Se llama Fabiola, tiene 15 años y es la menor de mis hijos. Siempre fue la mas inocente de mis 5 hijos, víctima de la burla permanente de sus 4 hermanos mayores ( todos varones ) pero también la mas protegida, la mas mimada, la mas cuidada.
Cursaba su tercer año de secundario y nunca había tenido novio, rodeada siempre por mi esposa, sus hermanos y por mi, tenia una
apariencia callada, sumisa, introvertida.
Sus amigas eran algo mas despiertas que ella pero se llevaban de maravilla, eran
un grupo de 5 o 6 muy divertidas, estudiaban juntas y hacían deportes
todas dos o tres veces por semana.
Vivíamos en una casa espaciosa, en las afueras de la ciudad, con piscina
y cancha de tenis, teníamos todas las comodidades y un pasar económico
realmente holgado.
Mis hijos mayores estudiaban y los dos mas grandes ya habían comenzado
a hacer las pasantías correspondientes en las empresas que luego les
darían un trabajo fijo.
La vida de mi familia estaba encaminada hacia tiempo, no teníamos grandes
preocupaciones asi que nos dedicábamos a disfrutar de todos los placeres
que podíamos y de tanto en tanto, viajábamos.
No nos preocupaba demasiado el dejar con mi esposa a los chicos solos en la
casa porque ya eran adultos y porque teníamos un grupo de empleados
que se encargaban de ellos ante cualquier inconveniente.
El ama de llaves de la casa nos conocía desde hacia 35 años,
la cocinera era su hija, el jardinero había trabajado con mi padre y
las mucamas eran relativamente nuevas en la casa pero no por eso ineficientes.
Quizás, de tanto en tanto, me inquietaba algo la mas joven de ellas,
de origen filipino que había llegado al país hacia 6 años
y tenia una curiosa forma de expresarse. Digo que me inquietaba porque su belleza
era impresionante y mis hijos mayores a veces planeaban ciertas cosas (típicas
de hombres que aprecian a las mujeres hermosas ) que podían llegar a
traernos algún que otro inconveniente pero en líneas generales,
no pasaba de meras fantasías entre hermanos.
Kelina ( así se llamaba esta hermosa asiatica ) era muy expeditiva,
reservada y poco afecta a las bromas de mis hijos. Sabia conservar su lugar
así que no me preocupaba por lo que ella pudiera hacer y cada vez que
el tema se tocaba con mi esposa, coincidíamos en que mas allá de
cualquier bromas, los chicos sabrían comportarse como caballeros y dejarían
de lado todas sus extrañas ideas.
Fabiola había aprendido alguna que otra palabra en filipino y parecía
llevarse bien con aquella muchacha que la conocía desde los 9 años
y apenas le llevaba 5.
Dada la cercanía de edades entre.................
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