Relatos eroticos
Registrate
Los mejores relatos
Envia Relatos
El buscador
Admin
 
Menu principal
· Inicio

Secciones
· AvantGo
· Descargas
· FAQ
· Lista de miembros
· Noticias
· Recomiendanos
· Articulos
· Buscar
· Secciones
· Estadisticas
· Enviar relatos
· Temas
· Lo mas visto
· Enlaces

Lo mas erotico

Visitantes
Actualmente hay 6 invitados y 1 miembro en línea.

Actualmente es un usuario anónimo. Puede registrarse aquí.


 Casada: De fiel casada a... IX
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos eroticos

(Capitulo IX: La dueña)

Casi no había tenido tiempo de reaccionar, cuando la tía, me arranco
la blusa dejándomela hecha jirones y me empujo al otro lado del salón.
Un salón que no reconocía, pues había sido convertido
en una especie de cámara de los horrores, pero no me dio mucho tiempo
para ver lo que me esperaba…
Allí franqueando a Pedro, vestido con unos pantalones de cuero negros
y una especie de chaleco del mismo tejido, y que tenía una especie de
porra en la mano, había dos chicas bastante bien formadas, una morena
y otra castaña, que se acercaron a mí y de forma un tanto brusca
me despojaron de los pantalones y del sujetador.
Yo aun no había reaccionado cuando me vi esposada a una especie de postes
por las muñecas y los tobillos, con las piernas totalmente abiertas en
un ángulo que se me hizo doloroso, y los brazos en alto en un escorzo
realmente difícil.
La rubia se me acerco y contemplándome de arriba abajo, me rodeo mirándome
detenidamente.
Se aproximo a mí por detrás y cogiéndome del pelo acerco
unos carnosos labios de un rojo intenso a mi boca y me planto un morreo con
lengua incluida que casi me asfixia.
Después me soltó bruscamente:
"sabes una cosa, puta, durante las próximas 48 horas vas a saber
lo que es sufrir de placer..."
"!Azotarla!"
Sentí de pronto restallar un látigo en el aire y una especie
de calambre cruzo mi espalda de un lado a otro...
...y otro mas... y otro...
No sé cuantos azotes me dieron, pero vi que había sido Pedro
el que manejara el látigo con gran soltura.
Mientras tanto una de las chicas, de las castigadoras, como las llamaba la
rubia en cuestión, se arrodillo ante mí y empezó a lavarme
con agua y jabón, muy lentamente el coño, lo cual me hacia sentir
un placer excitante, que se iba cortando con cada latigazo, para volver después
con mas intensidad...
...frotamiento... latigazo.... frotamiento....latigazo...
Estaba a punto de orgasmar, cuando la "dueña" le dijo a la
chica que lo dejara...
"...no por favor!..." Grite desesperada,"...ahora no, no me
dejéis así...".
" Callaté zorra…! " rió la rubia a carcajadas…
y volviéndose a las chicas comenzaron a morrearse, mientras Pedro seguía
azotando, ahora mis nalgas.
Mi coño a punto de reventar de placer contenido... Mi espalda y mi culo
que me ardían, y ante mi tres verdaderas hembras dándose un.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Casada: De fiel casada a... VIII
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos eroticos

(Capitulo VIII: La cultura punky)

Los dos días siguientes a mi experiencia sexual canina, hice mi trabajo
normalmente pero tenía una extraña sensación interna.
Por la tarde hacia la ronda en el furgón como siempre, cuatro o cinco
orgasmos, y luego hice mi vigilancia canina, pero con diferentes perros a los
que me poseyeron.
Fue según Miguel por cuestión de seguridad, ya que podían
tratar de poseerme otra vez y esta vez en plan salvaje.
El jueves, tras mi ronda canina y que me jodiera Miguel, le dije que aquello
se había terminado, que si quería seguir follandome seria los
dos a solas, en su casa o en mi apartamento, pero que se acabaron los servicios
del furgón y la vigilancia canina, pues no me sentía a gusto,
y el placer cuando se convierte en obligación deja de ser placer y aventura.
Lo entendió y quedamos en que me llamaría. Esa misma noche, Javier
me dijo que tenía que volver a su vida normal.
Quedaban un par de semanas para que volviera mi marido, y Pedro si se quedaría,
pues estaba al final contratado como mayordomo. Por tanto las cosas empezaban
a cambiar, no sé sí para bien o para mal.
Al día siguiente por la mañana, yo no me encontraba muy a gusto,
cuando al llegar a la oficina me llamo don José a su despacho.
"Mire señorita, necesito una respuesta sobre la propuesta que le
hice, y no puedo esperar mas pues don Manuel quiere organizar el equipo de ejecutivos
y no quiere esperar mas tiempo."
La verdad es que con todo lo ocurrido días atrás no había
tenido mucho tiempo de pensar en el cargo, pero decidí aceptar.
"De acuerdo don José", le dije, "acepto".
"Bien", dijo con una sonrisa de satisfacción, "vaya pues
a ver a don Manuel y a ponerse a su servicio".
En otro momento le hubiera sacado jugo a aquella frase, pero decididamente
no era mi día.
Don Manuel me recibió sonriente en su despacho y me dijo la cantidad
de cosas que podríamos hacer juntos. Yo no me pare a pensar en la implicación
de aquellas palabras, y tras un intercambio de ideas, quedamos en reunirnos
el lunes para preparar la estrategia de equipo.
A eso de las tres de la tarde, decidí que ya había trabajado
bastante y que quería salir a respirar aire puro y a dar una vuelta.
Me fui a comer unas hamburguesas y luego me metí en un cine de la gran
vía a ver una película de esas americanas que te hacen pensar,
lo cual.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Casada: De fiel casada a... VI-c
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos eroticos

