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 Casada: De fiel casada a... V
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos eroticos

(Capitulo V: cine "X"...en vivo)

El viernes empezó como todos los días desde que Miguel se marchó.
Después de trabajar vino Pedro a buscarme y me llevo a casa.
Allí recogimos a Javier y ambos me dijeron que nos íbamos al
cine.
Me agrado la idea pues quería volver a salir por las tardes, así
que nos fuimos a Madrid.
Les pregunte que íbamos a ver y me dijeron que era una sorpresa. Llegamos
al centro y tras dejar el coche en un parking fuimos andando por la zona de
carretas y por ahí, hasta llegar a un cine en una calle estrecha.
Era...¡una película x!...
Me dijeron entonces que debía entrar sola y que ellos luego me esperarían
a la salida.
La verdad es que no me hacia mucha gracia, pero me dijeron que eran ordenes
de don Jaime así que me arme de valor y entre.
El portero se quedo un poco sorprendido al verme y murmuro algo así
como "...que hace una chica como tu, en un sitio como este".
El acomodador maliciosamente me pregunto si prefería por "delante",
por "detrás", o en medio, "es donde hay mas hombres",
me dijo mientras me desnudaba con la mirada.
Le dije que me daba igual, y el hombre me hizo sitio justo en el centro del
patio de butacas, que ya estaba obscuro, puesto que estaban poniendo un corto
sobre no se que pueblo de la sierra.
Pase sorteando espectadores hasta el asiento que me iluminaba la linterna del
acomodador.
Cuando mis ojos se acostumbraron a la obscuridad, vi que efectivamente estaba
rodeada de hombres que directamente o de reojo me miraban curiosos.
Empezó la película que trataba de unas campesinas alemanas que
iban de recolección de "nabos", y ademas de los del campo encontraban
alguno mas.
Estaba entretenida en la película cuando note una mano que se posaba
en mi muslo derecho.
No quise mirar pero hacia un rato ese asiento estaba libre.
Seguí mirando la película, mientras mi corazón se ponía
a cien y la mano empezaba a deslizarse entre mis piernas, lo hacia con lentitud
pero con firmeza y la verdad es que me estaba poniendo susy, por un lado
quería que fuera mas deprisa pero por otro la sensación de estar
siendo "metida mano" a cámara lenta me excitaba mucho mas.
Por fin alcanzo su objetivo y comenzó por debajo de la braguita, que
curiosamente me había puesto por primera vez en toda la semana, a manosearme
el ya endurecido clítoris, hasta arrancarme un par de orgasmos contenidos,
por aquello del escándalo,.................

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 Casada: De fiel casada a... IV
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos eroticos

(Capitulo IV: El protector)

Al llegar a la finca, salió Javier a recibirme.
"Pero chica, donde estabas, estábamos preocupados, sobre todo después
de que llegara "don Jaime".
¡coño con don Jaime!, pensé yo. Y quien se creía
que era el tal don Jaime.
Pronto me iba a enterar.
Cuando entre en el salón lo conocí: era un hombre mayor, alto,
fornido y elegantemente vestido, el pelo entrecano de unos cincuenta y pico
años, no muchos mas del pico.
Me miro.
"¿ así que tu eres anita ?", dijo mientras me observaba
de arriba a abajo, se giro hacia otro lado del salón para coger una copa
de jerez o algo así, de pronto se volvió de nuevo hacia mi:
"¡desnudate!", grito con tono autoritario.
Me quede alucinada y empecé una protesta,"¡oiga quien..."
Me interrumpió acercándose a mi con gesto amenazante:
"¡que te desnudes, coño!"
Me quede parada sin saber que hacer y comencé a quitarme la blusa.
"¡mas deprisa!", me grito.
Me deshice rápidamente de la blusa y de la falda y me quede totalmente
desnuda frente a el.
Yo mido uno setenta y el debía estar cerca del uno noventa, así
que me sentí muy incómoda y trate de cubrirme con las manos.
"¡no te tapes!...y ... ¡ ven aquí !"
Avance unos pasos mientras Pedro y Javier asistían impreterritos a lo
que allí ocurría y yo los miraba en busca de ayuda.
"¡date la vuelta!...¡e inclinate!", volvió a gritarme.
Oí un rudo metálico a mi espalda mientras me inclinaba.
"¡abre las piernas y sepárate bien las nalgas con las manos!...!que
vea yo bien la raja de tu culo !", me grito de nuevo
Estaba pensando que podía suponer el estar en dicha postura, cuando
note como un enorme y palpitante tronco que me perforaba y casi me desgarraba
el culo, y unas poderosas y grandes manos que me sujetaban por las caderas,
mientras aquel duro ariete entraba y salía con una fuerza increíble
de mis entrañas.
Sin duda era "don Jaime" el que me estaba enculando de una forma
bestial, al principio dolorosa, pero ya placentera para mi, mientras me ordenaba
mas que me decía:
"¡escucha pequeña zorra, siempre que venga yo a esta casa
se hace lo que yo diga, y cada vez que te ordene desnudarte, quiero que lo hagas
en décimas de segundo y si te digo...¡te follo!, que te prepares
adecuadamente para ello, y si te digo...¡te doy por culo!, quiero verte
diligente separándote tu misma las nalgas, para que pueda hacerlo sin
problemas !", se paro un momento,"...¿entendido?".
Le conteste con un hilo de voz, debido.................

