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 ATENDIDOS: POR LA CRIADA
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

se lo metí primero a Betina, lentamente sintiendo como entraba, luego de bombear un rato, se lo metí a Palola, que fue donde me entretuve mas tiempo, sintiendo como gozaba



Siempre quise comentar con alguien lo que nos sucedió en casa con mi esposa (la que llamaré Betina, es una trigueña alta delgada de bonita figura, no exuberante, pero tiene un buen atractivo), pero no me atrevía, por razones obvias, hasta que un día me metí a Internet y leí los relatos que ahí se reproducían, entonces eso me animó a publicar nuestra maravillosa experiencia.

Resulta que teníamos una criada, que iba a nuestra casa tres veces por semana, ya que ambos trabajamos saliendo muy temprano en las mañanas y llegando todos los días muy tarde, casi de noche, los días sábados se hacia acompañar por su hija, de entonces 16 años, para así terminar temprano los quehaceres de la casa y retirarse a mediodía. Paola, así se llama la hija, no es ningún monumento de mujer, como siempre presentan en los relatos.
Es una morenita de estatura normal, con unos senos exquisitos, propios de la edad, de cara simpaticona más bien picaresca y siempre anda con la sonrisa a flor de labios, con un trato muy suave, lo que la hace ser más amorosa y tierna.

Fue así que un día sábado de verano me termino de duchar y salgo desnudo a la pieza, como es mi costumbre, y ahí estaba Paola, haciendo el aseo del dormitorio. En la ducha estaba con algunos pensamientos eróticos relacionados con una película que había visto por televisión en la noche, por lo que salí con mi pico, como le decimos en Chile, entre que quería estar erecto y no, tiene un tamaño de 19 centímetros, por lo que ofrecía una buena vista. Paola me saludó y quedó con la vista clavada en mi entrepierna, yo me corté y no tenía con que taparme, por lo que di medía vuelta y regresé al baño en busca de una toalla que resultó ser chica de esas de mano, para cubrirme e inmediatamente volví al dormitorio con un morbo espectacular.
Atiné a decir, hola Paola, como estás, disculpá la aparición. No se preocupe Don. Raúl, debería haber avisado que estaba aquí. Mientras nos decíamos esto, mi erección iba en aumento y se marcaba exageradamente en la toalla pequeña.
Paola me miraba y se le dibujo nuevamente esa sonrisa pícara en su cara. Por favor alcánzame esos short que están en el vestidor, dije, sujetándome la toalla. Ella los tomó y me los pasó casi sin despegar la vista de mi bulto, que a pesar de mi morbo trataba de minimizarlo. Medio de lado y aun mostrando algún recato me desprendí de la toalla y.................

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 Noche: NOCHE DE TRABAJO
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Ella cogió un pecho entre sus manos y lo apuntó directamente hacia mis labios que se abrieron sobre él y dejaron paso a mi lengua que se entretuvo en mojarlos mientras los succionaba. Sus pezones eran oscuros y abultados y coronaban perfectamente unos senos que confirmé grandes pero no enormes. Lo que ahora me propongo contaros sucedió no hace muchos años en Madrid y significó un gran cambio en mi vida. Entonces ya estaba casado y jamás había pensado en ser infiel a mi mujer, no por falta de ganas desde luego ya que por mi profesión trataba con muchas mujeres y la mayoría muy deseables. Pero yo me limitaba siempre a mirarlas y admirarlas sin mayores pretensiones. No quería líos y mucho menos en el trabajo a pesar de que mi matrimonio era demasiado convencional y los intentos que había hecho para sacarlo de la monotonía habían sido siempre un fracaso. En el territorio sexual el veredicto resultaba exactamente el mismo: aburrimiento.

Así andaban las cosas hasta que conocí a Marta.

La primera vez que la vi ella estaba de espaldas y vestía una blusa blanca, una minifalda verde muy estrecha, medias negras y zapatos de tacón. Bueno una mujer más para mirar, así de espaldas no aparentaba mucho más. Pero se volvió de repente y en ese mismo instante me cazó: Sus ojos verdes eran impresionantes, su pelo negro y algo rizado enmarcaban un rostro muy bello con unos labios carnosos que inmediatamente deseé y el perfil de su figura estaba redondeado por unos pechos ajustados en la blusa y un trasero prominente que tenía imán para mi mirada. Lo que digo, no se por qué pero me atrapó en ese mismo instante y sin dudarlo me acerqué para conocerla y empezar a seducirla de inmediato.

