Este es mi segundo relato, para quienes no hayan leído el primero les recomiendo que lo hagan pues es necesario para que comprendan como soy, y como es mi vida con John mi pareja. El primer relato se llama UNA NOCHE DE BINGO y aún está en la página uno o dos de los relatos.
Qué emociones les provoca el ver películas XXX ? No quiero preguntar por las obvias de que les excitan y todo eso. Me refiero hasta donde te llevan esas películas, ¿Cuánto de lo que ves te gustaría convertir en realidad?
A mi me encantan. A mas de que me ponen muy lasciva, y por ende me permiten tener unos encuentros buenazos, me incentivan la imaginación. Veo a John como se transforma y paulatinamente su mirada es como de un ser en celo, me doy cuenta que sus pensamientos dicen que allí junto a él tiene a una hembra rica dispuesta a hacerlo de todos los modos, y realmente falta poco para que se le vaya la saliva. En ocasiones le freno y le pido que aguante un poco más antes de tocarme, que se encienda hasta el máximo, hasta más no poder, para que entonces me aborde y me dé todo. Verlo así, y sentirlo así me encanta, llega un momento en que si no acepto iniciar ya, estoy casi segura que me violaría –por decirlo de alguna manera-.
Esta historia sucedió un día viernes en que yo no tenía ninguna cita de trabajo, y John estaba fuera de Quito, se había tenido que ausentar desde la noche anterior por razones de su oficina y no volvería sino hasta el domingo por la mañana.
Pasé el día realizando las labores propias del hogar hasta la hora del almuerzo. Luego me dirigí a tomar una siesta y de paso ver un poco de TV. Recostada cómodamente sintonicé un programa de los que se dirigen al público femenino; en una de sus secciones hablarían de la última moda en abrigos –recuerden que Quito es una ciudad un poco fría-. Cuando iniciaron el reportaje explicaron que la grabación correspondía a un desfile de pasarela realizado unos días antes. Realmente presentaron unos diseños bonitos, pero lo que robó poderosamente mi atención fue un abrigo presentado por una modelo de muy buena figura que al momento de llegar al extremo del andarivel se lo abrió, y oh sorpresa no llevaba debajo nada más que un interior negro de encaje por demás corto y provocativo. Inmediatamente me vi yo en ese abrigo entallado al cuerpo, largo hasta la mitad de la pierna, con botas a la rodilla, cerrado todo, pero conmigo desnuda totalmente, caminando tranquilamente por las calles, imaginando que los que pasaran a mi lado ni se percatarían de que estaba pasando una mujer que si se le caía su prenda quedaría brindando el espectáculo de mi desnudez. Esta idea me apasionó. Me levanté, me desnudé y me puse mi abrigo y botas..................
Este relato es solo visible para usuarios registrados
Si deseas poder acceder a todos nuestros relatos eroticos, y al 100% del contenido de la pagina, pulsa
Aqui para registrarte o loguearte
|