La Iniciacion: La Iniciacion

relatos / Relatos de orgias
Enviado por webmaster el 19 Nov, 2004 - 04:25 PM

Todo empezó cuando quise aprender las artes de la magia
Un vecino de una amiga - Juan - era conocido por leer el tarot y organizar en su casa reuniones de magia con otros iniciados. Le dije a mi marido Javier que aprendiéramos, que iba a ser interesante y que podríamos mejorar nuestras vidas con un poco de energías positivas. Aceptó y Juan empezó a venir a nuestra casa a enseñarnos desde lo más básico. Nosotros no sabíamos nada, así es que bebíamos sus palabras como si se tratara de un dios. En esos días le cambiaron el turno a Javier a la noche y Juan continuó viniendo a enseñarme sólo a mí. Habíamos quedado en hacer la iniciación juntos, en un ritual desnudos dentro del círculo, pero como Javier no estaba, él dijo que deberíamos hacer iniciaciones aparte y que no le contara nada a Javier de lo que él me decía o hacíamos. También me dijo que dentro del círculo no valía estar casada, y que dentro del círculo eramos todos puros, vírgenes y solteros. Incluso me pidió que abriera un email para escribirme sólo a mí sin que Javier supiera, ya que los iniciados deben mantener secretos entre ellos.
Como yo era una aprendiz, no cuestioné nada de lo que me dijo, sólo quería aprender más y más. El primer paso para la iniciación sería entrar desnudos en el círculo y que él me transferiría su energía y poder para poder iniciarme. Me explicó que deberiamos usar aceites para untar en el cuerpo, y que mediante la energía de las caricias y el contacto de los cuerpos desnudos yo lograría absorver su energía y sería una iniciada. En ese punto yo estaba algo nerviosa, pero como ya lo habíamos acordado y dentro del círculo no era considerada una mujer casada, accedí. Una noche, dos días antes de hacer el ritual, Juan me dijo que me encontraba muy bella y que se sentía atraído hacia mí. Noté como el bulto en sus pantalones crecía y no pude evitar excitarme un poco, pero inmediatamente me dijo que pese a eso haríamos el ritual, ya que no podía haber nada entre maestro e iniciado, así es que eliminara esos pensamientos de mi mente, que sólo había querido aclararlo. Finalmente, ahí estábamos. El círculo trazado, sólo iluminados por las luces de las velas y el aroma embriagador del incienso. Bebimos algo de vino y me hizo fumar un porro para liberar mi espíritu. No me considero una mujer tonta ni ingenua, pero pónganse en mi lugar, era mi maestro y yo quería aprender !
Fue a mi habitación y se cambió poniéndose una túnica blanca y larga. Su tono de voz cambió y me ordenó desnudarme. Lo hice, con algo de verguenza al principio, pero el porro y el vino estaban haciendo su efecto y lentamente me saqué la ropa hasta quedar en bragas y corpiño. Me dijo que si quería continuar, debía sacarme toda la ropa. Hacía algo.................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte

Este artículo viene de Relatos eroticos historias porno
  http://www.relatoshispanos.com/

La URL de esta historia es:
  http://www.relatoshispanos.com/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=1582