Luego de que Ranma, que iba a la escuela, se encontrara con aquel monstruo en
la calle en medio de aquella lluvia . Y éste se llevara a Akane, la jovencita
se desmayó en pleno vuelo.
Al despertar se encontraba en una cabaña en la cima de una montaña algo
extraña, atada de los pies y las manos, y su ropa estaba totalmente empapada
por la lluvia. Miro por la ventana y se dio cuenta que ya se comenzaba a
despejar, el sol asoma tímidamente entre las nubes que huían a
su paso.
Pantimedias apareció trayendo una manta amarilla, para entonces se
encontraba en su forma humana:
_Debes estar empapada, quítate la ropa para que se seque _. Akane asintió
con la cabeza.
Akane se extrañó al ver el semblante, triste y con aires de
constante
enfado, del muchacho que le ofrecía la manta mientras éste le
decía:
_Es lo único que encontré, puedes cubrirte con esto mientras
se seca tu
uniforme _. Dejó la manta a un lado y comenzó a desatarla mientras
le advertía
que no intentará escapar Se hincó y le desató los pies.
Luego aun de rodillas
se giró hasta quedar, frente a ella y la rodeó con sus brazos
para desatarle
las manos que las tenía a la espalda, su pecho se apretó contra
los senos de
la joven, ella sintió el poderoso pecho del joven y se sintió segura
sin saber
por qué.
Ya desatada, Akane se puso de pie sobándose las muñecas.
_ ¿Cómo te llamas? _. Preguntó.
_ Eso no importa replico el joven_ frunciendo el ceño, algo enojado_
y no
preguntes por que estas aquí, más tarde comprenderás mis
razones _.
_ Esta bien déjame sola mientras me desvisto _. Pantimedias se dio
la vuelta
y salió.
Akane se comenzó a desvestir. Iba poniendo la ropa húmeda a
un lado cuando
se quitó el sostén miro sus blancos pechos coronados con esa
aureola rosa y un
pequeño pezón, estaban un poco duros por el frío de tener
la ropa mojada. Al
retirar sus bragas se dio cuenta que estaba húmeda no solo con agua
de lluvia
sino que con algo más. El sentir el vigoroso pecho de aquel joven la
había
excitado. Su mano derecha se escurrió entre su entrepierna buscando
la herida
que toda hembra posee, mientras que con la otra dejaba caer las bragas en el
montoncito de ropa mojada. Ya se encontraba totalmente desnuda
Akane se agacho para recoger la manta para cubrirse, pero al.................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte
|