LA DELICIOSA HISTORIA QUE NOS NARRO CLARITA; EN LA REUNION DE TODOS LOS AMIGOS CONOCIDOS EN LA ISLA DEL SOL. Vivía con mis padres en la finca de Valle Hondo; cuando tenía como cuatro años, mi padre murió en una emboscada que le tendieron al padre de Sonia; según se supo posteriormente, querían secuestrarlo; a raíz de ese suceso; la finca fue vendida, y mi madre, dos hermanos y yo, viajamos a Bogotá, y vivíamos en casa de los padres de Sonia, como si fuéramos de la familia.
Yo estudié en los mejores colegios, hasta que no quise seguir estudiando más; Flor, mi madre, falleció cuando yo tenía siete años, nosotros seguimos viviendo con los padres de Sonia; hasta que decidí irme a vivir del todo con Sonia y con Oscar.
Desde pequeña, he tenido una gran precocidad sexual, a los ocho años, aprovechaba que dormía con Oscar y con Sonia, y los excitaba, besándolos cuando estaban dormidos; ya yo había visto hacer el amor de ellos, en todas las formas, así que, por las noches, yo repetía todo el repertorio de lo que había visto, con los cuerpos de ellos.
Empecé hacerlo con Sonia, sin que ella se diera cuenta, le chupaba los senos, le metía los dedos por el sexo, y en varias oportunidades, me colocaba entre sus piernas, y la besaba en el sexo, y le chupaba el gallito, varias veces se alcanzó a desarrollar en orgasmos deliciosos, y en múltiples oportunidades, en el momento en que su explosión era demasiado intensa, se despertaba; y entonces, veía como buscaba afanada a Oscar; para que completara lo que yo había empezado.
Recuerdo que lo que me obsesionaba en esa época, era saborear la leche que expelía la verga de Oscar; para mí era lo máximo, poder ver, cuando Sonia, lo ordeñaba con la boca, luego de que él la había cabalgado por mucho rato, y la había hecho venir, en múltiples orgasmos; yo me saboreaba, pensando en las delicias de los jugos de Sonia, escurriendo por esa verga toda parada, y verla a ella, como lentamente se la lamía toda, y luego se la chupaba por un rato, hasta que él le explotaba en su boca.
Entonces, mi cerebro explotaba también, y mi cuerpo se sacudía al sentir como toda la cama temblaba con las convulsiones de Oscar.
Todo eso que desde niña, yo había visto; lo anhelaba para mí, y en una oportunidad, en que ellos acababan de hacer el amor; cuando el se derrumbó desgonzado satisfecho, yo me apropié de la verga aún palpitante; que toda húmeda de los jugos de ella, y de los restos de la leche de él; y se la chupé, dándome gusto en lo que más había querido, por tanto tiempo.
Que pasó entonces ?.
Sonia, ya un poco recuperada, del placer que acababa de sentir, sintió los movimientos de mi cabeza subiendo y bajando, al chuparle la verga a Oscar, y con un.................
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