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Esta es la categoria: Relatos genericos
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 Tom, las chicas y yo.
Enviado por Anonymous el Miércoles, 04 Enero, 2006
Relatos genericos

Cuando el partido finalmente terminó, me llamó mucho la atención recibir una invitación de Carola, la capitana de la barra de cheerleaders, para que fuera directamente a su casa a visitarla.

Obviamente su invitación me sorprendió porque todos los chavos estamos siempre mirándola y pensando en ella. Es super bonita de cuerpo y cara pero casi nunca platicamos y yo apenas si la conocía mas que de vista. Eso si he fantaseado mucho con ella pero también con muchas otras chicas que animan los partidos, principalmente cuando jugamos con equipos de afuera. En realidad soy super caliente pero a penas veo una niña bonita me pongo super nervioso y si me habla siento el corazón como saliéndose de mi pecho. Invitaciones así claro no se rechazan y le dije que me duchaba super rápido y que nos encontrábamos en su casa, total yo sabía donde esta chava vivía, a solo tres bloques del estadio. Carola, mirándome con sus preciosos ojos marrones, me dijo que quería que la visitara así como estaba, con el uniforme del equipo aunque estuviera todo sucio y traspirado.

Le mostré como tenía la camiseta con el número 11 pegado al cuerpo porque siendo delantero había estado corriendo como salvaje todos los 50 minutos del último tiempo. Carola sólo dijo que así me quería como el buen goleador que era y no todo "limpiecito" como bebe recién nacido. Incluso, ya de camino a su casa, la diabla de Carola me hizo correr todos los tres largos bloques sólo para probarle que energías todavía me sobraban. Al llegar le pedí un vaso de agua pero la arrogante chica me dijo que tomara directamente de la manguera, lo que hice porque la verdad es que me moría de sed. Como no había nadie en su casa me imaginé que la chava tal vez me quería para que la brincara pero al llegar a su cuarto me dijo que tenía que probarme que si la respetaba porque ella conocía como éramos los chavos y lo que queríamos.
Entonces llevando su mirada hacia mis shorts me preguntó si llevaba protectores debajo porque los contornos se le hacían bien raros. Le contesté que si porque obviamente nunca se sabía en que área podía aterrizar el balón. Riéndose entonces me dijo "te lo cuidas mucho, verdad". Antes que pudiera responderle, agregó "pero aquí no necesitas toda esa protección, así que desvístete y enséñame lo que te hace sentir tan orgulloso". Me quise acercar a ella para abrazarla pero la caprichosa chava, apartándose bruscamente me dijo que si no le obedecía que simplemente mejor me fuera y ya no volviera mas.
Como estaba y todavía estoy super caliente por esta chava me saqué el uniforme, quedando solo con los protectores. Carolina mirándome de arriba a bajo me dijo "si es cierto, te pongo un 10, pero he visto otros chavos tan bien hechos como tu, y luego lo tienen como de juguete". Luego agregó, clavando su mirada directamente en los protectores "y te advierto que si lo tienes como de juguete mejor te vas por donde entraste". Ese no es para mi problema porque gracias a Dios estoy bien dotado pero claro, de todas manera, me sentí bien molesto con la chava . Con todo me los saqué para mostrarle que si la quería y que soy bien macho y que no le tengo miedo a ninguna cabrona. Al bajar la vista Carolina dijo sonriendo, "en realidad tienes bastante que proteger". "Que milagro", agregó, "que no te lo rebanaron al nacer, ya que últimamente casi no quedan chavos que lo traigan completo".
Nota: Gracias al usuario anonimo que lo ha enviado.

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 Hetero: Viaje fructífero
Enviado por webmaster el Jueves, 27 Enero, 2005
Relatos genericos

Debo confesar que sin ser un empedernido usuario de las páginas de relatos eróticos o sexuales, representan para mi una ventana interesante a la diversión y a la exploración de las diferentes formas que tiene la gente para sacar sus fantasías a la luz y en otras ocasiones, como esta, de contar situaciones, donde el deseo, la lujuria y el sexo están como actor principal en sus vidas. ¡Que viva el buen sexo!

