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 EL PORTERO: SE DESVIRGA A MI HERMANITA
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de la primera vez

Aníbal se incorporo y se acomodó entre las piernas de mi hermana, mi mamá bajo hasta su costado para supervisar ella misma la penetración, tomo la pija de Aníbal y con mano hábil, la fue dirigiendo ella misma hasta la grutita de mi hermana
Había pasado un largo tiempo en el que el portero seguía cogiendose a mi madre, pero como esta había empezado a trabajar de tarde, se había reservado la tarde de los miércoles en los que yo tenía gimnasia. En general yo trataba de no estar presente, porque la situación me ponía cada vez más loco y no la podía manejar, estaba por cumplir mis dieciséis años. Por otro lado mi hermana acababa de cumplir los 16 ella iba a la secundaria de tarde, con lo cual los miércoles a la tarde era el día ideal para mi madre. En las últimas relaciones que había presenciado o bien había escuchado, cuando Aníbal le hacía el culo a mi madre siempre empezaba a jugar con que Sol ya estaba grandecita y que mejor que se la comiera alguien bien experimentado como él, mi mamá se fingía horrorizada, pero como Aníbal siempre se lo decía mientras le rompía el culo, que a ella le encantaba, terminaba entrando en el juego, diciéndole que quizás algún día lo dejara pero que tenía que ser cuidadoso y que tenía miedo que le dejara de dar así por el culo a ella, encantado con mi hermanita, este le aseguraba que su culo era uno de los que mas le gustaba del edificio y que podía estar seguro que se lo iba a seguir llenando de leche como siempre. Luego de estas charlas los dos acababan como cerdos. Luego parecían olvidar el tema y se quedaban en la cama besando y abrazándose ya que nadie los molestaba.
Pasaron unos meses, yo recién había cumplido mis dieciséis y empezado a salir con Sandra, un miércoles a la tarde había olvidado un reglamento de voleyball que tenía que llevar al colegio, volvía a buscarlo a mi habitación y escuche la puerta del departamento que se abría y a mi mamá que entraba, me escondí en mi cuarto bajo la cama, mi mamá reviso que no hubiera nadie en el departamento y se fue a buscar a Aníbal que esperaba escondido tras la puerta. Mi calentura pudo más y salí corriendo, mientras mi madre iba hacia la puerta a esconderme en su armario, dejando el espejo listo para presenciar el espectáculo. Hacía un tiempo que no los miraba por lo que enseguida estuve al palo y tuve un orgasmo violento, cuando Aníbal estaba rompiéndole el culo, se escucho la puerta del departamento y a mi hermana gritando, mama!, ya llegue, mi mamá puso una cara de horror, pero Aníbal la clavó más fuerte contra el colchón y tirandole del pelo, le dijo al oído: decile que venga al cuarto, mi madre estaba horrorizada, parecía deliberar que hacer, Aníbal la empezó a bombear bien fuerte.................

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 EL PORTERO: DESVIRGA A MI HERMANITA II
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de la primera vez

Aníbal le dio un par de bombazos más y luego se contrajo dejándosela bien clavada en lo que supuse sería su orgasmo, mi hermanita se sacudía y también ella parecía estar acabando sin parar, mi madre se apoyó sobre el cuerpo de Aníbal y quedaron los tres uno encima del otro por un largo rato El viernes a la tarde cuando volvió del trabajo mi madre me comentó que mi hermana no iba muy bien en la escuela, por lo que el sábado aprovechando que papá trabajaba se iba a quedar toda la tarde estudiando y me pedía que me buscara algo para hacer para no estar en casa y molestarla, que fuera al club o algo por el estilo, enseguida entendí el mensaje. El sábado a la mañana mi mamá y mi hermana se fueron de compras me avisaron que volverían cerca del mediodía, que si quería comer algo en la heladera había unas presas de pollo, les aseguré que me arreglaría. Ni pensé en almorzar, preparé el armario del cuarto para estar lo más cómodo que el lugar lo permitiera. Cerca de la una de la tarde escuché la puerta y salí corriendo a mi escondite, mi mamá y mi hermana llegaban de sus compras, mi mamá entró al cuarto y mi hermana había ido al baño luego entró al cuarto y mi mamá empezó a vestirla con una minifalda muy cortita y una ropa interior de encaje muy elegante, arriba una remerita sin sujetador y le puso unos zapatos de taco alto. Mi hermana se veía realmente deliciosa, hablaban en voz baja entre ellas y en un momento sonó el timbre, mi mamá salió a abrir y le dijo a mi hermana que enseguida la llamaba, al rato escuché que decía Sol, vení!!, no se muy bien que pasó en el living pero estuvieron cerca de quince minutos, cuando entraron en la habitación me di cuenta que la ropa interior de mi hermana había desaparecido, al agacharse pude ver todo su culo al desnudo que me provocó una durísima erección.

