EL DESEO: FUE MAS FUERTE

relatos / Relatos de Infidelidades
Enviado por webmaster el 25 Nov, 2004 - 04:23 PM

Mauro bajó sus manos hasta mis nalgas y las acariciaba de forma muy sensual mientras seguíamos besándonos. Yo noté que mi excitación iba en aumento y esta pudo más que mi sentido común y me dejé llevar.
Antes de contarles lo que me pasó, les cuento un poco como soy yo. Soy una chica de 25 años, rubia con los ojos marrón claro. Mi cuerpo es bastante normal, poco pecho y demasiado culo para mi gusto, pero ninguna de las dos cosas son exageradas, así que no estoy del todo mal.

Llevo ya unos cuantos años haciendo la carrera en Madrid, donde nací y donde he vivido toda la vida. Y en todos estos años he conocido a muchos chicos y chicas con los que he congeniado mejor o peor. El caso es que conozco a mucha gente en mi Facultad.

Como sabrán los que hayan hecho o estén haciendo cualquier carrera, nos pasamos allí tantas horas que parece que vivamos allí. Clases, biblioteca, cafetería...

Me sucedió que un día, estábamos celebrando el 10 aniversario de la constitución de mi Facultad, y en lugar de clases, se organizó una fiesta en la cafetería con minis gratis durante unas horas. Yo quedé allí con mis amigos. Llegué sobre las 18:00 de la tarde, que en invierno ya es de noche, y los encontré a todos; unos más bebidos que otros, porque habían llegado antes.

Entre el alcohol y las risas, nos fuimos desinhibiendo poco a poco, y empezamos a hacer bromas un poco picantes. Nos conocemos desde hace años, así que todos sabemos como y donde "atacar" a los demás... Estuvimos jugando a los típicos juegos en los que la gente destapa sus secretos (del estilo de "yo siempre...; yo nunca....") y la cosa se fue poniendo cada vez más caliente.

Las miradas cada vez tenían más contenido sensual por parte de todos.

Cerraron la cafetería, pero la facultad seguía abierta, así que nos quedamos por allí, terminando los minis que aún teníamos. Yo tuve que ir al servicio, y cuando me estaba lavando las manos, vi por el espejo que uno de mis compañeros se había metido también. Le dije que se había equivocado de servicio, y él me contestó que no le importaba. Total, no había nadie más que yo.

Ya que estábamos allí, yo pretendía esperarle para volver los dos juntos, por si se equivocaba otra vez, y cuando él se estaba lavando las manos, me vio apoyada en la puerta. Me acerqué porque mientras hablábamos, me miraba como si estuviera demasiado lejos para enfocarme (cosas de la bebida) y me fijé en que tiene unas manos preciosas. Se lo dije y con ellas recién secas por el seca manos de aire caliente, me las puso en la cara, cubriendo mis mejillas. - Mmmmmh! qué calientitas, con el frío que hace! - Y en esta posición tan inocente, nos quedamos mirándonos durante unos segundos, que me parecieron.................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte

Este artículo viene de Relatos eroticos historias porno
  http://www.relatoshispanos.com/

La URL de esta historia es:
  http://www.relatoshispanos.com/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=1214