(Capitulo VII: Paseando al perro, Tercera parte)

Me desperté sobresaltada a las seis y media, y me puse el vestido rápidamente,
comprobando que aquel amarillo con el bronceado de mi piel levantaba pasiones,
por lo cual no me extrañaba que me desearan.
Entre en la oficina por la puerta del garaje, subiendo por el ascensor directamente
al control de seguridad.
Cuando los chicos me vieron entrar casi les da un pasmo...
"Joder tía como te has puesto hoy..."
Lógicamente debí atender sin mas dilación las tres pollas
que me esperaban impacientes, aunque eso si por riguroso turno, ya que era la
hora de salida y no podían desatender las cámaras del edificio.
Así que me tumbe boca abajo sobre la misma mesa de control, tras quitarme
simplemente las bragas y subirme el vestido, mientras les contaba mi affaire
con los albañiles.
"Y no los dejaste catarte?", dijo uno de ellos, y añadió
",vaya dos manolas que se habrán hecho después..." y
todos rieron.
Mientras uno tras otro me follaban, el ultimo en hacerlo, fue el propio Miguel,
vi como la secretaria de don José cogía su coche, como una de
mis futuras curritas, se ajustaba el sujetador en el ascensor creyendo que estaba
sola, o como el botones, trataba de meterla mano por el pasillo a una de las
nuevas secretarias, que no lo rechazo de pleno.
Por cierto que pensé que aquel chico quizá mereciera una oportunidad.
Como cada dia a las ocho en punto, Miguel me hizo entrar en su despacho, y
mientras me ponía aquella horrible camisa azul y aquellos pantalones
grises, no paro de sobarme y meterme mano...
"Hoy tengo una sorpresita para ti...", me ronroneaba al oído..."ya
veras...ya veras ".
Hice la ronda en el furgón.
Esta semana cambiaban los turnos así que mis cinco degustadores eran
nuevos y la verdad es que agradecieron el servicio.
A las nueve y media terminamos la ronda como siempre en la finca del pardo.
En el garaje Miguel me hizo poner esta vez, un mono de cuero que incluso terminaba
en dos manoplas en las manos,, con las tetas al aire, pero el resto del cuerpo
tapado, excepto dos amplios orificios en mi cocho y en mi culo.
Llegamos hasta la perrera y siguiendo el ritual, Miguel saco tres doberman
de la misma, yo me coloque en posición canina y los cuatro fuimos enganchados
a la traílla.
Yo note que los perros me olían mas que otras veces, ‘pensé
que por mi mono completo de cuero, pero también observe que Miguel no
decía nada.
Cuando llevábamos echo parte del.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Casada: De fiel casada a... VI-b
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos eroticos

(Capitulo VII: Paseando al perro, segunda parte)

