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Esta es la categoria: Relatos de orgias
Lista de relatos publicados en esta categoria.



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 Boda: Una Boda muy especial
Enviado por webmaster el Miércoles, 10 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Era una de esas bodas a las que tenías que ir más por compromiso que por gusto. Como ocurre siempre en las bodas, te encuentras con gente que hace años no ves o a gente que ni te imaginas encontrarte, y una de estas personas era Mariza.

MAriza, era una amiga íntima de una novia que tuve, y que siempre me atrajo,
pero que nunca logré nada con ella por lo mojigata que era, aunque siempre
existió una mutua atracción. En sí rompí el noviazgo
con mi novia por el mismo motivo, nunca pude siquiera sentir sus tetas por encima
de la blusa, y vaya que los tenía grandes, pero concentrándome en
MArizaMartha, era una amiga íntima de una novia que tuve, y que siempre me atrajo, pero que nunca logré nada con ella por lo mojigata que era, aunque siempre existió una mutua atracción. En sí rompí el noviazgo con mi novia por el mismo motivo, nunca pude siquiera sentir sus tetas por encima de la blusa, y vaya que los tenía grandes, pero concentrándome en Martha, es de altura media, no es guapa como para modelar pero tiene un "no sé qué" que siempre me gustó, sus senos son pequeños, pero su trasero y sus piernas, ¡ah bárbaro !.

La saludé saliendo de la Iglesia y me presentó a su marido. El saludo fue frío e insípido, un ligero estrechón de manos y un par de besos fingidos en la mejilla. La pláctica totalmente convencional. Nos despedimos y cada quien se fue por su cuenta al salón de banquetes.

Casualmente quedamos en mesas paralelas, pero con la pista de baile de por medio. Durante el banquete no dejé de observarla, y ella de reojo también me veía. Y así estuvimos durante toda la cena.

Ya avanzado el baile, y con unas cuantas copas de cava dentro de mi, me animé a recorrer el salón en su búsqueda pues hacía rato no la veía en su mesa, que apenas lograba atisbar por lo concurrido de la pista. La encontré platicando con unas amigas, su marido estaba en otra mesa con los familiares del novio, así que me mantuve conversando con unos conocidos de una mesa cercana a la de ella, no presté atención a la plática sólo a ella. Cuando se quedó sola por un momento, me disculpé con los conocidos que inconsciente me sirvieron de trinchera y me lancé al ataque.

Me senté junto a ella y la saludé nuevamente Por el alto ruido de la m·sica, tuvo que acercar su oído a mis labios para saber que le decía, como su cabello era largo prácticamente me cubrió la cara con el, yo le dije que estaba más guapa que nunca y le solté un beso en la oreja, se sonrojó y también se sonrió.

Charlamos a gritos durante unos minutos como se hace en todas estas fiestas, y le propuse cambiarnos de lugar para.................

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 Aventura: Las aventuras de un profesor
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Mi nombre es Riqui, tengo 38 años, mido 1,70 mts. de altura, contextura normal, soy profesor de computación, soy casado y quiero contarles mis aventuras.


En este caso quiero contarles la aventura vivida con dos alumnas: Patricia y Katy que son amigas mucho antes de que yo las conociera.


Patricia tiene 34 años, es doctora, es una mujer de baja estatura, como de 1,60 mts. de altura aproximadamente, de piel canela, de largos y ensortijados cabellos castaños que combinan con sus ojos, con un cuerpo excelente, un pompi (trasero) normal pero bien formado igual que sus piernas, es casada y tiene dos hijos. Por su parte, Katy tiene 32 años, es comerciante, es una mujer que mide aproximadamente 1,65 mts. de altura, de piel blanca, de cabellos negros y largos, de unos preciosos ojos azules, tiene un cuerpo escultural, es delgada pero tiene unas tetas robustas que se destacan inmediatamente en el escote de su blusa mostrando las pecas que las adornan, tiene un pompi redondito y parado, es divorciada y tiene un hijo.

En pocas palabras, ambas están buenísimas, son independientes, tienen carro, pero no sabían nada de computación cuando se inscribieron en mi curso, lo que me ayudo mucho a relacionarme más con ellas.

En una oportunidad, cuando estaba cerca una evaluación final en la computadora, me manifestaron que estaban interesadas en clases privadas, porque no se sentían seguras para el examen final; sin dudarlo, me puse a la orden y acordamos el horario y el lugar sin hablar de costo, ya que nos llevábamos muy bien y en realidad a mí lo que me interesaba era ganarme aun más su confianza para estar más cerca de ellas y disfrutar de sus hermosos atributos, aunque para ese momento yo ni siquiera me imaginaba lo que pasaría ese día entre nosotros.

