Embarazada: caliente

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Enviado por webmaster el 03 Dic, 2004 - 04:25 PM

Carmen es una compañera de trabajo. Hace días le acompañé a su casa dado que debíamos terminar de configurar un curso de marketing para la siguiente semana. Yo soy heterosexual pero me excitan de manera increíble las mujeres embarazadas Mi nombre es Celia y debo contar esta experiencia porque es, sin duda, la más excitante que he vivido en toda mi vida. Carmen está embarazada de 7 meses y a través de la ropa se le adivina una tripita preciosa y esos senos redondos y carnosos tan cachondos. Fuimos a su casa a organizar la tanda de cursos del mes de noviembre, un trabajo arduo y nada interesante. Cuando ya teníamos más o menos el trabajo estructurado Carmen comentó que iba a cambiarse de ropa.

Esa noche dormía sola porque Edu, su marido, estaba en Bruselas, en una convención. Ya era tarde y como yo vivo lejos me pidió que me quedara a dormir en su casa. Yo acepté encantada pero cuál sería mi sorpresa cuando ví que sólo tenían una cama y de matrimonio. Pensé que me volvería loca deseando masturbarme, pensando en sus senos y su vientre abultado, queriendo acariciarla y teniendo que controlarme. Aún así pensé masturbarme muy silenciosamente, ya tengo experiencia. No obstante, todo fue muy diferente.

Carmen se había puesto un camisón medio destartalado, nada erótico, pero a mí me encantó. Pude comprobar unos pechos redondos, firmes y mucho más grandes que antes de quedar embarazada. Cómo la deseé, quería besar esa tripita, juntar sus senos con los míos y hundirme en su vagina. Mis labios vaginales se iban hinchando y notaba cómo me estaba volviendo loca. Carmen se dio una ducha y salió completamente desnuda. Le pedí permiso para ducharme yo también y así lo hice. Salí enseguida, también desnuda, y pude comprobar que ella continuaba así, sin vestirse.

- Celia, te deseo, te deseo tanto que voy a reventar de placer.

En ese momento todo estaba dicho. Me acerqué a ella y con cuidado la coloqué en la cama. Su tripa era ya tan voluminosa que me volvía loca. Empecé a besarle el cuello y enseguida bajé hacia los senos. Chupé un pezón despacito, muy despacito. Comencé con el otro pezón, mientras Carmen colocaba sus dedos en el interior de mi vagina y acariciaba mi clítoris de una manera suave pero contundente.

- Aaayyyy!!! que placer, que placer tan intenso.

Recuerdo ese momento y me excito de nuevo escribiendo el relato. Bajé poco a poco hasta su tripa. Tuve que modificar su posición y ya no podía llegar a mi vagina pero no me importó. Besé su tripa, la acaricié con locura y llegué a su vagina. Abrí sus labios y succioné con fuerza. Mi lengua entro hasta su interior y chupaba con toda mi fuerza mientras ella se acariciaba los senos y el clítoris. Sus jadeos eran cada vez más intensos y yo ya no podía más. Me tumbé en la cama y la situé a ella encima. Comenzamos a rozar nuestros genitales cada vez con más fuerza. Carmen sufría dolor, su estado de embarazo era muy avanzado y tuve que cambiar de postura. Bajamos al cálido suelo de moqueta y nos colocamos de manera opuesta, los clítoris unidos en forma de tijera, nos rozamos una y otra vez, yo no podía más. Durante este rato había tenido varios orgasmos pero quería algo más. Cogí el bote de laca y le pedí a Carmen que me lo metiera dentro. Lo hizo poco a poco.

- Aaahhh... aaahhh... qué me corro, qué rico, sigue Carmen, no pares por favor, corre, más deprisa, aaahhhh...

Cuando estaba a punto de correrme me retiré la laca y volví a besar su tripa, cómo me excitaba. En ese momento ví como sus pezones empezaban a echar leche, cómo podía ser todo tan maravilloso. Acerqué mi vagina a sus pezones y me rocé con cuidado, me tumbé sobre su tripa con cuidado y mientras Carmen me metía dos dedos en el ano, yo empecé a masturbarme como siempre he hecho. La mano derecha sobre la vagina y la izquierda presionando. Primero presiones ligeras y cada vez más fuertes. Enseguida me corrí. Fue el orgasmo más increíble de mi vida. Me incorporé y masturbé de igual manera a Carmen. Por su expresión creo que no lo olvidará nunca. No hemos vuelto a practicar sexo pero cuando la veo en el trabajo tengo que ir al baño y masturbarme inmediatamente. Que excitación follar con una embarazada. Os lo recomiendo





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