Relatos eroticos
Registrate
Los mejores relatos
Envia Relatos
El buscador
Admin
 
Menu principaloem softwarediscount software
· Inicio
· Mi cuenta
· Administracion
· Salir

Secciones
· AvantGo
· Descargas
· FAQ
· Lista de miembros
· Noticias
· Recomiendanos
· Articulos
· Buscar
· Secciones
· Estadisticas
· Enviar relatos
· Temas
· Lo mas visto
· Enlaces

Lo mas erotico
font17bold

Visitantes
Actualmente hay 14 invitados y 0 miembros en línea.

Actualmente es un usuario anónimo. Puede registrarse aquí.


Esta es la categoria: Relatos diversos
Lista de relatos publicados en esta categoria.



Ver todos los artículos

 GALO Y SU PEQUEÑO TRAUMA
Enviado por webmaster el Miércoles, 29 Septiembre, 2004
Relatos diversos

Galo llevaba ya mas de tres años con su matrimonio, era un tipo joven al igual que su esposa. A pesar de llevar un buen matrimonio, a Galo siempre le inquietò el tamaño de su órgano sexual, más aún cuando escuchaba continuamente historias de esposas insatisfechas quienes buscaban los placeres no proveidos por su pareja en las mieles de la infidelidad...
Y es que acaso ¿el espejo le mentía a este pobre personaje?. No, no le mentía, su exiguo miembro a parte de ser excesivamente corto, tenía un diámetro muy pobre y escaso. Todas estas situaciones sumadas el hecho que la pareja no tenía hijos todavía, fueron formando un remolino negro y tormentoso en su cabeza hasta el punto de hacerlo maquinar un plan lleno de deseos obsesivos, reprimidos y perversos.

Galo concenciò a Lucrecia para que asistieran a una fiesta ofrecida por una casa de sauna y jakussi en las afueras de la ciudad. El dia de la fiesta, su esposa estaba radiante, con un vestido que permitia apreciar sus firmes muslos y realzaba lo abultado de sus senos. Antes de salir con ella, Galo compró algunas pastillas sedantes y las guardo en el bolsillo de su chaqueta.

Al transcurrir la fiesta, el delirante esposo puso atención en un tipo de tennis y pantaloneta quien no le quitaba los ojos a las piernas y al busto de su esposa; también pudo notar que ese desaliñado gordo se quedaba en una cabaña cercana a las piscinas.

Galo esperó pacientemente hasta casi medianoche y cuando vió que su esposa estaba algo "alegre" por el efecto del licor, sacó los sedantes y los mescló con la bebida. Acción después de la cual Lucrecia lucía más ebria de lo normal. Entonces la rodeó con su brazo y la llevó a una de las tantas habitaciones dispuestas para invitados, solo que ésta quedaba en la parte cercana a las piscinas. Puso a su esposa sobre la cama y la acomodó insinuantemente hacia la puerta abierta para luego esconderse atrás del ventanal principal.

Alrededor de las tres de la madrugada la fiesta llegó a su fin y el tipo de la cabaña pasó frente a la puerta, notando de reojo el cuerpo de Lucrecia tendido sobre la cama, la abertura de sus piernas permitía ver los tiernos calzoncitos. El fisgón sintió como la sangre se amontonó en la entrepierna. Pero prosiguió su camino. Solo pasaron unos pocos minutos y el hombre volvió entrando rápidamente, aseguarando a su paso la puerta de la habitación.

Se acercó a la esquisita mujer, quien para entonces balbuceaba solo palabras incoherentes debido a la mezla alcohol- sedantes, se quitó la pantaloneta y liberó su pene en erección. Con el crecido miembro golpeaba el rostro femenino una y otra vez.

Mientras tanto el demente marido desde su escondite observava la escena con su sangre bullente de ira y erotismo. No pudo más que despreciar su debil dotación sexual comparándola con la gran verga que ahora flagelaba la cara de su mujer.
Sus pensamientos se cortaron cuando el Rufián disparó el espeso y caliente liquido en la boca de Lucrecia, inundando su nariz y empapando sus pómulos. En un pestañear del alienado esposo, el tipo alcanzó a subir la falda hasta la altura de las caderas y desabotonó la blusa, quedando frente a los pechos redondos y blancos. Los apretó con sus manos, mientras mordisqueaba los negros pezones. Cuando sintió que su palo se enderezaba de nuevo, despojó a Lucrecia de sus calzoncitos color rosa y se los llevo a las narices jadeante. Abrió las piernas de ella y besó profundamente la fresca vagina, chupando su clitoris e introduciendo la lengua en las carnes húmedas.