Mi jefe me felicito al final y tras una serie de preguntas de los presentes se
dio por terminada la reunión.
Al terminar el director me dijo que le acompañara a su despacho, cosa
que hice.
Me cedió el paso y tras decir a la secretaria que me miraba con cara
de envidia, que no le molestara nadie, cerro la puerta tras nosotros.
Me indico un como tresillo para sentarme:
"Póngase cómoda Ana...quiere beber algo?"
"No gracias" contesté mientras me sentaba displicente y observaba
como la mirada de mi jefe iba de mis piernas a mis pechos y viceversa.
"Vera Ana" comenzó, "en esta empresa estamos muy contentas
con su trabajo.
"En menos de un mes ha logrado Ud. El mismo numero de cuentas que el resto
de ejecutivos juntos, y la verdad es que estamos sorprendidos. No me negara
que esto puede provocar algunas envidias dentro del departamento, por lo cual,
manteniéndola su sueldo evolutivo, y sus comisiones en función
de las ventas que se hagan desde este momento, quiero proponerla jefe de ejecutivos
y subdirectora de zona, en estrecha colaboración conmigo y con don Manuel
Valiente, que será su inmediato superior después de mi...que me
contesta?"
Me quede alucinada pues no sabia a donde quería llegar, pero el reto,
metida en mis otras historias me gustaba. Seguro que ya no podría llevarme
tantos clientes a la cama, pero podría ser interesante ascender..."tengo
que pensarlo", le conteste.
"Por supuesto...por supuesto...", me respondió sentándose
junto a mi en el sofá, por lo cual mi escotada, y ahora por la postura,
ahuecada blusa le permitía una "bonita" panorámica de
mi pecho derecho.
"Quiero que sepa que han llegado hasta mi rumores de que su trabajo no
sigue unas líneas tan ortodoxas como las que ha expuesto hoy en la reunión,
pero mientras no impliquen a la empresa directamente y tengan ese nivel de contratación,
no me importa saber sus tácticas de venta."
Que cabrón, pensaba yo para mi, no quiere saber si me acuesto o no con
los clientes, pero quiere que lo siga haciendo.
"En su nuevo cargo tendrá Ud. Acceso a personajes muy importantes
e influyentes, por ello le advierto de la discreción, y tacto que deberá
mantener en sus relaciones...", dudo un momento mientras miraba con mas
interés mis pechos,"...profesionales, y por tanto pensar en su propia
imagen y la de la empresa."
"Ya lo creo don José", conteste, "no se preocupe que
si acepto seré consciente.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Casada: De fiel casada a... VI-a
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos genericos

(Capitulo VII: Paseando al perro, primera parte) A la semana siguiente, yo seguía con mi horario de jefe, ósea iba
tarde por la mañana y salía tarde por la noche, mas que nada porque
tenía que cumplir mi horario sexual con el equipo de guardia de la empresa,
ya que tras dedicarme a Miguel exclusivamente durante unos días, este dijo,
que era un "romantico" y que le gustaba mas follarme con sus compañeros
del curro, que le gustaba compartir, y algunas sutilezas mas...
Luego me entere que les cobraba a dos mil pelas la jodienda, y bien que les
rentaba pues alguno me follaba dos veces en un par de horas.
La verdad es que los chicos se lo pasaban bien conmigo: me tenían desnuda
por el control y de vez en cuando me pellizcaban o me pedían que se la
chupara un rato y luego me jodian o me daban por el culo.
Una tarde estabamos en esas cuando Miguel, el supervisor jefe, me cogió
por detrás y me tiro literalmente sobre la mesa de control boca abajo.
Mientras me follaba por detrás y me levantaba la cabeza agarràndome
del pelo me contó su "nuevo servicio":
"Mira rica, he pensado que voy a ponerte a disposición de toda
la plantilla de seguridad, unos 15 tíos, pero no solo en esta oficina,"
me dijo mientras me follaba, "asì que presta atención a lo
que te voy a contar, y empezaras mañana".
"Por supuesto", añadió, "que no lo harás
gratis..., Pues ellos me pagaran a mi una cantidad y si rindes bien yo te daré
un 10 por ciento de lo que saquemos cada semana... )te parece? " y sonrió.
¿me podía yo negar?, Por supuesto que no, así que asentí
con la cabeza.
Al dia siguiente al llegar al control, Miguel me sorprendió con uno
de sus uniformes:
"Quítate toda la ropa y póntelo", me dijo.
Después baje con el al garaje de la empresa y me hizo subir al furgón
de seguridad que iría recogiendo a las patrullas de los diferentes edificios.
La historia estaba en que en la parte trasera del furgón debían
follarme los que salían de guardia, así que posiblemente durante
las dos siguientes horas, me joderian unos cuatro o cinco tíos.
Eso si tuvo el detalle de habilitarme una cámara acorazada dentro del
blindado para que pudiera tener intimidad... En un habitáculo de 2x2
donde debían follarme de pie o contra la pared.
Así fue, y ya a punto de terminar la ruta mi coño estaba hasta
el iden, cuando al llegar al ultimo relevo, en una especie de casa de campo <br.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 

 


Relatos hispanos, tu web de relatos eroticos
Esta pagina esta optimizada para ser vista bajo una resoluccion de 1024x768 o 1280x1024.
eXTReMe Tracker
Page created in 1.11442303658 seconds.
botname Other