Fetichismo: MAriana

relatos / Relatos de fetichismo
Enviado por webmaster el 09 Dic, 2004 - 02:37 PM

Sexo con una mujer muy jovencita.

A ver. ¿Cómo contar esto? Resulta que el otro día estaba yo, recién salido
del trabajo, como lo hago a menudo, en mi auto fumando estacionado cerca de
una esquina que frecuentan las putas. Me gusta mirarlas; pero ya sé que no
son una buena elección. A lo menos a mí nunca me han resultado. La mayoría
son mucho más feas cuando se desnudan y se sacan la ropa ajustada. Pero
igual me gusta mirarlas. Muy de vez en cuando llamo a alguna, resignado a
que cuando se desvista me parecerá la más fea que pude haber elegido; y
tanto, que a veces ni he podido acabar.
Lo que yo soñaba era... Pero en esto me interrumpieron los pensamientos
unos golpecitos en la ventanilla del otro lado, la que estaba hacia la acera.
Giro la cabeza y al principio no veo nada, pues era un sitio bastante oscuro.
Luego ví una cabecita que asomaba por encima del borde de la ventanilla y
que decía:
-- Señor, déme una monedita por favor...
Maldición, pensé. Otro chico pídiendo. No sé por qué, porque no suelo
hacerlo, empecé a rebuscar una moneda y sacándola del bolsito le digo que
dé la vuelta para dársela. Al dar la vuelta al auto y venir hacia mí me di
cuenta de que me había equivocado, era una niñita como de 18 años... Mi
sueño. Morenita, de cuerpito normal, nada flaquita, vestida con una
remerita y una pollerita. Le doy la moneda y cuando ya se va, me animo:
-- Nena, vení.
Mientras, miré para todos lados por si estaba acompañada o alguien la estaba
vigilando, pero no parecía haber nadie prestando atención. Así que le
propuse:
-- ¿Querés subir a pasear un poco? Después te doy más monedas.
Dudó un poquito y dijo:
-- Bueno...
-- Andá por el otro lado que te abro la puerta.
Le abri la puerta y entró.
-- ¿Ya te ibas para tu casa?
-- No, todavía tengo pocas monedas.
-- ¿Cuántas querés tener cuando te vayas?
-- Así... -- dijo, abriendo la mano.
Estos hijos de puta... Mandar a una preciosura así a pedir en la calle a
estas horas... ¡¡¿¿No saben que la puede agarrar un pedófilo??!!.
-- Bueno, yo te las doy cuando volvamos. No te preocupes, te daré bastantes
monedas.
-- Así mi mamá se va a poner contenta.
-- Sí, querida.
Y diciendo esto me estiré para cerrar bien la puerta, pasando sobre ella.
Era una preciosura, de cabello lacio castaño, grandes ojos y pequeña boquita,
con mejillas gorditas y expresión tranquila y alegre. Imposible resistir la
tentación de besarla. Así que tomé su carita con mi mano y le dí un.................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte

Este artículo viene de Relatos eroticos historias porno
  http://www.relatoshispanos.com/

La URL de esta historia es:
  http://www.relatoshispanos.com/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=530