Mi madre se arrodilló delante de Aníbal y solo desabrochando su pantalón y sacando su miembro empezó a propinarle una chupada, mientras lo miraba a los ojos de rodillas delante de él, Aníbal le hizo una seña a mi hermana de que se acomodara al costado de mi mamá y esta así lo hizo, Aníbal sacó la pija de la boca de mi mamá y la dejó delante de la cara de mi hermana, su pija daba saltitos delante de la carita de mi hermana, que no hacía el menor movimiento, estuvo un rato quieta y en un momento la agarró con la manito y empezó a pasarle la lengüita por la cabeza como si fuera un helado, la cara del portero mostraba un placer supremo, de a poquito se fue animando y cada vez avanzaba un poco más metiéndosela en la boca, luego se la sacó como si le diera un poco de.................

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 Relato: MI NOMBRE ES ANDREA
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de la primera vez

Me mira sorprendido, pero con una media sonrisa y con dulzura consigue romper mi virginidad. Siento un pequeño dolor hasta que noto sus huevos contra mi piel
Mi nombre es Andrea y tengo 16 años. En los últimos tiempos me doy cuenta de que los hombres empiezan a mirarme con deseo. Mi busto ha crecido, mi culo es bien proporcionado, no soy excesivamente guapa pero sí atractiva.

Cuando estoy en casa viajo por Internet suelo visitar páginas porno, veo a mujeres penetradas sin piedad, en ocasiones por varios hombres y por todos sus agujeros…y me excita. No puedo evitar mojarme y termino masturbándome, metiéndome los dedos en mi coño y en mi culito, saboreando después mis jugos.

No puedo esperar más para saborear las mieles del sexo, por eso he decidido perder mi virginidad, y con quién mejor que con mi hermano. Juan tiene 10 años más que yo, no es guapo, ni cachas, y la tiene más pequeña que los tipos que salen en las películas porno, pero le quiero, sé que no me hará daño…, y hará todo lo que le pida.

Juan vive con unos amigos, pero muchos fines de semana está solo en casa. Le llamo para pedirle si está ocupado este sábado para que me ayude con mis estudios. Tiene debilidad por mí, así que, por supuesto, me dice que vaya, que tendremos la casa para nosotros porque sus compañeros de piso no estarán.

Paso los días que faltan para el sábado super-excitada, no puedo dejar de pensar en las cosas que quiero que me haga. Así que llega el sábado y me presento en su casa. Voy con una blusa roja y los tejanos bien ajustaditos, como sé que a él le gustan. Me da dos besos en las mejillas, besos de hermano, los últimos que me va a dar de esa clase, aunque todavía no lo sabe. A pesar de mi calentura aguanto hasta después de comer sin dar ninguna señal de lo que pretendo, pero por la tarde le digo si me puedo poner más cómoda, he traído unas cyos en una pequeña bolsa.
Entro en su habitación, me quito la ropa y me pongo un camisón semi-transparente que prácticamente no deja nada a la imaginación. Cuando me ve aparecer así, con el pelo suelto, casi desnuda, pude sentir como su corazón casi se para. Me acerco a él, y antes de que diga nada le pongo un dedo en sus labios, me arrodillo frente a sus pantalones, comienzo a desabrocharlos para liberar su polla. Esta caliente, rígida como un palo, mojadita. La masajeo un poco, arriba y abajo, y mirándole a los ojos me la meto en la boca, primero el glande, que saboreo.
Con dulzura separa mi boca de su polla, hace que le mire, veo en sus ojos una mezcla de deseo, miedo, por un momento pienso que quiere que me vaya. Se levanta de la silla al tiempo que me.................

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 NOS VEMOS: DESPUÉS DE TANTOS AÑOS
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de la primera vez

Nuestras pelvis gritan por acercarse, incremento la presión y siento como tu himen es fuerte y resiste, hasta que te apreso por los hombros y con una estocada final me recibes triunfante, consumando totalmente nuestra unión Algunas décadas atrás trabajamos en la misma institución, tú tenías un trabajo temporal atendiendo una biblioteca en Chile, lo que me daba pretexto para ir y mirarte, pues siempre has sido linda.

Pero por una razón que no he logrado descifrar, siempre tuviste distancia a los hombres, negándote toda posibilidad de conocerlos, o de salir con ellos incluso cuando te ofrecí llevarte a casa te negabas, pero las décadas han pasado y no logro sacarte de mi cabeza, vuelvo a ti y aceptas salir conmigo, esta vez estás decidida a dejar el pasado y salimos a bailar, un tema suave nos permite apretarnos y sacas tu pelo para apretar tu mejilla contra la mía. Entras en una linda etapa, la vida te sonríe, las hormonas se desatan y recorren tu cuerpo, te relajas y disfrutas dejando que mis manos te acaricien, pero tu falta de experiencia te traiciona y no me dejas avanzar. Pasa algunos meses y te das cuenta que seguir virgen a los cuarenta años no es de ninguna gracia, y menos para ti misma. Has luchado tantos años por mantener tu virginidad que solamente has logrado estar sola, siento que, finalmente, te has reconocido a ti misma que mantener lejos a los hombres ha sido una mala idea.