La presentación no dio para todo lo que yo deseaba en aquel momento pero después del saludo y los besos de rigor y tras la interrupción de otra compañera, la vi alejarse con un espectacular contoneo de caderas hasta una mesa en el departamento vecino que quedaba dentro de mi campo de visión. ¡Y que visión! Inmediatamente comprobé, aunque sólo por un instante, que sus medias eran medias y no pantys y desde allí me lanzó una primera sonrisa que me supo a gloria pura y a la que contesté con un guiño y la sonrisa más pícara que pude encontrar en mi repertorio. Pero aquel día no acabó del todo bien casi a última hora me anunciaron un nuevo trabajo a realizar de forma urgente como siempre y del que hablaríamos más despacio al día siguiente. De todas formas tendría un nuevo aliciente para acudir a la oficina y no laboral precisamente.

A la mañana siguiente me explicaron el nuevo trabajo y lo convirtieron en terriblemente atractivo para mi al fin de la explicación cuando me propusieron que incluyera en el equipo a “esa chiquita” nueva que acababan de contratar. Cuando volví a mi mesa la.................

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 Cambio: UN CAMBIO DE VIDA XII
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Nos fuimos desnudando mutuamente los dos, lo llamé a mi marido y lo hice poner de rodillas delante de mí y chuparme la concha, cosa que hacía con deleite. Dejame bien lubricada para que mi macho me pueda coger bien
El domingo nos levantamos cerca del mediodía, teníamos que ir a buscar a Nerea, mi marido estaba en la cocina preparando café, tomé el teléfono inalámbrico y fui a la cocina después de haber discado el teléfono de Gomez, entré a la cocina, mi marido me miró y justo sentí la voz de entresueño de Gomez que contestaba. Hola señor le dije estuve pensando que como ya es un señor mayor, y tengo ganas de que me llene bien llena, me parece bien esperar hasta el jueves así se le llenan un poco más las bolas, un besito, le dije y le corté. Mi marido me miró y le dije, buen día cerdita, ¿como durmió? me acerqué y le apreté fuerte el culo, los dos estabamos desnudos.

Me fui a la heladera, me agaché a buscar el queso y mi marido me agarró desde atrás, le saqué sus manos y me solté de su abrazo, ¿qué pasa?, le dije, ¿qué es tanto atrevimiento, estás caliente?. Me senté en una silla y tomándolo de la muñeca lo puse sobre mi regazo sentía su pija apoyada entre mis piernas y me calentaba muchísimo, empecé a cachetearlo suavemente, sentía que su pija latía como para explotar. ¿Qué pasa que estás tan caliente?, ayer me cogiste. ¿Te calienta la situación?, bueno hoy te voy a aliviar un poco, pero hasta el jueves después te tenes que aguantar, a ver si sos un poco más servicial con mi macho. Empecé a cachetearlo más fuerte, le di los dedos medio e índice de mi mano izquierda para que los chupe y después se los fui metiendo de a poco en el culo, mientras con la otra mano lo seguía cacheteando. Le deje los dedos bien metidos y le acaricié el culo con la otra mano mientras le hablaba.

Pensar que si alguien me hubiera dicho en el momento de casarnos que algo de esto iba a pasar le hubiera dicho que estaba loco, ¿qué diría tu mami si te viera? y descargué un fuerte golpe nuevamente. Decí que mis padres hace unos años que murieron sino estarían orgullosos de su hija, ¿no?. Decime, Ricardo, ¿me parece a mi o tu papá me mira mucho el culo en las reuniones familiares?, ya va a cumplir cincuenta y cuatro años, ¿no? por primera vez esperé que él contestara, no escucho tu respuesta. No sé, dijo, yo no me di cuenta. Bueno ¿sabes qué?, después de ir a buscar a Nerea, vamos a pasar por la casa de tus padres y vas a estar atento, ¿eh?. Lo dedié con fuerza y sentí que explotaba, me manchaste toda cerdita, ¿no te podés aguantar, limpiame ahora. Empezó a pasar su lengua por mis muslos juntando.................

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 CHATEANDO: EN EL NORTE Segunda Parte
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Mientras me besaba, se incorpora y se pone sobre mi, coloca mi pene en la entrada de su vagina, y se suelta poco a poco, ella controlando la entrada en su cuerpo y al final, se soltó completa y un gemir salió de su garganta, si papi dame todo y comenzó a cabalgar sobre mi.
Les había comentado acerca de nuestro primer encuentro , que tuve con esta persona solo nos vimos en dos oportunidades, aquí les relato las circunstancias de como pudimos vernos por segunda vez.

Como comenté, luego de nuestro primer encuentro habíamos quedado para la semana siguiente, la diferencia fue que ella quería pasar el día completo conmigo, es decir ir a pasear, tomar desayuno ir al cine, comer y luego ir al motel, en un principio como que no me pareció muy buena idea, pues esta ciudad es muy pequeña y los cines y centros comerciales va a la misma gente y es común encontrarse con las mismas personas aunque no te conozcan, al menos de vista si. Se lo dije que podía ser muy arriesgado dada nuestra condición de casados de ambos, y aunque ella vivía del otro lado, igual físicamente Reynosa e Mc Allen es una misma ciudad para fines prácticos, pero me dijo para ir a una pequeña ciudad cercana de la mía y bueno lo planeamos de esa manera.

