Paja: Aquellas pajas

relatos / Relatos de mansturbaciones
Enviado por webmaster el 10 Nov, 2004 - 04:09 PM

Aún me hago pajas cuando recuerdo todas las cosas que me ocurrieron durante aquel mes de Agosto, cuando tenía doce años. En realidad todo empezó el verano anterior. Mis tíos me habían
invitado a pasar un día en su casa de campo. Después de comer se
fueron a dar un paseo y me quedé sólo con mi prima, que entonces
tenía 17 años y mi primo de 16. Al poco de salir sus padres, mis
primos se fueron a una de las dos habitaciones que tenía la casa y cerraron
la puerta con cerrojo. Yo llamé con los nudillos y les pedí que
me dejaran pasar, pero ellos me dijeron que fuera a ver la televisión.
Al cabo de un rato, muerto de curiosidad, salí fuera de la casa (que solo
tenía planta baja), la rodeé y fuí a la ventana de la habitación
donde ellos estaban. Las ventanas de la casa no tenían persianas y aunque
ellos habían cerrado las cortinas, habían dejado las ventanas abiertas
por el calor que hacía. Con mucho cuidado aparté un poco la cortina
por un lado y lo que vi me aceleró el pulso. La cabecera de la cama estaba
justo debajo de la ventana. Mi primo estaba tumbado boca arriba mirando una revista
porno. Tenía los pantalones y los calzoncillos bajados hasta las rodillas.
Su hermana, sentada en la cama a su lado, le estaba haciendo una paja. Al cabo
de un rato de menearsela mi primo dejó a un lado la revista y dijo "¿me
enseñas las tetas?". Ella respondió quitándose la camiseta
y el sujetador. (Aquí hay que decir que mi prima estaba y está buenísima
y tiene un par de tetas de ensueño). El alargó un brazo y se puso
a sobarle las tetas mientras ella continuaba subiendo y bajando la mano frenéticamente
sobre su polla, sacando y metiendo el brillante y morado capullo en cada sacudida.
Yo no estaba ni aun metro de distancia de ellos, así que vi con toda claridad
cómo se había formado una gotita blanca en la punta de la polla.
Mi primo suplicó "¿me dejas que te toque el culo mientras me
corro?", a lo que ella respondió "está bien, pero no te
acostumbres". (No hace falta decir quién llevaba las riendas en este
juego). Ella se puso de rodillas sobre la cama, se recogió la falda hasta
la cintura y tirando un poco de los elásticos de las bragas le miró
a la cara con una sonrisa pícara y le preguntó con voz lasciva "¿no
hace falta que me baje las bragas, verdad?". El respondió inmediátamente
"¡sí porfavor!¡bájatelas!". Ella se giró
poniendo el culo en dirección a la cabecera de la cama para que él
lo viera bien (yo, por supuesto, compartí aquel regalo) e inclinándose <br.................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte

Este artículo viene de Relatos eroticos historias porno
  http://www.relatoshispanos.com/

La URL de esta historia es:
  http://www.relatoshispanos.com/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=270