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 Casada: De fiel casada a... III
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
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(Capitulo III: Nuevas perspectivas laborales)

la mañana siguiente cuando me desperté, Pedro me había preparado
el desayuno y el baño e incluso me había elegido la ropa para ir
a trabajar.
Al ir a vestirme vi que no había ropa interior, por lo que le pregunte
el porque, me contesto que mis pechos merecían estar libres y que si
me encontraba incómoda en el trabajo, por cierto luego hablaré
de el, que al día siguiente me elegiría un sujetador, y que respecto
a las bragas, con los picores era mejor no llevarlas durante unos días.
El caso es que me convenció, así que allí estaba yo con
mi falda hueso, mi blusa amarilla de seda y mi chaqueta color crema...¡y
sin ropa interior! A punto de ir a trabajar en mi primer día de mujer
compartida.
Mientras iba en el coche, me dijo Pedro que mi marido había llamado
el domingo por la tarde desde Amsterdam y que no me despertaron pues el dijo
que no lo hicieran, pero que volvería a llamar por la tarde ese día.
Prometí hablar de mi trabajo: pues bien soy ejecutiva de cuentas de
una empresa publicitaria por lo cual me paso el día de reuniones y visitando
clientes.
Esto viene al caso porque cuando llegue a la agencia, note como algo extraño
en los compañeros del trabajo: los veía como mas hombres, mas
machos y mas apetecibles, y algo les debía yo irradiar, pues algunos
que eran amables conmigo pero nada mas, notaba que me desnudaban con la mirada...¡
y la verdad es que poco tenían que quitarme de ropa aquel día!.
La mañana paso entre miradas mas o menos lascivas y alguna que otra
insinuación, sobre lo guapa que estaba y el conjunto que llevaba, puesto
que debido al calor hube de quitarme la chaqueta en el trabajo, con lo cual
mis pechos bailaron según les vino en gana para deleite de mis compañeros,
a alguno de los cuales sorprendí asomándose a mi escote mientras
veíamos unas pruebas de un anuncio y yo me inclinaba sobre la mesa de
dibujo.
Lo que me mal traía era el picor de mi coño, y buscaba cualquier
momento para darme una rascadita disimulada.
Mi primer día de mujer fatal en el trabajo me gusto y al final de la
mañana tenía una cita con un importante directivo de una empresa
que quería encargarnos una campaña para televisión.
Le recibí en mi despacho y le ofrecí algo de beber.
Desde el principio note que no perdía ojo.................

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 Casada: De fiel casada a... II
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
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(Capitulo II: El despertar de los sentidos)

