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 Entrevista: Humillante.
Enviado por webmaster el Martes, 23 Noviembre, 2004
Dominacion

Una mujer acude a una entrevista para un anuncio de trabajo y termina a cuatro patas, lamiendo el cońo de su futura jefa y siendo violada por el resto de sus agujeros por dos hombres.

Esta es la historia que le ocurrió a mi queridísima mujer, ella no se atreve a contarla, por lo humillante que resulto, pero tantas veces me lo ha contado que os contare paso a paso lo que le ocurrió como si lo contara ella:

Era la oportunidad de mi vida, (o eso creía) para entonces tenía 23 ańos , recién llegada a Madrid, y con muchísimas ganas de triunfar como modelo o actriz mis medidas casi perfectas 60-85-60 chica con estudios, con estilo, mona de cara con mis labios carnosos y mis grandes ojos marrones.

El anuncio decía:




- IMPORTANTE EMPRESA NACIONAL: ACTRICES MODELOS Y AZFATAS:

Busca chica joven, con aspiraciones a artista, para promocionarla como Modelo Actriz o Azafata. Dispuesta a pasar un duro plan de selección y tras un periodo de formación exhaustivo de un mes en Segovia, cobraría un sueldo fijo de 200.000 ptas al mes , más 50 \% comisión sobre los trabajos a realizar.

Parecía hecho a medida, no tenía problema por desplazarme fuera y total sólo un mes y qué pedazo de contrato sería.

Llegué a la empresa de modelos, situada en el centro de Madrid, me había citado con una seńora llamada Almudena Sánchez, unos 40 ańos, alta, fuerte, morena vestida en plan ejecutivo. Me hizo mil preguntas, algunas me parecieron fuera de tono, pero las ganas podían conmigo:

ż Eres virgen? Sí bueno tocamientos pero nada más.

żTe masturbas? Eh bueno me he acariciado pero,. esto no.

Muy bien ahora quiero ver tus aptitudes como actriz, espera por favor . (Llamó por interfono) Juan avisa a Pablo que igual os puede interesar la entrevista, venir por favor.

Entraron los Juan y Pablo, no hubo presentaciones se sentaron y me miraron, uno era joven unos 30 ańos , guapo, vaya muy interesante el otro era un gordo con cara de salido.

De repente me dijo Almudena: Bueno veamos que tal actriz eres: coge este libro, vete al centro de la sala y lee el primer párrafo.

Me esmeré todo lo que puse leyendo con atención, me sentía observada. Una vez leído el primer párrafo me callé esperando nuevas ordenes y llegaron ya lo creo que llegaron:

Muy bien dijo el gordo ahora haz lo mismo pero desnuda.




Mire directamente a Almudena a la cara y me hizo un gesto como diciendo venga que esperas. Era verano y tan solo llevaba un vestido azul celeste mi sostén y mi tanga . Me miraban esperando a que empezara a realizar un pequeńo stip tease, me retiré los zapatos, retiré.................

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 Entrando: a saco
Enviado por webmaster el Martes, 23 Noviembre, 2004
Relatos no consentidos

Dos ladrones entran en una casa cuando en teoría estaba vacía. Pero se encuentran con que en la habitación de arriba hay una parejita follando. Así que por qué no aprovechar la ocasión.

Aquel era un golpe fácil para mi colega y para mí. Llegar al chalet cuando no hubiese nadie, abrir la caja fuerte y llevarse todo el montón de dinero y joyas que allí había. Escogimos un fin de semana en donde la familia estuviese fuera. Era casi medianoche cuando llegamos. Estaba todo a oscuras, entramos en silencio, nos extrańó que el sistema de alarma estuviese desconectado, más fácil sería nuestro trabajo. Llegamos a la caja fuerte que estaba en el salón , y en poco más de media hora la habíamos abierto y limpiado. Estábamos a punto de irnos cuando mi colega me hizo una seńa.
"Escucha" - me dijo muy bajito. Puse toda mi atención, efectivamente de arriba venían algunos ruidos, eran como los muelles de una cama y jadeos.
"Joder, no tendría que haber nadie", le dije.
"Subamos a ver quién es" dijo el.
"No jodas, ya hemos hecho nuestro trabajo, vámonos antes de que nos pillen" - le respondí, pero él insistió, así que empezó a subir las escaleras con mucho sigilo. Yo no sabía qué hacer, así que al final decidí seguirle. Los ruidos venían de uno de los cuartos, la puerta estaba cerrada, pero se oía perfectamente cómo un hombre y una mujer estaban follando.
"Este es el cuarto del chico" - dijo él "El muy cabrón no tiene ni dieciocho tacos y ya esta follando" - comentó mientras que reconocía una sonrisa sarcástica en su rostro. Mi colega no es que fuese gay, la verdad es que le gustaban tanto los tíos como las tías, pero le encantaba romper culitos. Por mi parte, la verdad es que me gustan las mujeres más que a un tonto una piruleta, y me da igual por donde metérsela siempre y cuando sea una hembra, así que el plan era perfecto para los dos, no sólo íbamos a limpiar la casa, sino que nos llevaríamos un polvo de recuerdo.
Entramos de repente en la habitación, encendimos los dos y efectivamente allí vimos al hijo de la familia, que se estaba follando a una chica, seguramente alguna compańera de clase, pero la muy zorra estaba como un quesito, era pequeńita, morena, muy delgadita pero con un buen par de peras. Además el chaval debería ser un poco depravado, porque la tenía atada a la cama, y se la estaba follando medio desnuda, tenía una faldita como de colegiala, todavía puesta, los calcetines y la blusa, completamente abierta pero puesta.
Mi colega le cogió a él, no tuvo mucho tiempo para reaccionar, había más cuerda por la habitación, así que no le fue difícil atarle las manos y la pata de la cama. Ella no hacía más que gritar, pero como estaba atada, poco más podía hacer..................

