Lo que les voy a hacer saber es algo sumamente privado, no crean que me les daré mis señas ni las de las demás personas relacionadas, y desde luego que tampoco usaré nuestros nombres reales, a lo sumo unos datos estrictamente necesarios para que se puedan dar una idea del sufrimiento por el que pasé. Me preguntaran por que me decidí a relatar esto, la respuesta es bien sencilla, se lo tengo que decir a alguna persona o creo que cuando menos lo piense, se lo diré a quien no debo.
Para que tengan una idea general de mi persona, soy un profesional y dueño de una gran y pujante empresa que ha pertenecido a mi familia desde antes de que yo naciese de más esta el decir que se me considera uno de los hombres más ricos de mi país, actualmente soy muy mayor y cuando digo mayor me refiero que ya pasé por mucho del medio siglo, pero entre nosotros les diré que no los represento.
Tengo una hermosa familia, mi esposa y madre de mis hijos, con la que me case cuando ella tenía apenas 17 años, de nuestro matrimonio nacieron dos hembras y dos varones, el mayor ya llego a los 40 y tantos y los menores no pasan de los 30. Uno de mis cuatro hijos falleció junto con su pareja en un desgraciado accidente de transito, por lo que mi esposa y yo desde luego nos dedicamos a criar a nuestra nieta, la que por darle un nombre llamaré Anabel, bien Anabel desde muy niña como les dije fue criada por nosotros dos, tanto para sus tíos como para mi mujer y para mi ha sido la consentida ademas es el vivo retrato de su madre. La nena desde pequeña se dio cuenta de su posición y como es muy inteligente se aprovechaba de todos de una forma u otra, a muy temprana edad ya sabía quien era el que repartía el bacalao, por lo que desde muy niña fue siempre muy afectuosa con mi persona, cosa que al principio para mi no tenía la menor importancia, lo consideraba normal.
En cierta ocasión mi esposa la trajo a mi oficina, y minutos antes una de mis asistentes personales me había estado haciendo lo que la tipa esa Selena
le hacía al Presidente de los Estados Unidos, a diferencia de él mi servicio de seguridad me mantiene al tanto de quien llega al edificio de la empresa sobre todo si es mi mujer o uno de mis hijos, por lo que en esa oportunidad me dejaron sin descargar, al llegar mi esposa supuestamente me sorprendió trayendo a Anabel a mis oficinas, la niña de inmediato se me sentó en las piernas y mi miembro aun se mantenía algo rígido y desde luego caliente, al yo sentir sus nalgas de inmediato la bajé pero ella volvió a sentarseme encima, procuré hacerla a un lado y la.................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte
|