecto”. Desgraciadamente era mentira porque tenía prevista una reunión de trabajo. Volvimos a la mesa y la cena continuó igual de animada.
Al día siguiente me desperté ya con la idea de arreglármelas de la manera que fuese para anular aquella reunión con los de la oficina. Al fin y al cabo mi presencia no era imprescindible y decidí excusar mi presencia con el pretexto de una visita al médico que me habían cambiado de hora. Con este problemilla resuelto ya no había nada que me impidiese quedar con Ines. Le mandé un mensaje SMS al móvil y le dije que a las 16:30 podría estar en la playa. Me contestó casi inmediatamente que hasta las 17 no podría llegar. Quedamos a esa hora.
Mi impaciencia por volver a ver a Ines era tal que llegué a la playa casi con una hora de adelanto, tiempo que se me hizo eterno. Como habíamos quedado directamente en la playa, yo ya llevaba un buen rato tostándome al sol cuando se me acercó por detrás y me dijo: “Creo que deberías ponerte crema porque se te está poniendo el trasero de color rojo”. Y se puso a reir. Puntual a la cita había llegado sin que yo me hubiese dado cuenta. Me levanté enseguida para saludarla. Parecía que había pasado un siglo desde que nos encontramos en ese mismo lugar, y sin embargo habían pasado solamente quince dás. Nos dimos dos besos y ella se instaló junto a mi. Parecíamos dos adolescentes en su primera cita. Rápidamente se quitó el pareo y después las dos piezas del minúsculo bikini que llevaba debajo. Mi emoción era tal que no pude evitar tener una erección al verla desnudarse a mi lado. Ella se dió cuenta y me dijo: “Vaya, sí que estás contento de verme!”. Muerto de vergüenza, no sabía como ponerme y me tapé con las manos como queriendo disimular algo que era obvio.
–.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
No hubo nada que alguien pudiera considerar una infidelidad, pero entre nosotros se creó una complicidad que vale mucho más que un simple rato de sexo
El agua del mar estaba todavía algo fría ya que estábamos a finales de mayo. Entré en el agua con la ilusión de darme el primer chapuzón de la temporada. La playa presentaba un aspecto idílico porque los turistas se quedaban en la zona más cercana a los hoteles y simplemente andando unos cinco minutos el bullicio quedaba atrás. Las pocas personas que había en esta parte estaban bastante sespaciadas, algunas parejas, un par de familias, personas solas, en fin, un remanso de paz. La práctica del nudismo se convierte en algo natural cuando uno se encuentra en un sitio agradable y tranquilo, y esta playa sin duda es un lugar ideal.
Una vez salí del agua me dirigí inmediatamente a mi toalla para secarme al sol y recuperarme del frío que había cogido en el agua. Recostado, mirando el mar y sin pensar en nada, pasó por delante de mi a unos pocos metros una chica a la que no reconocí a primera vista. Se instaló bastante cerca de mi y cuando se estaba despojando de la ropa caí en la cuenta. Era Ines. la esposa de un amigo mío además de amiga de toda la vida de mi mujer. Antes de que pudiera pensar en que le iba a decir ella me reconoció y se acercó con aparente naturalidad. Aunque otras veces habíamos ido juntos a la playa con nuestras respectivas parejas, era la primera vez que nos encontrábamos a solas en una situación así. A pesar nuestra desnudez, actuamos en principio como si nada.
Nos saludamos con dos besos en la mejilla y tras invitarla a acercar su toalla junto a la mía nos quedamos sentados en la arena como sin saber bien que decir.
– No sabía que te gustase practicar el nudismo – le dije para romper el hielo.
– Bueno, la verdad es que con la niña y el trabajo tengo poco tiempo libre. Además, a Julio -su marido- no le gusta demasido ir a la playa. Y como hoy quería ir con la niña de compras, he aprovechado para ponerme un poquito morena.
– En principio me he sentido un poco violento porque nunca nos habíamos visto “así” – le confesé.
– A mi me ha pasado lo mismo. Reconozco que no te imaginaba tan... liberal.- y se rió.
– Jajaja. A veces las apariencias engañan, ¿no? – No se que pensarían si alguien nos viera- añadió entre risas.
– Uf! Pues imagínatelo, pensarían lo peor.
Así siguió la conversación durante un rato. Mientras hablaba con ella no podía evitar ver su cuerpo y me imagino que a ella le pasaba lo mismo. Siendo sincero, debo confesar que desde que la conozco había pensado que tenía un cuerpo precioso, pero ahora que la tenía a mi lado veía que me había.................
|
¿comentarios? |
|
|
 |
 |
|
|
|
|
|
|  |  | |