Hacía mucho tiempo que Marot quería cambiar de trabajo.
A pesar de la cantidad de beneficios que obtenía de su empresa además del magnífico sueldo que recibía deseaba estar más tiempo en casa, con su mujer Sarah, cerca de su familia y de sus amigos.
Solamente llevaba casado 3 años y en los últimos 18 meses había estado más tiempo viajando que con ella, lo que hacía que se preocupara por el posible malestar que podía crear su empleo en su matrimonio.
Como programador para grandes superficies de hipermercados de programas de venta y contables era el mejor de su empresa y esta, estaba consolidada como de las más prestigiosas de España.
Una y otra vez se repetía a sí mismo que como programador desde su casa y con los avances de internet, podía realizar su trabajo desde su ordenador, incluso con mejoras en cuanto a la remuneración.Este último desplazamiento lo realizaba a las islas Mallorca, se iba a abrir un nuevo hipermercado de una cadena inglesa, y disponía de seis días para realizar su trabajo.
Ya alojado en el hotel, que como de costumbre era de clase superior, comenzó a sacar y distribuir su ropa, la mayoría trajes de chaqueta, por el amplio ropero de cuatro puertas. Cansado del agotador viaje, se tumbó en la cama, era temprano, solo las siete, y hasta las nueve no saldría a cenar.
Fue al tumbarse en la cama cuando se dio cuenta del gran espejo quequedaba sobre él, y al mirar al ropero que había cerrado poco antes, que éste también tenía sus puertas forradas con grandes espejos, percatándose pronto de la finalidad de estos; buenas juergas que se correrán aquí las parejitas de recién casados, pensó.
Con el mando en la mano, empezó a hacer zapping en la gran pantalla de 25 pulgadas con que contaba la habitación; cAnnel tras cAnnel , sin nada que ver que le llamara la atención llegó hasta los cAnneles que todo hotel que se precie pone a disposición del cliente, los cAnneles del vía satélite. Deportes, musicales, películas, ... hasta que se detuvo en un cAnnel pornográfico que le llamó la atención. No es que tuviera deseos de sexo, pues la noche antes, Sarah
le había dado una gran y dulce despedida como era costumbre en casa, pero se acordó de algo que su amigo Ivan le había comentado, una dirección en internet para acceder a películas de sexo, pero que no podían ser puestas en televisión por ser más fuertes de lo normal.
Rápidamente conectó su portátil a la línea telefónica y al enorme televisor, tecleó la dirección y esperó unos segundos. En la pantalla apareciólas primeras imágenes de una película que claramente se notaba que estaban hechas con la cámara de un aficionado.
Se acomodó en la cama y se dispuso a ver, en ella se veía como una pareja de jóvenes se besaba en una cama, con.................
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