Voy a empezar intentando describir de la mejor manera los dos personajes principales
de esta historia. Somos de Colombia. Los llamaremos Ricardo (yo) y Estela (Ella).
Empecemos por describirla; Estela es una mujer de tez morena acanelada, con un
brillo intenso en sus ojos y con unos labios que invitan al juego sexual, con
carnes firmes y torneadas, de unos 1.65 metros de estatura, de pelo negro azabache
lo mismo que sus ojos, con unas tetas no muy grandes, pero turgentes y altivas,
con un culo paradito y redondo, sostenido por unas piernas firmes y tersas. De
mi parte, mido aproximadamente 1.70 de estatura, 29 años, de tez morena
y cuerpo digamos semiatlético, para no osar de sobrado, debo decir, que
no pocas me miran con ojos de lujuria y que tengo una mirada que llaman "inquietante" que
se convierte a la hora de la conquista en una muy buena arma. Ambos somos casados.

Ahora sí, al punto. Por razones económicas me encuentro trabajando
en una ciudad distinta a la que vive mi familia nuclear (esposa e hijos), razón
por la cual cuando el trabajo me lo permite me desplazo a visitarlos. Fue en
uno de esos viajes cuando conocí a Estela. Llegué un poco atrasado
a la terminal de transporte de donde debía tomar el bus que me llevaría
a visitar a mi familia; esta circunstancia hizo que, como no tenía reservas
de pasajes, aceptara irme en el único puesto que había; el último
de la parte trasera del bus, por lo que debí atravesar totalmente el
bus al subirme a buscar mi puesto asignado. En la mitad del recorrido hasta
mi silla, estaba esa morena hermosa sentada y a su lado una señora avanzada
en edad. Debo decir que desde que puse mi primer píe en el bus sentí que
alguien me estaba mirando y cuando llegué hasta la mitad del mismo supe
que era ella; ya toda mi sensualidad y sexualidad estaba encendida de tal forma
que cuando nuestras miradas se cruzaron sentí la sensación de
querer estar a su lado besándola, acariciándola y luego supe
que ella sintió algo parecido.

Pero no había caso, el sitio a su lado estaba ocupado y era por su mamá,
supuse en ese momento. Transcurrió.................

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 La puta: de Norma
Enviado por webmaster el Jueves, 27 Enero, 2005
Relatos genericos

Hola que tal, me llamo Juan, tengo 20 años. Bueno son del Edo. de Guanajuato, les contaré la historia de como me cogi a una de mis mejores amigas

