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Esta es la categoria: Relatos de fetichismo Lista de relatos publicados en esta categoria.
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Entré en el cuarto de ropas y vi que sobre las cuerdas se hallaban tres de sus pantys colgados pero ya secos. Sin pensarlo dos veces, tomé unos, bajé mis pantalones y cubriéndome el pene con ellos comencé a masturbarme lo cual no tardó mucho por el grado de excitación que tenía.
Soy un hombre normal en cuanto a mi vida sexual y cotidiana pero desde muy temprana edad y no sé por qué, he desarrollado un fetichismo obsesivo por la ropa interior de mujer.
He llegado a buscar la forma de robar a una mujer sus panties y lo he logrado, incluso aún con su olor y sabor al cuerpo de la propietaria. Esta es una de esas historias:
En una ocasión fui de visita a casa de un hermano que vive en otra ciudad y nos sentamos con él y su esposa a departir una agradable tertulia acompañada de unos buenos tequilas.
Su esposa se encontraba vestida con una falda algo corta y bien ceñida al cuerpo, delineando un bello y contorneado trasero el cual siempre me gustó.
En el sitio donde nos hallábamos había tres sillas tipo playeras con una mesa de cristal transparente en el centro, sobre la cual había puesto un delicado mantel que no alcanzaba a cubrirla por completo, razón por la cual ella que estaba sentada casi en frente mío quedaba ofreciéndome en determinados momentos una vista inigualable de su tesoro, cubierto por unos panties de lycra blancos con encajes en los bordes y cuya textura dejaba entrever cierta transparencia que dibujaba parte de su feminidad.
Entre tequila y tequila ella se levantaba a traer zumo de limón o algo para comer y ese momento era realmente glorioso porque por lo ceñido de su falda se le subía hasta un punto que era inevitable ver con mayor claridad aquel hermoso panorama, contando con la fortuna de que mi hermano al estar sentado a su lado no se percataba de lo sucedido en ningún momento, situación que yo pude manejar tratando con gran esfuerzo de no dejar notar las fijaciones de mis miradas, que casi la penetraban.
Solo les cuento que fueron bastantes los momentos tortuosos porque ante aquella visión mi pene se encontraba al máximo; estaba tan lubricado por tantas erecciones, que los fluidos preseminales me alcanzaban ya a pasar mis pantalones, lo que no me preocupaba porque en mi posición nadie alcanzaba a notarlo.
En alguna de las levantadas de mi concuñada, la miré de manera tan descarada ya que los tragos estaban bastante subidos (especialmente en mi hermano), que se dio plena cuenta de ello y mi sorpresa fue que en lugar de taparse o hacer defensa de su pudor, abrió un poco más de la cuenta las piernas y se levantó entrando a la cocina la cual estaba separada del lugar donde estábamos por una puerta de correr con cristal templado. Mi sorpresa llegó al extremo cuando ella junto al lavaplatos dándole la.................
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Me dirigí al cesto de la ropa sucia y busqué, encontré un bonito tanga rojo con un dibujito de piolín en la parte delantera, me lo acerqué a la nariz, inspiré fuerte, me penetró hasta el cerebro ese fuerte olor al dulce conejito de mi prima que hizo que mi cuerpo entero se estremeciera de placer.
Hola, mi segundo relato, je je aunque claro está no es la continuación del anterior ya que no se ha producido aún... pero bueno me dispongo a contar otra situación que me pasó no hace mucho, tal vez ya un poco porque últimamente estoy falto de cariño y algo salidorro, cosa que yo casi nunca he estado (no penséis demasiado mal chicas :P ).
Bueno hará un mes o cosa así viaje a Málaga para verme con unos amigos, ya que ellos están estudiando allí. El caso que allí tengo familia, primas, y llevaba ya un par de años sin verlos, y la verdad tenía que pasarme al menos para verlas un día. Así que eso hice, me fui una tarde después de comer con mis amigos cogí el autobús y fui a casa de mi tía. Allí me recibieron con sorpresa, aunque ya llamé la noche anterior para decir que estaba en la ciudad. Y me reencontré con mis dos primas, una la mayor con veintidós años, morena, un buen cuerpecito y no muchas tetas. Y la otra más bajita bastante guapa de cara y algo más de delantera.