Sudando copiosamente a causa de la exitación el hombre se levantó y alzó las piernas femeninas abrazándolas frente a sí. La penetró por la vágina con algo de dificultad, empujando el pene hasta el fondo al tiempo que ella lanzaba un debil gemido de dolor.

Empezó un fuerte vaivén que chocaba sus bolas peludas contra las ricas nalgas una y otra vez, hasta que un estremecimiento paulatino lo llevó a eyacular por segunda vez dentro de ella. Cansado y lleno de sudor dejo a la mujer en su antigua posición y salió a prisa acomodando su burda vestimenta y dejando la puerta cerrada.

Galo saliò del escondite perplejo y atónito... ¿Que habìa hecho?... Lo que miró a continuación lo dejó estupefacto...
Por las piernas de ella corría un hilo de sangre mezclada con la leche del gordo. No podia ser posible...Aquel inmundo hombre habia desvirgado a su esposa. Algo que el no pudo hacer con su verguita durante tres años de matrimonio...
Se sabe que Galo, su locura y su pequeño trauma fueron a parar a un hospital para enfermos mentales, mientras que Lucrecia necesitó un buen tratamiento sicológico para poder llevar su vida normal.




¿comentarios?

  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 El viaje a barcelona
Enviado por webmaster el Martes, 28 Septiembre, 2004
Relatos diversos

Este es un relato en honor de Anna (su nickname en el Chat). En más de una ocasión ella disfrutó de nuestros encuentros, espero que este relato también lo haga... Todo comenzó un jueves, poco antes de terminar mi dia de trabajo. Mi jefe, como siempre, me informa que debía viajar urgente el fin de semana (domingo) a Barcelona. Allá tendría que instalar a primera hora del Lunes un nuevo sistema para una pequeña empresa en formacion. En la tarde debería capacitar a los usuarios para regresar en el vuelo del día siguiente.

A mi mente vino un gran pensamiento...¡¡Nidia!! Ella era de Barcelona y por fin podría encontrarla en persona. Sería fantastico, al fin podríamos dar rienda suelta a todos nuestros encuentro virtuales. Siempre lo habiamos conversado en el Chat y solo la distancia lo habia impedido. Una gran frustracion se hiso presente ese mismo dia. Nuestra comunicación solo se habia limita a Chat. Por reserva, nunca nos habiamos enviados nuestros e-mail. Normalmente nos comunicabamos al medio día. Dada la hora supe que era difícil que se presentara, pero la esperanza era lo último que perdería. Como lo supuse, no se conectó. Ya era tarde, por lo que decidí intentarlo al día siguiente. La situación no cambio mucho y para el sabado la esperanza estaba hecha por tierra ... nada. El domingo partí muy frustrado, yo estaría en Barcelona y no podría conocer a Nidia.

Al costado del hotel donde me alojé, estaba un bar muy visitado. Dedicí pasar un rato para así dejar de pensar en Nidia. El día no estaba muy abrigado, por lo que pedí un cafe y me puse a mirar a las chicas que pasaban. Cuando cruzaba una con medidas excepcionales pensaba que podría ser Nidia. Pero como saberlo. La mesera me llevo el cafe. Sólo puse atención a esta chica minutos después, cuando llegó una pareja que se sentó en la mesa que estaba frente a mi. La mesera paso a preguntar que se servirian. Fue en ese momento cuando note que usaba una falda muy cortita y amplia. Al atender a la pareja, cayó un cuchara y ella se agachó a recojerla. Al hacer ese simple movimiento, aparecio un espectaculo que no me esperaba. Todo su precioso culo quedo frente a mi cara. Lo que intentaba cubrir esa faldita lo evitó el viento. Gracias a una rafaga tuve una vista espectacular de ese culo y esa diminuta prenda perdida en esa precisa gruta. Ella, antes de enderesarse, giró la cabeza y se dió cuenta de como la estaba observando. Sonrió dulcemente... yo quedé helado. Este juego siguió, cada vez servia a alguien proximo a mi, recojia cualquier cosa poniedo todo su culo para que lo observara. Como el viento estaba muy helado, todo el mundo comenzó a sentarse dentro del bar. Yo también decidí pasar el interior. Me senté en una mesa donde la penumbra me.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 Cómo hacer para averiguar?
Enviado por webmaster el Miércoles, 22 Septiembre, 2004
Relatos diversos