Ella se lla ma Norma tiene 19 años, aquí donde yo vivo se dio a
conocer como una puta, ya que mis amigos y yo tuvimos la suerte de ver como un
amigo le quitava la virginidad, en esa ocasión ella llego toda adolorida
y me mostró (a mi y a mi hermano, el cuál también se la
folló) toda la camisa y calzón llenos de sangre. Son un hombre
mas o menos moreno de 1.70, pelo color negro, y ojos negros, a decir verdad soy
algo guapo ya que he podido tener mujeres hermosas a milado, llevó una
vida social muy activa a pesar de que estuió fuera, me encanta hacer fiestas
a las que acudé media ciudad (amigos y amigas igual de parranderos que
uno). En esas fiestas platicaba con mi amiga Norma, despuaés de calentarla
disiendole cosas eróticas, le metiá unos fajjes de aquellos. En
una ocasión, ella acudió a una fiesta a la que supuestamente hibamos
a ir 2 amigas incluyendola a ella un amigo y yo, asistimos todos asistimos exepto
que una de mis amigas no pudo ir lo cuál quedamos ella y nosotros dos,
empesamos a beber unas cuantas cervezas, y yo emepece a tocar la guitarra, pero
al tocarla puede percatarme que ella se mordió los labios y me miraba
el pantalón dirijiendo su miradá a mi verga, decidi que mi otro
compañero la empezará a tocar, pero como el no sabe le enseñe
rapidamente una cación muy sencilla. Mi amigo empezó a tocar y
le dije a Norma que nos bailará ella ya estaba un poco mariada, y me dijo
que yo lo hiciera, alo cuál mi amigo dijo, -no mejor enseñale como
se hace una Rusa-, ella me dijo que como era eso y yo le dije que me teniá que
sacar la verga e introducirla en su blusa y que con sus tetas me tendria que
masturbar, me dijo que lo hiciera a lo cuál me quede un poco sacado de
onda (a pesar de que tiene fama de puta), yo que traia unas ganas de cojermela,
prosedi a sacarmela y la introduje en su blusa a lo cuál le dije que con
sus manos apretara su teta contra mi verga, mi compañero seguia tocando
y nos estaba observando, el nada tonto dijo voy al baño, cuando cerró la
puerta me levante y ella masajeaba mi verga con su mano mientras yo la besaba,
era tanto la calentura que meti mi mano a su vagina y la empece a masturbar elle
gemia mucho, de pronto me di cuenta que mi amigo estaba como a un metro observandonos
a lo cual los 2 nos separamos.

MI amigo agarró la onda y se despidió de nosotros, después,
le dije que si nos subiamos a uno de los carros de los que estabanahí,
seguimos fajandonos, cuando yo le dije hoy te cojeré. Ella se puso como
loca y empezo a besarme todo el cuerpo, yo le mamaba sus ricas tetas, y procedi
a mamarle su vagina a lo cuál ella dijo -no, quiero que los 2 lo hagamos
mutuamente-, entonces yo la agarré y practicamos el tan conocido 69,,
ella estaba muy mojada, como sus nalgas me quedaban cercas empece a meterme
mi dedo en su ano, mientras seguiamos practicandonos sexo oral mutuamente,
ella de repente se paro sobre mi y con su mano agarró mi pito y lo quizo
introducir dentro de su vagina a lo cuál le dije que esperará,
la agarre y le segui practicando sexo oral a su vagina mientras introduciá uno,
luego dos, tres, y al final solo consegui introducir cuatro, ya que noté que
le doliá, la pare y se la empece a meter estabamos bien calientes ella
insistiá en cambiar de posición a cada momento, a lo cual, yo
le dije que nos bajaramos del carro, ya una vez afuerá, la puse recargada
a una silla con sus dos manos, y sus dos pies en el suelo (osea que estaba
parada) empece a cogermela de nuevo a lo cua´l me imaginó que
la posición le agradaba tanto, que empezó a gemir como perra
en celo, gritaba tanto, que le tuve que tapar la boca, al momento de que me
hiba a venir, lo cual tenia pensado hacerlo sobre su espalda cola, ella se
dió la vuelta y me la mamo y se trago toda mi leche.

A la fecha ya no la he visto porque creó que se caso y como no si siempre
pensaba en sexo.












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 HEtero: Perrita de Luis
Enviado por webmaster el Jueves, 13 Enero, 2005
Relatos genericos

Bueno me llamo Cristina y soy aficionada a leer relatos eróticos. Me gusta mucho el sexo y probar todo tipo de experiencias. Intentaré relataros la última de la manera más excitante y buena posible.


Iba yo a casa de un amigo para hacer unos deberes juntos. Siempre me había parecido muy atractivo pero solo le veía como un buen amigo aunque muchas veces me sorprendía a mi misma fantaseando con él.
Me puse un vestido ajustadito de los que más me favorecían.
Resaltando especialmente mis piernas y mi trasero pues siempre me han dicho
que eso y la cara son las partes más bonitas de mi cuerpo.