Un domingo me acompañas a reparar una puerta en una casa de campo, no sospechas que una inocente invitación para el medio día tendrá consecuencias, pero tu inconsciente sabe a que va y va feliz.

Después de los trabajos me tiendo en un sillón cama y te pido que me acompañes, pasado un tiempo comienzas a relajarte bajo mis inocentes caricias. No te das cuenta, pero tu pelvis empieza a gritar por ser presionada, mi mano te acaricia suavemente, y percibo tu crispación cuando, de un rápido movimiento, te suelto el sostenedor, pareces resignarte, y vuelves a descansar calmadamente, pero mis inocentes besos en el cuello te hacen respirar más rápido, hace un calor de diablos, estoy sin camisa y te gusta la idea de tener toda mi piel para acariciarla, después de un momento te saco la blusa y beso tus grandiosos senos, los que reaccionan con alegría, y un largo suspiro te sale desde tu alma, y comienzas a disfrutar de la tarde.

Me apretas contra tus senos, esta no es la primera vez que nos acercamos, pero antes estábamos en una estación de metro, y a pesar de tu entusiasmo y lo linda que estabas no lograste liberarte de una vida de obligaciones y arrancarnos esa tarde a darle curso a la vida.

Pero hoy tenemos todo el tiempo del mundo y ninguno quiere parar. Beso tus gloriosos senos una y otra vez, como si el mundo se me fuera acabar, mientras.................

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 EL DESEO: FUE MAS FUERTE
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Mauro bajó sus manos hasta mis nalgas y las acariciaba de forma muy sensual mientras seguíamos besándonos. Yo noté que mi excitación iba en aumento y esta pudo más que mi sentido común y me dejé llevar.
Antes de contarles lo que me pasó, les cuento un poco como soy yo. Soy una chica de 25 años, rubia con los ojos marrón claro. Mi cuerpo es bastante normal, poco pecho y demasiado culo para mi gusto, pero ninguna de las dos cosas son exageradas, así que no estoy del todo mal.

Llevo ya unos cuantos años haciendo la carrera en Madrid, donde nací y donde he vivido toda la vida. Y en todos estos años he conocido a muchos chicos y chicas con los que he congeniado mejor o peor. El caso es que conozco a mucha gente en mi Facultad.

Como sabrán los que hayan hecho o estén haciendo cualquier carrera, nos pasamos allí tantas horas que parece que vivamos allí. Clases, biblioteca, cafetería...

Me sucedió que un día, estábamos celebrando el 10 aniversario de la constitución de mi Facultad, y en lugar de clases, se organizó una fiesta en la cafetería con minis gratis durante unas horas. Yo quedé allí con mis amigos. Llegué sobre las 18:00 de la tarde, que en invierno ya es de noche, y los encontré a todos; unos más bebidos que otros, porque habían llegado antes.

Entre el alcohol y las risas, nos fuimos desinhibiendo poco a poco, y empezamos a hacer bromas un poco picantes. Nos conocemos desde hace años, así que todos sabemos como y donde "atacar" a los demás... Estuvimos jugando a los típicos juegos en los que la gente destapa sus secretos (del estilo de "yo siempre...; yo nunca....") y la cosa se fue poniendo cada vez más caliente.

Las miradas cada vez tenían más contenido sensual por parte de todos.

Cerraron la cafetería, pero la facultad seguía abierta, así que nos quedamos por allí, terminando los minis que aún teníamos. Yo tuve que ir al servicio, y cuando me estaba lavando las manos, vi por el espejo que uno de mis compañeros se había metido también. Le dije que se había equivocado de servicio, y él me contestó que no le importaba. Total, no había nadie más que yo.

Ya que estábamos allí, yo pretendía esperarle para volver los dos juntos, por si se equivocaba otra vez, y cuando él se estaba lavando las manos, me vio apoyada en la puerta. Me acerqué porque mientras hablábamos, me miraba como si estuviera demasiado lejos para enfocarme (cosas de la bebida) y me fijé en que tiene unas manos preciosas. Se lo dije y con ellas recién secas por el seca manos de aire caliente, me las puso en la cara, cubriendo mis mejillas. - Mmmmmh! qué calientitas, con el frío que hace! - Y en esta posición tan inocente, nos quedamos mirándonos durante unos segundos, que me parecieron.................

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