Nunca pensé que ir de misiones resultara una de las experiencias mas placenteras de mi vida
Hola, mi nombre es Gustavo y vivo en Colombia, la historia que les voy a relatar a continuación me sucedió hace ya algún tiempo y debo confesarles que aunque nunca pensé que una cosa de estas pudiera pasarme a mi, me gustó muchísimo...
Por esos días me hice amigo de un grupo de jóvenes pertenecientes a una comunidad religiosa que se encontraba cerca de mi casa, con ellos hacíamos muchas cosas, deporte, juegos y por que no decirlo hasta algo de oración, yo me hice fácilmente amigo de varios de ellos pero había uno en especial con quien teníamos una relación mas cercana, su nombre es Santiago, en poco tiempo de conocernos, Santiago y yo nos habíamos convertido en dos grandes amigos, pasábamos mucho tiempo juntos, yo le colaboraba con sus cosas de pastoral y todas esas cosas que ellos hacen, la verdad es que la pasaba bien cuando estábamos juntos. Un Día acercándose la semana Santa, Santiago me invito a acompañarlos a las misiones que acostumbraban a hacer todos los años, iban a ir todos los miembros de esta comunidad y varios jóvenes que como yo estuvieran dispuestos a colaborar, a mi me pareció una idea genial así que sin pensarlo dos veces acepté, seria un viaje largo aproximadamente 8 horas en bus, luego transbordaríamos a otros buses de la región ya en grupos mas pequeños para dirigirnos a la zona asignada, esto serian otras 2 o 3 horas, y por último iríamos en parejas a la región que nos correspondiera este ultimo seria un viaje de aproximadamente 4 horas en un Jeep, repleto de gente y para rematar por carretera destapada. Como era de esperarse mi pareja para las misiones era Santiago así que decidimos ser compañeros de viaje desde la salida de la ciudad, como salimos en la noche teníamos que aprovechar para dormir por el camino, Santiago estaba un poco indispuesto así que me pregunto si tenia problema se recostaba en la silla apoyando la cabeza en mis piernas, yo no le vi ninguno así que él se acomodo y empezamos nuestro camino, como se sentía mal yo en una muestra de afecto, me puse a acariciarle el cabello, la verdad es que no le vi nada de malo, además estaba oscuro y nadie nos estaba mirando, pasado un rato nos quedamos dormidos, no se cuanto tiempo había pasado, yo estaba en ese estado entre el sueño y la conciencia, en el que uno no sabe si esta despierto o dormido, el echo era que estaba sintiendo una excitación enorme, algo estaba soñando, no recuerdo claramente que era, pero lo que fuera me tenia a mil, se sentía bien y como no era del todo consiente de lo que estaba pasando olvide por completo que tenia la cabeza de Santiago sobre mis piernas, dentro del sueño y debido a esa agradable sensación que estaba sintiendo empecé a empujar.................
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