Llegué al apartamento de Katy a la hora acordada, allí estaban las dos esperándome solas (por suerte su hijo estaba de vacaciones en casa del papá), yo fui vestido en forma deportiva ya que era sábado por la tarde y tenía que disimular con mi esposa, ellas estaban bellísimas como siempre aunque vestían de forma sencilla con bluejeans y franela. Después de saludarnos con un beso en la mejilla nos dirigimos inmediatamente a la habitación donde está el computador (un cuarto-estudio con aire acondicionado y un sofá-cama). Comenzamos con las preguntas y respuestas aclarando todas las dudas con respecto a los ejercicios de computación, luego de un rato Katy fue a la cocina a buscar algo de comer y de beber, yo me quedé con Patricia hablando de cosas sin trascendencia hasta que llegó Katy con los pasapalos y las bebidas. Hasta ese momento todo estaba normal. Después de habernos bebido cinco cervezas cada uno mientras resolvíamos el resto de los ejercicios y de vez en cuando echábamos un chiste o contábamos anécdotas, cuando estábamos comiendo y bebiendo sin querer Patricia tropezó una de las botellas de cerveza y.................

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 Carretera: En la carretera
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Hola que tal, me llamo Luis y les voy a contar de una de las más deliciosas experiencias sexuales que me han sucedido.
Laura y yo habíamos visto una película en la cual los actores tenían sexo mientras viajaban, esto me éxito tanto que no pude disimularlo y Laura se dio cuenta de eso, yo en tono de broma le comente que a ver que día lo experimentábamos, ella que es una mujer recatada y solo comento que pasaría solo en mis sueños, lo cual solo lo tome como un simple no sin decir nada mas al respecto, yo sabia que la forma en como la educaron sus padres no le permitía hacer eso, aunque ya habíamos tenido cogido varias veces sin que sus padres se enteraran a ella siempre le repetían que el lugar para tener sexo era la cama, ningún otro lugar.

Unas semanas después se presento un viaje de negocios por 3 días a una playa de México que siempre me ha encantado visitar y decidí invitarla aún cuando sabía que sus padres no la iban a dejar ir, pero el intento le tenía que hacer. Mi sorpresa fue que ella me dijo que si me iba a acompañar pero que no comentara nada del viaje frente a sus papas ya que ella les había dicho que iba con sus amigas, cosa que me gusto un poco más y me encendió ya que estar a las escondidas es como disfrutar de algo prohibido.

El viaje iba a durar unas 5 horas en camión ya que no existían vuelos desde donde salíamos, la salida era en la noche y al día siguiente yo tenia que comenzar muy temprano por lo que no iba a ver a Laura en toda la mañana. A la hora de salida yo había llegado temprano e inmediatamente me subí al camión, no quería estar ahí cuando llegaran a dejar a Laura y sus papas me vieran en el mismo camión, me escondía cerrando las cortinas y solo asomándome por espacios pequeños para que no me fueran a cachar, eso me inquietaba y a la vez me emocionaba, sentía como la adrenalina recorría mi cuerpo y me calentaba hasta el punto de hacerme sudar, para fortuna cuando ella llego no dejaron pasar a sus papas a los andenes de salida por lo que sentí un pequeño alivio ya que no quería problemas.

Al llegar ella me comento que estaba tan nerviosa que sudaba por todos lados, inmediatamente tratando de bajar el nerviosismo le pregunte que si también estaba sudando de abajo y me contesto que si, que la tenía tan húmeda que ahorita entraría sin ningún esfuerzo cosa que hizo que mi pene se pusiera mas duro que la palanca de velocidades del camión. No pasaron más de 10 minutos cuando el chofer cerró la puerta de los pasajeros y la del camión y empezó a dar marcha. Notamos que solo estábamos cuatro personas en ese camión, nosotros dos.................

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 Orgia: Rebeca y Karla
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Esto que les voy a contar me pasó hace relativamente poco Estaba tocando en un bar de la ciudad de México y la noche estaba bastante apagada. Era Sábado y mitad de quincena, por lo que un panteón tenía más vida. Me toca abrir la noche en ese bar. Mi turno empieza a las 20:30 y termina a las 22.00 Hrs. Por lo regular somos dos los que tocamos, pero en esa ocasión mi compañero había avisado que no podría ir, así que, viendo la mortandad de la noche, decidí pedir un tekila doble, beberlo de un sorbo y comenzar con unas canciones románticas que les gustan mucho a las meseras del lugar, y que canto para ellas cuando no hay mucha gente.

