Saben esta mañana en mi oficina me sentía muuy caliente, fué por eso que tomé la gruesa libreta negra que tiene los nombres y los conctactos que pueden auxiliarme en estos casos.
Documento sin título
Alejandra se escuchó bien, de hecho en cuanto lo pronuncié, tuve una erección, ella es una mujer de un metro sesenta, y siempre se viste con la ropa pegada al cuerpo, y tiene unas nalgotas descomunales, de verdad parecen que no son naturales, y una cinturita que se la asentúa con ese par de nalgas y caderas de ensueño, su cabello es negro (por todos lados) y tiene dos pechos de tamaño "normal" pero deliciosos, entonces se me ocurrió hablarle a su trabajo y cuando me contestó me dijo que habia estado pensando en mi, por lo que quedamos de vernos en 5 minutos dentro de un pequeño cuarto que está en su oficina. Es un lugar exitante, porque es en un lugar público, pero que tiene polarizados los vidrios de tal forma que los de afuera lo ven como espejo reflejante y los de adentro podemos verlo todo. Entonces ahi comenzamos a besarnos y yo le agarraba las tetas y su panochita por encima del pantalon que como siempre estaba super ajustado mientras ella no me soltaba la verga que logró sacarla con maestría de la prisión de mi boxer negro. Pero eso no terminaba con mi calentura y le dije que la esperaba en mi oficina. En 20 minutos llegó, con su paso cadencioso, ese que parece que le apura pero que se nota es pausado y excitante. En cuanto entró y preguntó a mi secretaria si podría verme yo me saque la verga del pantalón y la cubrí con la corbata, mientras me senté detrás del escritorio, entró ella y sin que nada le dijera comenzó a desabotonar su blusa y dejó que viera sus senos, ya que no traía brassiere, pero lo mejor de esto y como en Chihuahua en estas fechas ya hace frío, pues ella tenía puestas una especie de maripyos pegadas en sus pezones, lo que la hacia ver muuuy sexy, y me dijo, "licenciado, aqui le traigo los documentos que me pidió" yo me levanté y ella pudo ver mi verga erecta y con ganas de pelear, entonces se dejó ir contra mi y tumbándome sobre el escritorio, comenzó a mamarme la verga, entraba y salía de su boca, me tomaba los guevos con la mano y me desabrochaba la camisa, mientras que yo acostados le desabroché el pantalón y pude ver una tanguita roja de encaje, que me hizo ponerme a mil... Ella no se rasura su vagina y sus pelos son parte del encanto una vez que estuvimos desnudos yo la senté en el escritorio y sentado en la silla frente a ella comencé a mamar todos sus jugos, mientras que solo me masturbaba y jugaba con mi verga que es de un tamaño considerable, una.................
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