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 Violacion: Violacion o no?
Enviado por webmaster el Viernes, 12 Noviembre, 2004
Relatos no consentidos

Provoque que me violaran y no se si me gustó Hola, Mi nombre es Erika y antes de contarles como dos tipos me violaron y aunque
debo aceptar que al final la experiencia no me pareció tan desagradable
no me gustaría que se repitiera en absoluto, debo reconocer también
que en parte fui culpable de esta experiencia y esta es la historia.
Como de costumbre al salir de la escuela corría a la empresa de mi padre,
es una empresa de artes gráficas y diseños. Ahí me quedaba
toda la tarde, aprovechaba una computadora de la empresa para hacer mi tarea
y pasar casi todo el tiempo con mi padre. En ocasiones mi madre nos alcanzaba
en la empresa, al final del día regresábamos juntos a casa a descansar
y mirar televisión. Como podrán darse cuenta somos una familia
muy unida y la escena me gustaba mucho.
Un día, al llegar a la empresa de mi padre me llevo a otra oficina,
yo conocía a todas las personas que ahí laboraban y me llevaba
de maravilla con todas ellas, excepto a los dos nuevos empleados que se encontraban
en una oficina recién acondicionada.
-Hija, te presento a Víctor y a Mario- me dijo mi padre al entrar a
la oficina.
Yo me quede completamente atónita, me parecieron los dos tipos más
guapos del mundo y después de algunos segundos, por fin pude articular
palabras.
-Hola Mucho gusto, Soy Erika- le conteste a cada uno de ellos estirando mi
mano para saludarlos.
Después de ese día, cada vez que llegaba a la oficina, después
de saludar a mi padre, corría directamente a la oficina de Víctor
y Mario, fantaseaba estando en su oficina, soñaba que los dos eran mis
novios pero ellos apenas y se daban cuenta de que yo existía, estaban
siempre apurados con su trabajo y comentando sobre dinero y negocios mientras
yo los observaba y de vez en cuando uno de ellos me hacia alguna pregunta sobre
la escuela o sobre cualquier otra cosa.
Un día estando en su oficina, uno de ellos me dijo “Te vez muy
bonita con tu uniforme de la escuela” eso fue demasiado para mi, me subió
a las mismas nubes y me sentí importante y después de ese piropo
yo empecé a coquetear con ellos, les escribía notitas con piropos,
les guiñaba un ojo, les enviaba besos y mil cosas mas.
Fue así como una tarde de viernes mi padre tuvo que salir de la ciudad
por asuntos de negocios, yo me quedaría sola en casa.................

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 Taller: En el taller
Enviado por webmaster el Viernes, 12 Noviembre, 2004
Relatos no consentidos

Una chica hermosa e inocente, un loco como yo, páginas porno en Internet, ¿qué se podía esperar de tal combinación?
Todas las tardes la veía pasar, era evidente que regresaba del colegio;
calculo que tendría como 15 o 16 años y yo a mis 19 tenía
las hormonas súper alborotadas; yo era aprendiz de mecánico, así
que sabía que nunca aspiraría a una chica como ella, estudiante
de una preparatoria particular según supe después, pero todas las
noches me masturbaba en el baño de mi casa pensando en ella.

Ella pasaba dos veces al día, sola a las 12:30 más o menos hacia
el colegio y a las 6:15 de regreso, acompañada por un grupo de amigas
y a veces de algunos amigos, esto me provocaba celos, sobre todo cuando la veía
jugar o reír con ellos.
No sé que tan cierto sea, pero en el taller se dieron cuenta de lo mucho
que me gustaba esa chica, pues en cuanto veía que pasaban los chicos
del colegio, dejaba yo de hacer lo que fuera y me detenía a contemplarla
embelesado; lo que sucede es que ella era hermosa, su cara era de rasgos finos,
su nariz recta perfecta, sus ojos grandes color miel y su boca pequeña
y siempre roja como manzana; su cabello largo de color castaño claro
con rayitos le enmarcaba la cara perfectamente y con ese uniforme de colegiala
me volvía loco, esas falditas a cuadros de donde salían dos largas
piernas bien torneadas, esas blusas blancas pegadas sin mangas que dejaban ver
parte de la clara piel de sus hombros, esa breve cintura, esos pechos redondos
en plena formación; total, que toda ella era como un sueño para
mí. Por eso los demás trabajadores del taller se burlaban de mí
y me vacilaban diciendo ?ahí viene tu novia? o cosas así, la verdad
no me importaba, cuanto hubiera querido que de verdad fuera mi novia.
Un sábado estábamos trabajando en el taller, yo sabía
que ella no iba a la escuela esos días, así que no esperaba verla;
ese día entró un auto en el taller, era un buen carro, de marca
reconocida, de esos caros. En él venía una familia integrada por:
El Papá, la Mamá, un niño de unos 10 años y ella...
Me quedé mudo de asombro, el señor me explicó que el auto
tenía no sé que problema, no le entendí pues me puse muy
nervioso de tenerla tan cerca, el Papá los llamó: ?Jorge y Martha?,
bájense. Por.................