La esperé por el puente internacional, a que llegara en un lugar convenido, subí a su camioneta y nos fuimos a una ciudad cercana 18km de aquí. Era las 9 AM, fuimos a tomar desayuno, a un lugar muy conocido de ahí, pero creo que ya no nos importó exponernos, era nuestro día y queríamos aprovecharlo al máximo, estuvimos cerca de 1.30 ahí conversando de las cosas que nos sucedió en la semana, salimos a pasear por diversas partes de la ciudad entre abrazo y besos. Y nos despreocupamos realmente de las personas, cerca de la 12:30 quedamos en ir al motel de fuera de la ciudad, ingresamos, pusimos música y estuvimos bailando pegaditos mientras tomábamos unas cerveza, bailábamos quietos, sintiendo yo su perfume ella cantando y riendo, estuvimos cerca de 20 minutos bailando pegados, me decía de cosas al oído, igual yo.

Ella estaba con un vestido floreado celeste, me detengo la veo y le digo, déjame contemplarte amor, y doy un paso atrás, para verla, ella me miró, hizo un mohín, y me dice, compré esto para ti, de un solo movimiento suelta el vestido, y queda con un bello juego de lencería precioso, me quedé embobado viendo la belleza de mujer que tuve la suerte de conocer, se voltea y veo como la tira del calzón era comido por sus nalgas, me acerco a ella desde atrás y beso su espalda sus hombros, su espalda, lo besaba pasaba mi lengua por ella, me inclino y beso esas hermosas nalgas, cada una, en su momento, ella gemía y se agarraba los pechos yo arrodillado, tenía.................

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 Laura: LAURA, UN POLVAZO EN LA OFICINA
Enviado por webmaster el Jueves, 25 Noviembre, 2004
Relatos de Infidelidades

Fue ahí cuando sentí un fogonazo dentro de mi, al sentir su mano hecho un nudo de nervios, sudorosa y fría me estremecí en exceso
Hola a todos los lectores, soy Pepe



de la Ciudad de México, debido a una serie de comentarios que he recibido creo que debo aclarar que los relatos que escribo son reales y si los escribo y los presento en el sitio es porque quiero que los conozcan, no es por alardear de andar de pito fácil ni mucho menos, simplemente es una forma de inmortaLauraar a las mujeres que me han marcado dejando tras de si muchos recuerdos que aunque son míos, no los deseo solo para mi.

Tras decir esto, voy a lo que sigue,

Hoy le voy a platicar de Laura, una mujercita menudita, en el tiempo que la conocí tenía 22 años, apenas 1.48 de estatura, unos 40 a 41 kilos de peso y con todo en su lugar, o sea a su tamaño, unas tetitas y una nalguitas que resultarían pequeñas si se les ve como eso en su individualidad pero que armonizan primorosamente con su cuerpo ya en su conjunto. Ella es de piel apiñonada, cabello negro y lacio, ojos avellanados que siempre reflejan un brillo muy especial y una sonrisa de oreja a oreja que siempre enmarca su cara.

A Laura la conocí en el trabajo, si algo tengo y he respetado es el no meterme con la nómina, pero ella fue algo que paso sin pensar, sin premeditar, simplemente ocurrió. Corría el año de 1995 el mes de Abril para ser más exacto, ella fue contratada como secretaria del área de ventas y yo tenía a mi cargo el área de egresos, como toda gente que entraba en la organización era presentada lugar por lugar, como a media mañana llegaron a mi cubículo y me la presentaron, Laura estaba algo cohibida y nerviosa y después de la presentación solo alcanzo a salir de sus labios un temeroso “mucho gusto” y nos dimos las manos, fue ahí cuando sentí un fogonazo dentro de mi, al sentir su mano hecho un nudo de nervios, sudorosa y fría me estremecí en exceso, ella a su vez sintió más o menos lo mismo, pues su sonrisa nerviosa cambió radicalmente, por una más cálida y sin más ella me jaló para poder darme un beso en la mejilla tras decirme “gracias” pues había hecho un pequeño discurso de bienvenida de la manera más cálida que podía para quitarle el nervio que se cargaba.

Pasaron algunas semanas y día con día iba buscando estar cerca de ella para fomentar la amistad que en tan solo 4 semanas ya era sino íntima si de mucha confianza, ella me contaba sus desamores pues había terminado con su último novio y se le notaba que se la cargaba el payaso. Una tarde-noche que teníamos una carga de trabajo considerable y que proyectaba para una noche.................

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