Estaba como a la mitad del show, cuando entran al lugar un par de mujeres solas. Iban vestidas como para la disco, una con una minifalda bastante pronunciada y unas botas hasta las rodillas, con bastante plataforma, y una blusa que parecía se la habían dibujado en el cuerpo. La otra chica iba con un pantalón hasta la cadera, un top y un ombligo con un arete o piercing. Unas zapatillas abiertas con unas uñas bellamente pedicureadas. Una cabellera color rojo intenso remataban el atuendo. Como el lugar estaba prácticamente solo, las chicas quedaron en una mesa frente a mí. Al terminar la canción que interpretaba les di la bienvenida y les bromee un poco con la suerte que habían tenido al obtener una mesa de pista. Les dije que me llamaba Karlos y que estaba a sus órdenes y una de ellas, la de la minifalda, me dijo que si estaba a las órdenes de las dos. Risas. Me pide una canción de Arjona. Una que duela, me dice. Le canto "Realmente no estoy tan solo". Aplausos y me dice: "si te sabes la de ONE de U2 te podría dar un beso". Claro que me la sí. Empiezo a tocar la canciín y empieza a aplaudirme y a aullar. A partir de ese momento, no me dejaron de bombardear con peticiones. Al terminar con una canción me pregunta la pelirroja que qué estoy tomando. Le digo que tequila y me dice que soy "Karlos Negrete" en mención al charro cantor y bebedor irremediable de Tekila. Me invita uno doble y pide otro para ella. Sigo con el show. Sigo con las canciones dolorosas. Morí, Ojalá, Para vivir, Sin tu latido. Otro tequila, ahora yo lo invito. Termina mi turno. Me despido. Empiezo a desconectar la lira y cuando la estoy guardando se acerca la pelirroja. Me dice "oye, cantas muy bien" y me pregunta que a que hora voy a tocar otra vez. Le digo que ya terminó mi turno y que por ese día ya no toco más. Me dice que es una lástima, ya que ella y su amiga la estaban pasando muy bien y querían seguir escuchando ese tipo de música. Me pregunta que si tengo algún plan para.................

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 Cosas: Las cosas cambian
Enviado por webmaster el Lunes, 08 Noviembre, 2004
Relatos de orgias

Era una una noche de Agosto y hacía un calor insoportable Esa noche iban a venir a cenar a casa mi amiga Mercedes y su marido. Ya había terminado de cocinar y me había duchado, y mientras mi marido preparaba la mesa me estaba vistiendo. Cuando estaba sólo con mi tanga entró mi marido y me dio un fuerte beso mientras con sus manos empezaba a sobarme las tetas. Yo le dije que estuviera quieto que faltaba poco para que llegaran.

Efectivamente a los 5 minutos llamaron a la puerta y yo aún no había acabado de vestirme. Así que cogí rápidamente un vestido rojo muy corto y escotado y salimos a recibirlos.

Fue una sorpresa porque mi amiga debe tener unos 40 años como yo, y su marido era mucho más joven, guapo y fuerte. Me dio mucha envidia porque aunque mi marido no está nada mal, la verdad es que ese hombre era mucho más atractivo.

La cena estaba siendo muy divertida y quizá bebí más de la cuenta porque estaba muy animada y mi marido parecía preocupado y me miraba extrañado. Jorge, que es el nombre del marido de Mercedes, contaba historias muy divertidas y cuando las contaba me tocaba la mano a veces y otras me tocaba la pierna. Yo no le daba importancia pero seguro que a mi marido y a Mercedes no les hacía gracia.

- Voy a la cocina a traer otra botella de vino- dije.

- Espera que te ayudo- dijo Jorge al poco rato.

Yo estaba de puntillas intentando coger una botella, pero estaba en un estante muy alto y no llegaba. Mi sorpresa fue mayúscula cuando llegó Jorge y se puso detrás mío, empujándome y cogiendo la botella mientras con el otro brazo rodeaba mi cintura. Era una situación muy embarazosa e intentaba escapar pero él me cogía con fuerza. Entonces dejó la botella sobre una mesa que había al lado y mientras seguía rodeándome la cintura con un brazo, con la otra mano va y me toca una teta. Yo le di un codazo y me dejó de inmediato.

- ¿Se puede saber qué haces, asqueroso?- le dije con rabia.
- Pensaba que tú querrías- dijo Jorge.
- Pues no. Yo no soy de esas. Tengo un marido al que quiero y no tengo necesidad de ninguna aventura.
- ¡Vaya cabronazo que está hecho tu marido!- me dijo.

Yo le miré con odio y empezaba a ir hacia el comedor para decirle a mi amiga que mejor se marcharan cuando me paró y me dijo que conocía a mi marido del bar donde solía ir y que lo había visto con una rubia imponente muchos días besándose.

Yo estaba aturdida y no sabía si creerle, pero empecé a pensar que últimamente solía llegar a casa muy tarde y que a veces no quería hacer el amor por estar muy cansado.

Iba.................

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