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Esta es la categoria: Relatos Sado
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 Ama y esclava (I)
Enviado por webmaster el Viernes, 17 Septiembre, 2004
Relatos Sado

Ella es una compañera de trabajo. Una chica morena y atractiva que sabe vestir con elegancia y un interesante toque sexy.
No sé muy bien por que razón, pero desde el principio intuí que le gustaba el tema del sado. A lo mejor eran su porte altivo y sus gustos refinados. O esos fetiches con que a menudo se adornaba, prendas y complementos de cuero negro, siempre ajustados. O esos zapatos finos de tacón alto que c alzaba a veces, y especialmente aquellas botas de caña alta que tanto me calentaban.
Algunas veces la había imaginado en mis fantasías, postrada a mis pies, domesticada, convertida en una complaciente esclava que, revestida de cuero negro, satisfacía silenciosamente todos mis caprichos y aceptaba con gusto mis ordenes y mis castigos, incluso los mas severos.
Le tenía ganas y puedo aseguraros que había iniciado el ataque varias veces, aunque siempre encontré respuestas evasivas.
Un día se presentó una ocasión propicia: debíamos preparar unos informes durante el fin de semana, y con la excusa de ajustar nuestros criterios me lo apañé para presentarme en su casa.
Aquel día fui preparado. Me puse un slip de cuero negro y cargué en mi cartera un collar de perra y una fusta, decidido a probarlos sobre su piel.
Al principio todo fue como siempre. Ella muy en su sitio, algo distante, y yo esperando la ocasión propicia, que no llegaba.
Te apetece algo, me preguntó.
Si lo supieras, pensé para mi. Pero le dije: si, una coca-cola, gracias.
Fue a buscarla, y mientras la aguardaba pensaba: cuando vuelva, aprovechando la distensión, ataco. Pero llegué tarde. Al verla asomar por la puerta las tripas me dieron un vuelco.
Estaba allí, vestida con un corsé ajustado y una falda de cuero negro. El pelo recogido y encaramada en lo alto de los interminables y afilados tacones de unas botas altas, altísimas, de charol negro.
Uauuuu ¡
Mientras, agitaba en sus manos un látigo de tiras y me decía: ¿jugamos?
Por suerte, tuve reflejos y paré el golpe: ¿a qué?, le devolví haciendome el tonto Desarmada, la obligué a explicarse.. "Te huelo. Estás caliente y despertaste en mi las ganas de desarrollar mis fantasías ocultas. Me excita someter a los hombres fuertes como tu. Poseerlos. Poner a prueba mis habilidades y gozar consiguendo que se conviertan en dóciles perritos capaces de hac er por mi cualquier cosa que me apetezca. Y tu no escaparás, vas a ser el próximo, estoy segura. Con solo verte la cara se que te estás muriendo de ganas de lamer mis botas. Hazlo. Adelante."
No se equivocaba, pero contrataqué: lo siento, pero te has equivocado. Yo no me inclino ante nadie y menos ante ti. Debo reconocer que estás preciosa con tus botas altas y enfundada en este traje de cuero negro. Pero a mi no me gusta recibir ordenes. No se cual es tu experiencia en el mundo del fetichismo y del sado, pero la mía es.................

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 Algo de cuero
Enviado por webmaster el Jueves, 16 Septiembre, 2004
Relatos Sado

A penas la conocía cuando me propuso ir a su casa para tomar algo, y sin saber como, me encontraba sentado en su cama, desnudo junto a ella, quitándole la camisa; entonces, me miró a los ojos, sonrió y me indicó que parara...





Documento sin título




se levantó de la cama, fue hacia la mesilla de noche y abrió un cajón, de donde sacó unas esposas, preguntándome si quería probar algo diferente; yo, iba cachondo y le dije que si, sin saber donde me metía; entonces, se acercó, me echo en la cama y se colocó encima mío, cogiéndome la mano izquierda y llevándosela hacia una punta de la cama; entonces la esposó en el poste; después repitió lo mismo con la mano derecha mientras me pasaba su vientre por la cara; mi polla iba creciendo mientras daba pequeños espasmos. Se sentó en mi vientre, se giró, y también me esposó los pies. Se levantó de la cama y de marchó de la habitación.