Debían ser cerca de las cuatro de la mañana, cuando note un suave
manoseo que comenzaba nuevamente a estimular mi clitoris y mis pechos. La habitación
estaba a obscuras y solo oía una jadeante respiración en mi oreja.
Cuando me quise dar cuenta estaba a cuatro patas sobre la cama de espaldas
a mi amante que se disponía de nuevo a empalarme con su imponente miembro.
Un vástago increíblemente duro, como un autentico palo, me penetro
de un solo golpe por el culo, arrancándome un grito de dolor, que se
convirtió en gemido de placer cuando aquel hombre empezó ritmicamente
a meter y sacar de mi ano aquel grueso aparato.
De pronto note que no estábamos solos en la habitación pues otras
manos acariciaban desde abajo mis pechos, mientras un miembro tan voluminoso
o mas que el que hurgaba en mi culo, comenzaba a poseerme por el coño.
Aquello era inaguantable, no sabia como reaccionar, ni como moverme ni que
hacer mientras mis dos hombres, o al menos eso creía yo, me estaban penetrando
por delante y por detrás.
El jadeo y el ritmo sincronizados sorprendentemente entre los tres, fue en
aumento hasta explotar en un orgasmo difícil de explicar y que nunca
mas a pesar de todo lo que he vivido sexualmente desde entonces, he vuelto a
sentir.
Me quede exhausta y rendida tras el esfuerzo por lo cual no supe quienes habían
sido mi follador y mi enculador.
Me despertó miguel ya vestido, cerca de las 7 de la mañana.
Mire a mi alrededor y estaba sola en el dormitorio de invitados, completamente
desnuda y tapada por las sábanas y colcha de raso color carne.
Aun mi coño y mi culo recordaban la fiesta del sábado noche.
Me incorpore a medias y bese a miguel que se marchaba durante dos meses dejándome
en manos del placer y la lujuria.
Tras despedirme seguí durmiendo un rato mas.
Me despertó una voz extraña cerca de las once de la mañana,
la voz de un hombre en mi dormitorio, que me invitaba a levantarme y degustar
un oloroso desayuno mientras preparaba mi baño de espuma.
Abrí los ojos y me quede alucinada: allí delante vestido de mayordomo
estaba el portero del club nocturno donde se la había mamado a javier
y me estaba presentando una bandeja con un suculento desayuno.
Le mire sorprendida al tiempo que me sentaba en la cama: "cual es su nombre?",
le pregunte.
"Pedro señora", dijo haciendome una reverencia,"y estoy
a su servicio para lo que "desee", y remarco la palabra,"mandar
.................

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 Casada: De fiel casada a... I
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
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Capítulo 1: Mujer para dos...en principio Mi marido, Miguel no me había contado nada hasta justo 24 horas antes de
irse de viaje. el se marchaba un domingo por la mañana y el viernes por
la noche cuando estábamos cenando me pregunto que me perecer a que mientras
el estaba fuera para que no estuviera sola en casa viniera un amigo suyo para
hacerme compañía.
Yo le dije que no hacía falta puesto que yo trabajo por la mañana
y durante la semana vivimos en Madrid y desde 30 kilómetros de Madrid
donde vivimos los fines de semana no era necesario que nadie me acompañara
pero el insistió así que le dije que bueno.
Entonces me dijo que este amigo se mudaría a nuestra casa durante los
dos meses que el estaría fuera y que en ese tiempo me ayudaría
y satisfaría en cuanto yo necesitara.
Yo me quede un poco perpleja pues en mi época de soltera si simultanee
de vez en cuando varias camas al mismo tiempo pero desde que me case nunca lo
había hecho.
Así mismo me indicó que varias veces por semana vendría
una señora a ayudarme en las faenas de la casa y a nivel personal.
Esa noche hicimos el amor como nunca y Miguel me trato de varias formas con
cariño con rudeza como a una mujer experimentada o como a una mujer inexperta,
lo cual me dio que pensar.
Al día siguiente habíamos quedado con este amigo suyo, luego
supe que contactado a través de una revista de esas de contactos, llamado
Javier.
Cuando se presentó en casa me sentí como muy conturbada puesto
que no paraba de observarme de arriba a abajo.
Se mostró muy cariñoso desde el principio.
Era apuesto y atractivo y durante la comida no paro de preguntarme cosas acerca
de mi vida, de mis gustos y de mis relaciones con Miguel.
Estábamos comiendo en la casa de madrid pues mi marido había
trabajado ese sábado por la mañana así que después
de comer decidimos trasladarnos a la casa de la sierra.
Ya en el coche Miguel que conducía nos dijo que nos pusiéramos
los dos atrás pues así podríamos hablar y conocernos mejor
durante el camino.
(Miguel): yo le había dicho a Javier que durante el camino tratara de
hacer algún acercamiento de tipo físico.
(Ana) y la verdad es que me sentí incómoda sentada en la parte
trasera del coche que conducía mi marido con un hombre joven y atractivo
que acababan de presentarme y que sin duda parecía muy interesado por
mi además pensaba.................

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