Al llegar a su casa me abrió su hermana diciéndome que me pasara
a su habitación. Había llegado un poco antes de lo previsto con
la idea de tener tiempo libre después. Llamé a la puerta pero
no contestó así que entré de sopetón.

Cual fue mi sorpresa al pillarle delante del ordenador viendo una película
porno y acariciándose suavemente la polla que había sacado de
sus pantalones. Solo con vérsela,notarle tan excitado me sentí húmeda
y con ganas de sentirme penetrada por esa maravilla de polla que tiene. Unos
20 cm. mínimo tal vez alguno más.

Al oírme se sobresaltó. Su cara mostró por un momento
vergüenza e intentó vestirse a toda prisa y apagarlo todo. Pero
en cuanto le vi las intenciones me coloqué cerca de él y le dije.

No te preocupes continúa. No quiero aguarte la fiesta. Y así de
paso me dejas ver la peli que en casa no puedo hacerlo.

Sorprendido se quedó un poco sin saber como reaccionar y por un momento
yo también me sentí extraña. No suelo lanzarme pero sabía
que esta vez si quería cumplir mis perversos deseos tenía que
dar el paso.

Encendí el monitor. La película mostraba una escena en la que
una chica era penetrada a 4 patas por un hombre mayor que ella.

Sentí mi deseo crecer, mi tanga más húmeda, mis pezones
se endurecieron.

É
l debió de notarlo pues me los miro de reojo. En su mirada pude advertir
la lujuria.

Sin pensarlo más llevé mi mano hasta su polla y comencé a
masturbarle.

Se dejaba hacer. Le notaba disfrutar mogollón y eso a mí me ponía
muy susy.

Cuando sentí que estaba a punto de venirse me arrodillé entre
sus piernas y se la lamí. Pasando mi lengua lentamente por todos los
rincones, poniendo especial atención a la punta pues noté que
en esa zona él era muy sensible y no podía apenas contenerse.

Me la metí en la boca se la chupé un buen rato pero sin dejarle
tener un orgasmo.

Después me giré y me puse a 4 patas sobre el suelo con las piernas
bien abiertas para que pudiera vérmelo todo.

Ya sabía que eras una puta. Tarde o temprano iba a follarte. (Me dijo).

Diciendo esto se acerco a mí y arrancó mi tanga. Levantándome
el vestido hacia arriba llevo su polla hasta mis nalgas y se empezó a
rozar contra ellas.

Dios que excitada estaba y más con sus palabras. Me empecé a
mover contra él y a gemir como una loca sin poder controlarme.
Calla zorrita. No estamos solos. Si no guardas silencio no te follaré y
te callaré con mi polla.

Me sorprendía ver el lado oculto de mi amigo. Me encantaba su manera
de excitarme. Mordiendo mis labios para no gemir le dejé que continuara.
Metió sus dedos en mi coñito húmedo y me paso la lengua
por el ano para después chupar mi clítoris hasta el punto de
volverme loca. Me hizo correrme.

Aún no hemos terminado. Zorrita vas a ver como te follo.

Diciendo esto abrió mis nalgas y me penetró con fuerza. Sentí el
dolor, creía que no iba a soportarlo pero al cabo de unos minutos se
transformó en placer. Me penetraba salvajemente con su polla por detrás
mientras sus dedos lo hacían en mi coño. Una doble penetración
que me hizo venirme en un orgasmo como nunca había sentido.

Ahora seguimos follando de vez en cuando y sin reparos.

Espero os haya gustado.









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 Mi fantasía: Mi fantasía
Enviado por webmaster el Jueves, 13 Enero, 2005
Relatos genericos

Soy profesor, y un día llegó Gabriela, una profesora de reemplazo,


Era muy linda, morena, con los ojos achinados, una boca sensual, y grande

Un cuerpo lindo, en especial el culo.

Era de esas mujeres que transpiran feromonas...

La primera vez que la ví me sorprendí, trataba de frenarme, de
controlarme, pero era mucha la atracción que sentía por ella.