Shhh,,,, todavia no los escucho hablar ni mucho menos gemir,,,, en la habitacion de al lado esta mi mujer,,,, un hombre le esta haciendo masajes y yo se lo que va a intentar ese hombre,,, ella no sabe que estoy aquí, en la habitacion de al lado al dormitorio principal, la habitacion que es el estudio y donde tenemos el ordenador,,,, escribo despacio y todo mayusculas porque no quiero que mi mujer sepa que yo estoy aquí,,, shhh, oigo murmullos,,, estoy tratando que no se escuche el tac tac de mis dedos en el teclado,,,,

cuando el hombre llego intercambiamos algunas frases de cortesia y luego los deje solos,,, le dije a mi mujer que yo iba a dejarlos solos porque tenia que buscar unos repuestos para el auto,,, que no se preocuparan por mi tardanza y sali marcando el paso y haciendo sonar las llaves en la puerta principal de nuestra casa,,,, pero luego de unos minutos entre por la puerta de servicio por la que puedo ingresar directamente aquí,,, al estudio,,,, creo que no me escucharon,,,

oigo unos susurros,,,, estan hablando de algo pero no alcanzo a escuchar que dicen,,,, el hombre es masajista de profesion y yo lo contacte,,,, aprovechando que ella se venia quejando de fuertes dolores lumbares,,, quiero saber si mi mujer es capaz de calentarse con otro hombre,,,, escucho como si fueran unos gemidos contenidos,,, creo que de ella,,,, sera que ya se esta poniendo caliente??,,, Como estara ella? Se habra sacado toda la ropa interior ? Ay, quisiera saber,,, estara desnuda ? Y el tipo, como le estara haciendo los masajes ? La recorrera toda ?? Ahora los gemidos son un poco mas fuertes,,,, si, me parece que le esta haciendo muy buenos masajes el tipo,,, incluso me parece escuchar el rozar de las manos,,, habra usado crema o aceite ?? Supongo que si, que alguna de esas cosas se usan,,,, y estara boca abajo o boca arriba ??

Mmm, me parece que esta pasando algo,,,, ay mi dios se me esta parando la picha,,, seguro que la convencio de sacarse la ropita,,,, y esta tan buena mi mujer,,, lastima que sea tan puritana para la cama,,,, que eso yo no lo hago que aquello tampoco,,,, y ahora seguro que el tipo la tiene en pelotas sobre la cama y se esta dando el gusto de mirarle a mi mujer todo, hasta el pocito de la cola le debe estar mirando,,,, uyyyy, esta gimiendo, estoy escuchando unos gemidos, si son gemidos y de mi mujer,,,, que le estara haciendo ese tipo ? Seguro le esta metiendo manos,,,, o dedos o que se yo,,,, nunca la escuche gemir así, tan fuerte,,,, no se la estara clavando, no ? ,,,, capaz que se la esta cogiendo el muy cabron,,,, uy, ahora grita, casi,,,,, ahgf, ayggg, escucho, casi a voz.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 El Brillo de las espadas H (Guerreras mágicas Hentai).
Enviado por webmaster el Martes, 21 Septiembre, 2004
Relatos diversos

Anahi, Romina y Elizabeth, estaban buscando a Francisco, porque necesitaban que sus espadas fueran recargadas con energia, ya que ne la ultima batalla, se habian descargado completamente. -Anahi, que podemos hacer, si las espadas no tienen energia, no podremos continuar con nuestra lucha por salvar a Zefiro.- pregunto Romina-Solo nos queda un recurso chicas...- explico Anahi- donar parte de nuestra energia eterna para que tengamos algo con que defendernos...--Como lo haremos- pregunto Elizabeth-Francisco me explico como hacerlo, me lo hizo paso por paso, pero es algo que nos dejara muy agotadas por unos minutos, ademas, si no lo hacemos como se debe, podriamos sufrir una hemorragia--Me espantas Anahi!-exclamo Elizabeth- pues que demonios nos vas a hacer?--Desnudense...-dijo Anahi, comenzando a desnudarse ella primero.-Estas loca???- yo no voy a desnudarme aqui en medio de no se donde- reclamo Elizabeth- que tal si viene alguien y me ve?--Haz lo que quieras, Elizabeth- respondio Anahi sin prestarle atencion y mirando que Romina ya estaba desnudandose, igual que ella.

Tenia un poco de temor, pero tambien confiaba en su amiga y sabia que no se hubiera referido a Francisco si no fuera verdad.Elizabeth, al ver a sus amigas desnudas, se sintio como el patito feo, asi que comenzo a desnudarse.-Es necesario que me quite toda la ropa Anahi?-Anahi no contesto y se dirigio a Romina-Quiero que observes con atencion lo que voy a hacer, para que la proxima vez tu lo hagas sin riesgos , de acuerdo?--Esta bien-contesto Romina Anahi le quito las pantalestas y el brassiere y comenzo a acariciarle los senos y las piernas a su amiga. Romina sintio que debia dejarse llevar y en un momento se excito, al sentir las manos de su amiga recorriendo su cuerpo de arriba a abajo.