Estuve con ellas hablando de como nos iba la vida y tal y nos pusimos a ver una peli. Yo me quedé mirando a mi prima , la mas bajita, y por un momento no se porqué vino a mi la imagen de ella en sujetador. Ya que hará dos o tres años, siempre que iba a la ciudad a verlas, muchas veces íbamos de compras. Y como en aquellos tiempos yo tendría unos 15 ó 16 años y estaba con las hormonas revueltas, siempre intentaba mirar a través de un probador a alguna muchacha cambiándose. Y una vez que vi a una chica descuidada que se dejó un poco abierto la cortina de un probador, y vi de espalda como se quitaba una camiseta y se daba un cuarto de vuelta, dejando el perfil de un buen par de tetas no muy grandes, normalitas pero bien firmes, yo me quedé un poco mirando como un bobo, hasta que me di cuenta que era mi prima!, entonces no se entre vergüenza y miedo de que me pillara aparté la cara y me fui a dar una vuelta por la tienda. El caso es que aquello me excitó bastante, y ahora que la estaba viendo, otra vez, más hecha una mujer e imaginando cosas... Pero bueno era mi prima así que aparté eso de mi mente y continué viendo la película.
Al rato ya cuando acabo la película, mis primas se tenían que ir, yo como aún no.................
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Me convenció para salir prometiendo que me llevaría a casa pronto, pero a donde fuimos fue a la suya, donde me sometió, haciendo de mi lo que quiso. Hola mi nombre es Jesi, hace poco escribí un relato sobre lo que me pasó en una discoteca con un chico que allí conocí, os animo a leerlo, ya que así sabréis como conocí a Dony y lo que me llevo a pasar todas mis vacaciones con él. El relato se llama la discoteca, este que estoy empezando aun no tiene nombre. Como dije antes mi nombre es Jesi, ahora tengo 21 años, pero cuando sucedió esta historia tenia 17. No he cambiado mucho desde entonces, físicamente al menos, soy una chica rubia, de pelo largo y rizado, ojos oscuros, ni muy alta ni muy baja, 1,67 mas o menos, delgada, mi familia opina que demasiado delgada, incluso mi madre ha pensado alguna vez que soy anoréxica, pero os aseguro que no lo soy, simplemente no engordo, mi cuerpo no esta muy desarrollado, a pesar de que mi culito es muy bonito, yo opino que es lo mejor de mi cuerpo, es respingón y duro, así que se muy bien donde miran los chicos cuando paso. Mis pechos son pequeños, pero eso sí, están bien firmes, tanto que a menudo salgo a la calle sin sujetador. Del resto de mi fisonomía estoy muy orgullosa, tengo un rostro bastante aniñado y bonito, y tengo bastante éxito entre los chicos, aunque me este mal el decirlo. Bien, como ya sabéis conocí a un chico llamado Dony, nos lo pasamos muy bien en la discoteca pero lo mejor estaba por llegar ya que al día siguiente quedamos otra vez para tomar algo, era domingo por la tarde, yo tenia permiso para llegar tarde porque mis padres pensaban que había salido con mi vecina, lo cual no era del todo mentira, yo salí de casa con ella pero luego ella se fue con uno de los chicos de la discoteca y yo me quede con el otro, con Dony, eran tres los amigos que nos presentaron, pero mi vecina quedo con uno y yo con Dony, así que sobraba uno, o eso me creía yo. La tarde del domingo transcurrió de manera normal, tomamos unas copas y charlamos animadamente, casi como si lo del sábado no hubiese pasado. A las once de la noche mas o menos yo ya iba algo mareada, mientras que Dony aun estaba muy entero y fue él quien me propuso ir a su casa, a mi no me pareció buena idea porque mis padres me esperaban a las dos como muy tarde pero como Dony me prometió que él mismo me llevaría a casa antes de las dos accedí y nos fuimos a su piso. Una vez allí él me sirvió otra copa, la cual no hizo sino acrecentar mi mareo lo que a su vez sirvió para que antes de que me enterase estuviésemos ahí con nuestros labios.................
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Una pareja de mujeres bisexuales decide adoptarme como el padre su prole. Concientes de que no es conveniente que los niños crezcan sin una imagen masculina, deciden formar una familia con un hombre.
Algunos hombres creerán que soy un afortunado. Pero en los proximos relatos, les iré demostrando que eso no es tan así. Sobre todo cuando las dos tienen costumbres sadícas en la cama
Pero, por ahora, les presento la historia de la vez que me conocí con Mariana, la pareja de Juana, mi gran amiga.
Años de conocerme, llevaron a Juana a que me elijan para ser el macho de la familia. Disfruten esto, volveré
Juana era una mujer de 24 años que conocí haciendo el ingreso a la universidad. Era una chica muy atractiva pero en esos momentos yo estaba de novio y no reparaba demasiado en otras mujeres. Y, por otra parte, creía que yo no calzaba en su gusto. Tengo mi atractivo y cierto sex appeal que me ha permitido ganarme a unas buenas mujeres. Pero Juana, desde el vamos, era distinta. Le gustaban los gordos. Nada de morridos. En una ocasión conoce al “gordo de la clase” de mi secundario y se volvió loca al verlo. Le fascinaban los hombres con flotadores incorporados.