Gabriela sentía que la quería follar, entonces me coqueteaba
por que sabía que me autocontrolaba.

Un día no aguanté más, la ví que llegó elegante,
con una blusa escotada, de color celeste, un pantalón apretado color
crema, se le veían tan bien las tetas, pero al mismo tiempo estaba tan
elegante, que daba gusto verla, entonces me abalancé y le salude con
un abrazo.... Ella se quedó con satisfacción.

No sabía que hacer, entonces, al verle que salía del colegio,
le pregunté si me podía dejar en el camino.

Conversábamos, hasta que ya me bajaba y me comentó de que estaba
ilusionada creyendo que la iba a acompañar, le dí un beso en
la mejilla y le acaricié la mano; en ese momento me sonrió tímidamente.

Entonces dije ahora es el momento, me acerqué supuestamente a despedirme,
pero la fui besando de a poco, hasta que viró la cara y nos besamos
en la boca.

Entonces me dijo vamos a mi casa...

En el camino íbamos en silencio, sabíamos lo que iba a pasar,
pero no queríamos hablar...

En la casa de ella, le dije que no tenía protección y Gabriela
me contestó no importa, por que no estaba fertil.

Empecé besándola suavemente, nuestras lenguas se chocaban y se
acariciaban, nos acariciábamos el culo, y empecé apretándola
hacia mi pene que estaba hecho un poste, Gabriela me excitaba tanto...

Entonces empecé a desnudarla, por fín tenía sus tetas
entre mis manos, las besaba, las apretaba, y de cuando en cuando las chupaba;
pasaba mi lengua por sus pezones, los rodeaba, los mordía, entonces
se quitó su pantalón, y yo me desnudé también.

Nos volvimos a besar, yo la acosté en la cama, y empecé a mamarle
las tetas otra vez, y de a poco me bajé hasta su vagina, tan rica, tan
peluda, tan suave. Metía mi lengua en su vulva, le lamía una
y otra vez, empecé a lamerle el clítoris y a penetrarle con mi
lengua. Ella se retorcía y empezó a pegar su pelvis hacia mi
cara hasta que sentí un líquido salado, espeso, en ese instante
entendí que terminó.

Entonces me subí y empecé a pasear mi verga por en medio de sus
tetas, ella me vió y se sonrío, entonces apretó sus senos
entre mi pene y empezó a mamarme, , luego me dijo que me pare, y ella
se arrodilló, y empezó a chuparme la punta, y luego todo el pene,
al principio lento, yo con mi mano le dirigía el movimiento, y luego
la apretaba para que me chupe toda la verga. Luego empezó a chuparme
más rápido, y más rápido, hasta que me hizo terminar,
se tragó mi semen y me dijo quiero hacerte el amor.

Me acosté, y ella se puso sobre mí, exhuberante, se cogía
las tetas mientras me veía coqueta y sonriente, y cabalgaba.

Nunca me sentí tan fuerte, yo era feliz teniendo a esta mujer tan caliente
sobre mí, empezó a gemir de placer y terminó nuevamente.
Y me dijo quiero que me culees, culéame, culéame.

Se puso en cuatro, y yo le metía por atrás,

-"no me des por el culo, solo por la vagina.....

Yo mientras tanto ya no pensaba, le metía una y otra vez, con fuerza
por que sus nalgas eran tan duras que no entraba mi pene totalmente, entonces
empecé a excitarme otra vez y terminé nuevamente.

Luego le dí la vuelta y nos acostamos en nuestra clásica posición,
ella con sus piernas ricas, deliciosas abiertas, y yo encima la penetraba una
y otra vez, me acariciaba la cara, la espalta y el culo, y yo le chupaba las
tetas, hasta que nos excitamos y terminamos juntos...

Nos dormimos, y luego, al despertarme, ella se había bañado y
me trajo un jugo.

Se hace de noche me dijo, ya viene mi mamá, tienes que irte.










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