Anahi miraba entre las piernas de Romina, como si buscara algo, para saber cual era el momento preciso. Elizabeth solo refunfunaba atenta a lo que sucedia.-Eso es lesbianismo Anahi!-Anahi y Romina trataban de no escucharla, concentrandose en las sensaciones, aunque fuera muy tecnicamente, Anahi estaba disfrutando acariciar a su amiga y Romina permanecia con los ojos cerrados dando ligeros gemidos, que indicaban a Anahi que lo estaba haciendo bien.Pero el limite de Romina fue descubierto cuando Anahi dejo resbalar su mano por los muslos de su amiga y la acaricio mas profundamente, primero tocando ligeramente los vellos y luego dejando resbalar un dedo por la entrada de la vagina de su amiga. -OOOOOOHHHHHHHH!--Es el momento!- Se preparo Anahi y tomo la espada de Romina luego la acerco hasta esa humeda entrada -Anahi NO!- grito Elizabeth, tratando de evitar que Romina fura penetrada por la espada, pero Anahi se deshizo de ella con una llave, lanzandola por los aires y dejandola muy lastimada.Luego, tomo la espada y comenzo a lamer el mango sin dejar de poner la mano en la vagina de Romina, hasta que sintio que ya estaba muy humeda y sus gemidos eran.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
 ALGUIEN
Enviado por webmaster el Jueves, 16 Septiembre, 2004
Relatos diversos

No recuerdo la fecha, pero en una ocasión que fuimos a una boda al Estado de Morelos, la cual comenzó al medio día, mi esposa y yo comenzamos a tomar desde muy temprano
Y así fue transcurriendo el tiempo
ya como a las 10 de la noche nos retiramos, fue una fiesta muy alegre, no creí que estábamos tan tomados yo me sentía alegre pero no estaba mal al igual que mi esposa o al menos eso yo creí, así es que pedí el carro y nos venimos al D. F., cuando íbamos en la carretera nos comenzamos a besar y acariciar subiendo de tono las caricias, comencé a tocarle los senos y ella a tocarme entre las piernas, en un momento dado ya le había bajado la parte de arriba del vestido, ella me abrió la bragueta del pantalón y comenzó a tocarme y besarme el pené, yo por mi parte ya le había quitado los calzones y comencé a tocarla y a meter un dedo por su vagina, estábamos muy excitados y hubiéramos hecho el amor ahí mismo pero por temor a un asalto no me detuve

Ya para esto se había quitado por completo el vestido y estaba desnuda yo la veía y me parecía la mas hermosa con unas piernas muy bien torneadas que siempre me han gustado mucho, de pronto ella comenzó a sentirse mal y se recostó en el asiento, yo abrí desde mi lugar su ventana para que le entrara aire, al poco rato ella se quedo profundamente dormida, yo seguía acariciándola y tocándola por todas partes, ella no respondía a mis caricias estaba perdida, yo le hablaba y como si no lo hiciera, al llegar por Topilejo no se porque pero baje mucho la velocidad del carro y en mi mente comencé a imaginarme que me gustaría que alguien viera desnuda a mi esposa ya que me parecía que así como estaba se veía muy hermosa.

Ya casi para salir del pueblo, estaba sentado sobre una pequeña barda una persona, así es que me acerque a esta persona, la cual resulto ser un muchacho pueblerino, pare el carro y baje la ventana de mi esposa, le llame y el se acerco, cuando estaba parado junto al carro, se agacho y le pregunte que si no le gustaba mi esposa, el la vio y no dijo nada, pero se hecho a correr hacia una calle, arranque el carro y me fui muy despacio pensando que ojala me encontrara a otra persona y que ese alguien a parte de ver tocara a mi esposa, este hecho me hacia sentir muy excitado, de repente alguien estaba parado junto a mi ventana, yo pare el carro y baje mi ventana era una persona que no recuerdo muy bien, pero era alto, delgado, se agacho y yo le dije (refiriéndome a mi esposa que seguía completamente desnuda) que si le gustaba, el lo afirmo con la cabeza, yo voltee hacia mi.................

¿comentarios?

Leer más...  Enviar esta historia a un amigo Versión imprimible 
<< 1 10 14 15 16 17 18 19 >>

 


Relatos hispanos, tu web de relatos eroticos
Esta pagina esta optimizada para ser vista bajo una resoluccion de 1024x768 o 1280x1024.
eXTReMe Tracker
Page created in 0.34164690971375 seconds.
botname Other