Relato: MI NOMBRE ES ANDREA

relatos / Relatos de la primera vez
Enviado por webmaster el 25 Nov, 2004 - 04:26 PM

Me mira sorprendido, pero con una media sonrisa y con dulzura consigue romper mi virginidad. Siento un pequeño dolor hasta que noto sus huevos contra mi piel
Mi nombre es Andrea y tengo 16 años. En los últimos tiempos me doy cuenta de que los hombres empiezan a mirarme con deseo. Mi busto ha crecido, mi culo es bien proporcionado, no soy excesivamente guapa pero sí atractiva.

Cuando estoy en casa viajo por Internet suelo visitar páginas porno, veo a mujeres penetradas sin piedad, en ocasiones por varios hombres y por todos sus agujeros…y me excita. No puedo evitar mojarme y termino masturbándome, metiéndome los dedos en mi coño y en mi culito, saboreando después mis jugos.

No puedo esperar más para saborear las mieles del sexo, por eso he decidido perder mi virginidad, y con quién mejor que con mi hermano. Juan tiene 10 años más que yo, no es guapo, ni cachas, y la tiene más pequeña que los tipos que salen en las películas porno, pero le quiero, sé que no me hará daño…, y hará todo lo que le pida.

Juan vive con unos amigos, pero muchos fines de semana está solo en casa. Le llamo para pedirle si está ocupado este sábado para que me ayude con mis estudios. Tiene debilidad por mí, así que, por supuesto, me dice que vaya, que tendremos la casa para nosotros porque sus compañeros de piso no estarán.

Paso los días que faltan para el sábado super-excitada, no puedo dejar de pensar en las cosas que quiero que me haga. Así que llega el sábado y me presento en su casa. Voy con una blusa roja y los tejanos bien ajustaditos, como sé que a él le gustan. Me da dos besos en las mejillas, besos de hermano, los últimos que me va a dar de esa clase, aunque todavía no lo sabe. A pesar de mi calentura aguanto hasta después de comer sin dar ninguna señal de lo que pretendo, pero por la tarde le digo si me puedo poner más cómoda, he traído unas cyos en una pequeña bolsa.
Entro en su habitación, me quito la ropa y me pongo un camisón semi-transparente que prácticamente no deja nada a la imaginación. Cuando me ve aparecer así, con el pelo suelto, casi desnuda, pude sentir como su corazón casi se para. Me acerco a él, y antes de que diga nada le pongo un dedo en sus labios, me arrodillo frente a sus pantalones, comienzo a desabrocharlos para liberar su polla. Esta caliente, rígida como un palo, mojadita. La masajeo un poco, arriba y abajo, y mirándole a los ojos me la meto en la boca, primero el glande, que saboreo.
Con dulzura separa mi boca de su polla, hace que le mire, veo en sus ojos una mezcla de deseo, miedo, por un momento pienso que quiere que me vaya. Se levanta de la silla al tiempo que me.................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte

Este artículo viene de Relatos eroticos historias porno
  http://www.relatoshispanos.com/

La URL de esta historia es:
  http://www.relatoshispanos.com/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=1271