Violacion: Violación preparada y disfrutada

relatos / Relatos de orgias
Enviado por webmaster el 17 Nov, 2004 - 04:25 PM

Conforme pasaba el tiempo, nuevas puertas en el mundo del sexo se iban abriendo. Nuestra pasión por descubrir nuevos caminos aumentaba cada vez más.
Un día comentando una noticia en el periódico en la que decían que muchas mujeres, después de haber sido violadas, experimentaban un sentimiento de vergüenza o culpabilidad, Judith me comentó si ese sentimiento de culpabilidad no se debería a que habían llegado a disfrutar mientras eran forzadas a tener relaciones sexuales. Ella comentaba que aunque la reacción inicial fuera de rechazo, una vez veían que no podían hacer nada y se dejaban hacer, debía ser difícil no excitarse, pues al fin y al cabo, sus zonas erógenas se veían estimuladas y tarde o temprano acabarían dejándose llevar y disfrutando, aunque una vez finalizado todo, volvería la sensación de rechazo, unida al sentimiento de! culpabilidad producido por haber disfrutado con la situación.
Esta conversación hizo que germinara en mi cabeza una idea muy morbosa, como casi todas las que tengo cuando se trata de sexo. Quería comprobar hasta donde podía llegar la capacidad de Judith de disfrutar con el sexo, si una vez excitada era capaz de disfrutar en cualquier situación y con cualquiera (recordaba como había disfrutado siendo follada por el hombrecillo de 50 años en Brasil). Lógicamente no quería ponerla en ninguna situación de peligro y tenía que elegir con cuidado a mis colaboradores...
Nosotros acostumbramos a ir a un gimnasio, donde yo me dedico a hacer pesas y ella hace aeróbic, step,... Cuando acaba, me viene a buscar a la sala de pesas, donde es repasada por las miradas de los que allí se encuentran, pues acostumbra a llevar un top y unas mallas muy ajustadas, que insinúan sus perfectos y turgentes pechos y su precioso y redondo culito, además de su estilizada figura. Entre los que no disimulaban sus miradas, había dos chicos con los que había hecho cierta amistad, Sergio y Pedro. A pesar de estar muy cachas, no se comían un rosco porque eran bastante feos, por lo que siempre iban muy salidos. Siempre me hacían bromas acerca de lo buena que estaba mi novia, que qué suerte que tenía, que quien la pillara. Pensé en ellos como cómplices de mi plan, pues era seguro que ellos aceptarían y además, con lo fuertes que estaban, no se les podría resist! ir nadie. Para ir preparando el terreno, les explicaba cosas de Judith de vez en cuando, como cuanto disfrutaba con el sexo, que era una auténtica fiera insaciable en la cama, llegando incluso a explicarles alguna de sus experiencias con otros chicos, como la del negro en Brasil o los intercambios con Carlos y Ana. Cuando les explicaba estas historias con todo lujo de detalles, ellos se excitaban un montón, mirando todavía con más deseo si cabe a Judith, imaginándose cómo debía ser poder disfrutar de un cuerpazo como ese entregado al sexo y al desenfreno.
Cuando vi que ya los tenía maduros, les propuse mi plan..................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte

Este artículo viene de Relatos eroticos historias porno
  http://www.relatoshispanos.com/

La URL de esta historia es:
  http://www.relatoshispanos.com/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=1569