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 Concierto: Violada en un concierto
Enviado por webmaster el Viernes, 12 Noviembre, 2004
Relatos no consentidos

Erika es una niña fresa que gusta de lo más snob; esto le sucedió por experimentar con nuevas amistades.
Erika tiene dos amigas: Tania y Sonia; ellas tres son las que están siempre
más a la moda y más al tanto de lo que sucede en el medio del espectáculo
y de sociedad; las tres tienen bonitos cuerpos de dieciséis años;
pero sucedió que Tania y Sonia consiguieron novios y Erika no, por lo que
ella se sentía desplazada por los galanes de las chicas; para su mala suerte,
los muchachos no la invitaban a salir porque se sabía de la fama de su
Papá el diputado; aquel que en una ocasión mandó a sus guaruras
a golpear a un joven por haber acompañado a Erika a su casa saliendo de
la escuela.
No era por falta de belleza por lo que le faltaban los pretendientes, ya hubiera
querido cualquiera de ellos darle un beso o darse un acostón con ese
bomboncito rubio de faldita y cuerpo de tentación, pero sabían
que se arriesgaban demasiado.
Erika empezó a irse sola a su casa todos los días; aunque el
diputado le mandaba la limusina o los guaruras, ella siempre los regresaba diciéndoles
que caminaría a su casa, la cual estaba a tres calles del colegio al
que iba.
Fue en una de esas ocasiones que conoció a Mayra, una chica de cabello
muy cortito, muy bonita pero con gustos estrafalarios muy diferentes de los
de Erika, ese día ambas regresaban de sus respectivos colegios, Mayra
se dirigía hacia la parada del microbús que la llevaba a su casa
y por correr a alcanzar un vehículo, chocó con Erika y ambas cayeron
al suelo tirando todos los libros; ambas se disculparon diciendo que tenían
la culpa, al final se disculparon e intercambiaron teléfonos por si alguna
tenía algún problema por aquel incidente.
Pasaron dos días antes de que Erika se atreviera a llamar a Mayra, lo
hizo porque sentía curiosidad por saber como era la vida de alguien más
sencillo que no vestía ropa de diseñador ni compraba los discos
más recientes. Quedaron de verse al día siguiente para platicar.
A partir de ahí, Erika y Mayra se hicieron muy amigas, se veían
continuamente y un día Mayra invitó a Erika a un concierto donde
tocarían varios grupos de música muy pesada; Erika aceptó,
engañó a sus padre diciéndoles que estudiaría esa
noche en casa de Tania, como ya lo había hecho muchas veces antes, ellos
no dudaron en dejarla ir; casualmente el teléfono de Tania se hallaba <br.................

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 Violada: Con un nativo
Enviado por webmaster el Viernes, 12 Noviembre, 2004
Relatos no consentidos