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 Emborraché: a Magnolia
Enviado por webmaster el Martes, 23 Noviembre, 2004
Relatos no consentidos

Nuestro protagonista anda encandilado detrás de una compańera de trabajo. En una fiesta se propone acostarse con ella, la emborracha y al llevarla a casa para el auto en un parque solitario...

Tenía 2 meses en mi nuevo empleo cuando ella entró a trabajar a la empresa, era la mujer más hermosa que jamás había visto, desde la primera vez que la vi me calentó, supe que se llama Magnolia, es edecán promotora y la verdad es que esta muy buena, no como las anteriores que habían trabajado ahí, debido a su empleo siempre viste de manera muy atractiva, me encantan sus cortas y ajustadas minifaldas que dejan ver sus largas y torneadas piernas, le gusta usar vestidos cortos de tipo primaveral, sin medias y con zapatos tipo sandalia de tacón alto, pero cuando hace frío usa mini faldas con pantimedias negras y zapatos de tacón alto. Siempre usa escotes que dejan ver sus jugosos senos, algunas veces usa jeans que cuando le ves el culo te para la polla en un instante.
 
Nunca había hablado con ella pero la veía siempre en la puerta dando información y propaganda a los clientes que iban a comprar algo, yo miraba las lujuriosas miradas de los hombres que la recorrían de arriba abajo y de regreso. Cuando yo pasaba por ahí ella me miraba con una sonrisa en el rostro, yo supuse que era debido a su trabajo en el que todo el día debe estar sonriendo.
Siempre me han excitado mucho las promotoras, yo creo que es debido a que yo veo a una edecán como una especie de prostituta, básicamente son los mismos principios, una mujer recibe dinero y a cambio enseńa las piernas, el culo y los senos.
El jefe organizo una fiesta ese fin de semana para conmemorar un aniversario de la empresa e invitó a todos los empleados. Yo llegué muy bien vestido y perfumado, saludé a mis compańeros y busqué a Magnolia pero como no la encontré, supuse que no había asistido a la fiesta, cuando de pronto la vi entrar, llevaba puesto un corto vestido negro, muy ajustado, sin medias y con unos zapatos que hacía que su culo se viera muy paradito. Entró y saludó a algunas personas, cuando la vi me calenté tanto que tuve que ir al bańo para disimular la erección que tenía, comencé a chaquetearme la verga cuando me miré en el espejo y pensé que yo no soy tan feo, soy joven, tengo trabajo y un buen carro, entonces merezco algo más que una pinche paja, una mujer buena es lo que merezco, así que me decidí a conseguirme a una chica atractiva y salí del bańo dispuesto a conseguir algo con Magnolia.


Le estuve observando y esperando el momento para atacar, ella terminó su bebida y fue al bar por otro drink, yo aproveché y también fui al bar por una bebida, cuando estuve junto a.................

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 Semental: Semental
Enviado por webmaster el Martes, 23 Noviembre, 2004
Dominacion

Una extrańa situación hace que una amante esposa se vea utilizada por un amigo de la familia en contra de su voluntad.