No me podía levantar; estaba completamente esposado y sólo podía mover un poco la cadera; esperé mucho tiempo; media hora, una hora, hora y media... mi polla no descansó en ningún momento, y se presentaba firme.
Finalmente, se abrió la puerta y ella salió; llevaba un traje de cuero negro muy ajustado, que la cubría hasta los hombros, dejando sus pechos fuera, llevaba un pequeño antifaz que solo le cubría los ojos, y guantes negros; en la mano derecha llevaba una manzana. Se puso delante de mi y sonrió, levantó la manzana y me la puso en la boca, obligándome a abrirla al máximo, de modo que no podía quitármela. Entonces se puso a dar vueltas alrededor de la cama mirándome la polla; se detuvo y se dirigió a un armario, lo abrió; dentro había todo tipo de material sado; látigos, consoladores, mascaras, esposas, prendas de cuero... sacó una caja y se acercó a mi; cogió una tira de cuero con un collar en una punta, que me colocó, y otro de más pequeño que me lo paso alrededor de los huevos y lo ciño apretado; yo tenia que mantenerme en esa posición, porque si me movía, tiraba de la cinta de cuero.

Cogió un látigo como de jinete, y me lo paso por todo el cuerpo; los brazos, el vientre, el interior de las piernas... entonces cogió un cojín i me lo puso debajo del culo, haciendo que levantara las caderas, tirara de la cinta y mi polla quedara aun más empinada. Se dirigió a la caja y saco una botella; la puso encima mío y empezó a verter su contenido; era aceite y me lo esparció por todo el cuerpo. Guardó la botella y cogió unas cintas de cuero, que empezó a atarme; en los brazos, en las piernas, y en la polla; la presión que ejercían hacían hervir mi sangre..................

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 CASADO CON DOS MUJERES I
Enviado por webmaster el Miércoles, 15 Septiembre, 2004
Relatos Sado

Una pareja de mujeres bisexuales decide adoptarme como el padre su prole. Concientes de que no es conveniente que los niños crezcan sin una imagen masculina, deciden formar una familia con un hombre.



Documento sin título



Algunos hombres creerán que soy un afortunado. Pero en los proximos relatos, les iré demostrando que eso no es tan así. Sobre todo cuando las dos tienen costumbres sadícas en la cama

Pero, por ahora, les presento la historia de la vez que me conocí con Keila, la pareja de Patricia, mi gran amiga.

Años de conocerme, llevaron a Patricia a que me elijan para ser el macho de la familia.
Patricia era una mujer de 26 años que conocí haciendo el ingreso a la universidad. Era una chica muy atractiva pero en esos momentos yo estaba de novio y no reparaba demasiado en otras mujeres. Y, por otra parte, creía que yo no calzaba en su gusto. Tengo mi atractivo y cierto sex appeal que me ha permitido ganarme a unas buenas mujeres. Pero Patricia, desde el vamos, era distinta. Le gustaban los gordos. Nada de morridos. En una ocasión conoce al “gordo de la clase” de mi secundario y se volvió loca al verlo. Le fascinaban los hombres con flotadores incorporados.

Y en esos tiempos yo tenía cierto apego a la fidelidad y a la monogamia, me prometí serle fiel a mi novia. Hubo una sola mujer que me volvió loco desde que estaba con Tatiana, mi entonces novia. Ella era Keila, la amiga de Patricia. Estaba buena, tenía una REPUTA-ción bastante baja. Mi amiga me contaba lo puta que era y como le encantaba coger. Para Pascuas, salimos los tres, ya que mi novia se había ido a la playa con los padres. Y bien, fuimos a bailar y yo me quedé a solas con Keila y traté de comerle la boca y me sentí como un pelotudo de no lograrlo. Sobre todo porque uno de los tipos que se la comió era bastante fulero y bueno, me fui algo bajoneado porque una cosa es perder contra un campeón pero por amor de Dios QUE DEPRIMENTE ES PERDER CON SACACHISPAS !!!!

En fin, todos tenemos revanchas. La mía fue unos seis meses más tarde para el cumpleaños de Patricia. Arreglé todo para que Tatiana no supiera a donde iba y me dispuse a ir a festejar el cumpleaños de Patricia por la zona de San Martín. Me había arreglado de una manera peculiar, sabía que el look neo-glam (onda The Strokes) le encantaba a esta guachita. Me pusé un pantalón cargo negro de poliéster, una camisa de cuello amplio (muy setentosa) y una corbata roja. Pero ese día hacía frío así que me puse un sobretodo negro simil al de Neo en The Matrix. Las chicas tardaron en llegar pero finalmente vinieron y estaban muy bien producidas. Keila tenía un escote que dejaba.................

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