Y en esos tiempos yo tenía cierto apego a la fidelidad y a la monogamia, me prometí serle fiel a mi novia. Hubo una sola mujer que me volvió loco desde que estaba con Camila, mi entonces novia. Ella era Mariana, la amiga de Juana. Estaba buena, tenía una REPUTA-ción bastante baja. Mi amiga me contaba lo puta que era y como le encantaba coger. Para Pascuas, salimos los tres, ya que mi novia se había ido a la playa con los padres. Y bien, fuimos a bailar y yo me quedé a solas con Mariana y traté de comerle la boca y me sentí como un pelotudo de no lograrlo. Sobre todo porque uno de los tipos que se la comió era bastante fulero y bueno, me fui algo bajoneado porque una cosa es perder contra un campeón pero por amor de Dios QUE DEPRIMENTE ES PERDER CON SACACHISPAS !!!!
En fin, todos tenemos revanchas. La mía fue unos seis meses más tarde para el cumpleaños de Juana. Arreglé todo para que Camila no supiera a donde iba y me dispuse a ir a festejar el cumpleaños de Juana por la zona de San Martín. Me había arreglado de una manera peculiar, sabía que el look neo-glam (onda The Strokes) le encantaba a esta guachita. Me pusé un pantalón cargo negro de poliéster, una camisa de cuello amplio (muy setentosa) y una corbata roja. Pero ese día hacía frío así que me puse un sobretodo negro simil al de Neo en The Matrix. Las chicas tardaron en llegar pero finalmente vinieron y estaban muy bien producidas. Mariana tenía un escote que dejaba en evidencias esas terribles tetas.................
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Relato fetichista Espero que les guste.
Estaba en la cocina, preparando la cena, esperando que llegara Pedro de trabajar. Estaba deseando verle porque me había llamado y me había dicho que le habían ascendido en la oficina. Entonces oí la puerta que se abría.
- ¡Hola cielo! – grité desde la cocina – Espero que no vengas muy cansado, estoy preparando una cena especial y espero que me des un buen postre.
- Eh, Pedroa! Hola, vengo con una visita.
- Eh? – Salí de la cocina limpiándome las manos en un paño de cocina
Cuando salí de la cocina, casi me desmayo. Pedro estaba con el Sr. Alvarez, mi jefe. Para el que no lo sepa de otro relato, soy secretaria.
- Pero... Sr Alvarez, que hace usted aquí – dije nerviosa, echando una severa mirada a Pedro
- Bueno, verás, necesito la llave del archivo de las carpetas de la auditoría, y la única copia la tienes tú,,, y como mañana es sábado, por no hacerte ir a la oficina, no he tenido mas remedio que venir a molestarte... Espero que no demasiado, de verdad.
- Claro que no –dijo Pedro rápidamente – verdad que no, Pedroa?
- No, claro que no – yo estaba super nerviosa, además iba vestida... pues de sport, con unos vaqueros anchos y una camiseta amplia blanca, en zapatillas de estar por casa.. Notaba que Pedro se percataba de lo mal que lo estaba pasando por tan inesperada visita.
- No se preocupe Sr. Alvarez... se la doy ahora mismo. - Fui a nuestro dormitorio y volví con la llave en cuestión.
- Pedroa, por favor, se amable e invita a tu jefe a tomar lo que le apetezca.. A mí sírveme un whisky con hielo... voy a dejar esta caja en nuestro dormitorio y vuelvo.
Miré a Pedro casi con odio, mientras veía como desaparecía por la puerta de nuestro dormitorio con una sonrisa malévola.
- Que le apetece? Pedro no aceptará un nada por respuesta.
- Err.. bueno, otro whisky.
Pedro volvió al salón, y se sentó junto a mi jefe en el sofá, mientras yo preparaba las bebidas.
- Así que este fin de semana le toca trabajar...- oí a Pedro que iniciaba una conversación
- Pues sí, hay que cerrar el balance y preparar el informe trimestral.. un fastidio. Pero por favor, hablémonos de tú, de acuerdo?
Volví con las bebidas y me senté en una silla al lado de Pedro y enfrente de mi jefe. Continuamos charlando un buen rato.. se acabó el primer whisky. Pedro se apresuró a decir:
- Pedroa, sírvenos otro.. además, me parece que le estas faltando un poco el respeto a tu jefe...
- ¿Eh? ¿Porque?
- Bueno, nosotros dos estamos formales con traje y corbata .. y tu con esos vaqueros... Anda, ve al cuarto y antes de servirnos las copas pruébate lo que te he regalado.. Te.................
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