Aldo y Graciela eran una pareja feliz pero convencional , vivían en un pequeńo pueblo de montańa de la provincia de Gerona ; gozaban de un mediano nivel de ingresos que eran obtenidos por un bar que regentaban. Rozando la treintena él y veinticuatro ella, no tenían hijos, y podrían haber pasado completamente desapercibidos, como tantas y tantas parejas; cine, pub y charlas con los amigos llenaban sus momentos de relajación. En fin lo que se dice una pareja sin vicios, pero tal carencia también posibilitaba la necesidad secreta de ambos de rozar los limites de lo permitido, para salir de la monotonía en que habían sumido sus vidas.
Tanto él como ella eran de mediana estatura, él moreno, de semblante agradable ; ella en cambio despuntaba con más brío en el terreno físico, una cara de nińa adornada por una imponente cabellera castańa ondulada que le llegaba hasta la cintura, además de una cadera que sin ser exagerada era terriblemente sensual; y si a ello le ańadimos un par de turgentes pechos y el hecho de su innata coquetería en el vestir y provocar al personal, pues siempre iba con un botón desabrochado de más o con una minifalda ajustada, compensaba de buen grado su no exagerada estatura. Ambos desde hacía tiempo tenían una gran amiga , que podría ser denominada como "la amiga de la familia", una seńora separada con una cincuentena de ańos a sus espaldas pero que contrarrestaba con un talante juvenil y una ropa igualmente de fresca.
Esta seńora, María, hacía en parte de confidente de la pareja, por uno y otro lado, y podría ser considerada de ayuda su presencia si no escondiese el verdadero objetivo de esa falsa amistad, que no era otro que el enamoramiento que profesaba por Aldo.

 
Sin embargo la ilusión por poseerlo no podía durar eternamente y en uno de esos encuentros conoció a Antonio; ni que decir tiene que la palabra amor no tiene cabida en esa relación, si más no, denominémosle necesidad fisiológica unida al cansancio de intentar poseer lo imposible. En ese estado María se encontraba en inferioridad para poder discernir entre la conveniencia de una y otra relación.
Antonio , que no era manco de reflejos, se abalanzó ante esta situación con la intención de sacar cuanta tajada pudiera del evento. Sacado de un libro de picaresca del presente siglo, poseía cualquier cualidad que un elemento de su calańa podía adquirir para su fácil desenvolvimiento en la calle.
El barrio chino de la gran ciudad había sido hasta la fecha, y en secreto para María, su lugar de descanso; cocinero , camarero de lúgubres bares de alterne, portero de cuchitriles musicales, así iba tirando para llegar al pago , con retraso por supuesto, de la humilde pensión, y para pagarse las copas de.................

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 El abuso: El abuso.
Enviado por webmaster el Martes, 23 Noviembre, 2004
Relatos no consentidos

Una joven recoge a dos hombres que hacen auto stop. Terminarán en un camino del bosque donde gozarán de ella a placer y la chica se sentirá extrańamente excitada y satisfecha ante la violación.

Ésta es una historia real basada en un diario que accidentalmente pude leer.
Santander 23 de noviembre de 1.996.
Querido diario:
Hace ya mucho tiempo que no te escribo nada. En concreto desde la primavera pasada. Llevaba tiempo pensando en contar a alguien lo que me había pasado. Miedo, vergüenza... Necesitaba hacerlo pero no encontraba la ocasión ni la persona. El problema es que no sabía a quién. Uno a uno fui desechando a todos los amigos y amigas que tenía, incluso llegué a pensar que nadie debía saberlo...
Empezaré a contarte lo que me había pasado el día que recogí a los dos chicos en la gasolinera...

 
Fue en la primavera pasada... Tenía el depósito casi en la reserva y paré en un autoservicio... Mientras tomaba un café se acercaron a mi dos chicos...
Tendrían como mucho veinticinco ańos. Me preguntaron dónde iba y me pidieron que por favor les llevara hasta la ciudad. No suelo hacerlo nunca pero accedí. Uno se colocó a mi lado y el otro se sentó atrás. Durante el viaje apenas hablaron, sin embargo cuando faltaban unos treinta kilómetros para llegar, el de atrás me dijo que tenía una navaja y que debía obedecerles. Si no lo hacía me la iban a clavar... No se la vi pero la convicción del tono de su voz no me hizo dudar ni un momento... Fui siguiendo sus instrucciones y girando donde me ordenaban.
Cuando entramos en una carretera comarcal, me mandaron conducir muy despacio.
Al llegar a un camino me indicaron que debía meterme por él. Debían conocer bastante bien la zona y me iban indicando por donde tenía que ir casi de carretilla. A los pocos kilómetros estábamos dentro del bosque en un lugar completamente solitario. Allí me hicieron bajar del coche.
No había luna llena, pero casi, y se veía bastante bien. No hacía demasiado frío... Uno de ellos se situó a mi espalda. Inesperadamente me agarró de las solapas de la americana y tiró de ellas hacia atrás hasta la altura de los codos descubriendo los hombros. No se como, pero tensando la tela me apretaba los brazos y casi ni podía moverlos. Con el otro brazo me rodeó el cuello y me sujetaba con fuerza para que no hiciera nada mientras el otro registraba mi coche.
Completamente pegado a mi espalda podía sentir como su pene se iba endureciendo al rozar mis nalgas y empecé a pensar que no se iban a conformar con quitarme todo lo que tuviera. La sola idea de que pudieran hacerme dańo me puso la carne de gallina....
Cuando encontró el bolso lo sacó afuera. Vació todo encima del techo del coche y buscó dentro de la.................

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