Quiero contar lo que me sucedio en una de mis expediciones a la selva
en Africa. nombre es Janeth, soy voluntaria de la cruz roja, tengo
28 años, piel morena, mi cuerpo esta bien conformado, mis medidad son
75-58-80, aunque mi busto no es prominente, mis nalgas siempre han sido
la adoración de los hombres me gusta dejarme que me hagan piropos cuando
voy por la calle y a proposito me pongo shorts ajustaditos para hacer notar mas
mi figura. Traiso suelta mi larga cabellera negra y casi me
llega a la espalda.
En ese entonces no tenia novio y no queria una
relación pues acababa de terminar un noviazgo que me dejó resentida.Tuve
la oportunidad de viajar a las zonas mas pobres del Africa junto con
mi equipo de voluntarios socorristas para ayudar en esa zona carente de recursos.
Fue un escape para mi pues necesitaba huir del dolor que me habia causado
mi ultima relación amorosa. Mi equipo estaba conformado por el jefe de
nombre Richard,
un cuarentón con gran experiencia en rescates y dos paramédicos
más, Carlos de 29 años
y Alfredo de 34. Ambos solteros y con unos cuerpos esculturales. Debiamos de
pasar por
lo menos 4 meses ayudando a la gente de una tribu muy pobre y despues nos regresariamos
a nuestra base en Argentina. Esos meses para mi fueron muy duros pues no
estaba acostumbrada a la vida en la selva. Por la noche los mosquitos se daban
un festin con mi cuerpo y tuve que aprender a dormir debajo de unas mantas que
nos protegian. Eran muchas las dificultades que teniamos pero el espiritu de
ayuda y ademas el querer olvidar me mantenian en pie. Normalmente teniamos
contacto con las gentes de las tribus vecinas, eran pacificos y nos ayudaban
en lo que podian, pero por la noche evitabamos salir pues si era muy peligroso
ya que habia rencillas entre otras tribus y por la noche atacaban a las tribus
pacificas que nosotros ayudabamos. La semana habia estado tranquila y llego
el
fin de semana. Normalmente nos turnabamos para descansar y ese dia a mi me tocaba
descanso pero cuando necesitaban nuestra ayuda teniamos que cooperar todos.
Erran las 5 de la tarde y faltaba poco para que obscureciera. Unos niños
llegaron
corriendo a nuestra base para informarnos que se habia sucitado un ataque
inesperado de las tribus agresivas y habia varios muertos y heridos. Ricardo
nuestro jede decidio que fueramos todos para asi poder ayudarnos y estar mas
seguros en caso de una agresión. Llegamos a una aldea y vimos que habia.................

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 Auditora: la auditora II
Enviado por webmaster el Viernes, 12 Noviembre, 2004
Relatos no consentidos

Lo que sucedio al dia siguiente con la auditora y como termino esta aventura.
Al día siguiente fui a mi oficina y a eso de las 11:00 recibí una
llamada del dueño de la empresa que había sido auditada por Guadalupe,
diciéndome que le habían llamado de la oficina de ella preguntando
a que hora se había ido el día anterior pues no había ido
a su oficina desde entonces y ni en su casa ni en su celular respondía;
yo le recordé que nos habíamos quedado los dos en su oficina cuando
ella se fue; agregué que ella me había dicho que quería irse
a relajar porque estaba muy tensa con su divorcio y que su jefe la acosaba sexualmente;
aunque esto no era cierto, pensé que de esa forma la investigación,
si es que había se centraría en el jefe y el esposo de ella. El
dueño de la empresa me dijo que era cierto y que eso les iba a decir. Me
puse a pensar que si la policía averiguaba a fondo, podrían dar
conmigo, pero me tranquilicé al recordar que Guadalupe me había
dicho que ya vivía sola y al pensar que para que la policía busque
a alguien se necesita que transcurra un mínimo de 48 horas desde el momento
de reportar la desaparición; para entonces, yo ya habría terminado
con todo lo que tenía planeado para ella.
A la hora de la comida les dije a mi secretaria que iría a comer con
un cliente y que no regresaría en todo el día; luego llamé
a mi esposa para decirle que estaría en la oficina de un cliente y llegaría
tarde.
Tomé de nuevo el camino que conducía a la cabaña donde
teníamos a Lupe; solo estaba uno de los cómplices de mi amigo;
le pregunté si había novedades y me dijo que no; que Lupe había
comido poco y que los otros dos llegarían más tarde.
Fui al cuartucho donde estaba ella y la encontré en la misma posición
en que la dejé el día anterior; con el consolador en la boca y
la pistola en la panocha; me acerqué sin hacer ruido y noté que
dormía. Me desvestí en silencio, saqué una cámara
fotográfica digital que llevaba y me acerqué a ella. Al dildo
se le había terminado la batería y ya no vibraba; se lo quité
arrancando la cinta con fuerza, lo que hizo que me llevara algunos mechones
de su cabello; ella se despertó y gritó por el dolor que le causé;
con voz burlona le dije: Ya vine amor mío, se que me estabas esperando
con.................

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