Un día viernes por la tarde, me dirijo hacia el aeropuerto con un poco de nervio pues espero ver a la persona con la que he tenido riquísimas fantasías de lo que podríamos hacer estado juntos, llevo puesta una falda no muy corta pero no larga, de medias y tacones y una blusa de botones al frente
vengo de la oficina y voy nerviosa pero a la vez ansiosa por poder saborear esos labios que me han arrancado más de un suspiro y más de un deseo, no conozco el físico de quien espero pero estoy segura que cuando lo vea ,le reconoceré, no creo que mi instinto me engañe, mientras espero de repente alguien por detrás mío tapa mis ojos siento que es un brazo masculino, es velludo, me asusto, pero me susurra al oído muy suavemente, hola mamacita ya llegue para hacerte feliz y besa mi oreja, en ese momento el nervio se me convierte en curiosidad, en deseos de poder verle, en excitación de saber que el hombre que me ha provocado los orgasmos más ricos con sus relatos y sus cartas esta detrás mío y no me deja verle, muy al contrario toma un pañuelo de seda negro y lleno de su colonia.
Es una colonia de hombre divina, despierta los sentidos al máximo y mis instintos de mujer, venda mis ojos con ese pañuelo, yo solo sonrió maliciosamente y me dejo guiar, une su mano con la mía y al estrecharse nuestras manos me siento segura, siento que no debo tener, ese apretón de manos me inspira confianza, ternura, deseos, muchas emociones juntas, camino hasta donde el me lleva, nos detenemos, deduzco que es un vehículo entro con cuidado ayudada por el y luego él se sienta a la par mía, con sus manos acaricia mi rostro y muy delicadamente depyo sus labios sobre los míos, ummm los labios que siempre anhele ahora estaban besándome, esos labios que siempre imagine como serian ahora estaban poseyendo mis labios, sentí que ese beso me transporto al infinito, disfrute cada movimiento de su lengua, cada roce de sus labios con los míos, mis manos quieren tocarlo para saber como es al tacto el no me lo permite, detiene mis manos y solo depyo besos en ella y me dice mi cyo rica, aun no es el momento y un beso en los labios me ayuda a aceptarlo, nos detenemos y siento olor a bosque, olor a naturaleza, me ayuda a bajar y bajo, me abraza y me dice mi cyo rica te tengo preparado cosas maravillosas para esta noche, lo abrazo y le digo, quiero verte, dejame disfrutarte y me dice mi niña no seas impaciente ya vamos a llegar a ese punto mas adelante, y me conduce agarrada de la mano y entramos a un lugar que se siente acogedor.
Es cálido, me guía hasta una silla y me ayuda a sentarme, es el comedor te digo si puedo quitarme la venda y dices no,.................
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